

Religión y democracia: cuarta edición del encuentro sobre creencias religiosas
Este martes comienza un nuevo Encuentro de la Red de Estudios Sociales Contemporáneos sobre Creencias Religiosidades y Movilidades en Patagonia en el octavo piso del Departamento de Humanidades.
“Estudiamos temas religiosos en su vinculación con la sociedad y la política”, dijo a FM De la Calle la historiadora Virginia Dominella.
Habrá mesas de diálogo y presentación de libros. Hoy a las 15 se podrá participar de la actividad titulada “Religión y política en contextos autoritarios y democráticos”, mientras que el miércoles a las 9:30 tendrá lugar el debate “Pensar las prácticas religiosas desde el espacio, las movilidades y los territorios”. Más tarde, en el segundo día, a las 14:30 está programada la mesa “Estudios de minorías y diversidades religiosas”.
“El encuentro replica una serie de jornadas que venimos haciendo un grupo de investigadoras e investigadoras de la Patagonia, de Argentina y de Chile” , explicó.
El grupo está compuesto en su mayoría por historiadores e historiadoras.
“En septiembre de 2017 nos reunimos en Bariloche para intentar empezar a trabajar juntos en lo que tiene que ver con la investigación, con la formación de investigadores jóvenes”.
Acerca de la finalidad del evento convocado en el marco de los 40 años de democracia, agregó que “la idea es pensar en lo religioso centrado más en el catolicismo, en la Iglesia Católica, en la transición democrática en los fines de la dictadura e incluso en las décadas más recientes”.
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La jueza federal Gabriela Marrón mandó investigar al perito Marcos Herrero, quien acompaña la querella de la familia de Facundo en la causa por su desaparición forzada seguida de muerte. Lo ordenó a los fiscales Andrés Heim y Horacio Azzolin en el fallo que denegó medidas vinculadas al accionar de la Bonaerense.
Ante el fracaso de las intervenciones de los canes de la Policía Federal, recientemente apartada, Marrón reprochó los resultados positivos de Yatel. El perro marcó el patrullero en el cual se encontró un pelo cuyo ADN es compatible con Cristina Castro, encontró el amuleto en el Puesto Policial de Origone y la piedra turmalina en un patrullero bahiense.
¿En qué se basa Marrón para denunciar al adiestrador? ¿Después de cuánto tiempo pueden los perros detectar el olor humano? ¿Quiénes son los expertos traídos al expediente por el fiscal Ulpiano Martínez?

En la resolución, la jueza puso en duda que la sandía con la vaquita de San Antonio en su interior perteneciera a Facundo y se preguntó si la “trasladaba con él a todos lados como refiere la madre”. Tras ello, atacó directamente su “legalidad” y “validez”.
El amuleto fue encontrado por Yatel en el segundo allanamiento a la estación policial de Origone, a la cual ella misma autorizó el ingreso de Marcos Herrero como perito de parte. “Los canes de la fuerza de seguridad no marcaron la bolsa de basura donde se encontró el amuleto pero sí lo hizo el perro de Herrero”, plantea Marrón en referencia a los animales de la Policía Federal, institución que fue apartada del caso por su parcialidad.
Sin embargo, dijo, “la ciencia” y “la técnica –a través de profusa bibliografía-” dan cuenta que los canes entrenados pueden oler rastros humanos durante un cierto período de tiempo.
Para la jueza, de la combinación de “la fecha probable de muerte y el lapso que los perros pueden oler a una persona viva o a un cadáver” surge “que al momento del hallazgo del amuleto el perro del perito de parte no tenía aptitud para oler rastros de la víctima”.
Aplicó la misma lógica al hallazgo de la turmalina en el patrullero de la Policía Local de Bahía Blanca: “Este caso es mucho más grave aún ya que la piedra fue encontrada con posterioridad al otro amuleto y cuando la víctima, según informe pericial, llevaba casi dos meses fallecido, como mínimo”.
Por ello, concluye que es “necesario y también forzoso” que la Fiscalía “investigue el accionar del perito”.
Rastro criminal
Lo extraño del caso es que la magistrada, que controla la investigación delegada en la Fiscalía, habiendo reconocido la aptitud y legalidad de Herrero para ser perito de parte, ahora lo cuestione sin reproches hacia las fuerzas federales y los testigos que firmaron las actas de los allanamientos en los que actuó.

Fuentes allegadas al adiestrador explicaron a FM De la Calle que la técnica utilizada en Origone se denomina “rastro criminal” e implica la búsqueda de material biológico humano en un determinado perímetro y no necesita un olor de referencia.
«Mi persona explicó que el perro identificó una esencia de rastros biológicos que podrían o no ser de Facundo. El hecho importante es cuando se abre la bolsa, (…) Cristina (…) reconoce un elemento que le había regalado la abuela a sus tres hijos», dijo Herrero en aquella oportunidad.
Diferente fue el trabajo sobre el Toyota Etios en Bahía Blanca, en el cual se aplicó la técnica de “rastro específico”, que sí requiere del olor humano.
Sin embargo, los antecedentes de Herrero destruyen las conclusiones de los peritos convocados por Santiago Ulpiano Martínez para desacreditar al rionegrino, quienes hoy son invocados como “la ciencia” y “la técnica” por la jueza Marrón.
Dichos “expertos” informaron que el olor humano no podría detectarse después de 72 horas. ¿Cómo hicieron entonces Herrero y sus perros para encontrar el cuerpo de Micaela Ortega y pertenencias de su femicida 35 días y once meses después del crimen, respectivamente?
Otro caso en el cual se destacó la labor del perito fue el de Araceli Fulles, otra víctima de femicidio cuyo cuerpo fue encontrado por uno de los canes de Herrero 25 días después de su desaparición, enterrado debajo de un contrapiso.
“La ciencia” y “la técnica” tienen nombre propio
Se trata de dos de los tres “especialistas” requeridos por el recusado Martínez para relativizar las pericias de Yatel y su guía. Uno es el Director de Defensa Civil de la Provincia de Chubut, José Mazzei, y el otro el veterinario y comisario correntino Mario Rosillo.
Cuando la jueza dice que “el perro del perito de parte no tenía aptitud para oler rastros de la víctima” lo hace sobre una de las conclusiones de Mazzei. Aunque lo informado sea que “en rastro por olor referenciado se sabe que el umbral de latencia se ubica alrededor de las 72 hs., si bien se han conseguido buenos resultados con un rastro de mayor edad'”.

Agrega el director de Defensa Civil: “Lo cierto es que a partir de las 72 hs. el rastro empieza a perderse, estando directamente relacionado con las condiciones ambientales, climáticas, meteorológicas, topográficas y tipo de superficie”. Condiciones que el propio Herrero reconoce como obstáculos a considerar, si bien en el caso de la sandía y la turmalina se trató del interior de un calabozo abandonado y el de un vehículo.
Por otro lado, Mazzei indica que la justicia debería convocar peritos “certificados por la Dirección Nacional de Cinotecnia dependiente del Ministerio de Seguridad de la Nación” aunque, tal como manifiesta, “está pendiente (estaba prácticamente a ponerse en marcha el año pasado) la certificación de canes y guías Detectores de Restos Humanos (de RH) y canes y guías de Rastro por Olor de Referencia”.
Más contradicciones
La predisposición de Rosillo hacia el pedido de Martínez es aún más generosa. En la causa manifestó que “se ha sugerido que el intervalo calificado para una búsqueda abierta es de 24 a 72 hs. como óptimo. El ideal para una búsqueda rápida son 12 hs.”.
Sin embargo, en su libro “La identificación humana forense con caninos” (2017) sostiene: “La resistencia del olor humano se ha demostrado en los objetos sometidos al calor, las explosiones, el envejecimiento y la contaminación por otros olores. De manera similar, el olor humano en el campo se ha demostrado viable a pesar de la influencia del medio ambiente y el envejecimiento. (…) También se cree que el olor no va a sobrevivir por largos períodos de tiempo fuera. Sin embargo, los últimos estudios conllevados con la experiencia indican que el olor humano es más resistente de lo que se creía anteriormente”.
Rosillo citó en la causa de Facundo un protocolo de odorología forense de Salta que menciona procesos para la recolección de olor “con más de tres meses de antigüedad” y comentó que en 2010 encontró a un puestero de estancia de Cipoletti desaparecido por “más de 5 meses”.
