“Voto económico, inseguridad económica y el giro a la derecha”
Anaclara Quinconces es economista por la UNS y visitó el estudio Heinrich y Loyola de FM De la Calle para hablar sobre su tesis “Voto económico, inseguridad económica y el giro a la derecha: un análisis empírico de las elecciones presidenciales de 2023 en Argentina” donde analiza el corrimiento del voto argentino hacia la derecha y los factores estructurales que explican ese proceso: la centralidad de la crisis económica, la falta de planificación estatal, la lógica electoral de corto plazo y un federalismo productivo aún pendiente.
Según Quincoces “la preponderancia de la cuestión económica, alimentada por la cronicidad de las crisis argentinas y la urgencia política para lidiar con sus efectos en el corto plazo, tiende a limitar la agenda pública, restringiendo el espacio para debatir y avanzar en reformas más estructurales”.
Planteó que la urgencia económica funciona como un lente único que determina la forma en que se lee la política. La repetición de crisis, dice, genera una dinámica que absorbe toda reflexión de largo plazo: “La cronicidad de las crisis argentinas y la urgencia política para lidiar con sus efectos en el corto plazo” hacen que el debate público se vuelva estrecho, dominado por la velocidad y la ansiedad. En esa lógica, la derecha aparece ofreciendo un camino directo, que promete orden y estabilización inmediata.
Sin embargo, la investigadora advierte que detrás de ese corrimiento electoral hay problemas estructurales que la política argentina no está abordando. Uno de ellos es la ausencia persistente de planificación federal. Quinconces recuerda que incluso en contextos de relativa estabilidad, se pierde de vista que “las provincias son las que producen” y que para fortalecer la moneda y reducir la volatilidad cambiaria “primero hay que generar un plan de desarrollo”. Aclara que no se trata de que el Estado deba ser el principal inversor, sino el articulador que ordene expectativas: “El plan de desarrollo tiene que venir del Estado en el sentido de la planificación, garantizar previsibilidad y garantizar rendimientos y ganancias”.
El sistema político, además, aparece como parte del problema. La dinámica electoral argentina dificulta la construcción de consensos duraderos. Quinconces lo formula con claridad: “El desgaste que generan las elecciones cada dos años, siempre uno está pensando en cómo accionar para llegar lo más favorable posible a esos ánimos electorales”. Esa presión permanente empuja a los gobiernos a priorizar medidas de impacto inmediato en detrimento de transformaciones profundas. Y, según advierte, ni el oficialismo ni la oposición actual exhiben un proyecto capaz de acordar “las bases que no se tocan”.
En esa combinación —crisis persistente, falta de planificación, política cortoplacista—, el voto hacia la derecha emerge más como un acto emocional que como una convicción ideológica. Para Quinconces, la sensación dominante es que “parece ser que no hay otra alternativa”, aunque inmediatamente se pregunta “cuán sostenible es esto”.






