A partir del aniversario número cien de la Cooperativa Obrera, FM De la Calle entrevistó a su Gerente General, Héctor Jacquet, abordando temas de impacto social como el rol del cooperativismo en el contexto económico actual, el vínculo entre trabajo y tecnología, las posturas ante los proyectos especulativos, la concentración en mercados virtuales y las propuestas alternativas posibles, los vínculos con la economía social y solidaria, el salario y las condiciones de trabajo en el marco cooperativo, y la propuesta cultural de la entidad.

¿Cuántos proyectos cooperativos pueden dar cuenta de esta larga vida en el país?

Suelo definir lo nuestro como una experiencia cooperativa exitosa, en el sentido de que pudo transcurrir cien años de historia en un país con tantas vicisitudes. Y digo una experiencia porque fueron muchas.

A fines del siglo XIX y principios del XX, hubo toda una corriente importante de trabajadores fundamentalmente, de usuarios, consumidores, que se decidieron por la vía cooperativa para poder resolver algunas necesidades.

El mundo atravesaba un año muy difícil en el año en que nació la Cooperativa y eso fue parte del motivo. Había terminado la Primera Guerra Mundial. Los campos de siembra de toda Europa habían sido campos de batalla. No había cereales ni oleaginosa ni carne suficiente para alimentar a tanta población. La guerra había hecho un estrago muy grande. Eran época de caballería, sable y aparecieron las primeras armas de fuego semiautomáticas, con lo cual el poder de destrucción y la matanza fue extraordinaria.

En este lado, muchos de los inmigrantes que venían a buscar otro modo de desarrollar su vida, de formar una familia, se encontraron entre otras cosas con dificultades económicas a partir de tener un país todavía con una legislación laboral incipiente, con largas jornadas de trabajo, con precios de los productos básicos muy caros –justamente, a raíz de la primera posguerra- porque los valores internacionales del trigo, maíz, la oleaginosa y la carne eran muy altos, Europa compraba a Australia, Estados Unidos, Argentina, Canadá, y eso hacía que los productos tuvieran un precio internacional muy alto y en constante crecimiento, o sea, inflación.

El valor del cereal de la época se iba cotizando en los diferentes mercados permanentemente en alza a raíz de la escases. Y cuando se producen esos movimientos de precios es como un tren donde la locomotora tira con los precios hacia arriba pero todos los que vienen atrás empiezan a empujar. Cuando digo los que vienen atrás me refiero a todo una cadena que se supone que es de valor pero en realidad es de especulación. Entonces, como el trigo dentro de cuatro o cinco meses va a ser más caro, por las dudas, el que vende trigo en la Argentina dice: bueno, vamos a ponerlo más caro para el mercado interno porque si no me pierdo la oportunidad de venderlo al mercado externo, y comienza a aumentar.

Y comienza a aumentar especulativamente porque es todo una especulación el mercado. Los mercados son una especulación: se especula cuánto va a valer en función de cómo se dan las cosechas y otros elementos. Y también es una especulación el precio del molinero que va a comprar el trigo y como no sabe bien cuánto va a costar dentro de cuatro o cinco meses, él también va aumentando la harina, un poco por lo que aumenta y un poco por lo que podría llegar a aumentar. O sea, tiene una carga especulativa el costo otra vez. Y luego el panadero hacía lo mismo. Y al final de la cola el consumidor es el que paga el pato. Pasaron cien años y esta historia se repite hasta el cansancio, sobre todo en países como los nuestros.

En aquel momento, lo que ellos vieron, los pioneros de la Cooperativa, en su gran mayoría obreros ferroviarios, es que organizando una cooperativa podían defender mejor la economía familiar a partir de producir pan. Pensaban una cooperativa obrera, panadera, molinera y anexos. Buscaban moler el trigo, hacer la harina y producir el pan. Nunca pudieron hacer eso.

Se dieron un gran debate de entrada, un debate importantísimo porque fortaleció democráticamente a la organización y porque nos dejó una enseñanza a todas las generaciones que seguimos y tiene que ver con lo siguiente: tomar decisiones en el presente pero pensando en el futuro.

El gran debate era: un grupo quería alquilar una panadería, producir pan rápidamente más barato y el otro grupo decía esperemos un poquito más, hagamos un esfuerzo. Hacían mítines, reuniones, volanteaban en los lugares de trabajo, en los talleres, para sumar más asociados a la cooperativa y que todo el mundo pusiera una cuota de capital para construir una panadería y por eso recién en 1922 sacan el pan… pero en una panadería propia. ¿Y qué es lo importante de eso? Les dio autonomía.

Los industriales panaderos, que estaban organizados en una cámara en la época, salieron con los pies de punta contra la Cooperativa. Un poco lo que le ha pasado al banco cooperativo estos días que a través de un supuesto ataque a su presidente Heller en realidad están atacando al banco por ser una cooperativa. En aquella época existían esos ataques y fueron furibundos. Si nos alquilaban la panadería nos hubieran agarrado de un puño. Como la Cooperativa encara su propio proyecto y está pensando en el futuro y dice: no, vamos a hacer pan para diez años, para veinte años, el primero de mayo de 1922 la Cooperativa levanta su persiana y comienza a distribuir pan.

El otro tema importante es que lo hace un primero de mayo, es todo un mensaje a todo el mundo, podría haber sido cualquier día. En aquella época el primero de mayo era una jornada de lucha de los trabajadores; por las ocho horas laborales, por el sábado inglés, por el descanso laboral del día domingo. Era una jornada de lucha. Y ese día salen con el pan. Reivindicamos eso como gesta de los trabajadores de Bahía Blanca y también como enseñanza de cómo encarar las cosas pensando en el futuro. Y siempre nosotros hemos dado esos pasos de inversiones o de crecimiento de la Cooperativa, no pensando en los próximos seis o siete años sino a futuro, a largo plazo.

Hoy se habla mucho de los capitales financieros que especulan para ganar en el menor plazo posible, en proyectos que no aportan a las sociedades donde intervienen. En este caso, además, el crecimiento se da desde un lugar del país hacia una región, a diferencia de los modelos trasnacionales que supuestamente son más efectivos pero ¿cuánto dejan a la economía concreta de los lugres? Podríamos poner el ejemplo de Waltmart que, en su momento aparecía como un nuevo modelo. Hoy mismo, uno va, y ve que no hay trabajadores en las cajas, lo cual es paradójico porque otros trabajadores van a lugares donde no hay pares. ¿Cuál es la opinión de la Cooperativa respecto de la automatización en los supermercado?

El problema no es de la tecnología: el  problema es qué hacemos con la tecnología. El sistema capitalista, en términos generales, ha permitido que grandes sectores del planeta, generalmente países poderosos desde lo militar y que son fuertes respecto de los demás, se han desarrollado y se han industrializado. Pero tienen una falla de origen y es que es un sistema que no redistribuye la riqueza que se genera. Por el contrario, la concentra. Y en las últimas décadas eso se ha agravado enormemente.

Una cosa es el capitalismo como se entendía hasta la década del cincuenta, del sesenta del siglo pasado y otra es el doy que está en manos del capital financiero, que es mil veces peor. O sea, aquel defecto de origen en el sistema capitalista, fue potenciado por mil por el capitalismo financiero que pretende rentas rápidas, urgentes, y donde no hay ningún miramiento, ya no solamente por el ser humano que tengo al lado que está trabajando, produciendo riquezas, sino que tampoco tiene miramientos por el medio ambiente y así es como sin problema destruye el planeta, es terriblemente extractivo de las riquezas naturales.

Ahora bien, ese desarrollo ha permitido un desarrollo tecnológico extraordinario del cuál uno debiera alegrarse siempre y cuando esté al servicio del bienestar de la gente. El problema es cuando eso se aplica de un modo tal que permite maximizar la rentabilidad, olvidarse de la gente y perder de vista que si no hay trabajadores que reciban una paga justa y que tengan empleo no hay manera de llevar adelante un futuro posible y olvídate del consumo.

Hay una vieja enseñanza. La primera huelga grande, grande que hubo fue de los anarquistas en París a principios del mil novecientos. Fue a partir de que comenzaron a incorporarse automóviles a combustión como taxis. Los anarquistas manejaban el gremio de los choferes. Eran los choferes de los carruajes que llevaban a la gente. Incendiaron todo e hicieron una revuelta fenomenal.

El primer gran debate que hubo ahí es qué hace el hombre frente a la tecnología que termina subyugándolo, dejándolo sin empleo, lo amenaza, etc. Lo que se produjo es una transformación y hoy el mundo sería impensable sin los autos. Para traerlo hoy al tema de las cajas registradoras: yo no sé si se irá a imponer o no el sistema. Porque hace unos años atrás uno pensaba que sólo se podría extraer dinero del cajero del banco y después aparecieron los cajeros automáticos. El tema es si el sistema puede darle la posibilidad a los trabajadores de que tengan jornadas laborales más justas, no tan largas. Para poder subsistir se tiene que trabajar muchas horas extras, muchas horas de trabajo. Si la tecnología nos permitiera que el mismo trabajador tuviera una productividad mayor con menos horas de trabajo, el mundo incorporaría más mano de obra para hacer lo que hay que hacer.

En segundo lugar, así como hay nueva tecnología que reemplaza mano de obra hay que generar más fuentes de empleo para ir ocupando la mano de obra.