El comisario retirado mostró su entusiasmo con el expediente en una segunda presentación en la cual sugiere a Ulpiano Martínez hacer un peritaje con olor de referencia en laboratorio sobre la zapatilla encontrada intacta a metros del esqueleto del joven. Evidentemente creyó que, aun habiendo pasado tres meses y medio de la desaparición forzada, todavía podría dar resultados. Quien no tenía ningún apuro ni interés era el fiscal recusado: “toda vez que dicho elemento será sometido a un examen pericial, de momento no se producirá la medida propuesta”.
Rosillo también ha sostenido versiones contradictorias según el lugar que ocupe en las causas. Por ejemplo, como perito de la defensa en la causa por el abuso sexual y muerte de Marito Salto afirmó que el olor humano solo persiste 72 horas y, convocado por el Tribunal Oral correntino en el Caso Schaerer dijo que “el habitáculo de un automóvil es idóneo para preservar huellas olorosas por un tiempo de dos a dos años y medio”.
Un atentado contra la verdad

Los fiscales Heim y Azzolin y las querellas apelaron el fallo de Marrón. Desde la Comisión Provincial por la Memoria destacaron en un comunicado que “los argumentos para desacreditar los peritajes recaen en tantas irregularidades y contradicciones que resulta difícil de explicar y mucho más difícil de entender”.
Agregaron que “en el transcurso de la causa, la policía bonaerense cometió una serie de delitos e irregularidades que no se explican si no es para encubrir hechos y desviar la investigación” y “a pesar de reconocer la historia de hechos de violencia institucional, la jueza parece desconocer la verdadera complejidad de estos procesos en donde se sospecha la intervención de una fuerza de seguridad. La falta de voluntad de investigar y la demora en las medidas de pruebas sólo atenta contra la verdad, la justicia y la reparación”.
La Comisión Provincial por la Memoria y los abogados de Cristina Castro adhirieron a la apelación de la Fiscalía tras el rechazo a la realización de medidas de prueba solicitadas a la jueza Gabriela Marrón en la causa de Facundo Castro.
Margarita Jarque destacó en FM De la Calle “el peligro de la demora de toma de decisiones, se ve como un apresuramiento de parte de la jueza en ir clausurando determinados elementos de la causa”.
Para la integrante de la CPM, Marrón hace una utilización errónea del resultado de la autopsia. La pericia encabezada por el EAAF, “viene a traernos información sobre el cuerpo de Facundo pero que no puede quitarle valor a otras pruebas de la causa”.
“Concretamente hablamos de la actividad policial profusa el 30 de abril, falta de colaboración de parte de los policías del Partido de Villarino, la jueza valoró que entregaron ‘voluntariamente’ sus celulares, cuando la causa está plagada de informes de la DATIP y vemos el lado B, hay conversaciones con jefes, vemos mensajes borrados que se encuentran en esos celulares. Corresponde hacerlo por lo menos para que la prueba no se pierda”.

Jarque señaló que insistirán en la recolección de otras medidas, faltan análisis “confirmando otros estudios de ADN, pruebas de celulares, estudios oceanográficos que pidieron los fiscales”.
Respecto del rechazo al allanamiento al destacamento policial de Origone, la abogada sostuvo que debería realizarse un nuevo pocedimiento “porque este puesto tiene sectores aledaños donde puede dar resultados, lo mismo que la prueba de luminol que no había sido resuelta en esa oportunidad”.
“Entendemos que la jueza debería habilitar los propios interrogantes: ¿por qué asumir que Facundo murió en ese lugar (la ría en Villarino Viejo) y descartar que pudo estar en otro lugar antes? ¿Podría haber estado en Origone? ¿No podría haberse producido la muerte en otro lugar de la misma zona de similares características al lugar del hallazgo”, se preguntó.
Jarque afirmó que “hay beligerancia en el modo de dirigirse a los fiscales (…). Hay como una suerte de obstinación propolicial, es muy importante tener el contexto, tener en cuenta qué fuerza está investigando, hay mucho escrito sobre el espíritu de cuerpo que caracteriza a las fuerzas policiales, a la Policía Bonaerense”
Destacó que según el Registro de Violencia Institucional de la Procuración “Bahía es el segundo departamento judicial con casos de violencia policial luego de La Matanza. Eso no necesariamente lleva a la responsabilidad de la policía pero es un contexto que hay que analizar”.
Jarque dijo que “obviamente” una de las variables que considera la querella es la recusación de Marrón: “Las cosas se dan de un modo que no nos queda otra manera porque lo que se pone en riesgo es la investigación y llegar a la verdad y, luego, a la justicia. Eso es lo que indican los pactos internacionales, es precisamente lo que se indica en estos procesos”.
Desprotección de testigos
El testigo Marcelo González advirtió esta semana a FM De la Calle que la jueza Marrón levantó la custodia de Prefectura que le había otorgado tras denunciar a la policía de Buratovich por amenazarlo y hostigarlo para que asuma responsabilidades en la desaparición de su ex cuñado.
“Es preocupante porque fue un proceso rápido, se notificó y se quitó la custodia casi todo al mismo tiempo. No hubo posibilidad de preguntarle a Marcelo, no se usaron los programas de acompañamiento, se basó en informes de la Prefectura”, comentó Jarque.
Opinó que “son resoluciones que hablarían de momentos de clausura, cuando hace un mes planteamos situaciones (de hostigamiento) que no eran aisladas respecto de Cristina, abogados, amigos de Facundo lo hicimos pidiendo un habeas corpus, allí tuvimos que soportar ya un mes de trámite, está en Cámara de Apelaciones la negación a ese recurso que firmó Da Silva”.
(Por Astor Vitali) Ayer, intentando reflexionar fuera de la lógica estúpida de la grita, referimos al peronismo, al antiperonismo y al no peronismo. Acerca del antiperonismo sostuvimos: “El antiperonismo está desplegando un discurso violento y sus dirigentes deben resolver si quieren seguir camino a sus antecesores del 55, es decir, a aquellos capaces de masacrar a su propio pueblo o serán capaces de hacer política. Si optan por lo segundo, necesitarán formar cuadros puesto que su dirigencia actual es conceptualmente paupérrima”. Lo ocurrido en las últimas horas en torno al debate de la accesibilidad en espacios públicos es un caso ejemplificado, a través de la figura de Tomás Marisco.
En las últimas horas, Mara Recondo, del Observatorio de Discapacidad de Bahía Blanca, señaló que en las intervenciones de calle Anchorena y Plaza de la Resistencia y la Memoria (Lavalle) la Secretaría de Movilidad Urbana de Bahía Blanca, a cargo de Tomás Marisco “no convocó al Observatorio de Discapacidad de Bahía Blanca para el pedido de opinión sabiendo que fue un pedido que se le hizo a Héctor Gay”. Agregó que “sería importante que podamos brindar nuestra opinión como usuarios antes de que terminen la obra. El art.4 de la Convención de los Der.PCD establece la participación ciudadana”.
Es decir, una parte integrante de un ente pensado para aportar a las políticas públicas está cumpliendo su función, es decir, observando problemas ante una acción de urbanización del gobierno municipal. La respuesta correcta para un funcionario público ante una manifestación de estas características debería ser disculparse por haber incurrido en la falta de planificar y ejecutar sin tomar en cuenta la opinión del órgano que fue creado a tal fin y ponerse a disposición para realizar las modificaciones pertinentes en dicho espacio público. Ahí debería terminarse la historia.
En cambio, el funcionario público Tomás Marisco decide declarar en Frente a Cano que el planteo le pareció “raro” y que “no me ha sonado el teléfono ni me ha llegado una nota personal por parte de ellos”. Hay que decir que consta que el observatorio pidió ser consultado para la toma de definiciones de estas características. Por otra parte ¿qué tiene de raro que una integrante del observatorio de discapacidad haga observaciones sobre aspectos discriminatorios de una planificación urbana? ¿No es precisamente esa su función?
No contento con buscar confrontación en lugar de consensos, el funcionario sostuvo que ahora “es un lugar es mucho más amigable, más seguro y más accesible”(sic). Para profundizar el encono, nuevamente decide ocupar un lugar de tribuna política en vez de su rol de funcionario público y afirma: “Quiero creer que no hay una intencionalidad detrás de esto” y que la integrante del observatorio “está en todo su derecho de recurrir a la vía judicial. No sé si es un reclamo de ella o de todo el Observatorio quiero creer -que el reclamo- no es personal, ni político, ni partidario”.
