(Por Mariela Dobal) El fin era profundizar el dragado hacia Gral. Cerri para garantizar lugar (destruyendo al paso toda diversidad) a futuras instalaciones industriales y buques metaneros. La organización popular y la circulación de información precisa gestaron movilizaciones que lo evitaron. Pero hubo más…

(Por Astor Vitali) Hay hechos políticos que son constitutivos de las generaciones que los atraviesan. Hay momentos en que los pueblos fijan límites y, en el mejor de los casos, rumbos. A 20 años de un ajuste brutal, la democracia argentina está discutiendo su plan económico con el FMI. Las fuerzas políticas decepcionan a sus bases y lo social tiende a no encontrar canales de participación partidaria. Hay marcas en la piel de la consciencia. Hay preguntas en la conciencia de la piel.

(Por Ricardo Vicente López) En tiempos en los que los valores pierden su función de ser faros que iluminen la inteligencia y guíen las conductas; en los que los relativismos se apoderan de toda argumentación menospreciando la verdad; en los que ser coherente y dar testimonio de vida respecto de lo que se dice creer es ser antiguo; en los que las inconsistencias de las argumentaciones reemplazan a las afirmaciones bien fundadas; “en los que no hay ninguna verdad que se resista frente a dos pesos moneda nacional”. Si todo es así se puede tener la certeza de que se está en una época de decadencia, sumida en un crepúsculo cultural. Época en la que“¡ya murió el criterio! ¡Vale Jesús lo mismo que el ladrón!”, nos advirtió Discépolo.

(Por Astor Vitali) Cuando invito a comer, no soy muy amigo de la cocina colectiva: los resultados nunca son los deseados por nadie en particular sino que, finalmente, lo que se sirve contiene muchos deseos frustrados que tienen sabor diferente al deseado por quien metió cuchara. La cocina popular es otra cosa, desde el vamos, cada persona es consciente de que el plato tendrá sabor a un todo, a algo más que el resultado de la suma de individualidades.

Durante 17 años, los Moretti transitamos un largo camino en búsqueda de justicia, un camino con múltiples obstáculos, en que siempre nos apoyó y acompañó la prensa de Bahía Blanca, la zona y la región.

(Por Edgardo Ariel Epherra*) ¿Alguien puede decir que lo que hacía M.G. cuando bailaba era una payasada? No: era ‘ballet’. Pero la palabra no tiene origen español. Si la lengua no hubiese ‘incluido’ procesos de cambio, y el idioma permaneciera inamovible, el modo de llamar a eso que practicaba de joven M.G. sería ‘payasada’ -en sus propias palabras-, porque ‘ballet’ no es Español puro: viene del mestizaje lingüístico más diverso.

A las familias de la comunidad educativa, queremos contarles lo que estamos atravesando en las escuelas, a partir de la vuelta a la presencialidad plena.

Por fin, la primera encuesta confiable para las elecciones legislativas de este 2021 se ha llevado a cabo. La cultura de participación política en contexto electoral ha sido ratificada, pese a la mala leche de algunos grandes medios de comunicación porteños –que se autodenominan nacionales–. A partir de la lectura de este sondeo, se pueden comenzar a elaborar algunas lecturas acerca de la coyuntura y de la ideología en Argentina.

(Por Yica Guardia) Se cumplieron tres años de su fallecimiento por exposición a los agrotóxicos. Tenía 53 años y pesaba menos de 40 kilos. Fabián trabajaba como fumigador en la localidad de Basavilbaso, en Entre Ríos.

Con este escenario de pandemia, emergencia hídrica, urgencias socioambientales, incertidumbre financiera global y crisis en todo el sistema sanitario y de salud, pensar en que se generen más causales de pandemia parece un absurdo o una acción altamente inconsciente. Mismas acciones con efectos colaterales y directos que pueden y deben prevenirse.

Las radios somos el testimonio sonoro de un territorio, la historia acústica de su gente. Es parte de cada una de nuestras vidas, de un modo propio e inigualable, como el recuerdo del olor a tostadas en la cocina, con la radio de fondo, en nuestra infancia.

(Por Yica Guardia) El proyecto de etiquetado frontal de productos alimenticios, con media sanción del Senado, obtuvo dictamen en un plenario de comisiones de la Cámara de Diputados el 13 de julio y quedó listo para ser tratado en la próxima sesión.

La iniciativa prevé la promoción de una alimentación saludable, mediante un etiquetado informativo, claro y visible que advierta sobre los excesos de azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías en los productos alimenticios.

Una reunión conjunta de las comisiones de Legislación General; Acción Social y Salud Pública; Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia; y de Industria avanzó con la propuesta de colocación de sellos frontales en los envases de alimentos. En total, en el extenso debate, se firmaron cuatro dictámenes: uno de mayoría, dos de minoría y uno de rechazo.

Es un proyecto integral que busca la protección de nuestros derechos y pone el foco en las infancias y adolescencias. Existen antecedentes de este marco regulatorio en otros países, trae una normativa muy completa similar a la experiencia mexicana, considerada la mejor a nivel mundial.

Se establece que de manera obligatoria se implementen en el frente de los alimentos y bebidas que se comercializan envasados un sello, octógono de color negro, que nos advierte cuando un producto tiene una cantidad excesiva de calorías o nutrientes críticos, grasas, azúcares, sodio, y también está contemplado previsto que se incluyan leyendas cuando contengan edulcorantes o cafeína. El objetivo de este último punto es desalentar el consumo de este tipo de productos en las infancias. 

