Religión y democracia: cuarta edición del encuentro sobre creencias religiosas

Este martes comienza un nuevo Encuentro de la Red de Estudios Sociales Contemporáneos sobre Creencias Religiosidades y Movilidades en Patagonia en el octavo piso del Departamento de Humanidades.

“Estudiamos temas religiosos en su vinculación con la sociedad y la política”, dijo a FM De la Calle la historiadora Virginia Dominella.

Habrá mesas de diálogo y presentación de libros. Hoy a las 15 se podrá participar de la actividad titulada “Religión y política en contextos autoritarios y democráticos”, mientras que el miércoles a las 9:30 tendrá lugar el debate “Pensar las prácticas religiosas desde el espacio, las movilidades y los territorios”.  Más tarde, en el segundo día, a las 14:30 está programada la mesa “Estudios de minorías y diversidades religiosas”.

“El encuentro replica una serie de jornadas que venimos haciendo un grupo de investigadoras e investigadoras de la Patagonia, de Argentina y de Chile” , explicó.

El grupo está compuesto en su mayoría por historiadores e historiadoras.

“En septiembre de 2017 nos reunimos en Bariloche para intentar empezar a trabajar juntos en lo que tiene que ver con la investigación, con la formación de investigadores jóvenes”.

Acerca de la finalidad del evento convocado en el marco de los 40 años de democracia, agregó que “la idea es pensar en lo religioso centrado más en el catolicismo, en la Iglesia Católica, en la transición democrática en los fines de la dictadura e incluso en las décadas más recientes”.

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(Por Astor Vitali) ¿En qué lugar se discuten los temas que preocupan a la comunidad? ¿Qué ámbitos de participación reserva la democracia a las preocupaciones comunitarias? Desde la vuelta a la democracia, cada instancia estatal ha creado distintas formas de nuclear colectivos sociales y tramitar sus inquietudes. Estas herramientas de democracia semi directa pueden ser muy útiles, ante la falta de participación en los ámbitos partidarios. Sin embargo, la calidad democrática se ve afectada cuando estos espacios elevan propuestas a las estructuras de gobierno y no son escuchadas. El carácter no vinculante de estos espacios, consejos y comisiones debería ser revisado en función de poner en práctica un entramado democrático no formal.

Por poner la ciudad de Bahía Blanca, como para tomar algo asequible, podríamos enumerar: el Consejo Cultural Consultivo, el Consejo Local de Niñez y Adolescencia, el Consejo Local de Mujeres, el Observatorio de Discapacidad, la Comisión Asesora Ambienta, Audiencias Públicas y una cantidad de herramientas de participación social en las que se llegan a diagnósticos muy completos de situaciones puntuales.

Además de los diagnósticos, esos espacios elevan propuestas de políticas de estado basadas en medidas concretas que deberían aplicarse a través de la ejecución de herramientas, partidas y dispositivos que podrían ponerse en marcha sin mayor inconveniente. Sin embargo, estos organismos rara vez son escuchados, si no es para la foto en contexto electoral o para enviar fotos a organismos internacionales para “hacer que se hace” en la política de selfies y de flyers con las que el oficialismo local construye su imagen de una realidad que es muy otra en el mundo concreto.

En el libro El Consorcio. Cambiemos en Bahía Blanca, publicado el año pasado por Ediciones De la Calle, sostuvimos que “mientras (el gobierno) aduce que su preocupación es la vivienda y la situación de quienes menos tienen, la incontrastable realidad arroja datos que no pueden cimentar esa mirada idílica. Mientras promete que ahora el gobierno municipal garantizará, a través de la gestión de comedores, la alimentación de los niños y de las niñas, la realidad concreta espeta el sistemático cierre de lugares de educación pública formal e informal, por decisión de su propio gobierno. Mientras promete que arrimará un proyecto con alunas ordenanzas para fomentar la radicación de empresas (con esa vaguedad), los datos publicados por las consultoras locales contrastan una realidad de perjuicio para quienes intentan la aventura productiva en medio de la jungla financiera”.

Es decir, en el discurso del gobierno hay una “enumeración de elementos que remiten a una realidad contrastablemente ajena a la que vivimos a diario. Una vez más: no alcanza con nombrar las cosas para que ellas existan” y que la publicidad oficial “ratifica los términos fantasiosos de un discurso sin contacto con la realidad que padecemos a diario”.

En esa construcción que denominamos “epidérmica”, “todo pasa y nada queda. Todo nos roza. Esa es la impresión del mundo contemporáneo. Esa es la militancia Cambiemos, también. Hacer que pasen cosas como para que parezca que pasa algo, pero en rigor nada pasa”.

“Este mecanismo consta de una severa ocupación por los anuncios y sus formas. Casi nadie repara luego en si se cumple o no lo anunciado. Aún más: no importa. Importa mostrar que se hace que se hace”.

´”La militancia por la política epidérmica es aquella que desprecia a la realidad concreta de su pueblo y actúa para las cámaras de sus celulares y se publica en redes”.

Decíamos entonces también que “lamentablemente, lo único que permite que esta política –por ahora- no tenga límites es que por abajo no hay el bullicio suficiente como para que su vibración haga temblar el brazo que sostiene la mano que gatilla la selfie epidérmica”

Esa construcción ficticia de relato se explica por la falta de implementación concreta de las propuestas elevadas por los órganos de participación directa. Que existen: por todos lados hay propuestas de la población para solucionar los comunes problemas. Se gastan millones para hablar de transparencia y, en cambio, los funcionarios suele ocultarse de los y las referentes sociales o de sectores que integran estos cuerpos de participación.

Uno de los temas más delicados para la sociedad es el de la niñez. Al respecto, el gobierno se negó sistemáticamente a implementar las sugerencias estructurales que realizaron quienes integran el consejo local que nuclea a distintas y diversas organizaciones que trabajan el tema tanto desde el punto de vista teórico como desde la perspectiva del trabajo en el territorio.

En las últimas semanas, se hizo público el hecho de que el Observatorio de Discapacidad había solicitado que, antes de realizar modificaciones urbanísticas, dicho ente sea consultado a fin de cumplir un rol activo en el diseño urbano para garantizar la accesibilidad. No sólo no fueron consultados sino que se implementaron las reformas de las calles … en favor de empresas privadas, utilizando un “diseño” claramente excluyente.

Ni que hablar del maltrato de la responsable del Instituto Cultural, Morena Rosselló, hacia el Consejo Cultural Consultivo, la manipulación de información y la aplicación de políticas totalmente contrarias a las que el cuerpo colegiado y representativo sugiere al gobierno municipal.

De esta manera, como si ya no hubiera una aguda crisis de participación en los órganos de representación partidaria, la política del gobierno desde hace un lustro lesiona la credibilidad de otras herramientas de participación y por ende la percepción de la población acerca de la utilidad de participar en entidad colectivas.

Dado que no se puede confiar únicamente en la voluntad de las personas para garantizar el funcionamiento de las instituciones, más allá de la presión social sobre los gobiernos, la democracia requiere de medidas concretas para solucionar este problema: modificar el carácter no vinculante de esos organismos, es una medida que nos permitimos proponer.

Si las decisiones de la comunidad debidamente organizada tuvieran carácter vinculante, quienes ejerzan la función pública tendrían la obligación de aplicar las políticas definidas por los estamentos comunitarios.

Hay reticencia a esto y se ponen trabas a la participación directa. A veces también desde espacio que se auto perciben democráticos. ¿A qué se le teme? ¿A qué le tienen miedo? Probablemente, a quitar el último velo que les protege de una verdad tan cruda como constatable: en muchas ocasiones –en demasiadas también- los intereses de quienes están en funciones nada tienen que ver con los intereses del conjunto de la población.

Ilustración: María Florencia Laiuppa

Víctor Basterra, ex detenido durante la última dictadura cívico militar y testigo clave en los juicios a genocidas, murió este sábado. El obrero gráfico y militante peronista fue secuestrado en 1979 y permaneció en cautiverio en la ESMA hasta la llegada de la democracia.

En el mayor centro clandestino de detención de la Armada fue obligado a falsificar documentos para los represores. Durante años tomó una foto más de las que le pedían y las fue sacando del campo de exterminio para cumplir el mandato de uno de sus compañeros: “Si te salvás, que no se la lleven de arriba” .

Basterra había sido desistido el viernes como testigo en el juicio contra la Triple A en Bahía Blanca. “Hasta último momento, con tremendas complicaciones de salud, quería dar testimonio. No quería bajarse”, afirmó el fiscal Pablo Fermento.