En este punto se incurre en el intento de estigmatización, sugiriendo que un planteo que es válido desde todo punto de vista, estaría motivado, según intenta instalar Marisco, por motivaciones políticas partidarias. A este respecto, ocurre lo que siempre ocurre: una persona que accedió a un cargo público mediante la vía electoral (partidaria) confunde a la ciudadanía achacando un sesgo negativo a la militancia partidaria e intentando descalificar a través de la incorporación de un elemento maniqueo que no era parte de la discusión. Es decir, en su rol de funcionario público, lo que Marisco debería discernir es si el planteo que hace Recondo debe ser reconocido en tanto es legítimo y legal y ya. Si se incurrió en una acción discriminatoria: corregirla. En lugar de eso, mostrando absoluta incapacidad política para dirimir un conflicto de lo más normal, se ocupa de perseguir mediáticamente a quien está haciendo una observación sobre políticas de urbanización, es decir, cumpliendo su función.
Pero la brutalidad política no tiene límites. En la misma entrevista, una persona que tiene rango de secretario redobla la apuesta y dice: “es una muestra de lo que vamos a llevar cabo en Arribeños, Beltrán, en la plaza y en el Mercado Municipal”. O sea, además de me importa nada lo que diga el observatorio, vamos a seguir haciendo lo mismo aunque sea incorrecto. Fiel a la política de manipulación pseudo estadística, Marisco sostiene que “para el 85 y 90 por ciento (de la población) tuvo una aceptación excelente”. Es decir, si un sector manifiesta desaprobación por motivos tan válidos como su derecho a la accesibilidad ¿se jode porque el resto está de acuerdo?
Recondo dejó en claro en sus declaraciones a través de la red social Twitter que “la accesibilidad es un derecho humano”.
Esta discusión de un tema en apariencia menor da cuenta del carácter autoritario del ejercicio del poder y del lugar que ocupan los espacios de participación ciudadana como el observatorio para Juntos por el Cambio: pura formalidad. Hacen lo que definen puertas adentro del gabinete sin tomar en cuenta ninguna opinión de la comunidad.
No es lo mismo militar la tribuna que ejercer la función pública. En la función pública, ante una observación de un órgano de participación comunitaria basado en preceptos de toda validez y legitimidad, el gobernante debe admitir sus errores y corregir. Elegir la hostilidad hacia la propia ciudadanía es elegir la anti política. Ese tipo de dirigentes produce la escuela antipopular. Esa política de confrontación contra la comunidad tiene un solo derrotero: el ataque a la comunidad. Si la derecha vernácula tiene en sus planes continuar en la vida política, deberá rever la calidad de dirigentes que pone en lugares tan sensibles para la vida en comunidad. La política es una herramienta para mediar posiciones y llegar a consensos. La actitud de este funcionario, por el contrario, representa la anti política y la chabacanería propias del patrón de estancia.
Mara Recondo, integrante del fundación DISER y del Observatorio de Discapacidad del Concejo Deliberante, denunció que la obra de peatonalización de la calle Anchorena no cumple con las normativas vigentes en materia de accesibilidad para personas con discapacidad.
“Nos enteramos cuando ya estaba hecha la intervención, cuando personalmente fui al lugar me encontré con un espacio público inaccesible para personas con discapacidad. Estuve recorriendo el lugar y salió un dueño del local de comidas rápidas, conversamos, le explique lo que tenía que tener, delimitar un espacio de 1,20 para personas con discapacidad, hay dos veredas y son muy angostas de manera tal que no entra una silla”, mencionó en FM De la Calle.
Destacó que “ya enviamos una nota formal desde el observatorio al intendente, está en la Secretaría de Movilidad Urbana. Le pedimos que convoque al Observatorio como órgano consultivo. Cuando se vive la discapacidad se puede argumentar si la instalación es funcional a una persona con discapacidad. Más allá de eso tenemos legislación que cumplir, y la funcionalidad y usabilidad que es tan importante”.
Uno de los reclamos se refiere a los bolardos (postes de cemento que impiden el paso de vehículos). Según explicó Recondo, “si no tienen un contraste cromático una persona con discapacidad visual no los ve. Esto está dentro de la Ley Nacional de Discapacidad, nadie inventa nada, el argumento no puede ser que los de Alsina están en gris, entonces también está mal”.

El concejal del oficialismo, Federico Tucat, respondió la queja en redes y afirmó que el proyecto de Anchorena había sido votado por unanimidad.
“Me enojó la respuesta. Como ciudadana y como persona que transita la discapacidad, no espero o no me asombra que un concejal responda a una persona que labura esta temática hace 5 años, me parece una falta de respeto. Que haya sido aprobado por unanimidad no es un argumento para decir que no se modifica. Esto no es una pelea de quién tiene más poder, estamos reclamando el derecho humano al libre tránsito, yo quiero ir con mi hijo y no puedo, no me parece justo”, dijo Recondo.
Por último, sostuvo que hay una confusión: “Ese no es un espacio gastronómico, es algo que impulsa el uso gastronómico pero es un espacio público”.
Jorge Canolik, integrante de la Cámara de Turismo y Comercio de Sierra de la Ventana, dijo a FM De la Calle que tras la presentación de la temporada de verano del 1 de diciembre al 4 de abril todavía faltan detalles sobre su instrumentación.
“Estamos muy cerca de la apertura, el plan de preventa le permite al turista recuperar el 50% de la inversión y si uno quiere contratar para enero y febrero debería decidirlo antes del 31 de octubre, lo cual es muy cercano”, agregó.
Si bien el ministro de Producción, Augusto Costa, anunció que la temporada de verano se extenderá desde el 1 de diciembre hasta Semana Santa, desde la Comarca señalan que “es todo muy nuevo, pasamos de un mar de incertidumbres aun mar de dudas”.
Desde el gobierno provincial se informó que no se exigirán testeos previos para viajar y que habrá una aplicación para cargar los datos de turistas, alojamientos y destinos. No habrá espectáculos en espacios cerrados ni se habilitarán campings.
Canolik mencionó que “con los prestadores avanzamos en generar capacitaciones para comerciantes, sobre cómo manejarse en distintos rubros de hotelería y cabañas, todo en un mar de incertidumbres, pidiendo que se realice un turismo controlado”.
“Insistimos muchísimo en el control en el lugar, el respeto de las normas de higiene y desinfección”.
Por otra parte, al ser consultado por la posibilidad de la vuelta del tren de pasajeros/as vía Pringles, destacó que “las señales que hay indican que durante la primera mitad del año próximo deberían comenzar los trabajos para recuperar”.
(Por Comisión Provincial por la Memoria) La jueza federal de Bahía Blanca Gabriela Marrón rechazó una gran cantidad de medidas pertinentes de pruebas que solicitaron los fiscales y las querellas de la causa Facundo Astudillo Castro. La decisión se funda en una arbitraria y antojadiza interpretación de la prueba y expresa claramente una temprana valoración que sólo puede arrojar un resultado: el cierre de la causa sin conocer la verdad de lo que ocurrió con Facundo. Ante la gravedad institucional de este hecho, el Estado tiene la obligación de realizar una investigación profunda, expeditiva y eficaz; sin embargo, la actitud de la jueza Marrón es diametralmente opuesta y de seguir este camino, sólo será garantía de impunidad.
Con las pruebas que existen en la causa Facundo Astudillo Castro, la hipótesis más robusta sigue siendo la desaparición forzada seguida de muerte. Esta valoración es compartida por la querella familiar, la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) -querella institucional en su carácter de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura- y los fiscales Andrés Heim de la Procuvin y Horacio Azzolín de la Unidad Especializada en Ciberdelincuencia.
Sobre la base de ese material probatorio, los fiscales pidieron una serie de nuevas medidas de prueba; entre ellas, el secuestro de los teléfonos celulares de los policías superiores de los agentes vinculados a la investigación y el allanamiento de destacamentos policiales donde se encontraron objetos pertenecientes a Facundo Astudillo Castro.
A pesar de la enorme pertinencia de este pedido, fundado en pruebas ya existentes en el expediente, la jueza federal de Bahía Blanca María Gabriela Marrón rechazó una gran parte las diligencias solicitadas por los fiscales y las querellas. La decisión será apelada ante la Cámara Federal, sin embargo la actitud de la jueza pone en peligro el curso de la causa y es casi una declaración de sentencia que sólo será garantía de impunidad.
