A principios de marzo varios focos de incendio tiñeron el paisaje patagónico de humo, ceniza y ruinas. “A nadie le quedan dudas de que fue intencional”, dijo a FM De la Calle, Patricia Dambielle, integrante de la APDH Chubut.

Afirmó que “el saldo fueron más de 400 casas afectadas, la mayoría quemadas en su totalidad, hubo pérdidas humanas, gente que todavía está con quemaduras, la gente está reconstruyendo gracias a la enorme solidaridad de todo el país”.

Dambielle aseguró que “el impacto psicológico fue para todos los habitantes porque quienes elegimos el lugar por el contacto con la naturaleza cada vez que cruzamos la zona afectada es un desgarro, y mucho más para la gente que ha perdido todo. Hay gente que es artesana y ha pedido no solo su casa sino su frente de laburo”.

Por tal motivo, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos impulsó la campaña Apapachar Patagonia. “Apapachar significa abrazar con el alma, reunimos 2 o 3 voluntaries de cualquier lugar con una familia. Hay apoyos no solo materiales sino emocionales, es impresionante cómo cambia la gente cuando se siente acompañada, es muy lindo lo que se está haciendo en ese sentido”.

25 voluntaries viajaron desde Buenos Aires para ayudar en el proceso de reconstrucción de las viviendas. “Hicieron mingas, ya levantaron unos 20 techos, hoy estaban construyendo las paredes de la casa de un matrimonio mayor”.

Desde la APDH solicitaron al Ministerio del Interior informes sobre las partidas presupuestarias enviadas. “Nos dijeron que se había girado 200 millones de pesos, iban a poner unos módulos provisorios de viviendas, son unos 20 que todavía están sin vidrios. Se entregan en concepto de comodato, después los van a tener que devolver. A la gente que perdió parcialmente la casa tienen habilitados hasta 400 mil pesos para construir y para los que perdieron al casa completa les ofrecen a tasa cero un crédito, tienen que cumplir requisitos y cuando se anotan muchos, va a sorteo”.

Mientras tanto, “a algunas familias les han facilitado el pago de alquiler algunos municipios y el resto se arreglan con amigues, gente solidaria que les ha ofrecido espacio, muchos hicieron refugios y otros están construyendo en el lugar donde perdieron las casas”, comentó Dembielle.

“Las casas que se hacen voluntariamente son de permacultura, con barro, son bastante térmicas, se están haciendo las estufas tipo rusa y cuando logramos que estén cerradas las casas se ponen más calentitas. Se apunta a que sean viviendas permanentes, el diseño que hicieron arquitectos de manera voluntaria permite ampliación a futuro. Tienen living comedor, cocina con un baño y un dormitorio y después dala posibilidad de ampliar, se subsana el tema inmediato pero se prevé una casa permanente”, dijo.

Por donaciones o para participar de Apapachar Patagonia pueden comunicarse con Patricia al 294 410 99 44.

Foto: Télam.

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