Hace tres años estuve en Alemania en una feria muy importante donde se estaban comercializando de manera masiva estos sistemas de auto cobro. Y en la Cooperativa lo analizamos y lo que nos planteamos fue: por ahora, no. Porque no estamos en condiciones de asegurar empleo con otras actividades que pueda ocupar a la gente que desocupa la tecnología. Bueno, esto habla de una responsabilidad social que las cooperativas tenemos. Y por ahí una gran empresa que necesita tener un lucro urgente, un excedente rápido, una ganancia fácil de obtener no piensa en eso y se desembaraza de los trabajadores.

No estamos de ninguna manera en contra de los avances tecnológicos. Estamos a favor de que esos avances tecnológicos sirvan para mayor bienestar para la mayor cantidad de trabajadores posibles. Y eso sería un modo virtuoso de aplicación de la tecnología.

Hay ahí otro elemento que tienen que ver con ser parte del lugar…

Sí, porque ahí hay un compromiso mayor porque trasciende la propia empresa que uno está administrando, es con el lugar, con sus compañeros de trabajo. Hay una visión que tiene que ver con el desarrollo regional. Se entiende y se comprende que nos salvamos juntos o no se puede salvar nadie. Cuando dijo juntos: los trabajadores, los consumidores, los jóvenes profesionales que se desempeñan, las PyMES. Sabemos que somos un conjunto de ciudadanos que lo que nos une es compartir un determinado territorio y a ese territorio hay que sacarlo adelante, hay que desarrollarlo.

A mí me gustaría un mundo sin banderas, sin fronteras pero mientras eso no suceda el primer compromiso que tenemos, si somos gente de bien, es con el lugar que habitamos. Eso de algún modo nos ubica en la obligación de hacer reinversión permanente. Los excedentes son repartibles; la comunidad sabe que una vez al año pasa por una caja de la Cooperativa Obrera y se retorna parte de ese excedente y el resto se reinvierte.

Por ejemplo, el jueves 29 con la visita del gobernador Kicillof inauguraos una planta frigorífica muy importante para la distribución de productos frescos y fraccionamiento de quesos y fiambre, que nos costó muchísimo dinero, fue un enorme esfuerzo para la Cooperativa y ocupa a cincuenta personas que ya están trabajando. Es un aporte al mercado laboral. Por ahí, es humilde, pero es un aporte que las cooperativas hacemos sin prisa y sin pausa, todas en general.

Hablando de la actualidad, uno de los actores que ha crecido y se ha enriquecido es Mercado Libre. Esto también tiende a la concentración. ¿Cómo se vincula la Cooperativa con este tipo de fenómeno contemporáneo que hoy se expresa como un actor importante?

Quiero diferenciar lo que es un sitio de venta por internet (eCommece) y lo que es un mercado virtual (Marketplace). Mercado Libre es un mercado virtual. Imagínense una plaza de una población hace ochenta años atrás, se acercaba la gente con su producto a ofrecerlo en una feria. Se denominaron siempre ferias francas: primero, porque el productor le vendía directamente al consumidor. Segundo, porque era una determinada plaza que los municipios la ponían a disposición, sin costo.

Ahora veamos la diferencia. Un marketplace por internet, como Mercado Libre, es la posibilidad de que alguien que tiene un producto lo pueda ofrecer directamente al que lo va a comprar o consumir. Pero hay un detalle: para poder estar allí tenés que pagar. Ya no es la feria romántica; para estar allí, tenés que pagar. Y eso genera ganancias extraordinarias a quien administra ese sitio.

Y, por otro lado, entre la publicidad, la propaganda, la cultura que eso genera, pareciera que no hay otro modo si no es estar ahí. Eso es parte de la capacidad que tiene el capitalismo de imponer nuevas formas. Lo hizo siempre y lo seguirá haciendo.

La pregunta es cómo nos paramos frente a eso. Creo que, por un lado, las organizaciones pueden tener sus propios sitios de comercialización por internet. Segundo, al hacerlo directamente desde el propio sitio uno asume un nivel de responsabilidad, sobre lo que está comercializando, mucho mayor.

La Cooperativa está en ese camino: también estamos inaugurando el primer centro de distribución de comercio electrónico de todo el sur argentino que ha incorporado unas treinta personas, inicialmente, para poder operarlo, en el camino de acceso a puerto. Es el más novedoso porque es el primero que hay desde La Plata, Buenos Aires, hasta el sur argentino.

Ahí, cuando yo decía al principio que la cooperativa toma decisiones en el presente pensando en el futuro, es porque eso es el futuro. ¿Y por qué es el futuro el comercio electrónico? Porque el consumidor lo está demandando. Un poco porque hay mucha propaganda. Pero, por otro lado, porque las nuevas generaciones están privilegiando un modo de vida mejor, entonces no se quiere perder tres horas en un supermercado, en un hipermercado; prefiere salir a caminar, ir a jugar al fútbol, tocar la guitarra, dedicarle tiempo al ocio… y lo bien que hace.

Ahora bien, las organizaciones que ponemos al servicio del consumidor estas soluciones tenemos que hacerla de un modo tal que tengamos autonomía, que no caigamos en la trampa del sistema; vos te tenés que plantear como alternativa, pero si vos te sumás a la misma corriente donde están ellos, el manejo de la situación lo tienen ellos. Uno tiene que hacerlo desde la vereda de enfrente, como lo hemos hecho desde hace cien años. Como lo hace la banca cooperativa, plantándose frente a la gran banca nacional e internacional o como hacen las cooperativas de servicios públicos plantándose frente a las grandes distribuidoras de energía.

No es posible tapar el cielo con un pañuelo o sea que hay determinadas situaciones que efectivamente producen cambios muy importantes en los consumidores, en los usuarios y uno tiene que estar a la altura de las circunstancias. Ahora bien, hay que hacerlo del modo cooperativo, del modo que los excedentes que se generan sean parte del capital social.

Todo ese enorme capital que hoy tiene la Cooperativa con tantas sucursales, depósitos, instalaciones… qué bueno es poder decir que es de cada uno de los asociados. No hay un José Pérez que es el dueño de todo eso y el día que quiere lo vende y se va a vivir a Honolulu. ¡No! Es de acá. Estamos acá. Cada ladrillo que se pone quedará como patrimonio de los propios bahienses, o la gente de Punta Alta, o de Pigüé o de Coronel Suárez, de donde sea. Eso creo que hay que rescatarlo, es la gran diferencia cooperativa, independientemente de cumplir cien años que es muy lindo y uno lo celebra.

¿Qué vínculo tiene la Cooperativa con la economía social, con la economía popular?

Es muy fuerte y en los últimos años, hablo de unos doce, hemos crecido muchísimo. Hoy más de mil millones de pesos por año lo compramos en mercadería a empresas cooperativas, recuperadas. Yo estuve muchos años en la Gerencia de Compras, y con el gerente de la época, Juan Carlos Deambrosi, estuvimos con algunas de las empresas recuperadas que empezaban a aparecer en el país. Veíamos por la televisión, por la radio, trabajadores que recuperaban empresas, allá por el 2007, 2008. Muchas nos empezaron a hacer marcas propias. Otras comercializábamos sus productos. Hemos llegado a puntos de comunión muy importantes.

Allá por el 2014, se volvió a poner en marcha lo que era la planta industrial de Aurora Grundig. Lo hizo una cooperativa que se llama Renacer. Tuvo muchas dificultades para poder arrancar porque no tenía crédito de Acindar o de Aluar para la producción de hornos de microondas. Del gobierno nacional, fundamentalmente desde el ministerio de la Producción de la época, se hicieron algunas gestiones para ver quiénes podían dar una mano.

La presidenta de la nación de la época fue a inaugurar la planta. Ese día de inauguración, la planta estaba produciendo hornos microonda, entre otras cosas, con una orden de compra que sirvió de aval por cerca de dos mil microondas que le compró la Cooperativa. Esa orden de compra sirvió como un aval bancario para comenzar a tener algo de crédito. Junto a subsidio y crédito que le dio el estado, se puso en marcha.

Pasaron los años y hemos tenido idas y vueltas propias de las dificultades que presentan las empresas recuperadas ya que los trabajadores se tienen que volver cooperativistas de la noche a la mañana. Es todo un aprendizaje.

Para el último mundial de fútbol, la Cooperativa comercializó unos televisores con la marca Coop. Es un convenio con la Cooperativa El Hogar Obrero que nos cedió el uso de marca. Y es un convenio con Renacer en el que la Cooperativa importa todos los elementos necesarios para hacer un televisor desde China, ellos hacen el ensamblaje y determinadas partes que estamos en condiciones de fabricar en el país (entre ellos, control remoto, embalaje, parte del gabinete, las patitas) y nos hacen un televisor con la marca Coop.

En otro ejemplo, Fecoagro es una federación de cooperativas agrícolas de San Juan. Fundamentalmente producen semillas para el INTA Pro Huerta. Pero tienen un problema: para obtener la semilla, desechan el zapallo. Comenzaron, sobre todo las mujeres de las cooperativas de base, a producir dulce. Hicimos un acuerdo con la Cooperativa Obrera para comercializar los dulces de Fecoagro.

Dos veces al año, entre ellos en julio para el día de la cooperación sacamos un folleto, un folder exclusivo de productos cooperativos, todos los años. Financiado por Coope Plus y Cabal e impreso en los talleres de Gráfica Cooperativa. Es decir, un folder cien por ciento cooperativo.

COTAGRO es una cooperativa de comercialización de maní de los pueblos del sur de Córdoba. Empezaron a comercializar a granel, en silos. Iba a importación y en algún momento se les ocurrió poder incursionar en el mercado local, dominado absolutamente por la multinacional PepsiCo. El mercado de los snack. Hablo de cuatro o cinco años atrás.