“Víctor era muy simpático y amigable pero vivía en soledad el dolor y esas marcas a fuego que solo sobrevivientes conocen”, dijo a FM De la Calle el periodista Fernando Tebele, compañero de aire de Basterra en Oral y Público, programa radial sobre los juicios de lesa humanidad.

Comentó que “hace unas semanas desde la Fiscalía de Bahía se comunicaron conmigo. Sabiendo que había empeorado su estado de salud me adelanté y les dije que no iba a poder declarar y automáticamente me di cuenta que estaba metiendo la pata, pasé el teléfono de su compañera y dijo que sí. En esos preparativos estaban cuando su salud empeoró y falleció el sábado”.

En una emisión de Oral y Público Basterra contó: “Un suboficial de la Armada, Julio Fernández, me comentó que él había andado por Bahía, había hecho un comentario, y que había sido interventor en una facultad. No sé si vivirá, yo tendría 34 años y él me llevaba unos 7 años. Por otro lado, a Rodolfo Ponce yo le hice un carnet de portación de armas, una falsificación que se había hecho en la ESMA del Renar (Registro Nacional de Armas)”.

Tebele afirmó que “en los lugares de tortura y exterminio hubo enormes actos de resistencia de parte de sobrevivientes y de los que no sobrevivieron. Víctor hizo más que eso, no solo arriesgó su vida. Él contaba que empezó a registrar todo, sabiendo que tenía que sobrevivir y que contar después”.

El periodista recordó otra de las hazañas de Basterra: “Se robó una llave de un cuarto donde había documentos de inteligencia. Entraba a la madrugada, y sacaba fotos. Esos documentos daban cuenta de que habían pasado por Campo de Mayo los detenidos de la Contraofensiva”.

“Lo que deja Víctor es la sensación de que se puede sobrevivir dignamente en los peores lugares y que siempre hay posibilidades de resistir”, concluyó.

María del Rosario Fernández integra la Gremial de Abogados y Abogadas de Argentina y asesoró a las familias que llevaban adelante la toma en Guernica, que terminó en represión. “Estábamos por firmar un acuerdo, el miércoles (28 de octubre) dos y media de la tarde, sentados en los gazebos que había armado el Ministerio de Desarrollo, a unas cuadras de la municipalidad de presidente Perón. Estaban las organizaciones, los representantes, abogados, el ministerio de Desarrollo, el de Justicia, el subsecretario de Hábitat. Lo que nos dice el ministro Larroque es: yo tengo que sacar gente hoy, ya mañana no puedo garantizar, mañana a las cero horas cambia de ministerio, sale de Desarrollo y pasa a Seguridad. Obviamente que no pudimos firmar porque esto es un conjunto, no es que salvamos a unos y otros no”.

En este nota, la letrada explica a FM De la Calle, paso por paso, cómo una negociación en la que el conjunto estaba interesado en llegar a un acuerdo pacífico, terminó en el desalojo encabezado por Berni, reuniendo material para su spot de campaña.

Cuando se habla de la toma en Guernica, se trataba de “cien hectáreas que se habían divido en cuatro barrios: La Unión, La Lucha, 20 de Julio y San Martín”. El plan que estaban por implementar era “primero sacábamos La Unión  que era e lbarrio más chico y después nos teníamos que seguir reuniendo para ver cómo íbamos evacuando al resto de la gente. Pero si vos me decís yo hoy saco a la gente de La Unión y mañana entra Berni… Si no garantizás la seguridad de la gente que queda no podemos firmar nada. Si nos vamos bien, nos vamos todos”.

En diálogo con el fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta, la abogada le preguntó qué pasaba que ya no se podía esperar más. ¿Qué habría sucedido? “Me dijo: doctora saque a los buenos. Yo le dijo son todos buenos, no sé a qué a que te referís. Y no nos dio ninguna alternativa. Suponemos que algún tipo de presión de los propietarios o la señora intendenta de Presidente Perón han presionado para que esto se termine”.

Solución política o criminalización de la pobreza

“Cuando apelamos, en verdad, pensamos que la Cámara, con criterio, iba a cajonear la causa porque iba a decir esto es un problema político. No podemos solucionar el problema habitacional de la República Argentina, que tiene décadas, con el código Penal”.

Según el censo había mil cuatrocientas cuarenta familias que, de haberse ingresado al acuerdo, accedería a lotes y acompañamiento.

“La toma estuvo organizada con delegados del barrio que vivían en la toma y después muchas organizaciones políticas que tenían militantes dentro de la toma que asistieron con atención médica, llevando ropa, comida. Después quedaron al frente de la negociación y que son las que llaman a La Gremial. Cuando llega el tema jurídico y viene el desalojo nos llaman y ahí empezamos la negociación. Fue muy complejo por la cantidad de actores intervinientes. Todos querían lo mismo”.

El gobierno de la provincia de Buenos Aires responsabilizó al Polo Obrero de no haber podido llegar a un acuerdo. Al respecto, Fernández pidió “que deje de darle entidad el gobierno a un solo partido que opinó distinto, se apartó, pero no molestó. Si no el fiscal no decía que no, el acuerdo iba a estar, haya estado de acuerdo el Partido Obrero o no”.

“Hemos escuchado tantas ridiculeces. Yo estuve en el medio del conflicto. Cuando entraron y me golpearon me llamaron del ministerio para decir que me retire. Yo tengo que estar acá con ellos”.

Desde la provincia también se dijo que las organizaciones de izquierda utilizaban máscaras y gases, y que el gobierno no lanzó “ni un solo gas”. Para la integrante de La Gramial, “escuchar un Berni que diga que la izquierda tiene gases lacrimógenos…. O se le escapan algunas cositas o está mintiendo. En un momento de la confrontación la gente de toma le devolvía a la policía los gases lacrimógenos y la policía les devolvía las piedras. En ese momento la policía tuvo que retroceder más de dos cuadras porque no tenían máscaras. Además hizo mucha seguridad en la toma así que no puede decir que no sabía lo que había en la toma. En la toma no había nada de eso y la izquierda no tiene esas cosas. Si no hubiera hecho la denuncia y le fiscal interviniente hubiera hecho detenciones. Es mentira, si no Berni ya lo hubiera hecho todo esto”.

“Yo creo que son sumamente desafortunadas las palabras del ministro Larroque y le quita brillo a todo lo que hizo su ministerio porque uno no puede dejar de reconocer que ellos han hecho mucho trabajo en Guernica. Han puesto mucho. Hasta el miércoles había interés de ministerio de acordar. La Justicia dijo: se terminó el crédito. Algo pasó”.

Respecto del rol de la intendenta de Presidente Perón, Fernández sostuvo que “nos dijo claramente que tenía que cuidar los intereses de los countrys y que había puesto los fiscales de su riñón. La Justicia en la provincia y la policía local están mandados por los intendentes que son sherrifs en los lugares”.

¿Se podría haber evitado?  

“Berni responde a Kicillof. Es muy corto. Me pasa lo mismo cuando necesitamos traslados en el servicio penitenciario y dicen que no tienen combustible, no llego a juntar la cantidad de hombres, no llego con los micros. Me lo dijo hace veinte días. Excusas, podrían haber puesto un montón. Y Kicillof podría haber dicho yo quiero una solución pacífica, lo llamo a Rizzo y le digo yo entiendo la independencia de poderes pero denos quince o veinte días más. Pero hay que ponerse los pantalones largos para eso”.

Por último, Fernández dijo que “lo que tienen que mirar los dirigentes es que la gente está peleando por un pedazo de tierra para vivir, no por un country. Nada más ni nada menos que por eso”.

FM De la Calle preguntó a niñes y adolescentes, estudiantes de nivel primario y secundario, cómo viven la educación virtual en el marco de la pandemia y qué piensan sobre la vuelta a la presencialidad para realizar “actividades socioeducativas”.

Escucháles, son: Antonia (14), Luiggi (5), Malena (10), Manuela (16), Martina (8), Malena (7), Nicola (8), Renata (11), Juan José (15) y Mateo (5).

Leé otras voces acerca de la vuelta a la presencialidad acá.

El subsecretario de Gestión Ambiental, Matías Insausti, anunció que pretenden dragar el cauce del arroyo Napostá para que el agua circule y se “auto limpie” de roedores, mosquitos y otros insectos. “Hoy hay juncos, pastizales y realmente no se puede trabajar”, declaró a La Brújula.