También establece que los envases que tengan más de uno de estos sellos no podrán incluir información nutricional complementaria para inducir a su venta. Tampoco logos de entidades científicas con el mismo fin o crear una ilusión acerca del contenido y calidad del alimento que pretende venderse. Los que incluyan publicidad engañosa como personajes o caricaturas que generen una manipulación en el consumidor, promesa de regalos, sorteos, premios, falsa atracción para los más chicos quedarán fuera de lo permitido.

Todo estaría regulado en esta ley que prohibiría toda publicidad, patrocinio, sorteo, dirigidos a niñas, niños y adolescentes cuando tengan más de un sello. Además, prevé una regulación para mejorar los entornos escolares al respecto. Se establece que se incorpore educación alimentaria en la currícula escolar. También la oferta de alimentos en las escuelas, no sólo lo que se comercializa sino también qué alimentos se ofrecen por parte de los comedores escolares. Se intenta proveer información acerca de una sana y completa alimentación, brindar claridad ante las estrategias de marketing de venta y publicidad de la industria alimentaria que terminan incidiendo en nuestra intención de compra.

Brindar opciones más justas, verdaderas, reguladas, sanas y seguras, donde el Estado brinde herramientas adecuadas y de fácil acceso y disponibilidad para toda la población de consumidores. Nos referimos a un acceso fácil e instantáneo, omitiendo la letra chica que existe hoy en los paquetes que puede resultar confusa y poco clara. El lenguaje es de suma importancia ya que tanto las infancias como los grupos sociales de menor nivel educativo son los más vulnerables, donde la capacidad de distinción entre estrategia de venta y publicidad es difícil de distinguir. Así, tienen menos elementos para hacer lecturas críticas desde lo simbólico y el lenguaje poco legible que se brinda.

Son objetos comestibles que están autorizados para su venta desde el Código Alimentario Argentino pero esto no quiere decir que sean aptos para una sana nutrición. Define la Organización Mundial de la Salud (OMS): “Son formulaciones listas para comer o beber. Se basan en sustancias refinadas, con una cuidadosa combinación de azúcar, sal y grasa y varios aditivos. Incluyen bebidas azucaradas, snacks y comidas rápidas”. Tal es así que impactan negativamente en la salud y son los principales causantes de la malnutrición por obesidad en adolescentes y adultos, exceso de peso en niñas y niños, enfermedades no transmisibles, etcétera.

Una de las principales causas en aumento de enfermedades y muerte es el consumo de estos productos. Listos para consumir, productos- servicio, productos de consumo instantáneo.

Entonces, apoyar y conocer este tipo de proyectos de ley nos hace más conscientes y responsables de nuestra salud y de nuestro rol político como consumidores interpelando nuestra decisión de compra desde qué queremos consumir, cómo, dónde, de quién, por qué, etcétera.

Volver a una alimentación casera, sencilla y saludable es la propuesta que deriva no sólo de esta ley sino también de este tiempo que vivimos donde la soberanía alimentaria, la agroecología para productores y consumidores, el derecho a la alimentación, a la salud y a la información son prioridad conocer y defender. Por ende, la seguridad alimentaria -la disponibilidad, accesibilidad cultural, de calidad y cantidad- deben ser prioritarias en un Estado Democrático, Plurinacional y de Territorio Biodiverso que brega por el bien común y la salud de su comunidad.

Les invitamos a escuchar los podcasts de Conexión Socioambiental con las entrevistas a Miryam Gorban y a Marcos Filardi.

(Por Frei Betto*) Pocos ignoran mi solidaridad con la Revolución cubana. Durante 40 años he visitado con frecuencia la isla por compromisos de trabajo e invitaciones a eventos. Durante un largo período, medié en la reanudación del diálogo entre los obispos católicos y el gobierno cubano, como se describe en mis libros ‘Fidel y la religión’ (Fontanar/Companhia das Letras) y ‘Paraíso perdido – Viajes al mundo socialista’ (Rocco).

Conozco en detalle la vida cotidiana cubana, incluyendo las dificultades que enfrenta la población, los desafíos a la Revolución, las críticas de los intelectuales y artistas del país. Visité cárceles, hablé con opositores a la Revolución, conviví con sacerdotes y laicos cubanos opuestos al socialismo.

Cuando me dicen a mí, un brasileño, que en Cuba no hay democracia, desciendo de la abstracción de las palabras a la realidad.

¿Cuántas fotos o noticias se han visto o se ven de cubanos en la miseria, mendigos desparramados en las aceras, niños abandonados en las calles, familias bajo los viaductos? ¿Algo parecido a la cracolandia (la tierra del crack), a las milicias, a las largas colas de enfermos que esperan años para ser atendidos en un hospital?

Advierto a los amigos: si eres rico en Brasil y te vas a vivir a Cuba, conocerás el infierno. No podrá cambiar de coche cada año, comprar ropa de diseño, viajar con frecuencia de vacaciones al extranjero.

Y, sobre todo, no podrás explotar el trabajo de los demás, mantener a tus empleados en la ignorancia, estar “orgulloso” de María, tu cocinera desde hace 20 años, y a la que niegas el acceso a su propia casa, a la escolarización y al plan de salud.

Si eres de clase media, prepárate para conocer el purgatorio. Aunque Cuba ya no es una sociedad estatal, la burocracia persiste, hay que tener paciencia en las colas de los mercados, muchos productos disponibles este mes pueden no encontrarse el próximo debido a la inconstancia de las importaciones.