Nos traen unas muestras de un maní espectacular. Era tan premium que lo embazaban en un frasquito de vidrio. Seleccionaban las mejores partidas para el mercado local; primera gran diferencia. Nos parecía imposible de comercializar porque estaba muy caro. Entonces surgió la idea de hacer un potecito de plástico. Es el que hoy se ve en las góndolas.

Se comercializa: con la marca Cooperativa, en la obrera;  con la marca Primer Precio en alrededor de veinte supermercados en el país; con la propia marca de COTAGRO en el resto del país. Se han convertido, en cuatro o cinco años, en un actor importantísimo en la góndola de los snacks. Y en la Cooperativa son el número uno indiscutido.

Alguien puede decir ¿hacen mucho o poco? Yo no sé si es mucho. Lo que hacemos es poner a disposición parte de la góndola para que ofrezcan sus productos. Ese el aporte que hacemos.

¿Cómo se piensa la cuestión salarial? Se suele decir que en el sector privado se gana mejor que en el universo cooperativo…

Siempre al mismo puesto nosotros estamos por encima del CCT. Siempre. A la misma antigüedad y al mismo puesto porque la Cooperativa tiene reconocimientos especiales que el resto del mercado no tiene. Una vez al año también tenemos un reconocimiento que tiene que ver con la Ley de Cooperativas que dice que dice que un cinco por ciento de los excedentes debe ser destinado a un premio estímulo o acciones a favor del personal, también.

La Cooperativa tiene varios beneficios que no tienen que ver exclusivamente con lo salarial. Por ejemplo, un descuento permanente en las compras que los empleados hacemos en la entidad. Y la posibilidad de acceso a un crédito súper especial, no solamente para la compra de los productos sino también para encarar construcción o una reforma. No son grandes sumas porque están acotadas a los ingresos. Pero sí es cierto –aunque en lo cooperativo tenemos esa precaución de que los trabajadores no debieran endeudarse en un país que es especulativo, dañosos- que se puede acceder a créditos sumamente económicos.

Después, dentro de Empleados de Comercio, si no somos la única… no sé. La Cooperativa amplió la licencia por paternidad, entendiendo que es una demanda de los trabajadores y que nadie la está atendiendo. Mientras el convenio tiene previsto que la licencia por paternidad es de sólo dos días para los trámites, en la Obrera es de siete días. Y en la medida en que podamos seguiremos creciendo en cantidad de días, pero ya hemos marcado así una diferencia.

En otras cosas, por ejemplo, la Cooperativa celebra los veinticinco años de antigüedad del personal, los treinta, los cuarenta. La cantidad de gente que se jubila en la Cooperativa y que después quedan agrupadas en una organización autónoma de exempleados de la Cooperativa que después se reúnen tres veces al año en las asociaciones de empleados de comercio y tienen actividades solidarias.

Y el otro tema, tal vez el más importante de todos, es que nosotros estamos en una actividad que no es que sea ingrata pero no es de las mejores actividades. Estar sentado en una caja no es una actividad sencilla ni fácil y menos en los tiempos que corren. O reponer. Pero en la Cooperativa todos los años tenemos indicadores que miden que estamos arriba del noventa por ciento de cobertura de puestos de responsabilidad con personal propio. Eso significa que si se necesita una supervisora de caja, sale de las propias cajeras. Se necesita un encargado de depósito, sale de los propios repositores. Se necesita un encargado de sucursal, sale de ese grupo. A punto tal que nuestro gerente regional de toda la zona del Valle hace solo veinte años atrás era el verdulero de la sucursal de calle Paraguay. El supervisor de zona del alto Valle de Río Negro es un chico que se incorporó a la Cooperativa cuando abrimos la sucursal de Guatraché en la Pampa.

Tampoco creemos en eso del sueño americano, ni mucho menos. Lo que sí creemos es que, trabajando con responsabilidad, la organización tiene dos obligaciones para con la gente: brindarle todas las posibilidades de capacitarse y, una vez que lo está, brindarle todas las posibilidades de ejercer el cargo.

En mi caso personal, soy maestro de escuela y entré a la Cooperativa en el área de Educación y Cultura. Éramos tres personas. Pasaron los años, pasé por distintos lugares, toda mi capacitación fue en la Cooperativa Obrera, no tengo familiares en la Cooperativa, no era de Bahía Blanca y soy el Gerente General de la Obrera. Soy una muestra viviente de que es una organización que da esas oportunidades.

Entonces, dos cosas: en la medida de lo posible, estar por encima de la media en cuanto a los beneficios a los trabajadores y, en segundo lugar, que esos trabajadores tengan la posibilidad de crecer dentro de la organización.

Hacías referencia a la gerencia de Educación y Cultura de la Cooperativa que tiene un enorme trabajo institucional, territorial. Claramente –aunque la cultura no ocupe la centralidad de los medios de comunicación comerciales- es una diferencia de cómo se vincula con la comunidad toda a través de diversas iniciativas, más allá de espectáculos. ¿Cómo se vincula este sector de la economía con los sectores culturales?

Luego del acto institucional, todo asociado pude ver, vía streaming un espectáculo conducido por Julián Weich, Radagast y Abel Pintos. Es extraordinaria la reflexión cultural que hace Abel Pintos sobre la actividad cultural de la Cooperativa y qué ha significado en su vida pasar por el Coro de Niños de la Cooperativa Obrera, cómo lo ayudó a encontrar un camino que hoy es su vida.

Ese reconocimiento de Abel es una síntesis de algo que podrían decir miles de chicos que pasaron por el coro y que los regocijó compartir, ganarse amigos, realizando una actividad cultural que alimenta el alma, que alimenta el espíritu.

En la Cooperativa es un eterno aprendizaje. En Cultura arrancamos con actividades como la proyección de cine gratuita, gimnasia y algunos cursos de manualidades. Yo veo con mucha satisfacción cómo los chicos que están a cargo del área de Cultura hoy han ido creciendo enormemente y hay un entendimiento de la cultura mucho más abarcativo y contemporáneo.

Y todavía hay mucho más para hacer, porque todavía tenemos la administración cultural de metrópolis; como Roma era para su dominio o como fue París para el mundo. De Bahía Blanca irradiamos cultura y aparecemos en las poblaciones vecinas con nuestra propuesta cultural. Lo que hay que hacer desde Bahía Blanca es incentivar y promover las expresiones culturales de cada lugar.

¿Qué puede hacer la Cooperativa de extraordinario? Mi sueño sería que Bahía Blanca, que la ciudad de Neuquén, Mar del Plata, podamos hacer eventos trayendo la cultura de los pueblos hacia la ciudad y hacer un intercambio con los artistas locales. Esa cultura que uno lleva es un camino de ida y vuelta, es una autopista que lleva y trae.

Estamos en ese camino, todo lo que es cultural lleva tiempo. Creo que en dos, tres o cuatro años podemos hacer cosas hermosas entre la Cooperativa y las organizaciones culturales –que las hay muy buenas-. Y en aquellos casos donde las autoridades municipales comprendan la importancia de eso, hacerlo también con los gobiernos, y poder hacer una movida cultural que sea de mucho intercambio porque va a ser absolutamente enriquecedor ese ida y vuelta entre Bahía Blanca y su región, entre Neuquén y su región.

Por último, quiero decirle a los asociados que no dejen de estar cerca de la Cooperativa y de aprovechar todas esas otras alternativas. De sugerir, de pedir, de gestionar, muchas cosas que van más allá de los productos y de los precios. Felices cien años a todos y que sea por muchos años más y más sucursales que generan más empleo.

El economista y columnista de FM De la Calle, Farancisco Cantamutto explica porqué la preocupación por el valor del dólar sobrevuela permanentemente aunque no existan evidencias, por el momento, de falta de liquidez y cómo esto se relaciona con el acuerdo pendiente con el FMI.

“Los movimientos del valor del dólar financiero e ilegal lo que genera son múltiples decisiones de actores más pequeños que terminan desestabilizando la economía por las expectativas, no por su efecto real. Esto no es algo solamente generalizado en el humor social de duda o incertidumbre sino en operaciones de gran porte y, sobre esto, está la disputa en el área de (Miguel) Pesce, presidente del Banco Central”·. 

Cantamutto señaló que el presidente del BCRA insistió que había que regular el mercado pero lo hizo tarde, poco y mal.” La llegada de las medidas y la insuficiencia de su explicación, han generado grandes huecos: cuando hablamos de las expectativas del valor del dólar me refiero a que este mismo año se han empezado a realizar requerimientos de importación de bienes que entran a mediados del año que viene. Se adelantan importaciones pensando en que va a haber una disparada del dólar. Esto aumenta el hueco de la salida de dólares. Lo mismo de las exportaciones, que no se liquidan ante la posible suba”.

“Se le pasó por delante la declaración de exportaciones pero su no ingreso al país, en virtud de la desregulación de Cambiemos, lo cual entre importaciones y exportaciones genera una brecha entre 3 mil y 5 mil millones de dólares”, dijo el economista.

Agregó que “en materia comercial, en ventas al exterior  la Argentina tiene superávit, en teoría no habría un problema de escasez severa de dólares en el momento actual. Hay mucha operación de que falten reservan o riesgo de que incauten ahorros, en caso de que falten se podría activar un préstamo con China, que es caro pero que ya se ha activado en otras oportunidades. Si el gobierno cede ante la presión este desmanejo, tiene que ceder ante la presión devaluatoria de los poderes financieros”.