Cuando se investiga delitos de gravedad institucional, como la desaparición forzada de personas, las recomendaciones internacionales y las reglas y principios procesales de la normativa nacional obligan a las y los funcionarios judiciales a adoptar medidas que promuevan una investigación profunda, expeditiva, eficaz y respetuosa de las víctimas. Todo lo contrario a lo que está haciendo la jueza Marrón.
La decisión de rechazar masivamente las medidas de prueba se fundan en una temprana valoración que arrojará un solo resultado: el cierre de la causa sin conocer la verdad de lo que ocurrió con Facundo. Una decisión parcial y antojadiza que no se ajusta a las reglas de fundamentación de las decisiones jurisdiccionales. Más grave aún, denegar las peticiones probatorias de los fiscales, tiende a establecer una peligrosa brecha entre la verdad material y la verdad judicial.
Contrariamente a lo que quiere suponer la jueza Marrón, hacer lugar a estas medidas de prueba de ninguna manera significa desconocer el principio de inocencia. En cambio, rechazar las medidas como hizo, sí es una falta institucional grave: la debida diligencia le impone a la jueza, ante un conflicto de garantías constitucionales, la necesidad de preservar la investigación. Una vez más, con toda claridad, la decisión de la jueza parece estar adoptada en la voluntad de no investigar.
En la arbitrariedad de sus decisiones, insistimos todas tendientes a concluir la investigación sin llegar a la verdad, llega a cuestionar la palabra de Cristina Castro, la mamá de Facundo, víctima y querella de la causa. Y, fundamentalmente, se pronuncia extensamente para desacreditar el perito de parte, el adiestrador canino Marcos Herrero.
De esta manera, busca restar valor a dos pruebas claves de la causa: el amuleto hallado en el puesto de vigilancia de Teniente Origone y un pedazo de turmalina encontrado en un patrullero de la Policía Local de Bahía Blanca, el mismo que el 8 de mayo, sin razón alguna y alejado decenas de kilómetros de su radio de circulación, estuvo en la zona donde posteriormente fueron hallados los restos de Facundo. Según la información brindada por la empresa Megatrans, prestataria del monitoreo del servicio AVL, el móvil se geolocalizó durante aproximadamente tres horas (entre las 12 y 15:45) en diverso puntos del cangrejal, llegando a estar a sólo 800 metros del lugar del hallazgo del cuerpo esqueletizado.
Los argumentos para desacreditar los peritajes recaen en tantas irregularidades y contradicciones que resulta difícil de explicar y mucho más difícil de entender: por un lado, invalida el hallazgo de estos objetos sin cuestionar las actas de allanamiento y registros, y sin poner en duda a los funcionarios actuantes de la Policía Federal, la Gendarmería Nacional y los testigos. Por otro lado: si como ella sostiene fuera imposible encontrar rastros 72 horas después de la desaparición de una persona, ¿por qué ordenó y avaló el peritaje en su momento? Una verdadera sinrazón.
Más aún, en el transcurso de la causa, la policía bonaerense cometió una serie de delitos e irregularidades que no se explican si no es para encubrir hechos y desviar la investigación: allanaron el domicilio de la ex pareja de Facundo sin orden judicial; amenazaron, hostigaron y pretendieron imputar al ex-cuñado de Facundo; persiguieron y atemorizaron a testigos, abogados y familiares y presentaron testigos falsos o que declararon sin informar que eran policías. Una maquinaria policial puesta al servicio de generar impunidad.
A pesar de reconocer la historia de hechos de violencia institucional, la jueza parece desconocer la verdadera complejidad de estos procesos en donde se sospecha la intervención de una fuerza de seguridad. La falta de voluntad de investigar y la demora en las medidas de pruebas sólo atenta contra la verdad, la justicia y la reparación.
El Estado argentino se comprometió ante los organismos internacionales a investigar y juzgar los delitos de gravedad institucional; incluso en este caso, a partir de una presentación de la CPM, interviene el Comité de Desapariciones Forzadas de la ONU. La jueza federal Gabriela Marrón debe estar a la altura de esta responsabilidad; y si no lo está, entonces deberá el Estado encontrar el camino institucional para garantizar que la investigación continúe hasta llegar a la verdad.
Uno de los abogados de Cristina Castro, Luciano Peretto, dijo que el fallo de la jueza Gabriela Marrón que deniega medidas de prueba como el allanamiento a dependencias policiales y el secuestro de teléfonos de efectivos de la Bonaerense es “escandaloso”.
“Es doblemente grave porque rechaza esta medida y las vuelve no operativas. Si en un fallo que se carga en el sistema público se advierte de los 50 teléfonos que se van a secuestrar, ¿que van a hacer los primeros que se enteran? Eliminar, cambiar, perder y esos teléfonos no van a estar, esa información no va estar”, declaró a FM De la Calle.
Afirmó que la titular del Juzgado Federal 2 “se ha dedicado a defender a ultranza el rol de la policía y ha relativizado sus actitudes autoincriminatorias”.
En el marco de una entrevista para el tercer capítulo del documental ¿Quién mató a Facundo?, Peretto destacó que “nada deja de escandalizarnos” en la causa y lo ejemplificó con la convocatoria por parte del fiscal Ulpiano Martínez a peritos que “contradigan la postura de Marcos Herrero cuando el procedimiento se llevó a cabo en el marco de la legalidad, con testigos, sin reservas en el acta, absolutamente filmado”.
“A la jueza Marrón hay que definirla por cuál ha sido su comportamiento. Lo cierto es que, a 160 días de la desaparición, a la única persona que tiene denunciada en el expediente es a mí porque supuestamente había revelado un secreto profesional que yo en esta causa no tengo. El secreto profesional es de los peritos, dice que yo suscribo a un acta de confidencialidad que no lo puede probar porque no lo suscribí”.
Peretto mencionó los “mensajes de texto entre los policías que dicen ‘vos quedate tranquilo que nadie va a saber que fuimos nosotros’. Encontrar material genético de Facundo arriba de un patrullero después de un contacto no declarado. De encontrar pertenencias de Facundo en un calabozo, después de borrar mensajes, aplicaciones. Después de todo eso la jueza no solamente no tiene a nadie imputado sino que se ha dedicado en este fallo a defender a ultranza el rol de la policía”.
“En un momento del fallo dice ¿quién no borra mensajes? ¿quién no desinstala aplicaciones? ¿quién no cambia el número de teléfono? Y ataca a los que han sumado a la construcción de esta hipótesis: a Marcos Herrero, no es normal que haya encontrado la sandía de Facundo, el hermano tiene una igual, dejando entrever que podría haber sido colocada cuando la primera que llega es la Federal, cuando nadie tuvo contacto salvo el jefe del operativo, cuando está filmado el procedimiento policial, cuando se repite la escena, la bolsa con la vaquita se coloca en el mismo lugar y los perros no lo advierten”.
El abogado se preguntó: “¿Va a decir que los mensajes lo colocamos nosotros? ¿Va a decir que la turmalina la colocamos nosotros? ¿Que intervenimos los GPS de los patrullero y colocamos un Toyota Etios de la Policía de Bahía 35 minutos detenido al lado del cuerpo, merodeando donde aparece la mochila? Es inexplicable”.
Sin embargo, el querellante aseguró que están convencidos de que “hay cosas que no van a dejar dormir nunca a los que intentan encubrir, que fueron burdos y evidentes”.
“(El policía de Origone Alberto) González ha sido el mal alumno que en su libreta anotaba datos de la causa. No los van a dejar dormir los mensajes de texto, los testigos que vieron, los GPS que hablaban, las capturas de pantalla del facebook de la mamá, la manipulación de información en lectoras de patente”.
“Con todas esas circunstancias, sea con esta jueza u otro, la causa de Facundo está muy cerca de la verdad, independientemente de que eso sea un escollo más dentro de la investigación, nada ha sido fácil”, concluyó Peretto.
El candidato del Movimiento al Socialismo, Luis Arce, obtuvo más del 50% de los votos y se consagró presidente electo del Estado Plurinacional de Bolivia. En noviembre se cumplirá un año del golpe de Estado contra Evo Morales.
En la Argentina, fueron 142 mil bolivianas y bolivianos los habilitados para votar, un 2% de los más de 7,3 millones autorizados en todo el mundo. Los datos cargados de los votos emitidos en nuestro país alcanzan al 46% de las actas y Arce se queda con el 88% de los votos.
La comunidad boliviana de nuestra región emitió sus sufragios en el consulado de Viedma. Sobre un total de 361 votantes, el 95,2% apostó a la vuelta del MAS al gobierno.
