Endeudarse para llegar a fin de mes: testimonios detrás del aumento de la morosidad
Comprar comida en cuotas, financiar el pago de servicios públicos y soportar en soledad el hostigamiento de agentes de cobranzas, síntomas de la era mileista.
El incremento del endeudamiento de familias y trabajadores con tarjetas de crédito, préstamos personales y billeteras virtuales para financiar el costo de existir comienza a mostrar consecuencias.
La morosidad de las familias con los bancos llegó al 12,8% en junio de este año, contra el 2,5% registrado en octubre de 2024. En las billeteras virtuales, según datos del CEPA, pasó del 7,3% en noviembre de 2024 a más del 30%.
En este contexto —y con la complicidad de un gobierno que desreguló las tasas de interés— más de 5 millones de personas en situación de morosidad están expuestas al accionar de empresas que compran las deudas a las entidades financieras e intentan cobrarlas por distintas vías, con consecuencias sobre la salud mental de quienes atraviesan esas situaciones.
Los testimonios recogidos por esta radio muestran que el crédito se utiliza cada vez más para cubrir gastos cotidianos. Una mujer contó que comenzó a endeudarse cuando su pareja dejó de trabajar en el sistema formal. Primero pagaban los mínimos de las tarjetas; después llegaron las refinanciaciones y los intereses.
“Una deuda que en su momento podía ser de 600 mil pesos, hoy puede llegar a unos 3 millones. Entonces, en este momento de nuestras vidas, no tenemos la posibilidad ni tampoco la intención de solucionar esas deudas bancarias o de billeteras virtuales, porque se volvieron montos imposibles de afrontar”, relató.
La mujer explicó que tampoco cuentan con bienes a su nombre y cuestionó las amenazas de embargo que reciben durante los reclamos de pago. “No tenés que volverte loco ni enfermarte la cabeza. Si no tenés de dónde sacar, es muy difícil que puedan cobrarte algo que no tenés”, señaló.
En otro testimonio, una mujer contó: “Estoy hasta las 5 bolas. Entre tarjetas de crédito, refinanciación, préstamos en financieras y en aplicaciones que te dan a pagar en 7 días con intereses altísimos y apuestas en casinos online. Es una situación desesperante vivir así”.
Además, un trabajador confió a este medio que comenzó a endeudarse a partir de una adicción a las apuestas. “A día de hoy yo recuerdo que en las tarjetas de crédito debía aproximadamente 8 o 10 millones, y con los intereses abusivos de las refinanciaciones y los créditos la cosa escaló y debo aproximadamente 60 millones. […] No deja de ser una fortuna y es impagable”.
El hombre contó que Santander vendió su deuda después de tres meses y que comenzó a recibir propuestas de pago que no puede afrontar. “Me hostigan del lado de cobranzas, regularmente con promociones absurdas: 9 millones de saldo automáticamente, obviamente no tengo eso, o si no en 24 cuotas de 1 millón”, señaló.
También cuestionó el monto reclamado por Mercado Pago: “Me prestaron 4 millones aproximadamente y me dicen que les debo 22 millones y que si quiero puedo pagar también 12 cuotas de 1 millón y quedo al día. Y la realidad es que no puedo”.
Los testimonios también dan cuenta de situaciones de hostigamiento a terceros. “Una amiga está endeudada con Credicuotas. Y me están llamando y mandando mensajes a mí, con datos de sus familiares. No soy familiar ni siquiera garante”, denunció una persona.
El endeudamiento alcanza también a trabajadores registrados. “Muchos empleados del hospital están endeudados con Banco Provincia y Mercado Pago a un nivel increíble, todos tienen otro trabajo para poder comer, los servicios, alquiler e impuestos, más los créditos”, contó otro trabajador del sector de la salud.





