FM De la Calle recopiló opiniones de referentes y referentas de las organizaciones que firman el documento que propone implementar una tasa extraordinaria para paliar algunos de los efectos de la pandemia en la ciudad.

“Si queremos disminuir la circulación para poder seguir dando atención tenemos que ofrecerle a la gente para que no necesite circular, o que circule lo menos posible. Si le pedimos solidaridad con el vecino también tenemos que pensar de qué manera se puede llevar a cabo esa solidaridad. Para todas las familias no es lo mismo hacer un aislamiento. Eso lo tenemos que visibilizar”, dijo la presidenta de CICOP, Cristina Ferraro.

Agregó que “es momento de que aquellos sectores que han enriquecido y han acrecentado la riqueza que ya tenían hagan un pequeño aporte a las mayorías que se vieron perjudicadas desde marzo del año pasado.

Nicolás Fernández Vicente, integrante del Consejo Cultural Consultivo, sostuvo que “muchas personas se han visto afectadas por la pérdida de empleo formal e informal, la imposibilidad de ni siquiera poder realizar changas. En el sector cultural ha sido manifiestamente visible. Hay quienes frente a la difusión de la propuesta señalaron que la herramienta es la reasignación de partidas presupuestarias. El año pasado se pudo constatar que los recursos redirigidos de parte del Municipio habían sido 20 millones de pesos abajo que lo que se había invertido en pauta publicitaria oficial. Si la imposibilidad de implementarlo viene por este lado, la experiencia nos indica que no ha resultado”.

Miguel Vidal, vicedirector de Cáritas Bahía Blanca, mencionó que “el Papa Francisco nos sigue llamando a sumarnos a enfrentar estar pandemia a nivel mundial pero también la otra pandemia que es la pobreza, que se gesta a partir de un sistema muy injusto. Queremos ser parte de propuestas que le lleguen a la gente y que la ayuden a recuperar su dignidad”.

El secretario general de ADUNS, Sergio Zaninelli, dijo que “es urgente y necesario generar una tasa extraordinaria que atienda a esta crisis sanitaria, económica, policial y social. Es una acción que no ha querido tomar el gobierno nacional, lo que ha impulsado con poco éxito fue el impuesto a al riqueza”.

Manifestó que “la pobreza y la indigencia crece mes a mes, los jubilados ven depreciados sus salarios, la atención en la pandemia es cada vez más caótica, de algún lado tienen que salir los recursos, no puede ser que los pongan siempre los que menos tienen. Llegó la hora de invertir la tortilla”.

Cecilia Epherra, integrante de la Unión de Músicos y Músicas del Sur, expresó que “es fundamental y necesario en este momento aplicar una sobretasa especial a los sectores económicos que no solo no han detenido su actividad sino que han incrementado sus ingresos, para distribuir esos recursos desde una política pública hacia los sectores más vulnerables, que necesitan garantizar sus condiciones básicas para sobrevivir y tener una calidad de vida de los espacios de la comunidad. Es fundamental que ya no dependan de los lazos de solidaridad, como ha sido en el caso de músicos y músicas, sino que además se pueda contar con la decisión política”.

Finalmente, Damián Funk de Sureando opinó que “ante el crecimiento de la pobreza y la desocupación en los sectores más marginales y el aumento de precio de los alimentos, proponemos que la política tenga un poco más de audacia e iniciativa e instrumente de manera inmediata esta tasa que les traería algo de alivio”.