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Implant Files: el negocio de los dispositivos médicos

delacalle Ninguno 3 diciembre, 2018 - 1:25 pm en Argentina, Mundo, Salud

Sandra Crucianelli, periodista bahiense e Integrante del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) conversó con FM De la Calle sobre la investigación global denominada Implant Files, la cual reveló el peligroso negocio de los dispositivos médicos como implantes y aparatología para diagnósticos y tratamientos de salud.

“Descubrimos que había una lista de elementos observados con riesgo de muerte o de causar daños severos a los pacientes en la FDA de Estados Unidos, organismo regulador, y que cuando ese alerta estaba vigente estos equipos ingresaron al país”, comentó.

¿Por qué se permitió el ingreso de dispositivos con alerta de peligrosidad? Crucianelli aseguró que “hay dos mecanismos que están fallando. El primero tiene que ver con la falta de controles que hay en el Estado. El ANMAT, que si bien es un organismo descentralizado depende en línea directa del Ministerio de Salud de la Nación. Identificamos varios vacíos legales, por ejemplo que el ANMAT no está obligado a hacer públicos aquellos casos donde se reportan fallas en otros países. No hay ningún motivo para que mientras por un lado se escracha a la compañía o empresa que produce aceite de oliva y lo prohíben por alguna razón, no escrachan a las grandes multinacionales que facturan millones”.

Respecto al segundo mecanismo dijo que, “por un lado, está el tremendo lobby que (las multinacionales) hacen para conseguir beneficios legales como por ejemplo, para mantener estos vacíos en la legislación; el lobby que hacen en los Congresos, en los Senados…Y por el otro, estas compañías son las mismas que sobornan a médicos. Nosotros encontramos tres casos en las cortes de EE.UU perfectamente documentados, de compañías multinacionales que admitieron ante los organismos reguladores norteamericanos y ante la justicia de EE.UU.  haber pagado coimas a médicos argentinos para que indicaran ésas prótesis”.

Según pudo relevar Implant Files, por ejemplo, existen causas de prótesis mamarias que resultaron perjudiciales para mujeres a lo largo de todo el mundo.

Sobre rol de los médicos, Sandra Crucianelli opinó que tienen la obligación de contar a sus pacientes los efectos adversos o secundarios en la mayoría de los casos pero que, por el contrario, en situaciones de colocación o utilización de dispositivos eso no sucede. “Lo que aplicaría sería el código deontológico, de ética, de buenas prácticas; que deberían utilizar los médicos, pero sin embargo no siempre sucede (…). Lo que vimos en la investigación es que es información que se oculta”.

“Nos parece importante alertar a la gente para que cuando se le indique este tipo de estudios o se les coloque un implante se interiorice bien (…) y le pueda pedir a su médico lo que se le llama la ‘caja negra’ del producto, la caja con todas las especificaciones, porque le está faltando entonces información al paciente”.

En cuanto a las responsabilidades, la periodista explicó que “en el 2012 hubo una disposición de la ANMAT mediante la cual se creó el listado oficial de dispositivos implantables, es decir en vez de crear una lista de dispositivos con problemas en otros países, ellos decidieron crear una lista con los que estaban ok, digamos con los que no tenían ningún reporte de eventos adversos. En la disposición dice claramente que este listado tiene que hacerse público, pero buscamos por todos lados y no lo encontramos. Fuimos a la ANMAT, hicimos entrevista y nos dijeron que era información confidencial. Así que ahí tenés otro problema; que es también la confidencialidad con la que se manejan estas cosas que son de salud pública”.

Por último, Crucianelli aseguró que ninguna de las importadoras de dispositivos presentes en Implant Files reside en Bahía Blanca, sin embargo, expresó que “en algunos casos es probable que hayan sido puesto en venta en la ciudad. Es imposible saberlo, porque esa cadena de distribución no queda registrada en ninguna base de datos que podamos consultar. Yo creo que son los médicos los que saben qué pusieron, qué usaron y de dónde lo sacaron”.

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