En ese sentido y en relación a los poderes económicos y los pactos sociales de cara al arreglo con el FMI,  señaló que “tiene que ver con impulsar una reforma laboral, una reducción de los impuestos y/o el problema de la reunificación cambiaria. Esto iría con una devaluación”.

“El gobierno tiene herramientas, una cosa que le juega en contra es la falta de decisiones económicas centralizadas. Hay una disputa entre Pesce, que quiere regular más pero de manera ineficaz, y Guzmán que desde el Ministerio de Economía se apura a tomar definiciones de cara al arreglo con el FMI, pide reunificación cambiaria y desregulación del mercado de capitales”.

¿Cómo se relaciona el dólar con el FMI?

“Hace dos semanas vino la primera visita, se reunió con autoridades de gobierno, cámaras empresariales e incluso la CGT. El Fondo, desde hace unos años, tiene la política de que los propios países deudores definan una paleta amplia de medidas de ajuste, de manera que después no digan que una imposición externa”. 

Cantamutto dijo que, “a nivel mundial, el FMI ve que hay una crisis de deuda. Al mismo tiempo que impulsa la inversión en países centrales, en los periféricos insiste con el ajuste. El problema de inestabilidad es la incertidumbre que, a pesar de los fundamentos que hacen dudar que habría un descalabro magnífico, tiene que ver con las formas en las que se acerca a un acuerdo con el FMI”.

La economista y columnista de FM De la Calle, María Julia Eliosoff, analizó los últimos informes de pobreza y distribución del ingreso publicados por el INDEC.

“El panorama general es que la pandemia ha destruido gran parte de las mediciones económicas: la caída del PBI ronda el 20%, la del consumo el 22%, cayeron exportaciones, cayó la inversión. Venimos de un contexto de crisis socioeconómica muy profunda que nos había dejado el macrismo, teníamos un promedio de inflación interanual del 50% y eso impacta en los ingresos fijos de las personas, sector trabajador y asalariado, jubilados, el sector que reciben transferencias del estado”, afirmó.

En ese marco se realizó la reunión del Consejo del Salario, espacio que determina el valor de Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM). “Es muy importante porque marca cuáles van a ser los números para otro tipo de ingresos, no solo para asalariados, sino que muchas transferencias del Estado están atadas al SMVM -uno es el programa Potenciar Trabajo-. Lo que ocurre con esa discusión es que fue bastante baja, de $16.875 va a pasar en marzo a $21.600, es un aumento del 28% en tres cuotas, por ende, en octubre se percibe un 12% más”. 

Eliosoff agregó que, “desde diciembre del 2019 hasta ahora, el SMVM perdió un valor real del 18% en el contexto de una caída de la inflación muy importante”. 

Por otro lado, los datos aseguran que la pobreza ronda el 41%. “Más de cuatro de cada diez personas son pobres y al menos una de cada diez son indigentes. Ocho hogares de cada cien no pueden comprar los alimentos necesarios”.

En los informes de distribución del ingreso -señaló la economista- que “cayó la cantidad de personas que reciben ingresos laborales. El Estado está teniendo claramente mayor presencia. Esto no se refleja en los niveles de ingresos más bajos, como consecuencia de la pandemia y la caída de ingresos aumentó la brecha que existe entre las familias que perciben ingresos más bajos, el promedio de $2100 mensuales y el más alto que es de $54 mil”. 

“En el decil (10% de la población) de ingresos más bajos, las mujeres están más representadas. Cuanto más bajo más mujeres hay y cuanto más alto son los niveles con menos mujeres”.

“En los deciles más bajos las mujeres perciben los ingresos más bajos, en este informe esto se dio vuelta. Esto tiene que ver con que las mujeres perciben ingresos del Estado más que los varones. Estas medidas, como aumentos de AUH y el IFE, incidieron en las mujeres de los niveles más bajos y, en contraposición, en los deciles más altos cayó la participación de las mujeres”, comentó Eliosoff.

Por último, señaló que se concentró la riqueza: “una persona es 25 veces más rica que las personas pobres y esas personas ricas son varones. Los varones son aún más ricos que antes”. 

El presidente Alberto Fernández anunció en Neuquén un nuevo programa de incentivo a la inversión en gas, atando los subsidios al valor del dólar. El argumento es la necesidad de cubrir la demanda de gas evitando la salida de divisas, dinamizar las economías provinciales y generar encadenamientos productivos, necesidades construidas al calor de un modelo que tropezó cien veces con la misma piedra. La transición, como salida a ese laberinto, no aparece en el horizonte. 

Por OPSur .- El plan anunciado establece una forma de fijar el precio del gas por cuatro años. Y define un tope promedio de 3,70 dólares por millón de BTU, monto que será cubierto por las tarifas y por subsidios, es decir por las y los usuarios y el Estado. El programa pretende cubrir la demanda nacional de gas -con la urgencia del próximo invierno- aunque va en contra del objetivo de desdolarizar la economía, al tiempo que supone el riesgo de que cada devaluación implique aumento de tarifas y una mayor erogación fiscal en un contexto de estrechez presupuestaria. 

Tras las necesidades del consenso fósil

Más de la mitad de la matriz de energía primaria de Argentina está compuesta por gas y el 45% de ese recurso se extrae mediante fracking, fundamentalmente en Vaca Muerta. El macrismo, a fuerza de una gigantesca transferencia, se entusiasmó con los resultados obtenidos en la explotación mediante fracking. Esa política benefició fundamentalmente a Tecpetrol (del grupo Techint de Paolo Rocca) y a CGC (de Eduardo Eurnekian). La neoliberal administración energética de Macri parece más una regla que una excepción: durante las últimas décadas la política del sector ha estado dominada por los intereses corporativos que consolidaron un consenso fósil, en el que la dependencia de los hidrocarburos es total tanto para el sistema energético en general, como para las provincias productoras en particular. 

El consenso fósil centró su atención en Vaca Muerta durante la última década, y hoy que la expansión se frenó, podría no haber recursos suficientes para el próximo invierno. En este marco, el Ejecutivo despliega tres argumentos para incentivar la explotación:

  • La necesidad de cubrir la demanda nacional de gas y evitar así la salida de dólares por importación.
  • La necesidad de dinamizar las economías de las provincias o regiones que dependen de estas explotaciones.
  • La  idea de que la explotación generará encadenamientos productivos dinámicos que permitan a su vez beneficiar a otras cadenas y sectores.

Las dos primeras necesidades existen. Ambas se han constituido en el tiempo, con políticas y decisiones que formaron esta actualidad. Construir una economía y una energía desde otras bases debiera ser un objetivo fundamental de este tiempo, signado por la pandemia, que revela los aspectos más injustos de nuestra sociedad: las dificultades de millones de personas para el acceso a la energía, combinado con el despojo y los conflictos sociales y ambientales en los lugares de extracción de energía, en particular, los hidrocarburos. 

Esos cambios estructurales no se consolidan en pocos años pero algún día hay que empezarlos. El problema de las fuentes energéticas -es decir qué energía se produce- es central en ese sentido. Incluso más del 60% de la electricidad que consumimos proviene de la quema de combustibles fósiles que son, además, los principales responsables del cambio climático. Por eso es necesario transitar hacia energías renovables, las que por sí solas no serán la solución. Se requiere también un encadenamiento con tecnología y conocimiento nacional, y de un Estado que promueva la desmercantilización de la energía y la entienda como un derecho. El acceso a la energía debiera estar combinado con la justicia socioambiental.  

Por otro lado, se deben promover políticas serias de diversificación productiva en las provincias que hoy dependen de los hidrocarburos. En cada crisis la población de esas regiones queda rehén de las demandas corporativas por mayores beneficios, mientras sus indicadores socioeconómicos dan muestras claras de fragilidad de esas economías, como hemos podido ver en la profunda crisis fiscal de Chubut durante los últimos años y más recientemente en la acuciante situación de Neuquén. Esos Estados, en tanto, se han constituido como parte integrante del entramado hidrocarburífero y eso dificulta aún más constituir alternativas. 

El tercer argumento en pos del desarrollo petrolero es, en realidad, un discurso que no ha podido contrastarse en la realidad. Hasta el momento los encadenamientos productivos han sido escasos y totalmente dependientes de las inversiones hidrocarburíferas apalancadas en ingentes subsidios. Seguramente, se podría aceitar esos entramados productivos, pero pensar que la explotación de Vaca Muerta será el motor de la economía nacional ha sido el sueño frustrado de las últimas dos administraciones. Si ayer la propaganda estatal y corporativa era de una Vaca Muerta exportadora, hoy estamos viendo si pasamos el invierno. 

Hasta ahora los dólares se fueron

En el frente externo, en tanto, otro problema agrava el panorama: las divisas no solo se van cuando se compra energía, también lo hacen cuando las empresas extranjerizan sus excedentes. Entre 2016 y 2019, trece empresas extractoras fugaron 3.830 millones de dólares: la mitad de lo fugado por las 209 energéticas mencionadas en un informe del Banco Central. Esas trece compañías son las que protagonizan la intervención en Vaca Muerta: en conjunto explican el 76% de la extracción de petróleo y el 92% de la de gas no convencional. 

Uno de los mecanismos de fuga es el pago de préstamos que financiaron la explotación. En Vaca Muerta los préstamos implicaron el 55% del financiamiento externo de YPF y el 77% de Tecpetrol. Este año, se preveía que la balanza financiera del sector genere un saldo negativo de 2.000 millones de dólares por préstamos financieros. Por otro lado, el balance cambiario del sector hidrocarburífero entre 2013 y 2019 arroja un saldo negativo de 8.600 millones de dólares.