El biólogo Pablo Petracci advirtió a FM De la Calle que “estas campañas de limpieza son históricas, quizás la población las ve con buenos ojos pero lo que planteamos son los beneficios que hay en esa vegetación y una serie de malas palabras que usa Insausti”.

“Esperamos que haya un conocimiento más profundo, no solamente de esta gestión, el abuso de los ambientes naturales ha sido un modus operandi de todas las gestiones”, agregó.

Petracci aseguró que “es la peor época para realizar esta obra, que por otro lado prácticamente no tiene estudio de impacto ambiental. Cuando Insasuti dice que el ecosistema no se va a alterar lo quiero ver en una audiencia pública, quiero las autorizaciones, quiero saber cómo se llega a la conclusión de meter una retroexcavadora y modificar toda una vera del arroyo. ¿Cómo puede afirmar que en plena época de florecimiento, no va a ver una afectación al ecosistema?”.

“Es una mala decisión hacerlo en cualquier momento, en ese pedazo de arroyo que queda una profundización es una alteración. El objetivo de la obra no me queda demasiado claro. La vegetación, juncales, pastizales son especies nativas, cumplen una función, hablamos de servicios ecosistémicos, retención de contaminantes, protegen el arroyo. Hay una gran cantidad de público que va a hacer turismo de observación de naturaleza”, dijo el biólogo.

Agregó que “hablar despectivamente de pastizales y juncales es desconocer todas las funciones gratuitas que brinda esa vegetación. Hay aves insectívoras que controlan las larvas, mosquitos e insectos molestos y que dejar esa vegetación es promover que nos brinden este servicio de forma gratuita. No tengo objeción en que se haga un control de ratas, que se corte un poco el pasto, el cauce habría que dejarlo como está, el arroyo está sano, está como debería de estar”.

Por último, el biólogo argumentó que “no hemos tenido comunicación con nadie (del Municipio) y respuesta, esperemos que la haya, y que revean esta situación”.

“Acá se está armando la sociedad de fomento”, cuenta Silvano mientras lleva en su moto a la cronista de FM De la Calle en una recorrida por los terrenos de la toma de Don Bosco al 4100. A la izquierda, un cartel que dice “Nueva Esperanza” abre las puertas de un cuadrado de chapas y palets sin techo: “Ese es el merendero”.

El contraste es significativo. De un lado asfalto, supermercados mayoristas, ruta, camiones, obras. Detrás: 22 hectáreas, más de 300 familias, algunos ranchitos de chapa, un terraplén, ni un poco de sombra.

“Hay mucha gente precaria, que se quiere venir a vivir acá, gente que la pandemia la dejó en la calle, muchos compañeros vienen a pasar la noche acá, mucha gente con necesidades”, dice Silvano. Tiene tres hijos y trabajo pero con lo que gana no puede acceder a un crédito.

Carina tiene uno de 16 y el más chiquito de cuatro que llegó a la esquina de su mano y se puso a jugar con una rama. “Hay mucho apriete, han prendido fuego ranchitos, no sabemos quién. La Federal cayó hace cuatro meses intimando y yendo a la casa de la gente, cayendo en los trabajos. Hemos visto que la Unión Ferroviaria nos saca fotos, vienen, se paran con la camioneta cerca de nosotros, nos filman”.

Las tierras pertenecen a la Administración de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF). La Unión Ferroviaria las recibió en comodato hace años con el compromiso de construir un complejo de viviendas, sin embargo, solo instalaron algunas canchas y piletas. El contrato se vence a fin de año.

“Cuando la Unión Ferroviaria empezó a actuar puso vigas de cemento con arena para que no pase ningún vehículo, vino la policía, llevó a cuatro compañeros presos. Se logró de común acuerdo sacarlo”, dice Silvano frente al terraplén ubicado en el acceso por Don Bosco.

La causa pasó a la justicia federal, el fiscal Santiago Ulpiano Martínez no pidió el desalojo pero ordenó la intervención de la Policía Federal.

“Estamos movilizados para ayudar a la gente que está viviendo, gente que necesita, se han venido con lo puesto. Antes podíamos alquilar y ahora no, la mayoría estaba con changas, somos todos laburantes, no somos vagos que queremos algo de arriba, se propuso poder pagar y nadie dio respuesta”, cuenta Carina.

En marzo llegaron las primeras familias y el lugar comenzó a poblarse. Palos, cordones, cintas y bolsitas hacen las veces de división entre lote y lote. Algunes ya empezar a hacer el pozo ciego para el baño. Hay quien puso puertas y ventanas. A lo lejos se ve un cordel de ropa.

Un grupo de madres comenzó a cocinar para todo el barrio. El fin de semana repartieron arroz con leche. En los merenderos todos los días se reparte algún plato de comida, para grandes y chicos. Con la llegada del calor incorporaron el reparto en carretilla de botellas con agua congelada.

No hay servicios, no hay agua para lavarse las manos y hay pandemia. Cecilia tuvo Covid: “Mis hermanas y yo nos contagiamos, los vecinos y familias cercanas nos dejaban cosas de higiene. De lo que es Municipio no apareció nada. En Tierras Argentinas también se contagió un montón de gente. Mi marido es de riesgo, no lo dejo salir”.

“La Municipalidad hace la vista gorda, somos ciudadanos, acá tiene que venir tanto el intendente como concejales a hablar con nosotros, somos personas que podemos hablar con cualquiera, queremos tener un lugar para hacer una casa y criar a nuestro hijos”, agrega Silvano.

Carina relata que para Gustavo Avellaneda, abogado de la comuna y flamante delegado de Ing. White, “tenemos que estar todos presos porque somos delincuentes”.

“Mucha gente piensa que somos oportunistas, que nos dedicamos a esto. Es toda gente laburante. Hay mucha gente que está esperando que se venza el contrato de alquiler para venir, comprar chapas sale caro, a la noche a veces al estar a oscuras, te vienen a robar”, comenta.

“Así andamos, peleándola para poder tener un techo para mis hijos”, se lamenta Cecilia.

Verónica Alduvino declaró el viernes que su hermano “no era un terrorista que estaba todo el día pensando cómo matar gente. Era un ser que amaba la música, recitaba, le gustaba bailar y salir con chicas. Era un librepensador, un filósofo. Todo el tiempo se estaba preguntando por qué y para qué estábamos acá, cómo hacer para corregir esto”.

Lo hizo ante el tribunal oral que juzga a cuatro integrantes de la Triple A por más de una veintena de crímenes de lesa humanidad, entre ellos, el del correntino Fernando Alduvino, ocurrido la noche del 21 de marzo de 1975.

La querella pidió la exclusión de las audiencias de Juan Carlos Curzio por burlarse del testimonio de la testigo. A pesar de que ya había amenazado a otra víctima, el juez Roberto Amábile se limitó a pedirle que “guarde la conducta debida en lo que resta del juicio”.

Las próximas audiencias serán los días 19 y 20 de noviembre desde las 9.

Verónica estudió en la UNS y militó varios años en el centro de estudiantes de Geología. Vio cómo “los infiltrados de los servicios empezaron a desaparecer de las asambleas y aparecieron hombres de ropa oscura ostentando sus armas” en los pasillos.

Eran los tiempos de “los matones de (Rodolfo) Ponce”, permanentemente “se escuchaban tiros, había corridas, estábamos todo el tiempo alerta. Era un ambiente de miedo premeditado por estas personas” que luego “se legitimaron como custodios de Remus Tetu”. La muerte de Luis Jesús García fue para el estudiantado “el mensaje de que mañana te puede pasar a vos”. 

“Todo el mundo conocía a Argibay y a Sañudo. (…) Andaban operativos a la noche, la gente terminó con miedo diciendo que maten a los que tengan que matar. Estábamos en un gobierno democrático, funcionaba todo, podrían haber hecho otra cosa. Estos no son los matones de Ponce, esto es terrorismo de Estado”.

“El que manejó un auto llevando a un asesino tiene que ver. Ahora tiene la oportunidad de decir quién le mandó a llevarlo hasta ese lugar. Al que agarró la pistola y lo mató a Cilleruelo en una universidad delante de los ojos atónitos de los estudiantes no le importó nada. Ese señor hoy podría decir quién lo mandó”, afirmó.

La familia Alduvino era numerosa e ideológicamente diversa. “Todo el tiempo se escuchaba de política”. A Fernando el secundario en el Don Bosco lo aburría “pero cuando entró a la universidad cambió rotundamente, amaba lo que estaba haciendo”.