Rolando Rodríguez, dirigente de la Federación Nacional de Campesinos de Villarino, comentó a FM De la Calle que están “muy contentos” con el triunfo.
“Nos organizamos para que vaya a votar la gente, empadronar, hay quienes no tenían documento boliviano, se trabajó bastante”.
“Yo vine desde muy chico, hace 36 años que estoy en Argentina. Es un orgullo poder apoyar al MAS que sabemos está por el pueblo y la igualdad. Cuando estábamos en Bolivia sabíamos que teníamos bajos recursos y tuvimos que emigrar para la Argentina”, contó.
Agregó: “Mis viejos vinieron cuando era chico. Me contaban que cuando emigraron para acá había mucho racismo, la gente reconoció lo que hizo Evo, creo que nos dio igualdad. Más allá de que yo no me crié en Bolivia, cada tres o cuatro años vamos a visitar familiares y te das cuenta de las cosas que hizo. En el pueblo donde yo vivía no había universidades, no había agua e hizo las obras. Por eso creo que la gente lo reconoció, está a la vista los votos que tuvo”.
“De la derecha no se puede esperar cosas buenas, masacraron a un montón de gente, le pido a Dios que entreguen el gobierno pacíficamente”, finalizó.
(Por Astor Vitali) Se cumplieron setenta y cinco años del último movimiento histórico que determinó dos grandes sectores de la política y de la cultura argentinas: el peronismo y el antiperonismo. ¿Qué se puede analizar fuera de la lógica estúpida de la grieta?
El mayor problema que tienen los antiperonistas en su relación con lo que consideran que es el peronismo es su famélico marco conceptual: el antiperonismo tiende a definir al peronismo poniendo motes o sentencias tales como “populismo”, “fascismo”, “ladrones”, “corruptos”, “vagos”, “negros”, etc. Y estamos claros en que cuando desde el antiperonismo dicen “fascismos” no se están refiriendo al concepto fascismo en sentido amplio –como describió Bobbio-: esos que hablan de “fascismo” gozaron del modelo de Martínez de Hoz y aplaudieron a Videla.
Cuando intentan una descripción un poco menos monosilábica, sólo se basan en un aspecto de las culturas peronistas. Sí, así: en plural. Para definir el peronismo no se puede tomar un pedazo y buscar hacer de él la totalidad. No funciona. No funciona para pensar, no funciona para actuar, no funciona para hacer política.
Pongamos un ejemplo. “No hubo otro movimiento que haya reconocido más derechos de los trabajadores y de las mujeres”. Correcto. “Perón –aliado de Franco y otros fascismos- vino a detener el avance del comunismo”. También es correcto. Como reflota ahora el ortodoxo Moreno: “ni yanquis ni marxistas”, sigue definiendo el marco conceptual justicialista. Buscar un posicionamiento contra el peronismo basado en un aspecto aislado del mismo es vincularse con un cuerpo sin alguna de sus partes.
Otras preguntas recurrentes que le sirven al antiperonista para profundizar su etiqueta. ¿El peronismo es revolucionario? El peronismo tiene de revolucionario históricamente una potencia territorial, una cultura de supervivencia y lucha (según los momentos) que vive en dirigentes populares, trabajadores y trabajadoras, artistas, y allí hay un núcleo dirigente capaz de conducir. El contexto histórico y la geopolítica son determinantes para el peronismo. El primer peronismo articuló detrás de si a buena parte de la dirigencia sindical que venía conduciendo (de origen de izquierda) y la articuló en un solo bloque supeditado a las necesidades de la política: la CGT. Esto es un modelo contrario al de la democracia obrera, claramente. ¿Pero cómo oponer a esas visiones conceptuales –democracia obrera- el hecho concreto de las trasformaciones que se generaban entonces a través de la política en el medio del despelote? ¿Las revoluciones socialistas no supeditaban también las organizaciones sociales a las políticas?
El peronismo no es revolucionario en sentido marxista porque el peronismo es otra cosa distinta del marxismo. Fidel y el Che no son Perón y Evita. No cabe buscar una visión socialista en una doctrina surgida en un momento de histórico donde la producción y la riqueza iban de la mano y en el que la idea de un capitalismo con pleno empleo no resolvería el problema marxista de la “explotación del hombre por el hombre” pero sí resolvería el drama de la pobreza, la educación, la salud. Los sesenta son un momento que requirió de los Cocke. Pero el contexto de nacimiento de la doctrina se fija en otro contexto histórico.
El peronismo nace como movimiento de masas, por lo cual, plagado de disputas internas. Esas disputas internas tienen que ver con todos los sectores que lo integran en un marco teórico dentro del mundo capitalista con “justica social”.
En este momento de la conversación es preciso hacer una diferenciación: una cosa es el antiperonismo y otra el no peronismo. ¿Por qué irrita tanto el peronismo al antiperosnismo? En la actualidad, ninguno de los mascarones de proa del discurso antiperonista es un motivo válido: no es la República, no es la democracia y no es el “respeto a las instituciones”. Ninguno de los sectores que militan el antiperonismo carece de prontuario basado en el ejercicio del poder directo en base a sus capacidades económicas en detrimento de la calidad democrática.
Lo que irrita al antiperonismo militante podría sintetizarse en dos grandes aspectos: que el estado les toque algo de sus privilegios de clase (aunque algunas veces sea en porciones nimias) y que las personas sin recursos gocen de derechos humanos). En ese sentido, en las marchas pueden escucharse cosas como “los pobres usan celular y se tiñen el pelo”. Para el gorilaje hay cosas en la vida que no son para la chusma. Por eso nos venden por ejemplo “música para pobres” y tienen a Mozart secuestrado, hasta que aparece una orquesta escuela.
El no peronismo, en cambio, tiene otras características que podrían sintetizarse en dos grandes aspectos, también: se viene de otra cultura política -por familia o por opción-, es decir, no hay una identificación con el movimiento o lisa y llanamente no se acuerda con la visión del mundo que propone el peronismo, pero no desde el punto de vista oligárquico sino desde la óptica de que las transformaciones sociales que requiere un país con justicia social no son de orden capitalista.
En ese sentido, el peronismo y el no peronismo tienen en común visiones contrarias al antiperonismo, cuya característica central está basada en el desdén de toda partícula que provenga del ámbito popular. ¿Cuántas veces frente a los ataques del gorilaje virulento el no peronismo tiende a buscar posturas de defensa de ciertas medidas tomadas por el peronismo ante la violencia explícitamente antipopular de los postulados antiperonistas?
Como decíamos la comienzo, setenta y cinco años de peronismo y antiperonismo en el que el no peronismo tuve vaivenes de todo tipo. Desde merodear a Braden hasta aliarse en la transversalidad. También construir opciones partidarias propias. Asimismo, el peronismo fue pasando desde el Plan Quinquenal, por la reforma estructural del menemismo en sentido liberal o la Triple A.
Asumir la Historia en sus términos complejos es lo único que puede ayudar a buscar posiciones en la actualidad concreta. Porque la actualidad tiene muchos desafíos para todo los sectores. El antiperonismo está desplegando un discurso violento y sus dirigentes deben resolver si quieren seguir camino a sus antecesores del 55, es decir, a aquellos capaces de masacrar a su propio pueblo o serán capaces de hacer política. Si optan por lo segundo, necesitarán formar cuadros puesto que su dirigencia actual es conceptualmente paupérrima. El peronismo tiene que resolver en su disputa interna a cuál de sus momentos se quiere parecer y si el movimiento obrero será columna vertebrar o furgón de cola de un proyecto de “políticos profesionales” que “administran la crisis”. En otras palabras, si el peronismo de base definirá rumbo o acatará modelo de gestión (que viene con pobreza estructural en el paquete). El no peronismo, tiene la necesidad de articular una visión no testimonial de la política que tiene puntos de contactos con las necesidades urgentes de las clases populares identificadas con el peronismo pero que difiere respecto del hecho central de la conciliación de clases que plantea el justicialismo.
Recién van veinte años de este siglo con una población estructuralmente diferente a la de 1943. La pobreza estructural creó un sujeto fuera de sistema que representa una gran parte de la población. El capitalismo ha demostrado que no tiene rostro humano. El gorilismo amenaza con su cara más despiadada.
¿Cuáles son las discusiones pertinentes para este momento del siglo en este contexto geopolítico? Una pregunta que no mide puntos de reiting: no mide. Sin embargo, son las preguntas que se hacen quienes toman las decisiones, lejos del pueblo.
