A dos meses de la suspensión del programa MESA crece la demanda en comedores
Más de 20 mil módulos alimentarios dejaron de entregarse en Bahía Blanca. Organizaciones sociales advierten que se duplicó la demanda de asistencia y desde el Consejo Escolar creen que la suspensión podría convertirse en una cancelación definitiva.
Están a punto de cumplirse dos meses de la suspensión de la entrega del Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria (MESA) en la provincia de Buenos Aires. En Bahía Blanca dejaron de repartirse más de 20 mil bolsones que llegaban a las familias con productos de primera necesidad.
Cuando se comunicó la decisión, las autoridades plantearon una pausa de 90 días. Sin embargo, desde el Consejo Escolar ponen en duda su continuidad una vez cumplido ese plazo. Mientras tanto, la medida profundizó la crisis alimentaria a la que intentan dar respuesta espacios comunitarios de distintos barrios de la ciudad, aunque la demanda ya no se limita a esos territorios.
“Desde que se eliminó la caja de provincia, se nos duplicó la cantidad de gente yendo a la olla, al merendero y a pedir mercadería”, dijo Rocío Soto, integrante de La Poderosa, organización con base en Tierras Argentinas.
“Cada vez más nos piden leche en polvo y mercadería. No damos abasto”, contó. Y agregó: “No vienen a pedir para acumular en la heladera; vienen a pedir porque realmente necesitan esa mercadería, necesitan ese refuerzo que lo venía dando provincia con esa cajita. A veces no eran tantos productos, eran diez productos, pero ayudaban un montón”.
Consultada por algún tipo de refuerzo por parte del Municipio, explicó que “lo que hicieron fue aumentarnos un poco las comidas, la mercadería, no tanto, pero bueno, algo, y aumentarnos el importe para comprar la garrafa”.
También desde el merendero La Popular advirtieron que la suspensión del programa tuvo un impacto inmediato en la demanda de asistencia. “Tengo 200 familias en el comedor, no son todas del barrio Thompson, sino que Villa Rosario, Villa Delfina, White, Noroeste y Villa Nocito; vienen de todos lados”, señaló Emilio San Martín.
“Cada familia que viene a buscar un plato de comida, o que entregamos comidas en la calle y demás, siempre nos comentan que la están pasando mal porque contaban con esa ayuda que daba el programa MESA”, afirmó. “Los comedores no dan abasto. Nos hacemos responsables de muchas cosas, atendemos a muchas familias y la verdad que hoy en día está difícil y cada vez más la situación”, agregó.
La misma preocupación expresan desde las escuelas. La secretaria general de SUTEBA Bahía Blanca, Sandra Bouzas, sostuvo que “las preguntas de cuándo volverán las cajas están siempre” y aseguró que “las ollas y los merenderos o comedores se han ido incrementando”.
Además, advirtió que “se acerca el frío y las familias hacen no sólo pedido de la comida, además pedido de zapatillas porque obviamente prefieren comprar comida frente a comprar ropa”. En ese sentido, resumió: “En los barrios el frío y el hambre ya está instalado”.
Desde el Consejo Escolar también advierten sobre las consecuencias de la suspensión para quienes abastecían el programa. “Nos plantearon sus inquietudes, obvio, entendibles. Estos proveedores además trabajan en varios distritos de la provincia de Buenos Aires y más de la zona, así que era una rueda que movía bastante plata para ellos y también garantizaba un servicio”, explicó el consejero escolar Ignacio Fernández Sallustio.
Respecto del futuro del programa, fue contundente: “Yo mantengo lo que te dije la última vez, lo sigo pensando. Esto no se va a reanudar. La suspensión va a ser efectiva y va a dejar esa suspensión para pasar a ser una cancelación del programa”.
La presidenta del Consejo Escolar, Marina Cano, no respondió la consulta de este medio.