Sin embargo, si eres asalariado, pobre, sin hogar o sin tierra, prepárate para conocer el paraíso. La Revolución garantizará tus tres derechos humanos fundamentales: la alimentación, la salud y la educación, así como la vivienda y el trabajo.

Puede que tengas un gran apetito por no comer lo que te gusta, pero nunca pasarás hambre. Tu familia dispondrá de escolarización y asistencia sanitaria, incluidas las cirugías complejas, totalmente gratuitas, como deber del Estado y derecho del ciudadano.

No hay nada más prostituido que el lenguaje. La célebre democracia nacida en Grecia tiene sus méritos, pero es bueno recordar que, en aquella época, Atenas tenía 20 mil habitantes que vivían del trabajo de 400 mil esclavos… ¿Qué respondería uno de esos miles de servidores si se le preguntara por las virtudes de la democracia?

No deseo para el futuro de Cuba el presente de Brasil, Guatemala, Honduras o incluso Puerto Rico, una colonia estadounidense a la que se le negó la independencia. Tampoco quiero que Cuba invada Estados Unidos y ocupe una zona costera de California, como es el caso de Guantánamo, que se ha transformado en un centro de tortura y una prisión ilegal para presuntos terroristas.

La democracia, en mi concepto, significa el “Padre Nuestro” -la autoridad legitimada por la voluntad popular- y el “Pan Nuestro” -el reparto de los frutos de la naturaleza y del trabajo humano-. La rotación electoral no hace, ni asegura una democracia. Brasil e India, considerados democracias, son ejemplos flagrantes de miseria, pobreza, exclusión, opresión y sufrimiento.

Solo quienes conocen la realidad de Cuba antes de 1959 saben por qué Fidel contó con tanto apoyo popular para llevar la Revolución a la victoria.

El país era conocido por el apodo de “burdel del Caribe”. La mafia dominaba los bancos y el turismo (hay varias películas sobre esto). El principal barrio de La Habana, todavía llamado Vedado, tiene este nombre porque no se permitía a los negros circular por allí…

Estados Unidos nunca se conformó con haber perdido la Cuba sometida a sus ambiciones. Por ello, poco después de la victoria de los guerrilleros de la Sierra Maestra, éstos intentaron invadir la isla con tropas mercenarias. Fueron derrotados en abril de 1961. Al año siguiente, el presidente Kennedy decretó el bloqueo de Cuba, que continúa hasta hoy.

Cuba es una isla con pocos recursos. Se ve obligada a importar más del 60 por ciento de los productos esenciales del país. Con el endurecimiento del bloqueo promovido por Trump (243 nuevas medidas y, de momento, no retiradas por Biden), y la pandemia, que ha puesto a cero una de las principales fuentes de recursos del país, el turismo, la situación interna ha empeorado.

Los cubanos tuvieron que apretarse el cinturón. Entonces, los descontentos con la Revolución, que gravitan en la órbita del “sueño americano”, promovieron las protestas del domingo 11 de julio –con la ayuda “solidaria” de la CIA, cuyo jefe acaba de hacer una gira por el continente, preocupado por los resultados de las elecciones en Perú y Chile.

Quien mejor explica la situación actual de Cuba es su presidente, Díaz-Canel: “Ha comenzado la persecución financiera, económica, comercial y energética. Ellos (la Casa Blanca) quieren que se provoque un estallido social interno en Cuba para pedir ‘misiones humanitarias’ que se traduzcan en invasiones e injerencias militares. Hemos sido honestos, hemos sido transparentes, hemos sido claros, y en todo momento hemos explicado a nuestra gente las complejidades de la actualidad.

“Recuerdo que hace más de año y medio, cuando comenzó el segundo semestre de 2019, tuvimos que explicar que estábamos en una situación difícil. Estados Unidos comenzó a intensificar una serie de medidas restrictivas, endurecimiento del bloqueo, persecuciones financieras contra el sector energético, con el objetivo de ahogar nuestra economía. Esto provocaría el deseado estallido social masivo, para poder pedir una intervención ´humanitaria´, que acabaría en intervenciones militares.

“Esta situación continuó, luego vinieron las 243 medidas (de Trump, para endurecer el bloqueo) que todos conocemos, y finalmente se decidió incluir a Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo. Todas estas restricciones llevaron al país a cortar inmediatamente varias fuentes de ingreso de divisas, como el turismo, los viajes de cubano-americanos a nuestro país y las remesas. Se formó un plan de desprestigio de las brigadas médicas cubanas y de las colaboraciones solidarias de Cuba, que recibió una parte importante de divisas por esta colaboración.

“Toda esta situación ha generado una situación de desabastecimiento en el país, principalmente de alimentos, medicinas, materias primas e insumos para poder desarrollar nuestros procesos económicos y productivos que, al mismo tiempo, contribuyen a las exportaciones. Se eliminan dos elementos importantes: la capacidad de exportar y la capacidad de invertir recursos.

“También tenemos limitaciones en el combustible y los repuestos, y todo esto ha provocado un nivel de insatisfacción, sumado a problemas acumulados que hemos podido resolver y que venían del Período Especial (1990-1995, cuando la Unión Soviética se derrumbó, con grave reflejo en la economía cubana).”

