La entrega del Paraná
A partir de un informe publicado por Ámbito Financiero sobre las irregularidades y tensiones alrededor de la licitación para el dragado y balizamiento del río Paraná, FM De la Calle dialogó con el diputado provincial y periodista Carlos Del Frade, quien vinculó el proceso con intereses multinacionales, disputas geopolíticas y el avance del narcotráfico en la región.
La investigación periodística señala sospechas sobre el armado de los pliegos licitatorios, la exclusión de empresas chinas, la aparición de documentación cuestionada atribuida a organismos internacionales y el posicionamiento de la empresa belga Jan de Nul como principal candidata para quedarse nuevamente con el negocio de la mal llamada “hidrovía”.
En ese contexto, Del Frade respaldó la presentación impulsada por el diputado nacional Jorge Taiana para denunciar como “apócrifo” un documento incorporado al expediente. “Lo que está en juego es quién se queda con el negocio del 80% de las exportaciones argentinas que salen por el Paraná”, afirmó. También remarcó que “desde 1995 hasta la fecha no se ha presentado ningún estudio serio sobre el impacto ambiental” de la profundización del dragado.
El legislador santafesino aseguró, además, que detrás de Jan De Nul operan intereses vinculados a Estados Unidos y particularmente a Cargill. “La gran empresa que está detrás es Cargill, sin dudas. Y Cargill es Estados Unidos”, sostuvo durante la entrevista.
En ese entramado mencionó también al empresario bahiense Gustavo Elías, a quien definió como “muy vinculado al negocio portuario” y relacionado con el santafecino Juan Ondarcuhu, quien tiene inversiones millonarias en Timbúes y operaciones en puertos del norte bonaerense y Rosario. “Siempre aparece mencionado en estos negocios, que tienen más para aclarar que otra cosa”, planteó Del Frade, aunque aclaró que las causas judiciales que lo involucraron fueron cerradas y actualmente se encuentra sobreseído.
Habló además sobre el vínculo entre la hidrovía y las rutas del narcotráfico. Para Del Frade, el control de los puertos del Paraná forma parte de una reorganización regional impulsada por la DEA. “Lo que empieza a regular la DEA es cuáles son los grupos narcos que van a manejar eso”, aseguró, al referirse al reciente secuestro de 442 kilos de cocaína en el norte santafesino.
El diputado denunció un pacto de las autoridades nacionales con grupos narcos que habilitó el aumento de la circulación de drogas a la vez que una disminución de los homicidios en ciudades como Rosario. En este sentido, destacó el aumento de consumo y de la cifra de suicidios.
“Hubo algo en el medio que generó el descenso de homicidios, pero por el otro lado el aumento de la circulación de las drogas”, afirmó. Según su análisis, existe una reconfiguración de las bandas narco-policiales bajo un esquema de control territorial que favorece la expansión del consumo problemático.
Para Del Frade, la disputa por el dragado, el balizamiento y el peaje del Paraná excede la discusión comercial: “Acá lo que hay es una subordinación de los intereses sobre el río Paraná a los intereses norteamericanos”.