La matriz energética no puede ser transformada de un día para otro, pero es necesario comenzar a transitar hacia un modelo energético económica, ambiental y socialmente sustentable. Una propuesta que debe diferenciarse del plan macrista de instalar parques como grandes negociados trasnacionalizados y sin participación de las poblaciones locales y la industria nacional. Pero que al mismo tiempo debe ser una propuesta seria. Hay posibilidades para avanzar. Hay una necesidad real de hacerlo. Pero ese no parece ser el camino elegido por el gobierno de Fernández. 

Los anuncios económicos realizados la semana pasada por el gobierno nacional se inscriben en el marco de la presentación del Presupuesto 2021 y la visita de funcionarios del Fondo Monetario Internacional que comienza este martes.

El economista y columnista de FM De la Calle, Francisco Cantamutto, analizó las medidas y repasó quiénes son los ganadores de las negociaciones.

“Lo que apuró la decisión fue la caída de las reservas Banco Central. En este momento las reservas de libre disponibilidad están en torno a 6 o 7 mil millones de dólares y, a raíz de esta imposibilidad de frenar la fuga, se incorporó el endurecimiento de los controles de cambio y aun así no se detuvo la salida, con lo cual tuvieron que salir a ver como frenarla”, afirmó.

Ante este cuadro, el gabinete económico anunció:

1- Reintegros a las exportaciones, “devoluciones de saldos pagados sobre todo por pequeños productores. Esto estaría llegando a la producción de mediana escala. Al sector minero le reducen las retenciones de 12 al 8%. Al sector sojero se les reducen las retenciones de manera temporal, se le reducen más a la exportaciones de granos de aceite que a las de soja”.

“El lobby agroindustrial también cerró el compromiso de discutir una ley de estabilidad fiscal de los impuestos durante 5 o 10 años”.

Cantamutto afirmó que “el lobby minero logra que le bajen las retenciones. El kirchnerismo, después del conflicto del campo, consiguió un interlocutor que le permite sortear el conflicto con la Mesa de Enlace. Se conformó una Cámara de Agroexportadores liderados por las aceiteras que, sin dejar de ser un sector industrial, puede tomar medidas de fomento hacia el agro, maquillado como política industrial pero que no arrastra los conflictos con la Mesa de Enlace”.

“Esto viene a ser un pacto, puede ser efectiva la medida porque era momento de liquidar divisas, salir a vender soja para solventar la campaña que sigue pero, además, porque esto fue negociado, hay un acuerdo político para conseguir esas divisas de manera más o menos veloz. Esto le daría aire justo para cuando viene el Fondo a negociar”, destacó .

2- Apoyar el desarrollo de cadenas industriales, “sobre todo automotriz, esto implica al mediano plazo impulsar las exportaciones industriales atadas a la de economía del conocimiento”.

3- Beneficios impositivos para estimular la inversión en la construcción: “Captar dólares de ahorro y que sean invertidos en el sector. Al mismo tiempo se envían dos proyectos de ley para apuntalar el desarrollo, un sistema de crédito hipotecario y de construcción de vivienda popular. Puede ser una nueva alternativa para impulsar el crecimiento y atraer dólares”.

4- En lo que tiene que ver con frenar la corrida del dólar, crean un nuevo título público, “que se conoce como Dólar Linked, que significa atado a la cotización del dólar, con lo cual podés invertir y cotizar en pesos sin perder contra el dólar. Los bancos tienen incentivo a prestar en este sentido y después comprar bonos del Estado”.

La economista, Agostina Costantino, analizó los datos del desempleo publicados días atrás por parte del INDEC en base a la Encuesta Permanente de Hogares.

La economista de FM De la Calle afirmó que “la tasa de desocupación aumentó tres puntos respecto del trimestre anterior, del 10% al 13%. Visto en números absolutos, en cantidad de personas, no hubo tanto aumento, siguen en 1.4 millones”.

Sin embargo, destacó que “muchas personas que no estaban trabajando no estuvieron activamente buscando trabajo porque la cuarentena impedía salir a la calle. Esta población inactiva pasó de entre el 40 y 50%, al 60%, subió diez puntos”.

Este punto no es captado por la encuesta porque la tasa de desocupación se calcula sobre la Población Económicamente Activa (PEA), que son todas las personas que trabajan y las personas que no trabajan pero están buscando activamente empleo.

“Si tenemos en cuenta los desocupados y los que buscaron, más el aumento que tuvo la población inactiva, la cifra sube casi 4 millones de personas. Ahí sí el aumento es muy considerable: de 1.4 a casi 4 millones de personas que no trabajaron, tanto las que buscaron como las que no”, destacó Costantino.

Por otro lado, comentó que “un informe de la Organización Internacional de Trabajo sobre el manejo de los gobiernos sobre el empleo afirma que la realidad fue peor que la previsiones y que el desempeño de los gobiernos frente a estas cifras del desempleo depende o dependió del esfuerzo fiscal que hayan hecho para mantener los puestos de trabajo”.

En Argentina se reglamentó el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP). “El gobierno se hace cargo de la mitad de los salarios de empleados registrados aunque solo contempla a los puestos de trabajo registrados. Eso es clave”.

“En los últimos años tuvimos un cambio en la estructura de mercado laboral, cayeron la cantidad de asalariados formales y aumentaron los no registrados. Lo que aumentó es el cuentapropismo, los monotributistas, personas que no fueron despedidas pero cambiaron la categoría ocupacional. Pasaron de asalariados formales a monotributistas”.

Costantino mencionó que “si sumamos la cantidad de informales, en este segundo trimestre respecto del primero cayeron más de la mitad. El primer trimestre había 1.4 millones de informales trabajando y en el segundo pasaron a ser 600 mil. Fueron los primeros que perdieron su fuente de trabajo. También los cuentapropistas quienes pasaron de 1.2 millones a 700 mil en el segundo trimestre”.

Sí se logró mantener el empleo entre los asalariados formales. “Tanto la política del ATP como la prohibición de despedir trabajadores tienen un alcance limitado en la medida que no llega a informales y monotributistas que son 1.3 millones”.

Por último, la economista destacó que “al Estado le cuesta más llegar a los informales. En ese sentido, hay que repensar la estructura de empleo y pensar que el empleo de calidad es aquel receptor de estas políticas públicas”.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) durante el primer semestre del año la pobreza alcanzó al 33,7% de la población de Bahía Blanca.

Son 105.889 bahienses que reunieron los ingresos suficientes para alimentarse, vestirse, transportarse y cuidar su salud. Dentro de dicho grupo, hay 13.817 bajo la línea de la indigencia, es decir, que no tuvieron el dinero necesario para cubrir sus necesidades alimentarias.

La economista e investigadora del Conicet, Emma Santos, dijo a FM De la Calle que “la situación es bastante difícil, si bien era esperable y pudo haber sido peor de no haber habido ayudas monetarias, sin duda no alcanza para mantener los niveles de estos valores”.

Subrayó que le preocupa la primera infancia y adolescencia, “a nivel nacional el 56% de los niños son pobres, esto tiene que ver con la caída de la actividad. En Bahía la tasa de actividad y empleo cayeron 10 puntos del año pasado a este”.

“Si se amplia la mirada más allá de lo monetario, tenemos la dimensión de nutrición y alimentación, el déficit que implica estar por debajo de la línea de pobreza e indigencia. En lo que respecta a la educación me preocupa las implicancias de esto a largo plazo, obviamente todos están sin ir a la escuela, para los sectores más desfavorecidos esto es muy complicado. Aún cuando no se abandone la escuela puede afectar las capacidades cognitivas y de desarrollo. Hay que buscar maneras creativas para atender a estos sectores”, comentó Santos.

La economista agregó que “la pobreza monetaria suele ir de la mano con el ciclo económico, estamos en recesión y la caída de la tasa de actividades afecto a la población joven de 14 a 20 años, hay un desaliento y no buscan trabajo. Eso se ve traducido en los índices de pobreza monetaria”.

En relación a la política social local ante la emergencia opinó: “No estoy conforme, me parece que se podría haber abordado de otra manera, sí aumentó la entrega de bolsones ahora modificado con la tarjeta”.

Sin embargo, señaló que “cuando el monto es muy bajo la capacidad de elección se ve muy acotada, la tarjeta social es el beneficio más generalizado a nivel municipal tiene un monto bajo e igual para todas las familias, no importa el tamaño familiar”.

“Es ridículo, no es lo mismo mil pesos para una familia de tres que para una de seis. No ha habido demasiada innovación, más que la entrega de bolsones. Se podría hacer algo más creativo, que llegue de mejor manera, que focalice la ayuda y atienda a las particularidades demográficas de los hogares”.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, defenderá esta tarde en la Cámara de Diputados el proyecto de presupuesto del año próximo. Será el primero de la gestión de Alberto Fernández ya que tras su asunción y con la declaración de pandemia se prorrogó el de 2019.

“En un año de crisis global si la fuerza que hoy es gobierno, cuando era oposición, señalaba que el presupuesto del 2019 era de ajuste lo que hizo fue prorrogar un presupuesto de ajuste. Eso no tiene mucho sentido en el marco de la pandemia”, djo el columnista de FM De la Calle Francisco Cantamutto.

En cuanto a la inversión en el marco de la crisis sanitaria, comentó que “en el proyecto que se presentó el paquete total fue del 2,7% de un PBI que hace tres años que cae. No es un paquete sustancial a pesar de las medidas positivas. Es cierto que hay que comparar esto considerando que la Argentina ya tiene unas medidas que contienen la crisis social”.