Junto a una feroz campaña mediática de desprestigio, como parte de la guerra no convencional, que intenta fracturar la unidad entre el partido, el Estado y el pueblo; y pretende calificar al gobierno como insuficiente e incapaz de proporcionar bienestar al pueblo cubano. El ejemplo de la Revolución cubana ha molestado mucho a Estados Unidos durante 60 años. Aplicaron un bloqueo injusto, criminal y cruel, ahora intensificado en la pandemia. Bloqueo y acciones restrictivas que nunca han llevado a cabo contra ningún otro país, ni siquiera contra los que consideran sus principales enemigos.

Por lo tanto, ha sido una política perversa contra una pequeña isla que sólo aspira a defender su independencia, su soberanía y a construir su sociedad con autodeterminación, según los principios que más del 86 por ciento de la población ha apoyado.

En medio de estas condiciones, surge la pandemia, una pandemia que ha afectado no solo a Cuba, sino a todo el mundo, incluido Estados Unidos. Afectó a los países ricos, y hay que decir que ante esta pandemia ni los Estados Unidos ni estos países ricos tenían toda la capacidad para afrontar sus efectos.

Los pobres fueron perjudicados, porque no hay políticas públicas dirigidas al pueblo, y hay indicadores en relación al enfrentamiento de la pandemia con resultados peores que los de Cuba en muchos casos.

Las tasas de infección y mortalidad por millón de habitantes son notablemente más altas en Estados Uuidos que en Cuba (EE.UU. ha registrado mil 724 muertes por millón, mientras que Cuba está en 47 muertes por millón). Mientras Estados Unidos se atrinchera en el nacionalismo vacunal, la Brigada Henry Reeve de médicos cubanos continúa su labor entre los más pobres del mundo (por la que, por supuesto, merece el Premio Nobel de la Paz)’.

Sin la posibilidad de invadir Cuba con éxito, Estados Unidos persiste en un rígido bloqueo. Tras la caída de la URSS, que proporcionó a la isla formas de sortear el bloqueo, Estados Unidos intentó aumentar su control sobre el país caribeño.

A partir de 1992, la Asamblea General de la ONU votó por abrumadora mayoría el fin de este bloqueo. El gobierno cubano informó que entre abril de 2019 y marzo de 2020 Cuba perdió cinco mil millones de dólares en comercio potencial debido al bloqueo; en las últimas casi seis décadas, perdió el equivalente a 144 mil millones de dólares.

Ahora, el gobierno de Estados Unidos ha profundizado las sanciones contra las compañías navieras que llevan petróleo a la isla.

Es esta fragilidad la que abre un flanco a las manifestaciones de descontento, sin que el gobierno haya puesto tanques y tropas en las calles. La resistencia del pueblo cubano, alimentada por ejemplos como Martí, el Che Guevara y Fidel, ha demostrado ser invencible. Y debemos, todos los que luchamos por un mundo más justo, solidarizarnos con ellos.

*Fraile dominico brasilero, figura central de la Teología de la Liberación.

Fuente: Cubadebate.

(Por Ricardo Vicente López) La fascinación técnica, observable en las carreras de ingeniería, nubla la vista ante tantas dificultades implícitas en el know-how que, en gran parte, es propiedad de empresas multinacionales. Pero como consecuencia nefasta acarrea además una limitación intelectual que acompaña a la enseñanza especializada, que impide hacerse las preguntas mencionadas. La porfía en el logro de una investigación exitosa no deja ver cuáles serán las consecuencias cuando ese objeto se aplique a su objetivo.

Tal vez, un caso paradigmático sea el del Doctor Robert Oppenheimer (1904-1967), físico estadounidense, director científico del proyecto Manhattan, el mayor esfuerzo investigativo, intenso y apremiante, durante la Segunda Guerra Mundial para ser de los primeros en desarrollar un arma nuclear en el Laboratorio Nacional de Los Álamos, en Nuevo México (Estados Unidos). Su dedicación y esfuerzo se vio coronado con ese logro científico.

Más tarde expresó su pesar por el fallecimiento de víctimas inocentes cuando las bombas nucleares fueron lanzadas contra los japoneses en Hiroshima y Nagasaki. Dean Acheson, miembro del gobierno del presidente estadounidense Harry S Truman (1884-1972), explicaba en el New York Times (11-10-1969) que tiempo después acompañó a Oppenheimer a la oficina de la Casa Blanca. Contó, entonces, que el  científico le manifestó que sentía todavía remordimientos de conciencia que expresaba al retorcerse las manos: «Tengo manchadas las manos de sangre». Este hecho, si bien es un caso extremo, nos muestra el divorcio entre la investigación y sus consecuencias posteriores a la aplicación de esos inventos.

Nuestro joven científico, Rodríguez Chala [[1]], atribuye esto a la falta de una formación ética y filosófica que le permita desarrollar un pensamiento más profundo y abarcador:

«En este camino, se han  cultivado los conceptos de paz, igualdad, democracia, libertad y justicia, de  mano principalmente de filósofos de la talla de Kant, y de otros idealistas y filósofos ilustrados… Prueba de ello son los trabajos de Spinoza, Nietzsche o Marx, a su vez, y a la par que Sigmund Freud, de una escuela de sospecha (como lo expresaba Paul Ricoeur). El valor de aquellas tesis roza lo imponente, habida cuenta del impacto del freudismo en la ciencia de principios del siglo XX y el de las obras marxistas, deudoras, por cierto, del pensamiento de Hegel, en las revoluciones ulteriores. Y no solo en la Rusia leninista, sino también en Cuba, en las independencias en el Viejo Continente y en los modernos gobiernos de América latina».