Para empezar: un movimiento popular -a esta altura del siglo veintiuno- debería contener la participación del pueblo. Una obviedad, sí. Sin embargo, una obviedad claramente soslayada si se observa el bajísimo nivel de participación política.
Vecinos y vecinas del barrio Altos de Bahía y Palos Verdes se manifestaron en la puerta de ABSA ante la falta de agua que padecen desde hace varios días.. El próximo viernes se reunirán con el gerente Gustavo Bentivegna.
“Empezamos a hacer barullo desde el sábado, tuvimos agua hasta ahora pero esta no es la situación de siempre. Hace una semana que teníamos agua por la noche, durante el día se cortaba totalmente. No es un problema nuevo, vivo en el barrio hace 12 años y no es de ahora”, relató a FM De la Calle, Alejandra desde Altos de Bahía.
Destacó que “el año pasado hicimos una reunión con Bentivegna, nos dijo que había que hacer inversiones porque los caños no alcanzan, hay que comprar bombas para hacer llegar el agua. Ahora lo que hacen es administrar la escasez. Siempre nos toca nuestro barrio, les pedimos que aunque sea cierren en otros barrios, aunque sea cuatro horas por día tener agua. Nos decía que nos es tan fácil como parece”.
Señaló que “la provincia había pedido un préstamo para hacer el trabajo del Rio Colorado que no se iba a hacer y que ese dinero se iba a distribuir para Bahía. Hoy nos dijo Bentivegna que en los papeles está, que hay que firmarlo y moverlo. Le pedimos que venga algún directivo de La Plata a poner la cara y que nos diga cuándo se inician las obras, estamos en octubre y tenemos problemas de agua”.
Asimismo, Alejandra relató la situación de una de sus vecina: “El sábado nos comentó que estuvo con Covid, el marido está internado y durante una semana no tuvo agua”.
La falta de agua afecta también a otros sectores de la ciudad como Los Chañares, Don Ramiro, Cerri, Bordeu y Pacífico.
El sábado se cumplieron diez años de la explosión del dúplex de Cuyo 1388 que provocó la muerte, cuatro días después, de Juan Cruz Manfredini. El joven trabajaba en el depósito ilegal de hidrocarburos de la empresa Camin Cargo Control.
Su mamá, Mónica Dambolena destacó en diálogo con FM De la Calle la “impotencia que uno tiene cuando escucha todos los casos que hay y vemos que no hay una justicia justa. La justicia para los pobres no existe”.
“Si vos tenés plata y sos culpable quedás libre. Yo hace diez años que estoy condenada. ¿Qué festejo? No tenés nada de nada, ni siquiera proyectos de ese hijo que no está, del sueño de haber sido abuela. Fue el Día de la Madre ayer y no hay nada para festejar”, afirmó.

Dambolena agregó que el sábado fueron con su familia al lugar de la explosión a pegar un cartel. “Metz está trabajando en el puerto y es el responsable de una muerte, saben que no puede trabajar. A un empresario, le dieron tres años y siete años de inhabilitación que no se cumplen porque sé que está trabajando. Por más pequeña que sea la condena que por lo menos se cumpla, no hay controles tampoco, una lucha por eso y no se hacen”, comentó.
Dambolena señaló que “la semana pasada estuve llamando a (el titular del Consorcio de Gestión del Puerto, Federico) Susbielles, me atendió por teléfono, me dijo que me iba a dar una cita y hasta el día de hoy me va peloteando, quisiera saber cómo es el protocolo que usan para que la empresa siga trabajando”.
En mayo de 2019 Marcelo Camin fue condenado a tres años de prisión en suspenso, 50 mil pesos de multa y la obligación de realizar cursos de Seguridad e Higiene y hacer trabajos comunitarios. Su empresa, Camin Cargo Control, fue inhabilitada por cinco años.

El gerente local de la firma, Norberto Maximiliano Metz, había sido absuelto en junio de 2016 por homicidio culposo. La Fiscalía había pedido una pena de cuatro años de prisión y la familia del joven cuatro años y medio y 200 mil pesos de multa.
Para Dambolena “todo es un arreglo entre fiscales, jueces y las empresas”.
Néstor Luis Montezanti pidió asumir su propia defensa en la causa en la cual fue procesado por haber integrado la Triple A. A la vez, el ex presidente de la Cámara Federal bahiense pretende sostener a su defensor oficial.
Desde el Juzgado plantearon que deberá optar entre una u otra opción aunque la resolución fue apelada. Mientras tanto, seguirá siendo representado por Gustavo Rodríguez, al igual que sus compañeros de banda quienes están siendo juzgados en debate oral.
El juez Walter López da Silva calificó al reo como “autor penalmente responsable del delito de asociación ilícita, en concurso real con el delito constitutivo de lesa humanidad de intimidación pública”.
En su escrito, Montezanti se queja de la “actitud facciosa de la Fiscalía” por comunicar información de la causa a sus “organizados enemigos” y de supuestos ataques de “muchachos polifuncionales” que “tanto fungen de patoteros como de merodeadores dañinos nocturnos como de testigos”.
Según da Silva, “el rol de Montezanti habría sido relevante para el logro de los objetivos dentro del entramado y organización de la asociación ilícita, tanto con su participación en la toma de la UTN como luego en calidad de Personal Civil de Inteligencia del Destacamento 181 del Ejército Argentino, pues habría desempeñado actividades en los estratégicos ámbitos académicos y gremiales en los que la asociación desplegaba su accionar y desde donde habría efectuado sus aportes al plan”.
En su solicitud para asumir su defensa, el ex juez fijó domicilio legal en su estudio de Blandengues 98 donde cuenta con “biblioteca”, “placa de bronce” y “poltrona”.
Afirmó que su residencia principal hasta que empezó “esta pesadilla” era la ciudad de Buenos Aires aunque la cuarentena lo encontró en Bahía Blanca y “desde entonces estoy anclado, aunque por cierto no en París”. Aquí estará “mientras la violación flagrante de la Constitución Nacional rija soberana al impedir el desplazamiento libre de los habitantes de la Argentina por el territorio nacional”.
Informó que cuenta con otra residencia la cual mantiene en reserva por una necesidad de “seguridad y tranquilidad” dado que tiene que vérselas “en absoluta soledad y desamparo: en ocasión de prestar declaración indagatoria, un grupo de energúmenos bullangueros se instaló en la puerta del juzgado en clara actitud amenazante y permaneció allí las muchas horas que duró el acto. Debí retirarme escoltado por un nutrido grupo policial”.
Sostuvo que si da Silva lo requiere entregará la dirección a condición de que sea guardada en la caja de seguridad dado que “la prosecretaria administrativa es enemiga personal mía”, “testigo hostil” y cercana a uno de sus denunciantes.



Los músicos de Serenatas de la Muni anunciaron que darán de baja la cooperativa que conformaron debido a que las autoridades comunales no colaborarán para cubrir los costos que supone mantener la entidad durante la pandemia.
“A fin de marzo la directora del Instituto Cultural (Morena Roselló) y José González Casali dijeron que en octubre retomaríamos con todo de nuevo y veríamos cómo reorganizar todo. Con lo que teníamos ahorrado podíamos tirar sin cobrar ningún sueldo y mantener la cooperativa. Hace dos meses ya no tenemos dinero, estamos en deuda, dejamos de pagar monotributos. La situación es caótica”, dijo a FM De la Calle, Juan Pablo Huici.
El Programa de Serenatas fue creado por la Ordenanza 12422, sancionada el 28 de agosto de 2003, para ofrecer gratuitamente agasajos a personas que cumplan 60 años o más y a parejas que festejen 25 años de convivencia en adelante.
El secretario de la cooperativa de trabajo La Serenata agregó que “Casali nos dijo que nos daba el apoyo para mantenerla. Hace unos días nos llegó un Whatsapp diciendo que la Municipalidad no se iba a hacer cargo de nada y que en marzo del año que viene iban a ver”.
Son once familias que viven del servicio de serenatas. El costo total para mantener la entidad activa es de $18.570 más gastos de honorarios.
“Lo que habíamos ahorrado fue utilizado para mantenerla, muchos cobramos el IFE, hacemos changas, sobrevivimos como la mayoría. En la parte cultural es así, porque no podés ir ni siquiera a un lugar a tocar”, comentó Huici.
En un comunicado publicado en redes sociales, manifiestan que “después de 20 años de prestar un servicio que brindo más de 9000 agasajos, tanto a adultos mayores como a instituciones, entrando a los hogares y salones de todos los barrios de la ciudad, estamos obligados a dar de baja la Cooperativa y por consiguiente el CIERRE DEL SERVICIO”.