El economista destacó de lo anunciado por Guzmán que “el PBI este año se va al piso, 12% de caída, la idea es que va a rebotar un 5,5% y después ir creciendo. Recién para el final de mandato de Alberto Fernández estaría recuperando el nivel 2019, o sea, totalmente devastado”. 

En relación a la inflación mencionó que “se insertaría en una lógica de bajada lenta, no por la vía del shock. Iba a bajar del 28, a 24, 22, una reducción lenta. Esto va en línea con las recomendaciones internacionales de que tiene que ser por la vía gradual, por el shock termina generando problemas”.

Por otro lado, se proyecta una “reducción del déficit al 4,5%, es la mitad de lo de este año y significa ajuste fiscal. Se está anunciando que se va a recortar porque no se quiere ir al mercado de créditos internacional. La clave es que no se está suponiendo pagar el préstamo del FMI, se asume que se va a acordar con el Fondo. En caso de no acordar esto cambiaría los tantos”. 

Entre las habituales demandas del organismo internacional está el “equilibrio fiscal” que “es ajuste, no estarían contempladas medidas como el IFE o los ATP, ni tendrían continuidad a pesar de que el año que viene, si bien se recuperaría, sería algo tibio en relación a este año”, destacó Cantamutto.

“Nadie sabe exactamente qué es lo que va a pedir el FMI, los intereses que se prevén pagar van a caer al 1,5% del PBI. Esto es una reducción de la mitad, sigue siendo el 8% del gasto total. Ocho de cada cien pesos que se gastan se van al pago de intereses, sigue siendo alto. Considerando que es más de lo que se gasta en educación y conectividad, tres veces el de salud pública, tres veces el presupuesto de innovación y desarrollo”, describió. 

El economista advirtió que la caída de 2020 “sería equivalente a la del 2001. En aquel momento alcanzamos tasas de crecimiento del 8, 9%, ahora la previsión es 4 o 5%. ¿Consideramos que es posible que con un crecimiento por la mitad se van a resolver los conflictos sociales? Esto es parte e la presión con la que se está negociando”.

Finalmente dijo que “el impulso central, según lo que proponen, es el aumento de obra pública del 1,1 al 2,2% del PBI”. 

A través del Banco Central, el gobierno argentino instrumentó nuevas medidas de controles cambiaros que afectan la compra de dólares ahorro. Francisco Cantamutto, economista y columnista de FM De la Calle, explicó de qué se tratan las nuevas disposiciones.

“El cupo de 200 dólares se mantiene, contabilizan las compras para ahorro y el pagos de servicios en dólares. A través de esta contención se le aplica una nueva percepción adelantada, una retención adelantada, no es un nuevo impuesto, del 35%”, señaló. 

Agregó que si “quien compra esos dólares es monotributista o paga impuesto a las ganancias esa percepción se le descuenta de lo que tiene que pagar después. La lógica es adelantar la recaudación y minimizar la evasión. Si no sos monotributista o no pagás impuesto a ganancias o bienes personales, eso se te devuelve al final del año, ya que la lógica que unifica tiene que ver con subirle el precio y evitar que lo vendas en el mercado informal”. 

¿Esto genera problemas para las empresas?

“No. Todo lo que tiene que ver con compras o ventas al mercado exterior se maneja por el dólar comercial oficial que es el de 80 pesos. Es un precio que, según señalan en el gobierno, las cámaras empresariales no están discutiendo. El Central les exigió a las empresas reestructurar sus deuda en dólares para que se paguen a lo largo de tiempo.

¿Cuál es el obejtivo?

“Se busca proteger las reservas que son escasas. Si no se hacía algo como esto había que ir a pedir un préstamo Swap con China que paga tasas bastante altas. O desmontar el control y hacer como hizo Prat Gay en el 2016 y el efecto fue devaluación, inflación y el precio lo pagamos entre todos todas”. 

¿Qué pasa con las plataformas que se cobran en dolares: Netflix, Spotify, Amazon?

“Esto te utiliza parte del cupo de 200 dolares. La mayoría de estas plataformas cuestan uno, dos, diez dólares. Esto se restaría de esos 200 dólares disponibles para la compra. Luego circulan tutoriales que en los casos de Netflix o Spotify habría manera de pagarlo en pesos. Eso habría que tramitarlo con las empresa mediante atención al cliente”. 

Rol de los medios

“La prensa hegemónica salió a vender miedo, hablando del super cepo. Detesto hablar de cepo para hablar de un control cambiario. Un cepo es un instrumento de tortura; comprar dólares no es un derecho humano, es una posibilidad. Sí hay que defender la posibilidad de poder tener ahorros, y que esos ahorros no sean pulverizados a través de distintos mecanismos. Ahora, que este mecanismo tenga que ser el dólar no es ninguna obligación”, apuntó. 

Mercado legal vs. ilegal

El economista explicó que en los últimos meses se generó la práctica de comprar dólares en el sistema financiero formal y vendernos en el mercado ilegal, “algo que todo el mundo conoce, y desde el punto de vista de la ley es ilegal”.

“Lo que se hacía y se generalizó, es que se detectaron cuentas de personas con niveles bajos de ingresos,que tenían cuentas y compraban dólares, que se trataba de un engaño. Le hacían abrirse esa cuenta, les depositaban un dinero, con eso compraban dólares y se lo volvían a vender a esa gente a cambio de una comisión. Esto se conoce como colero. Casi 5 millones llegaron a comprar dólares, en medio de una crisis terrible. A tratar de desmontar estas cuestiones es a lo que apuntaban estas medidas”

Problemas reales

“Hay una campaña de pánico sobreactuada, a mí me importa ver cómo hago para pagar servicios, el alquiler. Tengo el salario congelado hace meses, la capacidad de ahorro no es un problema central ahora”, comentó Cantamutto. 

Respecto al debate de estas nuevas medidas y la falta de implementación del Impuesto a las Grandes Fortunas, mencionó que “esta muy bien controlarlo, cambiar la cultura de ahorro en dólares lleva tiempo. Pero si solamente se apunta a los sectores medios se está errando, y hasta ahora el gobierno no ha mostrado ningún énfasis en lugar de torcer la pulseada en favor del pueblo a los grandes capitalistas y finacistas, las grandes corporacioines, que operan con algunas restricciones pero no han pagado el pato de la boda”.

La Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género, dependiente del Ministerio de Economía, elaboró un informe que mide el aporte económico que el trabajo doméstico y de cuidados realiza al PBI. 

“El sector de cuidados es el que mayor aporte hace al PBI. Es aproximadamente del 15,9%. En relación al aporte de otro sectores, es el que más contribuye y sería más importante que la industria o que el comercio o el sector inmobiliario, que son los que encabezan el top 3. Si pudiéramos remunerar el trabajo doméstico sería más importante que eso”, destacó Maria Julia Eliosoff, en su columna de economía en FM De la Calle. 

La economista mencionó que “este informe también muestra que el 75% lo realizan mujeres y solo el 24% los varones. Es muy importante para visibilizar y darle efectivamente importancia a la cantidad de tiempo. O debería tener importancia para tener políticas públicas para mejorar la distribución de esas tareas. También muestra cómo los trabajos de cuidado se distribuyen desigualmente no solo entre mujeres y varones sino que también en las otras esferas: el Estado, el mercado y la comunidad”.

Agregó que esto contribuye a seguir pensando un debate álgido hacia adentro del movimiento feminista: “tiene que ver con la cuestión de remunerar o no el trabajo doméstico y el trabajo de cuidados. La frase de trabajo de Silvia Federici, ‘esto que llaman amor es trabajo no pago”, es una consigna que nos permite reflexionar acerca de las posibilidades del trabajo doméstico, es una fuente de debate”. 

En torno a este debate Eliosoff citó a la economista Corina Rodríguez Enríquez, quien señala que “en países como el nuestro, donde las condiciones del mercado laboral son tan frágiles y precarias, el pago por el trabajo no remunerado podría contribuir a perpetuar la feminización del trabajo de cuidado, permitiendo que las mujeres se sostengan en este tipo de tareas, en vez de contribuir a la redistribución de los cuidados”. 

“Es un nudo con infinidad de hilos”, explicó nuestra columnista, ya que “hay varias políticas públicas que, aunque no se pensaron de esa manera, abordan esta temática”. Respecto de la AUH, “si bien es un derecho para niñes, el ingreso lo percibe mayoritariamente la mujer, es un ´pago´ en cierta forma, de un trabajo que hacen las mujeres en garantizar que sus hijos vayan a la escuela y tengan las mínimas condiciones de salud”.

“El IFE también podemos pensar que funciona de esa forma, lo reciben muchas mujeres que se encargan de esas tareas. El Potenciar Trabajo, que tiene líneas para remunerar el trabajo de cuidado comunitario que hacen muchas mujeres”.

La pregunta obligada que se realiza la economista es si solo remunerar los trabajos de cuidado es suficiente para pensar una distribución igualitaria. “Tiene que ir acompañado de muchas cuestiones, desde fortalecer la ESI para desentrañar estereotipos que contribuyen en que las mujeres terminemos trabajando en la extensión de cuestiones vinculadas a los cuidados, hasta que las empresas privadas se hagan cargo de tener espacios de cuidado para que padres y madres puedan tener dónde dejar a sus hijos, así como ampliación de licencias de maternidad y paternidad que están por debajo de lo que recomienda la OIT, aumentar dispositivos de cuidado, que las vacaciones escolares tenga coherencia con vacaciones de padres”. 

