Poco ortodoxa: judía y feminista

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A raíz del auge de la serie “Poco Ortodoxa” y el documental “One of us”, acerca de la vida de judíos ortodoxos, FM De la Calle dialogó con Karina Finkielsztein -educadora y primera rabina en casar un matrimonio igualitario- acerca de su visión del mundo judío desde una mirada feminista.

Las series están situadas dentro de grupos jasídidcos y “no cualquiera sino dentro de los más cerrados. Una de las definiciones dentro de los jasídicos es que las familias siguen a ciertos rabinos y si vos no cumplís con las reglas de ese rabino quedás afuera. Los fundamentalismos los conocemos dentro de todas las perspectivas”, afirmó.

De familia judía de centro izquierda, nieta de inmigrantes de una Rusia Socialista con fuerte actividad comunitaria, Finkielsztein señaló que “la comunidad es el gran legado. Entendí que también las tradiciones espirituales dentro del judaísmo buscan crear un contado más humano”.

“No comprendo el judaísmo como una religión, porque así lo acotás a prácticas que ligan a lo sagrado. Me gusta definirlo como una pizza donde cada porción es una cosa. Una porción es la religiosidad, otra son valores e ideas, tradiciones y costumbres, festividades, historia, una tierra en común, un lenguaje y cada judío se va situando en esas porción según su legado familiar”, comentó.

Para Finkielsztein una de las tareas más importantes como feminista y judía es la producción cultural: “Muchos libros fueron escritos por hombres, por lo tanto, el lugar de la mujer está desdibujado. Poder rescatar las voces de las mujeres ocultas me parece un lugar de liberación, generar cultura de ley escrita por mujeres es muy importante”.

En cuanto al abordaje de las identidades disidentes afirmó que “es un proceso que se está construyendo ahora. Cuando empecé a trabajar con JAG -Judíos Argentinos Gays- el movimiento buscaba comunidades solo para ellos y lo que les decía es que tenemos que trabajar con comunidades integradas, que integren a los judíos en todas sus identidades”.

“Hay comunidades que están más abiertas a eso. En la que trabajé yo realicé el primer matrimonio igualitario judío, tiene que ver con el contexto mundial. Hay que decir que por más que el mundo judío sea más observante, en general, su cabeza es más de derecha que su práctica”, finalizó.