Estudiaba Filosofía y Pedagogía y era ayudante de cátedra ad honorem. La familia integraba distintos grupos de la Iglesia Católica. Él “se conectó con Benito Santecchia y el Movimiento Familiar Cristiano en el programa Niños de Familia”.

Fernando vivía en Thompson y Donado y solía juntarse con sus amigos en “El rincón de Ramoncito”. “Pero también ahí se juntaban los matones de Ponce que hacían ostentación abierta de las armas”. En una ocasión escuchó a uno de los sicarios decirle al del bar: “A estos pibitos los vamos a matar a todos”.

En marzo del 75, parte de la familia Alduvino tomó unas vacaciones en San Martín de los Andes. Verónica trabajaba en el dique Casa de Piedra donde les recibió de pasada. “El 20 de marzo salen para Bahía Blanca, llegaron la misma noche en que a la madrugada lo mataron”.

Su madre intentó avisarle con un radiograma que nunca llegó. Supo lo que había pasado cuando un amigo le mostró el Clarín. “Decía que había sido secuestrado mi hermano y que habían sido muertos Marisa Mendivil de Ponte y el padre Dorñak en el mismo operativo”.

“¿Qué hacés acá? A tu hermano lo enterramos ayer”, dijo su madre cuando le abrió la puerta. “Parecía que había visto un muerto”, contó Verónica. “Después me preguntaba qué me hacía pensar que mi hermano estaba con vida cuando a Marisa la torturaron y la mataron y al pobre padre Dorñak que no tenía nada que ver…”. Sus padres tenían miedo que a ella le pasara lo mismo, por eso, la llevaron a Neuquén.

Consultada sobre el lapso entre el secuestro de su hermano y la aparición del cuerpo acribillado, relató que sus padres recorrieron las comisarías donde fueron “apretados permanentemente” mientras grupos de amigos y familiares buscaban a Fernando en las rutas.

Al día siguiente un tipo se acercó a la casa familiar. “Era Soldini diciendo que era periodista de La Nueva Provincia y que había aparecido un cuerpo en el hospital. Baja mi hermana y le dice que le intercambiaba información de lo de mi hermano si ella le decía cosas de él. Lo mandó a la miércoles y fue al hospital”.

Tiempo después, leyendo el informe de la autopsia, Verónica advirtió que el “periodista” firmaba como testigo. Jorge Soldini fue durante la dictadura Personal Civil de Inteligencia del Destacamento 181.

“La Nueva Provincia estaba todo el tiempo diciéndole a nuestros padres ¿sabe usted dónde están sus hijos? ¿sabe con quién están? Una vez me preguntó mi papá ¿vos estás segura que tu hermano no era terrorista? ¡Mi papá que lo veía todos los domingos, estaba todo el día en contacto con mi hermano! Nos hacían dudar a todos de todo”.

El padre de Verónica conocía al diputado Rodolfo Ponce a quien fue a ver en plena búsqueda. “Le contó que le habían secuestrado al hijo. Ponce hace una seña como de preguntar a uno de los matones que tenía atrás. Se da vuelta y le dice y estos hijos de puta seguro que ya lo mataron. Le pregunta por qué, se había sorprendido porque estaba aceptando lo que había pasado. No, es lo que suelen hacer. Él me dice ahí me di cuenta de que ya lo habían matado. Se levantó y se fue”.

Marisa Mendivil fue otra de las víctimas de aquella madrugada del 21 de marzo de 1975. Verónica la había conocido en el dique Paso Piedras, era la pareja del jefe de Personal, Roberto Ponte.

“Ella estaba casada con un tipo que corría carreras. Martín se llamaba. Un tipo muy conocido. Lo que no se conocía en Bahía es que era un golpeador, un mal bicho que la mataba a palos, ella muchas veces quiso irse de ese matrimonio”, relató mientras el imputado Juan Carlos Curzio hacía muecas de desaprobación.

-Da para risa, ¿no? Algunos ponen cara de risa. Personas que se creen dueños y señores de la vida de otras. Vos te creíste. No es así.

Alduvino agregó que Martín murió en un accidente y Marisa y Ponte pudieron casarse vía México. “Su único pecado fue enamorarse de un señor que estaba en la JP y lo estaban buscando cuando se la llevaron. La torturaron ferozmente, estaba embarazada de cinco meses. Animales”.

Respecto a Dorñak, Verónica manifestó que “lo único que le importaba era que el coro fuera un violín (…) Ni siquiera era de los curas tercermundista. Yo militaba en la iglesia, los tercermundistas no eran ni más ni menos que curas que empezaron a hacerle caso a la encíclica de Juan XXIII. (…) El obispo de Bahía Blanca, el señor Mayer, decía que estos curas tenían que desaparecer”.

“La muerte de mi hermano me hizo mierda todo. Nuestra familia se atomizó. Cada uno se encerró y vivió su proceso de la manera más dolorosa, buscando cuál era la tabla para salir. Mi mamá no dejó nunca de buscar”, dijo Alduvino y agregó que “hasta el día de hoy seguimos soportando un miedo irracional que se nos aparece en momentos absolutamente inoportunos”. 

Sobre Davit y García

Oscar Teysseire declaró que conoció a Carlos Davit en Guatraché y lo reencontró en Bahía Blanca cuando vino a estudiar a la UNS. “Carlitos era militante de la JUP y formó parte del centro de estudiantes. La llegada de Tetu fue el fin de las libertades de participación activa”.

Relató que empezaron “a ver al rector acompañado por custodios” y que “era común ver el Fiat 125 azul, la fiambrera, en la puerta de la CGT” que conducía Rodolfo Ponce.

A Davit lo vio por última vez cuando lo visitó para decirle que no fuera más a su pensión porque estaba amenazado y “no quería comprometer a sus compañeros”. Al día siguiente de su secuestro, “escucho por radio que apareció un cuerpo”.

“La Nueva Provincia lo difundió como un mero hecho policial, tenía una actitud complaciente”, afirmó Teysseire y destacó que “la Triple A era una organización terrorista apoyada por un gobierno constitucional”.

Antes, declaró Omar Arnaldo Dunel por el homicidio de su vecino Luis Jesús García. “Había muchos gritos en la noche, vi un auto que llevaba una persona adentro, después me enteré que era el Negrito”, recordó.

Clelia Severini, referente de Creer Sí, dijo a FM De la Calle que junto a El Nido siguen “esperando y con cierto malestar” que las autoridades comunales realicen una propuesta de sede alternativa a los locales del Mercado Municipal que les ordenaron desalojar.

“¿Este es el lugar que les está dando el Municipio a los niños y adolescentes de la ciudad?”, se preguntó en referencia a la oferta de un local en el primer piso del Mercado.

Afirmó que trabajan “por la visibilización del tema y nos ocultan allá arriba. No podemos complicarles la vida a esta gente que viene con muchísimos problemas. Esa mamá es la que se hace cargo del dolor del abuso de su hija, de saber que fue alguien cercano como ocurre generalmente, tiene que hacerse cargo de la denuncia y de llevar a esa nena al hospital para la pericia física, a Fiscalía para las psicológicas, explicar en la escuela. No queremos ofrecerles un lugar que no es accesible y no está en condiciones”.

Según explicó, el sitio propuesto “no se adecúa por la falta de accesibilidad y las condiciones en que está. Tuvimos entrevista con (Tomás) Marisco, les explicamos que tanto en violencia de género como en abuso sexual infantil, especialmente los niños son víctimas que fueron vulnerados en sus derechos, han vivido un avasallamiento gravísimo hacia su integridad. Esto los desorganiza y tienen consecuencias psicológicas muy graves. Es un impacto para toda la familia. No podemos someterlos a recibir un tratamiento y una respuesta en cualquier lugar”.

En el caso de Creer Sí, las familias concurren a una entrevista de admisión y luego les niñes son derivades a los consultorios de las psicólogas de la institución.

“No recibimos ningún subsidio y, si bien esta atención es gratuita para las familias, nosotros les pagamos mensualemente a las psicólogas con un esfuerzo grande, con compromiso y convicción. Pero también queremos que se nos reconozca parte de este servicio que está cubriendo necesidades que no alcanzan a cubrir las políticas municipales”.

“No sé si no se dan cuenta de la importancia que tiene este tema. Todos los días están apareciendo víctimas y tenemos consultas”, concluyó.