“Hay muchas cuestiones que se pueden pensar que no son solo remunerar el trabajo de cuidado, que en cierta forma hay estrategias que ya se dan en ese marco, y que sin lugar a duda las organizaciones sociales siempre llevan la vanguardia en eso”, finalizó.

El gobierno logró cerrar dos tramos del canje de la deuda externa. El economista y columnista de FM De la Calle, Francisco Cantamutto, explica qué implica el acuerdo y qué panorama hay por delante.

“El primer acuerdo es en moneda extranjera bajo legislación extranjera, que logró una aceptación del 93% que con la aplicación de cláusulas de acción colectiva llegaba hasta el 99%. Quiere decir que si alcanza una mayoría de bonos que son canjeados, el resto o toma esa decisión o se queda con papeles que no valen nada. En el segundo tramo el canje que era con moneda extranjera bajo legislación argentina, se realizó con una ley que aplicaba las mismas condiciones que bajo a ley extranjera, con el 98% de adhesión”, explicó. 

Enfatizó que “estamos hablando de 189 mil millones de dólares fueron negociados, equivale al 58% de la deuda total. Una re estructuración bastante grande y amplia, y en términos de monto más grande que la del 2005”. 

Por un lado se generó un ahorro “de unos 34 mil millones de dólares, equivale a una quita nominal del 18%. Está basada en los intereses, no en quita de capital. Se corrieron los vencimientos próximos. De 59 mil millones que vencían, 56 se patearon para adelante, lo cual hace que la necesidad de dólares para este gobierno sea significativa. En el siguiente mandato, sea de quien sea, se provocaba un ahorro de 15 mil millones. Pero en los siguientes tramos del 2029 en adelante se acumula más deuda de la que había antes”. 

Todavía resta la negociación con el FMI al que se le deben 44 mil millones, organismo que no está dispuesto a discutir una quita.

Las opciones son dos, la primera es “un préstamo de tipo stand by, de tres años como el actual, y la segunda es un acuerdo de facilidades extendidas que dura 10 años. Este último sería por el cual estaría yendo. Si fuera otro stand by de 3 años en el próximo gobierno no hay ahorro y hay vencimientos que no sabríamos cómo hacerlo”.

Cantamutto señaló que “el problema de un acuerdo de facilidades extendidas requiere de reformas estructurales. ¿Por ganar vencimientos vamos a aceptar que el FMI nos imponga reformas? Se va a enviar una ley al congreso para ver cuál va a ser la propuesta, es un hecho inédito en la historia argentina”. 

“¿Cómo se va a considerar esta agenda con, por ejemplo, la recuperación de ciencia y técnica y presupuesto? Hace dos años los asesores del gobierno hablaban de la necesidad de avanzar a un esquema más regulado de controles cambiarios, de comercio administrado, de fondo de impulso a las exportaciones con mayor contenido tecnológico, de control selectivo de las importaciones, todo eso no solo que no sólo que no está en marcha sino que en la negociación con el FMI se descartaron”. 

Finalmente, el economista destacó que “en donde hay un hueco gigantesco es el tema fiscal, todos los grupos del actual gobierno insistieron en que era necesario una reforma fiscal integral, donde aumentara el IVA a los bienes suntuarios, aumentar el impuesto a los bienes personales, gravar los patrimonios, las grandes fortunas, hacer pagar a los grandes ganadores incluyendo a los bancos. Nada esto ha avanzado. En este marco, hay una agenda pendiente que incluso se puede recuperar desde quienes hoy son gobierno, que es importante revisar de cara a las negociaciones que siguen”. 

La investigadora (CONICET), Valentina Viego realiza un seguimiento de las cifras que se publican en torno al desarrollo de COVID-19, desde el mes de marzo, “tratando de dar un poco de luz o comprender un poco cómo es la dinámica de Bahía”. Según afirmó la economista a FM De la Calle, “no tenemos una proyección, un pronóstico”, no sabemos “cuál es el horizonte”

El déficit de datos se debe a los pocos elementos con que se cuentan con testeos por fuera de los casos sintomáticos. “Uno de los elementos en común que hay en Bahía y en otras regiones es que no se testea a todo el mundo, por una cuestión de recursos. En Argentina se testea a personas que tienen síntomas y sabemos que el virus contagia a personas que no tienen síntomas. A veces tienen que tener dos síntomas y no uno. Algunos síntomas no se consideraban, después se amplió”.

La falta de recursos asignados resulta un problema centra ya que “si no hay reactivos o personal que vaya a hisopar, hay demoras en el testeo. Eso se ve claramente porque, al principio, se hacían 30 y pico, 40 test por día. Ahora estamos en el orden de 70. No se ha aumentado significativamente la capacidad de testeo. Por eso se viene sospechando que hay más casos, el tema es ¿cuántos casos más?

“Este tipo de cálculos se ha realizado en San Juan, La Rioja, conurbano o CABA. Viego lo llevó adelante para Bahía Blanca, buscando el factor de multiplicación. “Para eso uno tiene que usar otro tipo de estudios que son testeos aleatorios. Es decir, no a la que tiene síntomas sino al azar, se le hace un test rápido para ver si tuvo la enfermedad. Se llaman estudio serológicos. Eso se hizo solamente en algunos barrios de ciudad autónoma. Entonces tomé el dato de España –lo más cercano que tenemos- y se recalcularon a partir de esos testeos aleatrorios y masivos. Se calculó la cantidad de personas que tuvieron el virus en España por edad y sexo y se recalculó la tasa de letalidad, y esas tasas las apliqué a Bahía Blanca”.

Para el análisis sigue el siguiente razonamientos: suponiendo que la letalidad, por ejemplo, que para personas entre 30 y 40 años es del 0.2% si hay una persona fallecida de esa edad ¿cuántas personas tuvieron el virus COVID?. Como una regla de tres simple. A partir de ahí, llegué a que estamos en un 80% de casos más de los que se detectan”.  

Tomando como ejemplo los datos publicados el mates, “si se detectaron sesenta y un casos, estaríamos cerca de los cien contagios por día. Esto sirve para tener una idea de cuál es la incidencia de la enfermedad y anticipa lo que van a ser los fallecimientos. Esto se va a transformar en una duplicación de fallecimientos. Hoy tenemos entre 3 y 5 fallecidos y vamos a pasar para fines de septiembre entre 11 y 12 fallecidos por semana. Esa es la previsión. Entonces las autoridades sanitarias tienen que dar cuenta de esta proyección y tomar decisiones”.

Como si nada

Una de las percepciones cuando salimos a la calle es que hay cierto relajamiento en los cuidados, alentados por la apertura de actividades que incluyen el intercambio social. Y, para una parte de la población, efectivamente, la pandemia no ha cambiado nada en sus conductas de circulación. “Una cosa que miraba es la movilidad” que “fue creciendo a medida que se abrían actividades. Llegó al pico en julio” y “son muy similares a los pre cuarentena. La única diferencia es que hay menos movilidad porque no hay clases o porque no hay atención al público en organismos públicos. Pero fuera de eso, la movilidad está en niveles normales. Uno lo que sabe es que cuando hay más movilidad el virus tiene donde circular y contagia”.

Finalmente, la investigadora señaló su preocupación por el hecho de que el impacto de esos contagios “no se ve inmediatamente. No es que uno ve muchos autos en la calle y ya mañana tiene los contagios, porque desde que el virus se contrae hasta que manifiesta síntomas pueden pasar siete días. Recién se empiezan a ver los resultados de esos movimientos en las dos o tres semanas”. En síntesis, “el aumento de la movilidad que hubo a fines de junio y julio, hoy se ve en contagios. Hay que mirarlo con una ventana por lo menos de un mes. La movilidad en julio recuperó niveles históricos”.

El proyecto de gravamen a las grandes fortunas que propuso el gobierno argentino, en caso de ser aprobado “afecta a unos 12 mil contribuyentes. Son los grandes ricos. No son las empresas. Afecta a los patrimonios personales”, según dijo a FM De la Calle el economista Julio Gambina (FISyP, Centro de Estudios CTA-A).

“Hay grandes versos con respecto a esto cuando dicen que afecta a las inversiones. No tiene nada que ver con las empresas ni con las inversiones. Tienen que ver con los patrimonios personales que vienen definiendo en sus declaraciones”, explicó, en referencia a la campaña que ya desplegó el arco de los medios de comunicación privados ligados a intereses económicos opulentos. De hecho, “muchos critican esta medida porque están subestimados los patrimonios de los grandes ricos en la Argentina”.

Para Gambina, la aplicación del gravamen “es importante en sanísimo. Hay que imaginarse que doce mil personas entran en un estadio pequeño. Los grandes son de cuarenta y cinco mil a sesenta y cinco mil espectadores. Pensar en una chancha pequeña, en el algún club de la Argentina. Ya la recaudación probable al tipo de cambio actual son unos cuatro mil millones de dólares. Digo al tipo de cambio actual porque todavía falta que el proyecto se discuta, falta que el proyecto se apruebe, falta que el proyecto se aplique, falta que AFIP lo cobre”.

En medio de la discusión, “hay mucho ruido ideológico, propagandístico en torno a este gravamen. Es un dato muy importante reconocer que en las condiciones de emergencia se le pide una contribución a los sectores económicos con mayor capacidad contributiva”.

