Malvinas: “Ninguna subordinación tiene resultados positivos”
El magíster Marcos Fernández Peña, especialista en estrategias británicas en el Atlántico Sur, se dedica a analizar la política exterior argentina sobre Malvinas y su postura cuestiona la eficacia de la conversación bilateral. En diálogo con FM De la Calle, planteó la necesidad de recurrir a tribunales internacionales y desarmó el argumento inglés sobre la libre determinación.
En el marco del seminario “La Cuestión Malvinas a través de los Siglos”, el especialista profundizó su mirada crítica sobre la estrategia argentina en el reclamo de soberanía. Según sostuvo, el país ha carecido de una línea sostenida en el tiempo: “El Estado Nacional no tuvo nunca una estrategia consistente”, afirmó, marcando los límites de una política centrada casi exclusivamente en la negociación.
En esa línea, planteó que discutir en términos jurídicos en instancias diplomáticas resulta insuficiente: “Por la simple argumentación en derecho no se va a encontrar esa solución porque la otra parte no va a aceptar tu argumentación”. Frente a este escenario, trae la propuesta de avanzar hacia tribunales internacionales, donde “hay un tercero imparcial que decidirá quién tiene razón”.
Uno de los ejes centrales de su planteo es cuestionar la aplicación del principio de libre determinación. “No se aplica dicotómicamente, a ciegas. Tiene ciertos requisitos y en Malvinas no se da”, explicó. En particular, remarcó que la población actual de las islas “es una población implantada desde el Reino Unido”, lo que invalida ese argumento en términos de derecho internacional.
Sin embargo, Fernández Peña aclaró que esto no implica desconocer derechos de los isleños: “Son argentinos para nosotros” y “tienen todos los derechos que tiene cualquier minoría dentro de un Estado”, aunque subrayó que “no tienen el derecho de decidir la disputa de soberanía”. En ese sentido, recordó que la ONU estableció que el conflicto “es de soberanía entre dos Estados” y que deben respetarse los intereses, “pero no los deseos” de la población local.
El magister propuso avanzar en una estrategia jurídica internacional que permita acumular presión sobre el Reino Unido. “Son como ladrillos de Lego que se van construyendo para ir cercando la posición del Reino Unido”, graficó, al tiempo que señaló la importancia de “popularizar el reclamo” a nivel global, ya que “es muy endogámico en Argentina el tema Malvinas”.
En su repaso histórico, Fernández Peña puso de relieve que tras la guerra de 1982 —que “no cambió el tono de la disputa” porque “la fuerza no otorga derechos”— las distintas gestiones democráticas no lograron consolidar una política efectiva. Criticó los Acuerdos de Madrid de la década del 90 por “dejar el tema Malvinas en una cajita” y consideró que las estrategias posteriores, como la regionalización impulsada por el kirchnerismo, fueron “insuficientes” y dependientes de contextos políticos inestables.
Finalmente, advirtió sobre el escenario actual y cuestionó la postura del gobierno nacional. “Es una posición inédita en la historia”, dijo, en referencia a la idea de que los kelpers puedan decidir su pertenencia. “Eso es precisamente hacer el juego de la libre determinación del Reino Unido”, concluyó, insistiendo en que el eje del reclamo debe centrarse en “la ilegitimidad de los títulos jurídicos británicos”.






