La biblioteca de todas las cosas posibles: biografía de un descubrimiento
Ana Fraile es guionista, directora y productora audiovisual. Estuvo en Bahía Blanca para presentar un nuevo documental que reconstruye la historia de los anticuerpos monoclonales, descubrimiento que le valió el Premio Nobel de Medicina a su tío abuelo, el químico bahiense César Milstein, quien hoy cumpliría 99 años.
Graduada de la Escuela Internacional de Cine de Cuba y magíster en Derechos Humanos y Democratización, Fraile dialogó con FM de la Calle sobre el desafío de llevar un descubrimiento científico complejo al lenguaje audiovisual y sobre los debates que abre en torno al conocimiento, las patentes y el acceso a los medicamentos.
“La biblioteca de todas las cosas posibles” nació como una deuda generada durante la realización de “Un fueguito”, otro trabajo documental sobre César Milstein. A diferencia de aquella obra, centrada en la biografía del científico bahiense, la nueva película aborda lo que la directora define como “la biografía del invento”: el desarrollo de los anticuerpos monoclonales, su utilización en tratamientos y diagnósticos y la transformación que produjo en la ciencia. Para hacerlo accesible, el equipo recurrió a metáforas, archivos y testimonios que permiten explicar conceptos científicos sin convertir la película en una clase de biología molecular.
Uno de los ejes del documental es la concepción del conocimiento como algo que se fortalece cuando se comparte. Fraile recupera en ese sentido una dimensión del pensamiento de Milstein y plantea preguntas sobre la relación entre investigación financiada por instituciones públicas, patentes y el precio final de los medicamentos. La película también reconstruye el proceso por el cual los anticuerpos monoclonales adquirieron posteriormente un enorme valor comercial y el crecimiento de la industria biotecnológica alrededor de estos desarrollos.
“Hay como una cosa opaca, que uno no sabe cómo funciona. ¿Por qué hay un medicamento que le van cambiando de nombre y siempre sale carísimo? ¿Por qué alguien tiene que pagar 100 mil dólares por un tratamiento de cáncer cuando fue algo que se financió con la universidad pública de acá y de Inglaterra?”, cuestionó.
La historia de los anticuerpos monoclonales también permite revisar el episodio del patentamiento. Según la reconstrucción presentada en el documental, existió un desfasaje burocrático que hizo que venciera el plazo para avanzar con la patente, mientras las instituciones estatales británicas no respondieron a tiempo. Fraile remarca, además, que las decisiones de Milstein deben comprenderse dentro del contexto científico de las décadas de 1960 y 1970, caracterizado por fuertes redes de colaboración e intercambio de información entre investigadores.
El vínculo familiar atraviesa también la película. Fraile cuenta que tuvo una relación especialmente cercana con su tía abuela Celia, científica y esposa de Milstein, a quien conoció profundamente después de la muerte de César en 2002 y con quien trabajó en distintos proyectos hasta su fallecimiento en 2020. De ella recupera también una enseñanza que marcó su propia trayectoria como cineasta: ante la duda, probar. “Hacelo, que estoy acá y te banco”, recuerda Fraile como una forma de acompañamiento que fue fundamental para animarse a construir su camino en el cine.





