“Los veo pasar por la puerta de mi casa”: el reclamo de la madre de Thiago a un mes del ataque
A más de un mes de la agresión sufrida por el adolescente de 14 años baleado en la cabeza en el barrio Noroeste, su madre habló sobre el avance de la causa y la situación que atraviesa la familia desde que regresó a su casa.
Thiago recibió un disparo el 7 de mayo y permaneció internado durante 21 días en el Hospital Municipal. Tras recibir el alta, continúa con controles y tratamientos. Además, deberá someterse a una nueva cirugía para la colocación de una placa en el cráneo, luego de que los médicos tuvieran que retirarle una parte del hueso afectado por la lesión.
“Los veo pasar por la puerta de mi casa como si nada”, dijo Vega. “Yo no puedo permitir que ellos pasen tranquilamente por la calle cuando nosotros estamos encerrados en cuatro paredes”.
Sobre la investigación, planteó que hubo demoras en la búsqueda de registros de cámaras de seguridad. “Imaginate que después de un mes una vecina se acercó a decirme que le habían pedido cámaras. Cumplió un mes y recién le decían ‘queremos pedirte las cámaras’. Y ella ya había avisado que sus cámaras no andaban. A la persona que realmente tenían que ir a preguntarle porque sí le funcionaban, no apareció nunca la Policía”.
“Las cámaras que hay son las que nosotros, estando en el hospital, tratamos de buscar y pedir, por favor, a los vecinos que nos ayudaran”, afirmó.
También se refirió a la declaración que prestó Thiago cuando estuvo en condiciones de contar lo ocurrido. “Las que le tomaron declaración lo querían como hacer equivocar. Mi hijo salió de tener la cabeza casi reventada. No tomás conciencia de la forma en que le estás tomando declaración a un nene que tiene un trauma terrible”.
“La fiscal me dice: ‘Y ahora vas a saber que no vas a tener que dejar salir más a tu hijo, que no vas a tener que dejar salir más a la noche, así no pasa esto’, ¿a usted le parece que yo voy a querer que mi hijo vaya a un lugar para que le pase esto?”, agregó.
La falta de acompañamiento estatal fue otro de los aspectos que mencionó: “A mi casa nadie vino, ni siquiera me llegó un mensaje para decirme ‘Aldana, vení o contanos’ o acercarse con lo mínimo”.
Por último, comparó la repercusión que tuvo el caso de maltrato animal ocurrido en la ciudad con el acompañamiento recibido por su familia. “Todas las vidas, hasta la de los animales, son importantes, pero la de mi hijo nadie tuvo ni siquiera la valentía de venir a mi casa, más que los periodistas, a preguntarme cómo estaba”.