(Por Astor Vitali) Cuando se generan críticas por izquierda a los gobierno denominados progresistas o populares, se les acusa de “ser funcionales a la derecha” porque esas críticas abonarían a “pegarle” a gobiernos que están constantemente afectados por la metralleta mediática, por derecha. A su vez, los sectores críticos plantean que perder dicha actitud crítica implica dejar disputas por las que cobra sentido su existencia. Nos preguntamos ¿cuándo y por qué se es funcional a la derecha?

Como primera cuestión debemos señalar que la clásica defensa argumentativa basada en que no es lo mismo ejercer la crítica sin detentar poder que ejercer el gobierno es una aclaración válida. Del mismo modo, no es lo mismo el rol del intelectual (crítico, por definición) que del militante político. Podrían de hecho –en una postura progresista inteligente- considerarse complementarias estas visiones. Hay una conversación entre David Viñas y Cristina Fernández que da cuenta de esto.

Viñas: … Menem, De La Rúa, De la Rúa, Ménem. Justicialismo, Alianza o radicalismo y a la inversa. Es un vaivén. Creo que son clonados.

-Fernández: me parece que son más las cosas en las que se parecen que en las que se diferencian…

-Viñas: ¿las diferencias entre quiénes?

-Fernández: se parecen, lo que usted acaba de decir, coincido. No se enoje que estoy coincidiendo con usted…

-Viñas: ¡ah! Coincidimos. ¡Qué alegría!

-Fernández: yo soy más optimista que Franco en el sentido que pienso que el voto directo de la gente va a obligar a la aparición de otro dirigentes políticos. Yo también quiero decirle a la gente que es importante que construya sus propias representaciones, que cuando toma la lista vea quien está y decida en consecuencia. Y tercero, que a los que no están conformes, como tantísima gente, que por favor participe donde sea. Aunque sea fundando su propio partido, pero que participe.

-Viñas: ¿usted me perdona? Me resulta un poco panglosiana su perspectiva.

-Fernández: ¿Por qué?

-Viñas: Porque es de un optimismo que me desborda…

-Fernández: yo tengo la obligación de ser optimista…

-Viñas: claro, yo tengo la obligación de ser pesimista y ser crítico  

-Fernández: porque es un intelectual crítico, pero yo soy una militante política y quiero cambiar las cosas y pienso que lo voy a poder hacer…

-Viñas: ¿y usted cree que yo que no?

-Fernández: Si yo pienso que no las voy a poder cambiar me tengo que quedar en mi casa…

-Viñas: No, no, no. Yo discrepo… (Se corta la grabación)

Hay una tensión pero también un reconocimiento a la complementariedad que deberían tener los sectores críticos con las fuerzas progresistas.

En el gobierno se hace política hacía todos los sectores y no sólo hacia la filas propias y esto demarca una necesidad de trabajo cuidadoso. Lo cuidadoso no quita lo valiente: implica que hay que actuar con inteligencia y mediando entre actores, intereses, tiempos, temples y operaciones de todo tipo. De manera que, damos por válido este argumento.

Sin embargo, aun reconociendo que desde el gobierno las cosas son más complejas, hay que decir que se es gobierno para aplicar un proyecto político determinado que tiene rasgos ideológicos determinados, a veces anunciados en campaña.

La elección de Alberto Fernández tuvo su fundamento en la construcción de un frente amplio (Frente de Todos) que pudiera interrumpir la violencia neoliberal e imprimir en sus políticas aspectos de economía política que incluyan a los sectores postergados. En otras palabras, un gobierno que discontinúe el saqueo financiero y de los ganadores de siempre y que diera un sentido popular a las políticas de estado.

La derecha, por su parte, tiene muy definido su discurso basado en la meritocracia, la criminalización de la pobreza, los acuerdos prebendaríos para subsidiar a los suyos mientras recorta en materia social (porque si hay planeros en la estructura social argentina, pertenecen más bien a la clase alta).

En el esquema contemporáneo de dos grandes fuerzas electorales que pueden identificarse –pongamos- como centro izquierda y centro derecha, es necesario que cada una actúe dentro de las delimitaciones de sus fronteras ideológicas. Para esto, la crítica por izquierda, contrariamente a lo que se supone, no actúa como un elemento funcional a la derecha sino precisamente como una suerte de recordatorio de aquello por lo cual se supone que tuvo sentido la creación del frente de centro izquierda.

En otras palabras mucho más claras: ser funcional a la derecha es que ese polo de centro izquierda seda terreno en sus políticas a ideas y políticas de derecha, es decir, del otro polo electoral. No solamente por una cuestión de ubicación política de las fuerzas en el arco ideológico y mucho menos por purismo vacuos sino por una razón muy práctica y muy pragmática: cada elemento que se sede a la derecha abona a solidificar los cimientos borrascosos de una sociedad que acepta como normas del sentido común pensamientos de derecha, abonando al consabido desclasamiento generalizado, marca de época.

Si la derecha dice que “hay que reprimir” y que esta es la solución de todos los males la centro izquierda debe decir que “hay que educar”. Pero como que “mejor que decir es hacer”, no solamente debe sostener este discurso sino que debe garantizar las inversiones necesarias para efectivamente modificar las condiciones objetivas del sistema educativo y todo lo necesario para que todo el mundo pueda educarse, es decir, acceso a salud, vivienda, comida y cultura –generar las condiciones para poder educarse. De otra forma, la incursión en el mero sostenimiento del discurso y en una práctica difusa en la que no se mejoran concretamente las condiciones hace que “la gente” perciba la vacuidad del discurso y, por ende, se auto convenza de lo que la derecha nos quiere convencer: que la política no sirve para nada.

Pero peor aún es que la derecha diga que la solución a todos los problemas sociales es pedir balas y que la centro izquierda adopta parte de ese discurso porque esto corre el contrapeso necesario para que el sentido común no se bandee hasta límites que rozan el fascismo.

Para poner el asunto en un tema de candente actualidad, si la derecha comienza su padrenuestro a la “sagrada propiedad” ¿la centro izquierda, los democráticas y progresistas deben persignarse y sumarse a la cadena de oración o deben contraponer un discurso que recuerde que la vida humana y los derechos básicos del conjunto de la población están por encima de un cacho de algo que se inscribe jurídicamente como propiedad privada?

En la actualidad, hay mucho de esto y es preocupante como antecedente. Se anunció la expropiación de Vicentín y se retrocedió con las indebidas disculpas. Se incurrió en la represión a cientos de familias en Guernica para restituir propiedad privada a dudosos dueños vinculados a funcionarios de la dictadura genocida; millones sólo cobraron 10 mil pesos de IFE cada dos meses en medio de una crisis total y aún aquí no hay la definición política para aplicar un impuesto a la riqueza más que moderado –mientras, por ejemplo, en la monarquía española se aumentó tres puntos el impuesto a las grandes fortunas-. Ponemos estos tres elementos sólo por enumerar algunos.

Estas críticas “por izquierda” no son funcionales a la derecha. La derecha es la expresión política de sectores sociales que sistemáticamente han atentado contra el pueblo argentino. Eso está fuera de discusión. Está fuera de discusión que no es lo mismo Macri que Fernández desde el punto de vista analítico del discurso y desde el punto de vista de ciertas prácticas concretas. Pero el progresismo debe verificar en la práctica sus diferencias de discurso con el polo opositor, precisamente, para no ser funcional a la derecha. Porque cada vez que sede algo a esos sectores de poder no se está haciendo otra cosa que aplicando sus políticas, es decir, siendo funcional a la derecha.

Se acerca fin de año y ha sido uno muy complejo para toda la dirigencia y, más allá de cómo fustiguen Clarín, La nación y otros holdigns dueños de diarios, Alberto Fernández ha mostrado cierta cintura que para algunes puede ser interpretada como habilidad y para otres como debilidad.

Como sea, el mayor desafío que tiene el gobierno argentino en la actualidad es ejecutar políticas que se adecúen al discurso por el que fue votado, al proyecto de hacer lo contario a lo que haría un proyecto neoliberal (diríamos brutalmente intervencionista en favor de los suyos, pero pongamos ése término a los fines de entendernos) como el que en encabezaba Macri. Esto implica tomar decisiones concretamente en favor de lo popular y estas –necesariamente- afectan intereses de las corporaciones. Si no, no hay distribución de la riqueza. No se las puede tomar más o menos.

La idea de querer “tranquilizar a los mercados” (Guzmán) es una idea demodé porque sobra la experiencia en este país que verifica que esos mercados no son nunca benevolentes con un mandatario que no sea propio y que por más frac y gomina que se ponga un “populista” a esos sectores nunca les alcanza nada y siempre van a atacar hasta desgastar y poner alguien que les satisfaga. Siempre van a “contestar con el bolsillo” aunque les hablen con el corazón.