Por último, solicitan ayuda de la comunidad para cancelar las deudas. Quien quiera aportar puede hacerlo vía mail ( [email protected]) o por facebook.
(Por Ricardo Vicente López) Educar, enseñar, son palabras de nuestro uso coloquial que damos por entendidas… Tal vez por sobreentendidas, quiero decir que, por tan sabidas, no necesitan explicación alguna. Sin embargo, es precisamente por esa condición: por dar por sabida ciertas cosas no han sido debidamente reflexionadas. Es la razón por la cual no avanzamos para resolver ciertos nudos filosóficos que se parecen al nudo gordiano [[1]]. Debemos partir de una actitud reflexiva crítica respecto de cuáles son los objetivos (implícitos o explícitos) en los que se concentra nuestro sistema educativo.
Me atrevo a afirmar, por mi larga experiencia docente, que no se busca desarrollar el pensamiento crítico. Esto está muy lejos de los objetivos del sistema. Por el contrario, se apela a la tradición memorística: esta confunde saber con memorizar, o dicho de otro modo todo saber es una acumulación de memorizaciones. Esto genera vicios tales que van alejando al alumno de la posibilidad de desarrollar un pensar crítico, un pensar que pregunte y repregunte hasta comprender. Porque no sabe qué es pensar o, más todavía, reflexionar.
Partiendo de las premisas que sostienen la educación, aún el alumno más brillante (uno “todo diez”) puede saber mucho de lo que memorizó pero no está en condiciones de comprender e interpretar. Esto se ve claramente en el ingreso a las universidades. No ha sido enfrentado a ningún nudo gordiano, razón por la cual no está en condiciones de reflexionar, (salvo cualidades innatas que irá perdiendo en parte). Recuerdo que, siendo yo miembro de una mesa examinadora, quien la presidía, ante una respuesta muy ingeniosa del alumno, lo desaprobó diciendo: “Eso no es lo que yo dije en clase”. Tenía razón, no había respetado el catecismo escolar.
Albert Einstein (1879-1955) afirmaba: «Cada día sabemos más y entendemos menos».
Lo invito, amigo lector, a que me acompañe en este razonamiento: «saber es un verbo cuyo origen etimológico remite al latín “sapĕre”: «Acción de anoticiarse o adquirir conocimiento de algo» (RAE). Pero ¿qué nos está diciendo Einstein? Pareciera que saber no es lo más importante. Lo que nos sumerge en una cierta zozobra, es la percepción de que la dinámica de los cambios que se avecinan escapa a nuestras previsiones. Se agrega a ello el saber qué expresa esa frase tantas veces escuchada, pero no siempre comprendida en toda su dimensión: «Esta no es una época de cambios, sino un cambio de época».
Lo que nos dice es que gran parte de lo sabido corre el riesgo de ser inútil, porque todavía no estamos en condiciones de discernir qué es lo que es bueno o sirve y qué no lo es. Decía, en la década del treinta, Enrique S. Discépolo (1900-1950): «Ya nadie comprende si hay que ir al colegio… o habrá que cerrarlos para mejorar…» Se trata de un saber que recibimos sin beneficio de inventario, debemos aceptarlo sin derecho a reclamos. Una frase muy iluminadora de Rudyard Kipling (1865-1936), sostenía: «Seis honrados servidores me enseñaron cuanto sé, sus nombres son: cómo, cuándo, dónde, qué, quién y por qué». Estos seis servidores de Kipling no han sido admitidos en nuestro sistema educativo.
Preguntémonos, amigo lector: ¿Cuántos maestros, profesores de todos los niveles, permiten una pregunta en clase? Muchas veces me dijeron alumnos universitarios que ellos tienen las preguntas prohibidas en clase. Una de las respuestas más significativas la leí del doctor Federico Mayor (1934); Director General de la UNESCO: «Uno de los desafíos más difíciles será el de modificar nuestro pensamiento de manera que llegue a estar en condiciones de enfrentar la complejidad creciente, la rapidez y la imprevisibilidad que caracterizan nuestro mundo».
Deberemos pensar una educación acorde con las exigencias de los tiempos futuros. Esto nos impone aceptar las dificultades que debemos superar para comprender las exigencias de la tarea. Más difícil aun en cuanto somos, en gran parte, el resultado de la educación recibida, que ha estado muy lejos de todo ello. La paradoja se muestra así: «pensar una educación para enfrentar toda esta problemática debe comenzar con cambiar la estructura actual de nuestro pensamiento, y en ello deberán estar incluidos todos los docentes». El Doctor Mayor nos anunció que es muy difícil; y lo será cada vez más, en la medida que sigamos encerrados en este paradigma rígido, que es adorado por muchísimos docentes.
Ver, saber, comprender son cosas muy diferentes
Yo creo que el diagnóstico inicial debe partir de diferenciar qué es formar y qué es informar. El profesor José Luis Brea [[2]] (1957-2010), especialista en arte y en filosofía de la estética, nos propone pensar con otra mirada, que nos abrirá el camino hacia una comprensión más amplia respecto de nuestra relación con la realidad: lo que vemos y lo que conocemos:
«Una primera impresión podría hacer pensar que necesariamente ambos escenarios –el de lo visible y el de lo cognoscible– deberían coincidir. Sin embargo, y a poco que reflexionemos, nos encontramos con que el registro de lo cognoscible sobrepasa en mucho el de lo visible: tenemos noticia y conocimiento bien construido de muchos otros datos que los aportados por la visión, y obviamente hay allí mucho de lo conocido al margen de lo originado en el registro de la visión. Lo cognoscible es por lo tanto mucho más amplio que lo meramente visible».
No puedo evitar la tentación de citar al Principito: «lo esencia es invisible a los ojos». Gran parte de esto está ausente en las aulas, el resultado no puede ser otro que formar ciudadanos sin capacidad de crítica y análisis, ciudadanos que no cuestionan nada, sino que sencillamente aceptan lo que leen o escuchan. Así han sido enseñados. Amigo lector, ¿lo estoy escandalizando? Hagamos el esfuerzo de prestar atención a lo qué se dice y se lee en los medios de información – porque no comunican, informan–. Dicho con otras palabras: el ideal es el alumno sumiso que preanuncia un ciudadano sometido.
Pero hemos convenido que educar -o mejor dicho una verdadera educación- no es simplemente el obligar a memorizar, es mucho más: es formar personas maduras, con capacidad crítica, personas que hagan y se hagan preguntas, que cuestionen. El ideal debiera ser formar futuros ciudadanos creativos, cuya crítica pueda aportar soluciones y conclusiones propias. Personas con autonomía que puedan realizar un examen de cualquier situación y también un auto-examen, aunque, en esos primeros pasos se equivoquen mucho. Eso los obligará a revisar sus propios pensamientos para que puedan detectar el error y proponer su corrección. En definitiva, personas formadas para ejercer la libertad.
Será por tanto, responsabilidad de la tarea docente, ayudar a formar al alumno respetando la etimología de la palabra educar:
«La palabra educar lleva la raíz de la palabra latina “ducere” = guiar, conducir; también, permitir y ayudar a la interioridad para que florezca. La acción docente es apoyar la construcción de ese aprendizaje propio del alumno. Es decir, respetar en la persona su facultad de realizar su propio proceso de enseñanza-aprendizaje, que puede llegar a ser “autodidacta”, aunque no deje de reconocer la necesaria guía del docente. Por ello educar debe ser, entonces, guiar, ayudar en su maduración, conducir, orientar. El proceso del conocimiento supone dos actores: un alumno que va reconociendo sus propias cualidades y capacidades y se prepara a desarrollarlas, acompañado de un guía docente que respeta sus iniciativas y ayuda a corregir los errores. Idéntico significado tiene la palabra griega “pedagogo”, “paidós” = niño y “agogós” = que conduce: el que orienta, dirige, conduce».
El maestro, palabra de origen latino: “magister”: «el que está más experimentado en una actividad cualquiera y por eso dirige, conduce, orienta. Deberá ser un amigo que colabore y busque el desarrollo y la expansión de las mentes de sus alumnos». No debe castrarlos con la memorización autoritaria, sino ser un conductor que fomenta la creatividad y el cuestionamiento. En otras palabras: alguien que enseñe a reflexionar, y por tanto a ser libre.