Esa carencia en la formación científica provoca ignorancia sobre los posibles resultados no deseados, aunque previsibles, si se reflexionara seria y profundamente sobre los objetivos últimos de las investigaciones de todo tipo.

La dicotomía que presenté en la nota anterior pintaba un juego sinuoso de la Historia en el que, después de siglos de explotación del trabajo, la Revolución industrial inglesa (1750-1840) dio paso a un modo de producción que acentuó esa explotación. Pero que, al mismo tiempo, agudizó la conciencia colectiva iluminada por el pensamiento de los socialistas, los comunistas y anarquistas, y comenzó a reclamar mejoras que fueron modificando paulatinamente el cuadro social del trabajador. En un sentido muy amplio, se puede sostener que todos los pensadores críticos del capitalismo naciente eran filósofos, para nombrar sólo a algunos: Pierre Joseph Proudhon (1809-1865), Mikhail Bakunin (1814-1876), Karl Marx (1818-1883), Piotr Kropotkin (1842-1921). Ellos, a pesar de sus diferencias, propusieron un modo de pensar el hombre y la sociedad dentro del contexto de la historia, que incluía aspectos políticos, económicos, institucionales, jurídicos. Es decir, una filosofía social.

Leamos, entonces, este problema como lo plantea el Profesor Juan Pedro Viñuela Rodríguez, especializado en la Filosofía en Educación:

«La filosofía nos ayuda a comprender el mundo, es la madre de las ciencias y su guía. Porque la filosofía es cosmovisión, nos ayuda a tener una visión global e integradora del saber. Es una disciplina imprescindible para poder pensar el mundo de la híper-especialización en el que vivimos. Nos aporta una luz general, un poco de orden y de sentido común que nos permiten no perdernos en el marasmo de los saberes especializados y del saber hacer (know-how), frente al mero saber por el solo hecho de saber. La filosofía también nos ayuda a entender la ciencia, a plantearnos sus relaciones con otros ámbitos de la sociedad, porque la ciencia no es neutral, la ciencia actúa dentro de un complejo industrial, político, social y militar. Y la ciencia tampoco está exenta de valores. Y los valores son un objeto propio del estudio filosófico, concretamente: la ética. La ciencia nos enseña cómo es el mundo y su aplicación, que tiene estrecha relación con lo político, con lo empresarial, lo económico y con lo militar, nos permite gobernarlo y aprovecharlo. La filosofía nos permite entender este fenómeno. Y la ética, como saber normativo que es, nos permite valorar el saber tecno-científico. Lo cual es algo importante, porque, de esta manera, la ética es una guía sobre el deber ser de la ciencia, ya que la ciencia no puede estar en manos sólo de la política económica y del mercado».

No debe escapársenos la advertencia, que ya hemos analizado anteriormente, respecto al divorcio entre la ciencia y la ética. Cuando ambas avanzan por senderos desencontrados, se corren serios riesgos en un mundo cuyo potencial militar destructor puede acabar con varios planetas Tierra. La fascinación por el mundo tecnológico es promocionada por intereses inconfesables a los que mueve solamente el interés de hacer dinero a cualquier precio. La tecnología en esas manos dispone de los drones [[2]], máquinas autónomas de matar a distancia. La investigación científica sin una guía ética tiende a rebasar todos los límites humanos. El profesor comienza a justificar y legitimar la necesidad de la filosofía:

«De esta forma la tecnociencia se convierte en un instrumento del poder que aliena al hombre y le sirve al propio poder para tratar al hombre como un instrumento y a la naturaleza como objeto meramente de explotación. La filosofía es un saber que nos hace pensar sobre todo esto y que nos sirve para entender mejor la ciencia y con ello entender mejor a la sociedad y evitar los males, por un lado, de los aprendices de brujo y, por otro, de la ambición de los poderosos y de los ricos. La filosofía nos da una visión integradora de la ciencia en tanto que es conocimiento del mundo y también acción sobre el mundo. También nos ofrece una visión integradora del mundo, porque la filosofía es un discurso de segundo orden que, partiendo de las ciencias, nos ofrece una visión global y unitaria del mundo. Le otorga un sentido que la ciencia, como saber sólo teórico y absolutamente especializado, no le da. Pero sí la filosofía, porque ésta en tanto que ética se permite valorar».


[1] Jefe del Programa de Investigación Ramón y Cajal, Departamento de Física Teórica y del Cosmos de la Universidad de Granada (España).

[2]Esta arma dispara unos auténticos misiles teledirigidos, que pueden ser guiados por una computadora. Son capaces de portar un poder de fuego altamente destructivo.

(Por Yica Guardia – Conexión Socioambiental) Amanecimos el martes con la noticia de que un cargamento de cien toneladas de mercurio, cuya partida desde la mina Veladero (San Juan) con llegada al puerto de Ing. White prevista para el lunes próximo denunciaba la “Asamblea Jáchal No se toca”, ya había arribado a la ciudad.

Visibilizamos parte de los lamentables efectos del ejercicio megaminero y del desarrollo extractivista en el territorio, el cual genera enormes cantidades de residuos peligrosos. Tránsito de sustancias tóxicas como el mercurio no orgánico, violando las leyes de Glaciares, Residuos Peligrosos y de Medio Ambiente. Tal responsabilidad se vuelve tácita. La información a la ciudadanía encubierta, medios hegemónicos de comunicación callados, impunidad latente, órganos de contralor estatales que administran su función superficialmente y corruptamente en tantos otros casos, como leyes que se incumplen recurrentemente.