En ese sentido, el presupuesto 2021, criticado por propios y ajenos por izquierda, no da cuenta de políticas que beneficien activamente a los sectores populares: más bien da señales de tranquilidad en materia de “ahorro fiscal” (con perdón de las palabra) para “los mercados”.

Quienes jamás pondríamos el peso de un pelo de confianza en ningún proyecto de derecha, debemos, al mismo tiempo, decir con claridad que ser funcional a la derecha no es recordar a los gobiernos denominados nacionales y populares que fueron votados en el marco del ideario de un proyecto contrario al neoliberalismo. A revés, se es funcional a la derecha en la medida en la que se entregan banderas, se conceden políticas, se ajusta el gasto social y, sobre todo, se toman como válidos argumentos de derecha para gobernar por centro izquierda.

Ilustración: María Florencia Laiuppa

” La maternidad no es una esencia universal: es un ejercicio, situado, que practicamos. Y en ese hacer, se cruzan opresiones y potencias”.

El Boletín Tramas publicó los resultados de una encuesta acerca de la relación entre maternidades, trabajos y tiempos. Se trata de un trabajo elaborado sobre la base de 155 respuestas.

“Nos encontramos con que tenemos mas de 150 relatos de maternidades y tiempos, eso fue lo más rico y lo más difícil de organizar. Pudimos registrar un montón de experiencias diferentes. Lo que aportó es incorporar los tiempos dedicados a los cuidados y el trabajo no remunerado”, dijo a FM De la Calle Analé Barrera.

La trabajadora social destacó que “la ocupación principal es de docentes y trabajadoras sociales, cuando vemos el tiempo dedicado al empleo no remunerado aparece con un 60% el empleo del tiempo parcial y ahí se ve cómo incide la cuestión de cuidados en las decisiones y trayectorias laborales”.

Ante la pregunta acerca de qué harían si tuvieran más tiempo, Barrera mencionó que “la principal respuesta es que lo utilizarían para formarse, hubo muchas que respondieron todas las opciones. La pobreza del tiempo es una cuestión que se suma a una serie de fenómenos que nos afectan, está asociado a otros fenómenos como la brecha de género y la inserción que tenemos las mujeres en el mercado laboral”.

Consultadas respecto a si la maternidad incidió en su trabajo remunerado la mayoría dijo que sí. “Vemos la reducción de horas, por decisión y por necesidad de no contar con otras alternativas de cuidados, interrupciones, aparecen situaciones de discriminación y violencia laboral, el despido o cese de contrato. Esta idea de que nos piden que trabajemos como si no fuéramos madres y ser madres como si no trabajáramos. Ahí aparece una exigencia en los empleos que no tienen en cuenta a los cuidados”.

Barrera subrayó “cómo el capitalismo en su funcionamiento requiere de este trabajo pero al mismo tiempo lo ningunea e invisibiliza. Tiene impacto en lo teórico de cómo comprendemos la sociedad y en lo práctico en cómo presentamos estrategias para resolverlo”.

“Lo principal es pensar las maternidades en plural. Hay un mandato que sentimos las mujeres que es el institucional de la maternidad que es de forma individual, tenemos que hacer todas estas cosas por amor y vemos que las mujeres dicen que maternar es un amor diferente”.

“Eso que llaman amor es trabajo no pago”, dicen. “Estamos de acuerdo hasta cierto punto, todo ese trabajo de cuidado implica un amor diferente, no ligado al chantaje, vemos que cuando las mujeres irrumpen en la escena pública lo hacen desde una politización de su maternidad. En las preguntas abiertas la mayoría hablaba de eso, qué es ser una buena madre, cuidar, hacerlos felices, que sean buenas personas. Pensar el amor maternal de otra forma, sacarlo de la abnegación y de la sumisión y dar cuenta de las experiencias reales”, finalizó

El médico Horacio Romano explicó en su columna de FM De la Calle el proceso por el cual se llega a obtener una vacuna. Fue en el marco del anuncio de la compra de 25 millones de dosis de Sputnik V contra el coronavirus.

“La intervención en salud más importante junto con el agua potable ha sido la vacunación. Toda vacuna lleva una investigación de entre 10 y 15 años para desarrollarla y que sea útil para la mayor cantidad de gente, cosa que no es del 100%. En el caso del SARS-CoV-2, los primeros casos aparecieron en enero de este año y se calcula que puede haber una vacuna para diciembre, no llegamos ni al año”, afirmó.

Romano agregó que “hay 44 vacunas en danza, de las cuales 10 están más o menos avanzadas en etapas de investigación. La mayoría están en fase 2, y hay tres que están en fase 3. Esas se prueban en voluntarios, generalmente sanos, pero es una población acotada. La fase 4 es cuando se utiliza en poblaciones grandes que es lo que debería pasar en los próximos meses”.

“La vacuna rusa debe pasar la fase 3 que todavía no terminó. La realidad es que la compraron a condición de que la pase, la fase 4 es el uso pero sigue en etapa de prueba”.

La efectividad se mide a partir del control de la generación de anticuerpos. “Eso está, la mayoría generan anticuerpos. La discusión es si esos anticuerpos sirven para algo. Eso no se sabe hasta que no se apliquen en masa. Cuatro o cinco años dura la inmunidad, el tema es si esos anticuerpos son útiles para frenar el virus totalmente, se especula que sí pero nadie tiene esa respuesta”.

Para entrar en el organismo tienen una manera “muy común, que se utiliza hace 30 años como mínimo. Se llama virus muertos o atenuados, es la de la Sabin, la BCG para la tuberculosis, que da una enfermedad leve y eso da anticuerpos que después te protegen”.

Por otro lado, el médico puso sus reparos acerca de la comunicación de este anuncio por parte del Gobierno. “Me parece desprolijo, nadie terminó de explicar bien las cosas. Están los ánimos tan exasperados se sembró optimismo por que sí. Esto está en investigación todavía. ¿Y si en diciembre no tenemos vacunas qué hacemos?”.

“La vacuna tiene que estar en fase 3, tiene que pasar por los organismos reguladores rusos, por la ANMAT acá en Argentina y por la OMS. Queda mucho tramite por hacer. Es cierto que hay que preparar la logística -tiene que estar a menos de 60 o 70 grados-, distribuirla, preparar a la gente que la va aplicar, no va a ser simple”, comentó.

Romano destacó que “aún teniendo la vacuna tenemos que demostrar que sea efectiva para protegernos del Covid. Estamos casi seguros pero hay que probarlo. El distanciamiento, el lavado de manos, los dos metros, los encuentros en lugares abiertos y el barbijo tienen que seguir existiendo. Es una cuestión distópica pero es así”.

Más de veinte centros culturales reclaman explicaciones al Municipio porque las autoridades locales no entregan más de 3 millones de pesos que envió el gobierno provincial para paliar la emergencia económica del sector.

“Provincia armó un catálogo de entidades culturales para llevar adelante una ayuda económica por la pandemia. Ese catálogo se conformó y provincia distribuyó algo de 300 millones de pesos en todo el territorio. El Municipio recibió la plata pero no quieren darnos información de dónde está, qué quieren hacer y cómo y a fines de noviembre hay que rendirla”, dijo a FM De la Calle Alberto Rodríguez, referente del Centro Cultural La Panadería.

Agregó que “no cumplieron ninguna de las ordenanzas y se guardaron todo el presupuesto cultural. El intendente sale a mentir y decir que se derivó a cuestiones esenciales cuando los números dicen lo contrario y ahora se guardan la plata de provincia”.

Rodríguez señaló que la distribución “es algo que va a definir el Municipio, supongo que será proporcional o igualitaria entre los espacios. No solo no nos informan a nosotros, el HCD presentó un pedido de informes y tampoco contestaron. Es todo una burocracia y, mientras tanto, agonizamos todos los meses pagando luz, gas e impuestos sin ningún ingreso”.

El dinero hace más de 30 días que lo tiene el Municipio: “Son violentos. No tiran piedras pero te esconden los recursos. Es infame lo que están haciendo”.

Foto: Afiches Buena Onda

El titular de la Secretaría de Movilidad Urbana y Espacios Públicos, Tomás Marisco, comentó en FM De la Calle el proyecto de reformulación del sector del Mercado Municipal. Se refirió al desalojo de las organizaciones y brindó detalles de la puesta en valor de la Plaza Lavalle/ del Sol/ de la Memoria.

