El último día de junio de 2014, el gobierno de Bahía Blanca anunció que a partir del primero de agosto de ese año quedaría prohibido el uso de tracción a sangre. La medida afectó a trabajadores y trabajadoras del cartón. Luego de arduas negociaciones al tiempo que móviles policiales ‘acompañaban’ el recorrido de muchxs cartonerxs, el municipio anunció una serie de medidas y se alcanzó un acuerdo con una gran parte de quienes vieron afectada su tarea.

Esta mañana el cartonero Juan Carlos Serrano dijo a FM De la Calle que están “en la misma situación desde hace un año. Con el mismo galpón, las mismas carretas, los mismos baños químicos, el agua que es una manguera sin canilla y la luz. Recibimos unas camperas hace quince días, después de un año de que las pedimos”.

Respecto de las promesas de los funcionarios de gobierno locales, el trabajador afirmó que “no hay guardería, no está el veterinario que iban a poner para los caballos, no tenemos seguro, no nos quieren blanquear, no tenemos nada de nada. De todo lo que habíamos acordado no ha llegado nada”.

Serrano afirmó que desde el gobierno “dicen que todavía no le estamos prestando un servicio a la Municipalidad y que no nos pueden blanquear hasta que no lo hagamos”.

Por las tareas realizadas a partir del mes que viene “vamos a cobrar 500 pesos más”, pasando a recibir $3500 mensuales por persona. En octubre cobrarían otro aumento de $500.

Actualmente trabajan unas 56 personas en el galpón donde se desempeña Serrano. Intentan gestionar una cooperativa para regularizar su situación y generar más oportunidades laborales.

Respecto de las tricicletas que las autoridades municipales ofrecieron como alternativa a la tracción a sangre, el cartonero afirmó que hace pocos días “fueron dos representantes a probarla y no les convenció porque son más chicas que las carretas que tenemos nosotros. Los compañeros no la quieren”.