Un puerto lejano que aparece como destino y perfecta opción. Confusión y desinformación, típicos mecanismos de un sistema que deja rastros que esperamos no den frutos como hace unos años atrás ocurrió en Choropampa en Perú. Recordando aquel triste suceso, el viernes 2 de junio del año 2000 un camión de transporte produjo el derrame de 151kg de mercurio metálico ocasionando daños irreparables en la salud y mortales en su caso en la población.

Damos nota de esto citando parte de un informe de investigación brindado por Conicet: “Los informes del daño que ocasiona el mercurio una vez inhalado indican que el 100% del mercurio elemental atraviesa las membranas alveolares de los pulmones y se difunde hacia la sangre, desde donde es distribuido por todo el cuerpo y que, además entre un 75 y un 80% es retenido por el cerebro, los riñones y el feto de mujeres embarazadas”.

Respecto de la llegada del reciente convoy de mercurio debemos decir que no es la primera vez que transitan por el territorio sustancias con residuos altamente tóxicos y peligrosos. Siempre sucede con la connivencia de los gobiernos provinciales y nacionales y la tímida aparición de los diferentes organismos de contralor que escoltan estos tránsitos por tierra, con total ausencia de información hacia las poblaciones que ignoran semejante travesía.

No existe justificación ni excusa para estas maniobras que atentan contra la vida desde su primera vertiente que es la misma existencia de megaminería en nuestro país.

Cada Estado que mal administró estos territorios socavó sus bienes comunes, extirpó sus recursos hasta sobrepasar límites y consecuencias de degradación social, económica y sanitaria. Como de seguridad ambiental. Un sistema de negociados entre jefes patriarcales gubernamentales y sus colegas en valores corporativos y empresariales, cierran un mercado privado financiero de ganancias extradimensionales y abren camino a un sinfín de responsabilidades jamás cubiertas ni cargadas al portador.

Preguntarnos por qué existen aún este tipo de megaproyectos de minería a cielo abierto, por qué utilizan sustancias tóxicas, por qué se permite el uso del agua abusivamente, por qué no existen órganos de contralor eficientes y respetuosos de la ley y de las normativas vigentes. (…) Preguntas retóricas, preguntas necesarias preguntas que ya no queremos hacernos y de las que no esperamos respuestas, porque no las requerimos.

Quienes denunciamos estos hechos sólo buscamos y accionamos para acabar con el statu quo actual extractivista, ecocida y terricida. Podríamos agregar genocida encubierto o descubierto para quien sepa ver las consecuencias previsibles, peligrosas y evitables de estas acciones.

Aún aguardamos declaraciones oficiales por parte del directorio del Puerto de Bahía Blanca como personalmente por parte del presidente del Consorcio, Federico Susbielles. También del CTE (Comité Técnico Ejecutivo) dependiente del gobierno municipal, ARES Ambiental y el Organismo Provincial para el Desarrollo Sustentabel (OPDS). Lo mismo respecto a los Ministerios de Energía y Minería y Medio Ambiente.

Y, lo más urgente, aún desconocemos cuánto tiempo permanecerá la carga en almacenamiento en el Puerto de Ingeniero White.

La licenciada en Historia, Julia Giménez, analizó en FM De la Calle, los dichos del presidente Alberto Fernández sobre Europa, los barcos y los orígenes de nuestro continente y brindó algunas herramientas para leer detrás de algunos discursos.

En una nueva entrega de la columna quincenal “Asuntos Latinoamericanos”, la doctoranda en la Universidad Estadual de Campinas afirmó que la manifestación del primer mandatario argentino “no se diferencia de lo que puede decir cualquier porteño. Es una mirada sesgada que reivindica a los hombres blancos que vinieron de Europa al territorio al momento de crear este Estado Nación Argentina”.

“Lo que dice Fernández junto al presidente español nos hace reflexionar sobre qué pasó en América Latina a lo largo de estos 500 años, principalmente en los últimos 40, en la relación con Europa. Se mantienen algunas estructuras dependientes: algunos autores hablan de atlantismo y analizan qué tipo de vínculo establecemos” con el viejo continente.

En este sentido, Giménez explicó que “el europeísmo, surge como una estructuración del pensamiento, una doctrina internacional para la propia Europa en la salida de la Segunda Guerra Mundial, que dio lugar a la construcción de un abroquelamiento europeo delante de los intereses de EE.UU. como reestructurador. Un claro ejemplo de esto es la conformación de la OTAN. Lo que quiere decir, entre otras cosas, es que ya no pueden pensarse como continente aislado de América. La cuestión es: no es lo mismo América del Norte, del Sur y Central y del Caribe”.

“El representante más fuerte de este atlantismo, de este pacto y de esta relación que es histórica y actual, es el gobierno español, que desde la transición del franquismo hasta hoy ha sido el sector con mayor capital invertido, entre comillas, en América Latina. Los encuentros entre presidentes latinoamericanos y europeos, principalmente españoles, refuerzan la idea del atlantismo que vincula a las Américas pero no en la autodeterminación de los pueblos”, afirmó Giménez.

