La función de la máscara del monstruo

“La hoja que se desprendió

del árbol creyó estar libre, 

y el viento se la llevó”. 

Ezequiel Martínez Estrada

Coplas de ciego

(Por Astor Vitali) [Continúa de La máscara del monstruo] Todo gran gesto político se hace desde un escenario. El público, desde abajo, percibe el gesto articulado para la escena, es decir, se perciben -si los actores son buenos- los efectos generados por el artificio montado.    

El público ve el rostro articulado del monstruo, la máscara. Si la acción es comer: desde el público se ve (y es lo que queda instalado a nivel consciente e inconsciente) que el monstruo come un trozo de carne y se alimenta.

Pero las máscaras no comen. ¿Quién se alimenta entonces? Lo que hay detrás de la máscara del monstruo.

Cuando veamos el estudiado rostro de Milei vociferando contra los “zurdos”, la justicia social y otras yerbas, luego de haber deglutido buena parte de los recursos que antes llegaban debajo del escenario, estaremos viendo solo la máscara. Para ser más claros: los que comen son, por caso, Galperín, Techint, Macri… los dueños del circo en el que actúa el monstruo. Y con esos nombres hacemos referencia simplemente a ese porcentaje mínimo de la economía argentina que se beneficiará del modelo económico propuesto.

¿No sabemos ya de qué se trata la máscara del monstruoso? ¿No conocemos ya, en nuestro más íntimo recuerdo, el rostro monstruoso de Menem, ya consumido en su oficio de máscara? ¿No sabemos quiénes engordaron mientras “veíamos comer” a esa máscara monstruosa? La máscara del monstruo está hecha por la misma asociación civil –con algún cambio en su directorio–  que confeccionó la máscara de Menem.

¿No guardamos también, en blanco y negro, el rostro monstruoso de Videla comiéndose hasta la entidad de los sujetos, mientras engordaban los sectores ya no de la “economía argentina” sino de los argentinos que participan de la economía global que requiere un rol de la argentina?

¿Es casual que el estado argentino haya avanzado en los juicios de lesa humanidad contra el partido militar pero no haya dado un paso significativo contra los criminales de lesa humanidad que participaron y se enriquecieron con ese plan (dictadura 76) que fue ante todo un plan cultural (la imposición del mercado como único lugar de socialización real, como único lugar común) y económico (la transferencia de recursos de pobres a ricos y la desarticulación de cualquier atisbo de política económica gubernamental que no vaya en línea con la necesidad de “los mercados”)?.

Videla, Menem y Milei son el monstruo y la máscara (la máscara monstruosa) de la burguesía argentina. Son el monstruo inventado para el sacrificio y son la máscara para proteger el anonimato de los que degluten.

Es necesario observar las necesidades de esa burguesía –en alianza con quiénes–  para comprender qué se van a morfar esta vez, a qué sectores van a deglutir, y cuál será el libreto que vociferará el monstruo.

En estos días de anuncios, vamos a poder comprender la conformación final de la máscara del monstruo… y a quiénes van a devorar.

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Foto: La Izquierda Diario. Alejandro Bulgheroni; Gregorio Pérez Companc; Paolo Rocca y Marcos Galperín, algunos de los hombres más ricos de Argentina.