Para realizar los cambios, el Municipio reclamó la desocupación de los locales de El Nido, Creer Sí, Bahía Che, Cucaiba y el Instituto Browniano. Los últimos dos se instalaron en el primer piso y el resto rechazó la propuesta.

“Con Creer Sí y Nido tuve una reunión la semana pasada, mostraban objeciones con el el tamaño, la accesibilidad y lo oculto del lugar”, dijo el funcionario.

“Quiero aclarar que no hay un desalojo compulsivo, queremos que puedan llevara a cabo su actividad que bajo ningún punto voy a poner el tela de juicio”.

En relación a Bahía Che, Marisco dijo que se reunieron ayer, “entendieron la postura del Municipio, no están en desacuerdo con el proyecto que llevamos a cabo. Estarían dispuestos a una reubicación. Les aclaramos que no es un desalojo sino que la idea es llegar a un entendimiento. Quedamos en cuarto intermedio hasta el viernes”.

Marisco agregó que “las asociaciones intermedias, cualquiera sea su fin, vienen a cumplir la mitad del camino del Estado o acortar el camino, no voy a cuestionar la actividad que realizan si es más o menos valedera, no se trata de eso. Cuando escucharon qué pensábamos para el mercado, no se espantaron. Esta claro que tenemos que ofrecer instalaciones aptas para uso que se les quiere dar”.

Peatonal de calle Anchorena

Días atrás, la integrante del Observatorio de Discapacidad del HCD, Mara Recondo, había puesto reparos ante la peatonalización de la calle Anchorena por no cumplir la normativa de accesibilidad.

El funcionario señaló que ingresó a la Secretaría una nota formal solicitando se revean algunas cuestiones. “No me parecen descabelladas. La altura de la sombrilla de las mesas, por ejemplo, no es que son cuestiones irrealizables, como cualquier acción puede ser perfectible”.

Destacó que “muchas veces se debería consultar antes (al Observatorio). Deben primar las cuestiones objetivas, apelo a eso y que sea realmente una política que surja del Observatorio y no de arrestos individuales, como tampoco puede surgir una política pública arrestos individuales de un funcionario”.

Plaza Lavalle

“Es algo mas para revalorizar y darle vida al sector, esta cuestión es para que la plaza sea epicentro de actividades luego de la puesta en valor. En muy poco tiempo se va a poder ver una mejora sustancial manteniendo la fisonomía, la historia y la idiosincrasia. Creemos que esta sinergia público-privada pueda ser mucho más atractivo para que la gente disfrute y darle vida con cuestiones culturales y un entorno arquitectónico que estaba desaprovechado”, comentó el funcionario.

En relación al enfoque de las políticas públicas tendientes a priorizar lo privado antes que lo público, Marisco destacó que “no estamos ni cerca de privatizar la Plaza Lavalle, es generar más afluencia e integrar a la plaza con un todo”.

Consultado acerca de la vigencia del proyecto de cocheras subterráneas afirmó que “no es algo que nos interese desde la Secretaría. Desde el Ejecutivo no vamos a impulsarlo. La intención es la revalorización manteniendo la fisonomía de la plaza tal cual existe hoy”.

El Frente de Todos presentó un proyecto que busca crear un Programa de Acceso Seguro al Cannabis Medicinal. La iniciativa reúne aportes de REPROCANN y Cultivo Mi Medicina.

El oficialismo había presentando otra iniciativa en la que contemplaba un registro de usuarios y usuarias sin autocultivo que, según la concejala opositora Gisela Ghigliani, “no termina de contemplar el acceso a la salud como un derecho humano y de correrse de las miradas punitivistas”.

El Frente de Todos plantea “crear el programa de acceso seguro al cannabis, declarar de interés su uso, definir un organismo de aplicación que será la Secretaría de Salud y algunas cosas puntuales para avanzar en lo local: crear un registro de usuarios con los cuidados de privacidad, autorizar el autocultivo a pacientes o tutores legales, familiares y cultivadores solidarios y a las organizaciones”.

Ghigliani explicó a FM De la Calle que es “fundamental autorizar el autocultivo, generar las licencias de parte de la Secretaría de Salud, plantear un consejo consultivo con INTA, CONICET, universidades que hacen la diferencia en términos de la trayectoria, conocimientos y avances”.

Por otro lado, sostuvo que “el Estado tiene que liderar estos procesos de cambio. Autorizamos al Departamento Ejecutivo a desarrollar cultivos con fines medicinales y de investigación y a crear un banco municipal de aceite, de semillas, etcétera”.

La norma comprende a “pacientes con algún tipo de enfermedades degenerativas, tratamientos oncológicos, pacientes con VIH, pacientes con autismo, dolores crónicos, esclerosis múltiples, Parkinson, esquizofrenia, y otros trastornos”.

“Hay que escuchar a las personas cómo le ha cambiado la vida una vez que probaron esta opción terapéutica. Con cannabis evitan esos efectos adversos y logran una mejor calidad de vida y autonomía”, señaló la médica.

Respecto a las dificultades para aprobar la regulación del cannabis medicinal, opinó que “tiene que ver con el prejuicio”.

“Si hablo de seguridad, es de los pacientes. Pongámonos en el lugar de personas que compran en el mercado ilegal pagando fortunas, pareciera que eso no es tan grave y sí es grave que alguien autocultive para poder abastecer de aceite. Todas estas personas están acompañadas por organizaciones, por profesionales, con años de investigación, seriedad y experiencia”.

(Por Astor Vitali) Desde el martes tiene lugar una de las puestas en escena más espectaculares del mundo: las elecciones es Estados Unidos. Producto del profundo y sistemático trabajo ideológico que llevan adelante desde hace más de un siglo a través de la parafernalia cultural yanqui, muchas personas siguen percibiendo que se trata de “la mejor democracia del mundo”. Sin embargo, se trata de una estructura social de clases en la que poco puede influir el ciudadano o la ciudadana de a pie en las definiciones políticas estratégicas, reservadas a minorías de ricos muy bien organizadas. Es curioso pensar que de la mayor puesta en escena mundial se derivan serias implicancias para el resto del mundo, que mira por TV cómo el mejor postor del establishment (que deposita en las cuentas de demócratas y de republicanos) será la figura que conducirá las políticas que se deciden en otros ámbitos nada democráticos.

En el libro Mega Capitalistas, Peter Phillips refiere a las élites gobernantes trasnacionales y explica que “según un informe de Oxfam Internacional de enero de 2016, sesenta y dos personas poseían la misma riqueza que medio mundo; un año más tarde, Oxfam informaba que la mitad de la riqueza mundial estaba en manos de solo ocho hombres. La concentración de riqueza se está produciendo de forma tan rápida que es posible que algún día no muy lejano un hombre solo ostente más dinero que la mitad de los seres humanos del mundo. Los seis multimillonarios más destacados de 2017, con su nacionalidad y su patrimonio neto estimado, eran: Bill Gates (Estados Unidos, 88.800 millones de dólares) Amancio Ortega (España, 84.600 millones), Jeff Bezos (Estados Unidos, 82.200 millones), Warren Buffett (Estados Unidos, 56.000 millones), Mark Zuckerberg (Estados Unidos, 56.000 millones)  y Carlos Slim Helú (México, 54.500 millones). La lista de multimillonarios de la revista Forbes en 2017 contenía 2.047 hombres. Estos integrantes de la élite capitalista global son muy conscientes de las enormes desigualdades y de la vertiginosa concentración de riqueza. Los multimillonarios son parecidos a los propietarios de plantaciones coloniales: saben que son una pequeña minoría con enormes recursos y poder, pero viven con la constante preocupación de que las masas explotadas se rebelen. Para promover una mayor democracia e igualdad este libro pretende explicar cómo siguen creciendo esas enormes diferencias de riqueza, y qué mecanismos de poder protegen y mantienen a los gigantes del capitalismo. ¿Cómo es posible que el Congreso de los Estados Unidos haya aprobado recientemente una bajada masiva de impuestos a las élites más adineradas del país, concediéndoles aún más miles de millones de riqueza acumulada? Conociendo cómo se sostienen el poder y la desigualdad, es posible que veamos oportunidades para defender y conquistar democracia e igualdad para el mundo actual”.

“Una larga tradición de investigación sociológica documenta la existencia de una clase dominante en Estados Unidos. Estas élites fijan las normas y deciden cuáles son las prioridades políticas nacionales. La clase gobernante estadounidense es compleja y competitiva. Se perpetúa a través de familias de un nivel social elevado, que están relacionadas entre sí y llevan estilos de vida parecidos, con filiaciones corporativas, selectos clubes sociales y colegios privados comunes”.

