El ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires, Gustavo Ferrari, apartó a Fernando Díaz como jefe del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), cargo que ocupaba desde diciembre de 2015. Lo reemplazará Juan Baric, actual subsecretario de política penitenciaria. La gobernadora María Eugenia Vidal dará una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno, en La Plata, para brindar precisiones sobre el tema.

La Comisión por la Memoria (CPM) saludó la decisión y aseguró que “es una buena noticia que debe venir acompañada de cambios estructurales para transformar la grave crisis que enfrenta el sistema de encierro bonaerense”.

El miércoles de la semana pasada la CPM se reunió con la gobernadora María Eugenia Vidal para entregarle su décimo informe anual El sistema de la crueldad, sobre políticas de encierro y seguridad en la provincia de Buenos Aires. En la agenda de temas conversados en esa reunión se reiteró el pedido de renuncia de Fernando Díaz como jefe del SPB.

Esa no fue, sin embargo, la primera vez. Al ser designado en diciembre de 2015, la CPM manifestó públicamente su preocupación por los antecedentes que Díaz había tenido en su paso previo por el mismo cargo entre los años 2005 y 2009. Entre sus responsabilidades figura la de haber estado al frente de la institución cuando ocurrió la masacre de Magdalena en la que fueron asesinados 33 presos.

Posteriormente, la CPM insistió con la impugnación de Díaz en una reunión mantenida con la Gobernadora en el mes de febrero y en una posterior con el ministro de Justicia.

En las últimas semanas, la figura de Díaz volvió a ser cuestionada por una causa por corrupción en Salta. Él, junto a otros 37 funcionarios del Servicio Penitenciario Federal, está acusado de administración fraudulenta en un sistema de compra de viandas para el Complejo Penitenciario Federal de Salta entre 2012 y 2015, cuando se desempeñaba como auditor general del Servicio Penitenciario Federal. El organismo, además de la renuncia del jefe penitenciario, solicitó al Ministro una auditoría externa para evaluar la compra de alimentos durante la gestión del cuestionado funcionario.

Por todo esto, la CPM señaló como positiva la decisión tomada por el ministro Ferrari de desplazar al funcionario y designar un auditor externo. Al mismo tiempo, en el organismo esperan que esta decisión sea el inicio de una política que modifique estructuralmente el sistema de encierro, a fin de revertir las graves violaciones de derechos humanos que padecen las personas privadas de su libertad.