Preocupa la violencia policial en Villarino: “Lo salvaron los vecinos”

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(Agencia Andar) El viernes a la noche sonó el teléfono. Eran más de las 22h y los vecinos llamaron para avisarle que a su hijo de 14 lo estaba golpeando la policía. En seguida fue al lugar y llegó para verlo: dos oficiales pertenecientes al Comando de Patrulla Rural del partido de Villarino tenían al chico agarrado de los pelos y le pegaban patadas en los tobillos.

“Lo salvaron los vecinos”, asegura hoy el hombre que siente que llegó a tiempo y sabe que quienes intervinieron lo llamaron porque conocen el accionar ilegal de la Policía con la gente de pueblo. “Cuando yo hice preguntas por lo que habían hecho, me dijeron ‘nosotros sabemos bien dónde golpear’”, agrega.

Al tomar conocimiento de la situación la Comisión Provincial por la Memoria entrevistó al joven víctima de la violencia policial y a su padre, así como a vecinos y testigos, e interpuso una acción de Habeas Corpus preventivo ante el Juzgado de garantías N°2 de Bahía Blanca para que cesen las amenazas y malos tratos hacia el joven. El juez Esteban Mario Usabiaga hizo lugar al pedido.

Esa noche el joven estaba con una amiga estacionando en una camioneta en un camino de tierra a 200 metros del pueblo cuando llegó la patrulla rural con luces apagadas. Dos oficiales se bajaron, una mujer, que desenfundó su arma apuntando a la camioneta, y un hombre. Gritaban, pero el joven no llegaba a escuchar lo que decían. Se asustó y de la desesperación arrancó hacia el pueblo. A tres cuadras de la entrada frenó voluntariamente, la patrulla le cruzó su vehículo; el oficial bajó y le pegó una piña al vidrio de la camioneta, insultándolo, y lo bajó del brazo con violencia. Después lo empujó contra el móvil policial agarrándolo de los pelos, lo sostenía con la cabeza para abajo mientras seguían los insultos y los golpes “¿cómo te vas a dar a la fuga, hijo de p***?!´´.

Alertada por las sirenas la gente comenzó a salir de sus casas y un vecino intervino: “No lo podés tocar, es menor”, la respuesta de la mujer policía fue apuntarlo con su arma: “no te metas”.

“Podría haber terminado como ocurrió con Facundo”, teme el padre. El joven también sabe que no es la primera vez que se despliega de esa forma la violencia policial en Villarino, otros amigos y conocidos suyos ya la padecieron, y tiene miedo. No quiere salir de su casa por temor a estar “marcado” y le costó hacer la denuncia.

Al aceptar la presentación el juez Usabiaga subrayó que lo que exige no es más que la “absoluta y estricta legalidad en el obrar de las fuerzas de seguridad y prevención del delito”.

La CPM presentó además la denuncia penal correspondiente ante la Fiscalía General de Bahía Blanca y un informe ante la Auditoría de Asuntos Internos para que investiguen el accionar de los agentes y tomen las medidas pertinentes.

Aunque ahora están más tranquilos y conformes con el fallo el padre del joven atacado espera “que esa gente no esté más en la calle. Es lo único pido, ese tipo de policía no puede estar en la calle”, afirma.