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“Se puso el casco, dijo ‘mañana vengo’ y terminó en terapia intensiva”

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delacalle Ninguno 24 noviembre, 2017 - 6:26 pm en Judiciales, Locales, Noticias

El 5 de mayo, un accidente de tránsito en la Ruta 3 entre un utilitario que se cruzó de carril y una moto dejó a Kevin en silla de ruedas. Su padre y su hermano de dos años fallecieron. El martes por la tarde, Florencia Quintana, mamá del nene de 11, realizó una marcha junto a familiares y amigxs frente a la Municipalidad para pedir justicia.

“Mi nene jugaba a la pelota, iba a boxeo y hoy usa pañales, sondas que le cambio cada cuatro horas, […] está en silla de ruedas; tiene un golpe en el cerebro que le perjudicó el habla. Quedó en muy malas condiciones y nadie se hizo responsable”, aseguró la madre.

Quintana pide justicia “y que este hombre pague porque está como si nada. Tengo gente conocida en White y lo vieron al hombre [manejando], no le retuvieron el carnet, le devolvieron la camioneta; él arrebató dos vidas, a una persona de 33 años, a un nene de dos años y dejó a un nenito de 11 años en silla de ruedas”.

La causa judicial la iniciaron hace tres meses pero aseguró que hay alguna “mano negra” detrás. Comentó que la pericia vehicular la hizo una oficial de Villa Rosas conocida del conductor a quien “se le rompió el foco en las manos” mientras la realizaba  porque “el impacto fue muy fuerte”.

“El hombre dijo que los chocó porque iban sin luces. Era la palabra de él contra mi nene y su padre, no había testigos pero ahora encontramos uno. Esa oficial se agarra de decir que iban sin luces, cuando ellos salieron en perfectas condiciones. Mi nene se puso el casco y me dijo ‘mañana vengo’ y terminó en terapia intensiva”, aseguró Quintana.

También se refirió a las cámaras de la zona que podrían haber grabado el momento del hecho: “Está lleno de cámaras, la del Parque Industrial, la de Pedro Pico, la rotonda de White (Vialidad), pero da la casualidad que ninguna de esas cámaras tomó nada”.

Además denunció que “cuando pasó [el accidente], al papá del nene le hicieron test de alcoholemia… todo lo que te puedan buscar, le hicieron. Y al hombre no, el hombre estuvo detenido una hora y lo liberaron porque tuvo una crisis”.

Al ser consultada sobre si recibió ayuda estatal aseguró que fue “a hablar a la Municipalidad y nadie me escucha”.

Explicó los cuidados que su hijo requiere: “Vivo en el hospital, entro a las ocho de la mañana porque él tiene todo el tiempo controles; imagináte el trabajo que me lleva mi hijo hoy en día, le cambio los pañales a cada rato, tengo que ponerle una sonda porque los riñones no le funcionan.

“Estoy luchando por una silla de ruedas, me habían prestado una pero la tuve que devolver y mi nene quedó dos días sin silla de ruedas hasta que Mara Recondo (DISER) me consiguió otra. No tengo ayuda de nadie. Quiero que haga la rehabilitación. […] El nene necesita kinesiología todos los días”.

Quintana aseguró que “se vivió un caos” durante el mes que Kevin estuvo en terapia. Si bien tuvo acompañamiento “de amigas, familiares y vecinos que iban todo el tiempo”, era “día a día esperar un parte médico”. “Apenas pasó el accidente me dejaron entrar y pasar toda la noche con él, me dijeron que ‘mi hijo no iba a vivir’ porque estaba en un estado muy grave”.

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Ella reclama que mientras su hijo “estuvo 15 días mal, no abría los ojos, estaba inconsciente”, el conductor no se acercó ni “tampoco mando a nadie a preguntar” si Kevin estaba bien. “Ya sé que puede tener miedo porque mató a su papá y su hermanito, yo entiendo que es difícil, pero aunque sea un poquito de corazón, de decir ‘le arruiné la vida a un nene de 11 años’”, pidió Florencia.

El martes, mientras reclamaban frente al municipio, la Guardia Urbana dejó de cortar el tránsito y los autos llegaron hasta donde Kevin, Florencia, familiares y amigxs cortaban la calle. Recibieron bocinazos e insultos.

Florencia le dijo a los automovilistas: “Todos somos madres, abuelos, tíos. Hoy me tocó a mí y mañana no saben si les puede tocar. […] No deseo que a nadie le toque vivir lo que yo vivo de cambiar pañales, una sonda, a una persona que estaba bien. Ojalá nunca les toque estar en mi lugar. Ellos se piensan que fui a cortar una calle porque quise”.

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