“En las últimas décadas, y especialmente desde los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001, las élites políticas en Estados Unidos han estado mayormente unidas en su apoyo a un imperio estadounidense de poder militar que mantiene una guerra represiva contra grupos de resistencia (típicamente etiquetados como ´terroristas´) en todo el mundo. En realidad, esta guerra contra el terror trata mucho más de proteger la globalización transnacional, el flujo libre de capital financiero de ámbito mundial, la hegemonía del dólar y el acceso al petróleo que de reprimir el terrorismo. Estados Unidos cuenta con una larga historia de intervenciones en todo el planeta cuyo objetivo era proteger nuestros ´intereses nacionales´. La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) está cada vez más alineada con la agenda de dominación global de Estado Unidos, y eso refleja el creciente carácter económico transnacional de nuestros intereses nacionales”.

Plantea también que, en línea con este comentario, en aquellas instituciones donde Estados Unidos tiene comprados la mayor parte de los boletos, “el Banco Mundial, la Organización Mundial del Comercio, el Fondo Monetario Internacional, el G20, el G7, el Foro Económico Mundial, la Comisión Trilateral, el Grupo Bilderberg, el Banco de Pagos Internacionales y otras asociaciones (…) los Estados-nación se convierten en poco más que zonas de contención de la población, y que el verdadero podre reside en los ´decididores´ que controlan el capital”. Del mismo modo, “cada vez hay menos gente involucrada” ya que, por ejemplo, ente 1996 y 2006 “el número de integrantes de las juntas corporativas cayó de 20,2 a 14”.

Hay también, dentro esa clase, lo que se denomina superclase que “está formada por entre seis y siete mil personas, lo que equivale a un 0,0001 % de la población mundial. Son los miembros de la élite mundial interconectados en megacorporaciones que asisten a Davos” (allí donde Macri se relamía llevándonos) “y vuelvan en jets privados o aviones Gulfsteam y elaboran las políticas a seguir; personas situadas en el vértice de la pirámide del poder global. Un 94% son hombres, predominantemente de raza blanca y en su mayoría norteamericanos y europeos. (…) Son los que fijan la agenda en el G8 (actualmente, G7, tras la exclusión de Rusia), el G20, la OTAN, el Banco Mundial y la OMT”.

Y un tema que nos parece central en todo esto: cuando estas minorías son consultadas acerca de sus intereses en intervenir en los proceso políticos “casi todos los multimillonarios coincidirían en la importancia de que los Estados-nación, las fuerzas policiales y los responsables políticos protejan su riqueza y su continuo crecimiento”.

Intervienen básicamente en “la especulación financiera arriesgada, las guerras y su preparación, y la privatización de instituciones públicas”.

Para no irnos de Estados Unidos, donde viven u operan estos ricos, intervienen a través de organizaciones como “National Association of Manufacturers, Business Council, Business Roundtable, The Conference Board, American Enterprise Institute for Public Policy Research, El Consejo de Relaciones Exteriores y otros grupos políticos orientados a los negocios. Estas asociaciones llevan muchos años dominando las decisiones sobre las políticas que se deben seguir dentro del Gobierno estadounidense”.

En el medio de toda esta maraña, en la que tienen gran influencia quienes más poseen, hay un sistema electoral muy difícil de comprender para quienes vivimos en otras latitudes. Se votan 538 intermediarios que eligen presidente y vice. Como se explica en un artículo publicado en la sección El mundo de la edición del 1 de noviembre de Página 12i: “La forma en la que esos 538 electores se distribuyen entre los distintos estados depende de la cantidad de personas que vivan en cada uno. Los estados con mayor población tienen una mayor proporción de miembros del Colegio Electoral que aquellos con menor población. Esto es porque el número que se le asigna a cada estado está relacionado con la cantidad de integrantes que tiene su delegación al Congreso y esta depende, a su vez, de los resultados del censo. Hay un mínimo de tres electores para cada estado, por los dos miembros del Senado que le corresponde a cada uno y la cantidad base de representantes”.

En pocas palabras: “en Estados Unidos no es presidente la persona que saque la mayor cantidad de votos, sino la que logra mayoría en el Colegio Electoral. Es decir, el candidato que gane los estados suficientes como para que sus miembros del colegio Electoral sumen por lo menos 270”.   

También –y sobre todo- hay cuestiones de carácter clasista como el hecho de votar un día martes, impidiendo que una parte de la población pueda hacerlo. O por ejemplo, el hecho de que se registra más de 80 % de personas con ingresos de más de ciento cincuenta mil dólares y, en cambio, no supera el 40% la cantidad de personas con un ingreso anual menor a diez mil dólares. Es decir, participan en mayor medida (no son obligatorias) quienes más tienen.

Hay una gran cantidad de restricciones para acceder a la votación que se ven agravadas por otro partido –el de la élite yanqui- que juega y que juega fuerte. En las declaraciones de Donald Trump de estas últimas horas se observan elementos que pueden tener impacto en el resto de los países, por ejemplo, en los que somos dólar dependientes. Porque juegan a través de esas organizaciones que operan en bolsa y en todo aspecto político y de economía política posible, que sacuden luego otras economías de otros países. En otras palabras, esa desestabilización que van a intentar, para afectar el derrotero electoral, apelando incluso a la justicia si no les cierra, es una desestabilización que podría afectar a otras economías, a otras realidades políticas del mundo.

Porque en el fondo, lo que está operando en este contexto es el partido de estas élites: un partido que nunca se presenta a elecciones pero que siempre gana.

Ilustración: María Florencia Laiuppa

La Dirección General de Cultura y Educación habilitó la realización de “actividades socioeducativas” presenciales en las escuelas bahienses. Fue por encontrarse la ciudad en “fase de circulación media del virus”. La metodología correrá por cuenta de cada escuela.

“Quienes no estén en el último año pueden volver a una actividad presencial de hasta 10 alumnos una vez por mes. Los de los últimos años volverán bajo la misma modalidad de 10 alumnos pero una vez por semana”, dijo a FM De la Calle el inspector regional de Educación Claudio Martini.

El retorno dependerá de que “la escuela se organice con el equipo docente y la comunidad educativa y presente un proyecto de trabajo a la Jefatura Distrital para su aprobación”.

Las actividades socioeducativas “son las de revinculación de los alumnos, no es una tarea pedagógica, que se sostiene a través de cuadernillos y de los materiales virtuales que preparan los docentes”.

Martini señaló que “la condición es que haya una espacio abierto, generoso para que estos 10 alumnos puedan encontrarse con distanciamiento social, después cada escuela ve si tiene una o dos entradas y cómo sanitiza”.

“Es voluntario, por eso es que se llama a las familias, bajo la propuesta que tenga la escuela los padres deciden si mandan a los alumnos, si son factores de riesgo o dependiendo de la situación sanitaria de la familia”, afirmó el inspector.

El secretario gremial del Centro de Educadores Bahienses, Gerardo Echeverría, manifestó a FM De la Calle que “estamos en una etapa del año culminante, estamos cerrando notas, los criterios de evaluación, tenemos que ver qué contenidos quedan pendientes, está todo el universo docente trabajando en eso. La última palabra la tienen las escuelas, estamos pendientes de qué escuelas van a proponer abrir y si las familias están dispuestas a mandarlos”.

El proceso va a llevar su tiempo dado que “las escuelas mandan los protocolos a Jefatura Distrital, tienen que aprobarlos, después capacitar a docentes y directivos y después acondicionar la escuela, hay que separar bancos, hacer una limpieza profunda”.

“Somos conscientes de que tenemos gente con el virus, gente expuesta al contagio en el reparto de bolsones, cada escuela tiene que hacer un relevamiento de con qué docentes cuenta, tienen que proveernos de las máscaras, barbijos, alcohol en gel”, describió Echeverría.

Desde SUTEBA expresaron en un comunicado que “no están dadas las condiciones para hacerlo sin poner en riesgo a lxs alumnxs, a las familias y al personal que trabaja en las escuelas”.

“¿Qué necesidad hay, a un mes de culminar el ciclo, obligar a todxs a tomar ese riesgo? Sobre todo, pensando que todos los anuncios dicen que la vacuna está muy cercana a poder aplicarse. No hay justificación pedagógica ni revinculación posible en tan corto período”, mencionan.