Pensar, comprender, reflexionar
Porque pensar — algo que es cada vez menos frecuente– nos hace libres, abre el camino de la verdad. La libertad exige un ejercicio responsable de personas atentas a lo dicho y lo hecho, con capacidad de definir lo bueno y lo malo. Equivale a decir: con valores firmes sobre los cuales se puedan construir conductas responsables, con capacidad analítica. Libres en cuanto a que puedan elaborar un pensamiento crítico y propio. Libres para desarrollar las capacidades personales, evitando convertirse así, en autómatas de las sociedades de masas.
Se me podrá decir que esto es un idealismo delirante. Bien, lo admito. Pero las idealidades han sido siempre el faro de luz que nos ayuda a encontrar caminos nuevos, necesarios y posibles. Todo lo dicho se torna urgente en la medida en que la capacidad de manipulación de los públicos masificados sigue avanzando en la cultura occidental. Sobre este tema sugiero consultar mi trabajo El control de la opinión pública.
[1] La expresión nudo gordiano procede de una leyenda griega según la cual los habitantes de Frigia tenían que elegir un Rey. El oráculo sentenció que quien desatara un nudo cuyos cabos se escondían en el interior, sería elegido. nadie había logrado hacerlo. Cuando Alejandro Magno (356-323 a. C.) se dirigía a conquistar el Imperio persa, en el 333 a. C., le presentaron al reto: desatar el nudo. Sacó su espada y lo cortó y dijo «Es lo mismo cortarlo que desatarlo».
[2] Teórico y crítico de la cultura, de nacionalidad española. Fue profesor titular de Estética y Teoría del Arte contemporáneo en la Universidad Carlos III de Madrid y en la Facultad de Bellas Artes de Cuenca, en España.
Imagen: Pawel Kuczynski
(Por Pablo Duca) La boca que come enuncia la ausencia de alimento. Siempre ha sido así, es cierto. El poderoso roba del militante su discurso y sin militarlo lo enuncia. La post verdad en su máxima expresión. Hoy el que tiene habla del que no tiene, solo para defender sus propias pertenencias. Así, el dueño de la 4×4 pide romper la cuarentena “porque la gente se muere de hambre”. Inédito. Personas que nunca militaron ninguna causa por el bien común emergen como las voces del desposeído. Un cántico del mudo. O del que decidió serlo. Las calles fueron tomadas por la derecha antidemocrática y las voces también. Las acciones anticuarentena en las grandes urbes solo responden a 10 o 15 personas del poder económico que podrían pasar dos o tres pandemias sin trabajar. Pero no quieren perder ni un céntimo. Hoy es necesario quedarse en casa. El esparcimiento ha quedado para próximos tiempos. Debe salir el privado de sustento sólido, líquido y constante. El obrero, el changarín, el albañil, el que resuelve el hoy y no el mañana. Ellxs deben salir y yo me debo quedar. Esta vez debe ser así.
Lamentablemente, todo lo que se presumió al inicio de la pandemia fue inexacto. Grandes filósofos contemporáneos imaginaron la caída del capitalismo o incluso algunos, un nuevo comunismo. Malas noticias. El capitalismo permanece, se fortalece y aparece en los lugares menos pensados: en la defensa de la propiedad privada. O el más pensado: Cristóbal Colón diciéndole al indígena que su tierra debe llamarse América.
El porteñocentrismo derrite (desde el nacimiento del puerto como bastión económico) lentamente una idea nacional. Lo mismo sucede con las miradas regionales. El bahiacentrismo exige poder ingresar en un balneario que siempre miró de soslayo, criticó y menospreció y pretende defender su baldío en El Sauce a riesgo de contagiar a 7.000 habitantes que tienen la suerte de vivir en plenitud. Pero, el baldío. Pero, la propiedad privada. Pero, la Constitución. Válgame, Dios. Si es que existe. Habla del aperturismo por hambre (en el medio de una pandemia) el que tiene una segunda vivienda en un país con una crisis habitacional de 4 millones de viviendas dignas. Inédito el resonar de la palabra. Ellxs son los que hablan de hambre. Ellxs son los que hablan de una economía en quiebre. Ellxs son los que se apoderaron de las rutas y las calles. Hablar del hambre desde una camioneta último modelo es menospreciar la militancia. Es ofender a lxs desaparecidxs, a lxs muertxs que defendieron una causa justa, a la palabra defender.
¿Hablan por lxs demás? No, claro que no. Hablan por ellxs mismos. Y para sí. Un susurro que grita y se autocalma. Como el chupeteo del lactante. Pero muerde.
Ojalá podamos sostenernos en pie para desplegar toda la resistencia posible al atolladero del discurso banal. Ojalá aún estemos de pie.
Las calles nos esperan.
La jueza Gabriela Marrón rechazó allanar el destacamento policial de Teniente Origone y la comisaría de Cerri y secuestrar los teléfonos celulares de decenas de efectivos vinculados a la desaparición forzada seguida de muerte de Facundo Castro.
Las medidas habían sido solicitadas por los fiscales Horacio Azzolín y Andrés Heim con la intención de reconstruir la jornada del 30 de abril y, si se determinase que el joven no falleció ese día, conocer con quiénes se comunicó y en qué lugares habría estado. También investigan si intervinieron terceras personas en su deceso, “lo que -destacaron- no fue establecido en el informe pericial remitido por el EAAF”.
Marrón dedica su fallo a excusar a los policías implicados y a atacar al perito de la querella, Marcos Herrero, a quien pretende que se investigue por los hallazgos de su perro. Por otra parte, acusa a Heim y Azzolín de no buscar la verdad sino “solamente a compeler la responsabilidad policial en el evento”.
La resolución puede ser apelada ante la Cámara Federal. Las querellas analizan recusar a Marrón.

La jueza sí ordenó que el policía Alberto González presente su libreta personal, en la cual registró los datos de Facundo aunque aparece “información antedatada” sobre la Testigo H. De no cumplirse voluntariamente será la Gendarmería la encargada de hacerlo.
Por otra parte, ordenó al Municipio de Villarino que entregue la información de todas las lectoras de patentes cercanas al puesto de control fitosanitario con el registro de los vehículos que pasaron del 30 de abril hasta el 8 de mayo. En la causa hay tres versiones: una planilla incompleta aportada por Senasa y dos versiones recortadas y “disímiles” entregadas por funcionarios municipales.
Aceptó, además, el pedido de información a las empresas correspondientes respecto a la titularidad de cuentas de redes sociales y correos electrónicos que pertenecerían a varios policías.
“Una actuación sistematizada para entorpecer la investigación”
Los fiscales encontraron “comunicaciones sugestivas entre miembros de la policía y el borrado de otras” en el análisis efectuado por la DATIP sobre las extracciones forenses de algunos de los teléfonos secuestrados, junto a imágenes que “no tendrían anclaje en su versión de los hechos”.
Advirtieron que existen rastros con ADN compatible a Facundo “en el interior de un móvil policial en el que supuestamente no habría estado”, lo que se suma al hallazgo de su amuleto en la sede policial a la que pertenece dicho vehículo y que, a su vez, “tenía asignado un celular del que se borraron registros de comunicaciones”.
Mencionaron la piedra turmalina del colgante de Facundo encontrada en el baúl del patrullero de la Policía Local de Bahía Blanca que reportó “movimientos, cuanto menos extraños”, que lo ubicaron cerca del lugar donde se encontró el cuerpo del joven.

Y agregaron que en el interior de la mochila de Facundo estaba el pantalón con el que se lo ve junto a Mario Sosa en la foto tomada por Jana Curuhinca la mañana del 30 de abril. Allí también había otras prendas “aparentemente dañadas”, su registro de conducir pero no su DNI y un cartel con la inscripción ‘Médanos’ que “no habría sido escrito por Astudillo”.
Estas son algunas de las pruebas que llevaron a Heim y Azzolín a reclamar que la Dirección de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad entregue los teléfonos personales y oficiales de 46 agentes policiales de Pedro Luro, Hilario Ascasubi, Mayor Buratovich, Teniente Origone, Médanos, Gral. Cerri y Bahía Blanca.
Horas después de conocer las conclusiones de la autopsia, escribieron: “En el particular contexto de actuación general de la policía de Villarino, (las diligencias solicitadas) permitirían analizar un esquema de actuación sistematizada, coordinada y organizada en torno a la búsqueda de Facundo Astudillo Castro, aunque encaminada a entorpecer el curso de la investigación de la desaparición forzada seguida de muerte”.