Para entender un poco más las declaraciones del presidente argentino, la historiadora comentó que “Fernández dice que es europeísta, establece un diálogo con el sector progresista del gobierno del PP pero es un juego a dos puntas. Dentro del gobierno español, hay principalmente dos partidos que se disputan el poder. El Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Este último ha tenido históricamente una visión más cosmopolita en relación a América Latina. Por ejemplo, en relación a sus propios intereses, es más abierto a la posibilidad de levantar barreras como lo fue con las sanciones a Cuba en la llamada ‘Primavera Negra’ en 2003. En cambio el PP siempre fue muy abroquelado en mantener esa relación de dependencia de Europa con América del Norte, con EE.UU. como la gran potencia y en ellos como los representantes de ese vínculo, del atlantismo”.

“Aunque Alberto se manifiesta como europeísta delante de un representante del PSOE, en la práctica refuerza el vínculo atlántico, supuestamente esencial para Argentina y para otros pueblos de América Latina. En realidad, de lo que está hablando es de la manutención de esas relaciones de saqueo, relación combinada y desigual”.

Gimenez agregó: “Lo que dice Octavio Paz, citado por Fernández, es repetido hasta el cansancio por Vargas Llosa, quien estaba hasta hace unos días de la mano de Keiko Fujimori, y por parte de la derecha liberal latinoamericana que retoma este discurso de paz, lo refuerzan a lo largo del siglo XX, encontrando en determinados sectores de la sociedad argentina este consenso de que salimos de un barco pero no es un europeísmo que reivindica el lugar autónomo de Europa con EE.UU. sino hay que pensarlo con América Latina atravesada por la doctrina Monroe”.

“Desde mediados del siglo XIX y a lo largo del XX, toma fuerza la idea de ‘América para los americanos’, pero sería en realidad Latinoamérica y el Caribe para los estadounidenses, se cruza con esta idea del vínculo político y comercial modernizador, que fortalece la idea de la imposibilidad de desprenderse para pensar nuestras propias historias”.

La doctoranda invitó a reflexionar y se preguntó “¿qué es lo que reivindica ese europeísmo? Reivindica una relación desde una perspectiva cosmopolita liberal. Supuestamente cada cual acepta las formas posibles de vida y hace lo que puede para sobrevivir. Todos los pueblos somos diferentes pero tenemos una unión común que es occidente. Ese es el límite de lo posible. Cuando nos corremos de esa occidentalidad que nos han traído desde Europa y nos han reforzado e impuesto desde EE.UU. cada vez que los pueblos latinoamericanos buscamos salir a una alternativa de esta historia. Salir de esa relación desigual y combinada”.

(Por Yica Guardia) Hay dos banderas que marcaron este encuentro de grandes mujeres guerreras y sabias. La rebelión de las mujeres como fuerza cósmica y fuerza hacedora de la resiliencia de los pueblos. Descolonizar nuestras mentes como propuesta inmediata y reconectar con nuestro ligamen natural con la tierra.

Moira nos recuerda que somos cuerpo territorio y que el territorio que habitamos nos habita. Que la ruptura de esta armonía la encabeza el Patriarcado y que es fundamental recomponer la armonía entre el cuerpo y la tierra. Se refiere entonces, a una feminización cosmogónica. A recuperar nuestra sabiduría ancestral en reciprocidad con la tierra. El epistemicidio nos arrancó la forma de entender el “Buen Vivir”, el Sumay Kawsay, como nuestra identificación con la Madre Naturaleza, como fuerza dadora de vida, comprendiendo los procesos regenerativos, orgánicos y espirituales. Siendo conscientes de nuestra capacidad y responsabilidad cocreadora con la Naturaleza.

https://www.youtube.com/watch?v=1pY25wOqcLw&ab_channel=SantiagoDiaz

La Tierra y la espiritualidad fueron desacralizadas, por eso hoy nuestra misión civilizatoria  es tener nuestras semillas bajo el cuidado de los pueblos. Necesitamos entender que las plantas son medicina y que es urgente salvaguardar su biodiversidad e identidad. La tierra es un ser vivo y la están deteriorando con tóxicos y venenos. Se interrumpió, así con los agrotóxicos y transgénicos, el desarrollo de las semillas, su natural génesis y esto degenera en muerte.

Han invadido nuestros bosques y cuerpos con desmonte, incendios, megaproyectos inmobiliarios, agronegocio, industria farmaceútica, fumigaciones, transgénicos, ganadería intensiva, megagranjas productoras de cadáveres, zonificación, parcelación, fronterización, destrato, represión y violaciones, expulsión y despojo, usurpación, proyectos de patentización de semillas, etc.

Extractivismos todos en sus diferentes formas de colonización y conquista, femicidios y terricidios. Proyectos sin licencia ni permiso social. Proyectos sin medidas precautorias ni responsabilidad política ni social. Hoy nos debemos autonomía y una revolución civilizatoria que alcance a todos los pueblos en su fuerza colectiva y que emplace este paradigma por el Buen vivir. “La información no es conocimiento y este no es sabiduría. La sabiduría es saber distinguir entre lo bueno y lo malo entre la verdad y falsedad”, nos recordaba Vandana.

Con esta pandemia que padecemos y sufrimos han destruido nuestros cuerpos, nos han debilitado en cuerpo y espíritu. El proyecto de deshumanización y desnaturalización comenzó hace tiempo y fueron destruyendo nuestros ecosistemas tangibles y de percepción sensible y espiritual.

Es imprescindible hoy recuperar nuestra humanidad y reconexión con la Madre Tierra. Generando un “círculo oceánico” al decir de Gandhi, siendo un círculo expansivo y no jerárquico, donde exista una voluntad transversal… donde haya diálogo y respeto, valentía y no violencia. Amorosidad y no miedo. Y que nos atraviese como una nueva generación civilizatoria donde las mujeres seamos esa fuerza compasiva que puede sanar la tierra en solidaridad y amor.

“Parece ser que el temporal
trajo también la calamidad
de cierto tipo de langosta,
que come en grande y a nuestra costa…
…ruego a usted tome partido
para intentar una solución,
que bien podría ser la unión
de los que aún estamos vivos”
Victor Heredia

(Por Rodrigo Holzmann)

Andaba, entre cabildeos, pensando en el Covid 19 y sus efectos y sonó esta canción, a la que decidí arbitrariamente cortar y pegar en su letra a modo de collage con el solo fin de reflexionar.

A poco de andar la peste nos dimos cuenta que la especulación de que “saldría lo mejor de nosotros” era sólo una burbuja, valga la palabra, que como las pompas de jabón se pinchó con las puntas de miles de alfileres. Comprendimos rápidamente, que otra peste, más antigua y profunda agudizaría los efectos de la sanitaria: la desigualdad.

La situación económica del mundo entró en crisis y por supuesto los países más pobres pagaron y pagan con salud y vidas la llegada de la langosta que no se ve. Todo fue más violento con la aparición de esas esperanzas en frasquitos: las vacunas. Así escuchamos con estupor que mientras contados países tienen para dos o tres veces su población, la mayoría las recibe en cuenta gotas o en el año 2023.

El cotidiano queda patas arriba, y así, aprendemos en el cuerpo y el alma el significado de las palabras “confinamiento”, “cuarentena”, “fases”, “aislamiento”. Otras ya conocidas adquieren el frio calor de los números: “contagiados” y, claro, “muertos” en contraposición el tibio “recuperados” que nunca alcanza.

Entonces el “adentro” empezó a tener otro sentido. Las casas se convirtieron en gimnasios, talleres, clases de cocina, danza o canto. El tele trabajo, cierto exotismo de unas minorías, se vuelve generalizado, y las pantallas un lugar de laburo. Así como en lo macro, en lo cotidiano, se repiten las grandes desigualdades entre los que bancamos el aislamiento con todas las comodidades y el que vive bajo cuatro chapas. Entre los que tenemos un sueldo que cobramos todos los meses y el que diariamente la tiene que yugar para dibujar la milanesa. El sufrimiento de las mujeres que trabajan en casas de familia, los trabajadores del rubro gastronómico, los relacionados con el turismo, los gimnasios, los profes de lo que pidas, los pequeños comerciantes, el de las changas, el monotributista y siguen las firmas.

La situación límite y la confirmación de la necesidad absoluta de la presencia del Estado. Sí, el tan criticado y negado en el foco de la escena y con absoluta vigencia. Su centralidad, sus errores, los forzados y los otros más parecidos a pegarse un tiro en el pie. Su trabajo y su casi siempre errática comunicación. Los grandes medios monopólicos de comunicación, su “infodemía” como sal en las heridas de todos. La oposición sostenida por aquellos, chiquita, miserable, especulando con recoger migajas en un escenario de muerte.

La educación, tantas veces relegada y vituperada, se vuelve un tema central. Y entonces la “presencialidad” de los alumnos a la escuela se vuelve cosa de vida o muerte. Y con la virtualidad muchos descubren las múltiples falencias de los establecimientos escolares y de la poca o nula conectividad del alumnado.

La salud, otra materia guardada en el arcón del olvido, gana el centro de la escena, y también descubrimos, falsamente sorprendidos, su abandono y carencias. Empezamos aplaudiendo al personal de salud y hoy son parte del paisaje. Sin duda los únicos héroes en este lío, de cara a la muerte todos los días miran con perplejidad nuestros desatinos.

Nuestra psiquis se fragmenta en mil pedazos. Miedo a la muerte, a la propia, a la de los seres queridos, a la enfermedad, a sus efectos. La soledad que como perro sarnoso muerde los talones de todos. El proyecto puesto entre paréntesis, congelando el deseo individual o colectivo que te levanta de la cama todos los días. La imposibilidad del encuentro, la desaparición del abrazo, la charla confidente, el asado con amigos, el fulbito cualquier día, el viaje repentino para poder ver los rostros queridos.

La pregunta de tu nieto que empezó primer grado: “Abuelo cuándo yo esté en tercero el coronavirus ya no va estar, ¿no?”. Y mi segura respuesta, preñada de dudas: “Sí Milo, el bicho ya no va estar”.

El de arriba era un buen final, sin embargo la necesidad de un nuevo confinamiento me dejó pensando. Como quien tira una botella al mar o busca un rayo de luz en este panorama sombrío.

Recordé los tres principios paridos al fuego de la Revolución Francesa: Libertad, Igualdad y Fraternidad. Asumiendo la pérdida de parte de nuestra libertad como necesaria para salvar un bien superior: la vida.

La consigna de la hora debe ser acabar o por lo menos achicar la enorme brecha que abrió la repugnante desigualdad. Y por sobre todo inocularnos altas dosis de fraternidad como vacunas que nos salven de ambas pestes: la sanitaria y la del individualismo. Usar palabras como solidaridad, empatía, comprender al otro, unidad en la diversidad, soñar en conjunto; como antídotos ante tanto grito cargado de egoísmo y muerte.

Lo leí en alguna red social: “Se amable, casi nadie la está pasando bien” y me pareció un buen comienzo para buscar aquello de “la unión de los que aún estamos vivos”.