¿Qué representa para las personas que tienen tamañas fortunas? “El mínimo que aporte va a aportar entre treinta y cuarenta mil dólares: una camioneta cuatro por cuatro importada. Para muchos es muchísimo dinero. Pero para estos doce mil no les afecta en nada. Es una alícuota del dos por ciento del patrimonio. Así que todavía les queda el noventa y ocho del patrimonio. Es el dos por ciento de lo que tienen, no el dos por ciento de lo que van a tener. Para un jubilado, el dos por ciento es parte de lo que sirve para afrontar el mes. Pero en estos grandes patrimonios no es absolutamente nada”.

“La campaña en contra es brutal y actúan sobre el sentido común. Parte de la población que no está ni remotamente afectada por el impuesto sale a hablar en contra del impuesto porque les sacan a los que nos van a salvar. Eso es interesante. Aún incluso, imaginando que estos grandes patrimonios quienes invertir ese dinero, la pregunta es ¿por qué no lo invirtieron hasta ahora?”.

Contexto

El referente de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas explicó que “la inversión interna directa en todo el mundo está bajando desde 2015 para acá. Se agrava con la pandemia pero venía desde antes. Hay una tendencia generalizada al achicamiento de la producción. Acaba de renunciar el primer ministro Japonés. Europa y Estados Unidos están en proceso de recesión muy complicado. Estos grandes patrimonios no están invirtiendo, no por este aporte solidario, sino porque no vienen invirtiendo porque los ricos del mundo no están invirtiendo”.

En contra de la creencia de la inversión que los ricos estarían propiciando para el crecimiento económico, “los grandes capitales están invirtiendo especulativamente. Resuelven la ganancia financiera pero no contribuyen al desarrollo ni del empleo ni del crecimiento de la productividad. Hay menos producción, menos comercio y una caída de la producción de la cadena mundial valor”.

“Por eso este impuesto hay que pensarlo en términos de esta lógica de mucha incertidumbre. Argentina está en el pico. No se sabe cuándo llega al techo total. Todos los días tenemos record de afectados. Felizmente, entre comillas, respecto de otros países la Argentina tiene una baja letalidad. Pero es preocupante la cantidad de contagios de muertes. Y se prolonga el receso económico deliberado. Porque incluso los países europeos, que están en verano y que supuestamente lo estacional ayuda para pasar el tema hasta que llegue la bendita vacuna, ya está terminando el verano en el norte y hay preocupación de que haya recidiva de los contagios. Con lo cual, estamos ante un problema muy serio de la civilización contemporánea que se agrega a los serios problemas económicos. Quiero insistir en que el mundo capitalista (Europa, Estados Unidos, Japón) está en una etapa de parasitismo muy fuerte. No está es esa etapa de un capitalismo de expansión, en desarrollo. Antes del coronavirus, según todos los datos que vienen del FMI, del Banco Mundial, de la OMC, todos dicen que la economía venía en un proceso de ralentización”.

El economista arguyó que, más que por qué aplicar un gravamen de este tipo, “la duda es por qué no lo hicieron antes. De este aporte se viene discutiendo al menos desde el comienzo de la pandemia.  Alguien puede decir: se perdió mucho tiempo. Demuestra que hay un debate al interior del frente de gobierno y que estaban buscando la ocasión para hacerlo. Se han perdido varias oportunidades. Una es la oportunidad de Vicentin. Es un gran deudor tributario. Hay fraude contra el fisco. No es solamente que no le paga al Banco Nación sino que también hay evasión tributaria, sin hablar de la fuga de capitales. Vicentín tienen una larga lista de delitos. El gobierno anunció la intervención, la posibilidad de expropiación y fue para atrás”.

En el caso de “este impuesto a las grandes fortunas, que es una recaudación sobre doce mil posible contribuyentes se han demorado bastante. Ahora habrá que ver. Tiene que pasar por la cámara de diputados. Lo más importante es que la sociedad presione en este sentido. Porque hay una campaña ideológica política para que la sociedad esté en contra de los impuestos”.

El anunciado proyecto de ley de Aporte Solidario y Extraordinario para reforzar planes sanitarios y productivos fue presentado en por el oficialismo en la Cámara de Diputados.

La economista y columnista en FM De la Calle, Agostina Costantino, afirmó que “es un aporte que se aplica una única vez, va a gravar a los patrimonios de más de 200 millones de pesos, en términos fiscales, y tomando datos de patrimonio a marzo de 2020”.

“Es el valor fiscal, que es más bajo que el valor de mercado. Queda gente afuera e incluso los que paguen quedan por debajo. Son 12 mil personas que cumplen con estas características, es el 0,3% de la población”, detalló.

Agregó que el impuesto es sobre patrimonios declarados. “Recordemos que en los últimos años Argentina está en el podio a nivel mundial de evasión de impuestos. Eso también va a quedar afuera, es posible tasarlo o imponerlo impositivamente”.

“Afecta solo a personas físicas y no a las empresas, muchos multimillonarios no tienen sus patrimonios a nombre suyo sino de las sociedades que integran”, comentó Costantino.

El proyecto plantea una alícuota progresiva, “quiere decir que el porcentaje que se paga aumenta a a medida que el patrimonio es mayor. La tasa va de del 2% al 3%, 5% para el caso de patrimonios de más de 3000 millones de pesos”.

Los activos en el exterior tienen una tasa mayor, según Costantino, “50% más alta que los activos declarados en el país. Como incentivo para repatriar ese patrimonio, lo que dice es que si se repatría el 30% de los activos entonces les gravan todo como si fuera patrimonio nacional”.

¿Para qué se usarán los fondos recaudados?

“Van a tener una asignación específica, compra de equipos médicos, subsidios de PyMES, mejoras habitacionales para barrios populares y otro uso que genera controversia: un cuarto de lo recaudado se va a destinar a la exploración desarrollo de gas natural. Este proyecto va a seguir profundizando el modelo de desarrollo extractivista de los últimos años”, subrayó la especialista.

Mencionó que el proyecto también está ligado a la deuda. “Venimos viendo que se pateó para adelante y todavía quedar renegociar la deuda con el FMI, es claro que va a ser necesario disponer de dólares para pagarlo. Se trata de más extractivismo para conseguir más rápido esos dólares para devolver a los acreedores”.

Por último, Costantino propuso que “no nos creamos el cuento cuando nos hablan de proyecto de desarrollo para mejorar la calidad de vida de los argentinos, son proyectos para conseguir dólares para pagar deuda”.

La economista María Julia Eliosoff explicó en su columna de FM De la Calle el funcionamiento del programa de asistencia social Potenciar Trabajo del Ministerio de Desarrollo Social.

“Es un programa de transferencias condicionadas de ingreso, una política social que apunta a una población focalizada, a diferencia del Ingreso Ciudadano o la propuesta de renta básica. El Estado le da un ingreso a una población de un determinado perfil con un condicionante que es realizar alguna tarea”.

“Un ejemplo es la AUH, que como contraprestación debe asegurar determinadas cuestiones en términos de salud. El Potenciar apunta a lo mismo pero con capacitaciones. Prioriza atender los ingresos de mujeres en situación de violencia y de personas trans”, señaló.

Eliosoff comentó que estos programas tienen muchas críticas desde la economía feminista “porque llevan implícita una lógica paternalista de que el Estado sabe qué es mejor para las personas y esas personas, en su mayoría, son mujeres”.

“Estos programas no son nuevos sino que tiene una larga historia en Latinoamérica y en Argentina en particular. Los primeros programas son los conocidos como de Jefes y Jefas de Hogar, que se han ido transformando en Argentina Trabaja y Ellas Hacen y después en Hacemos Futuro”.

En este caso apuntan a que “personas que cumplen con alguna característica o condiciones de vulnerabilidad perciban un ingreso, el equivalente al Salario Social Complementario, un 50% del Salario Mínimo Vital y Móvil. Por lo tanto, es de 8400 pesos aproximadamente”.

“Tienen que realizar determinadas actividades laborales, tareas vinculadas a los cuidados, a la promoción de la la salud o dispositivos de apoyo para la igualdad de oportunidades. Hay una línea de proyectos vinculados al reciclado, al mejoramiento barrial, a la agricultura familiar, a manufacturas de pequeña escala y comercio popular”.

Por otro lado, destacó que “hay una apuesta a las actividades colectivas, aunque no única y exclusivamente y, en términos de lecciones aprendidas en relación al Argentina Trabaja y Ellas Hacen, hay una gran diferencia: no se habla de cooperativas de trabajo, esto fue muy criticado en su momento y así y todo tuvo muy buen impacto. En este programa se habla de asociativismo”.

Para finalizar, Eliosoff destacó que otro aspecto a considerar “es que cayó la cantidad de horas que se pretende trabajen las personas”. Aunque “sigue siendo alta en relación a la contraprestación, se exigen cuatro horas de trabajo diarias, por medio SMVM, por tareas que en general exigen un compromiso social”.

Mañana vence el plazo para el canje de deuda bajo legislación extranjera, el economista Francisco Cantamutto analizó en FM De la Calle los escenarios posibles haya o no acuerdo.

“Se activaron fuertemente los lobistas locales de los bonistas señalando que hasta ahora no habría más que un 30% de adhesión que está lejos de los mínimos necesarios. Dependiendo el tipo, rondan el 60 y 80% de los títulos que se deben alcanzar”.

“Si efectivamente el 30% ya suscribió, el canje no podría cerrar o habría que cerrarlo declarando el default. Si se declara el default puede ocurrir que quienes no ingresaron al canje demanden que se actualicen los pagos, lo que se conoce como aceleración de pagos. Si eso pasara Argentina tendría un problema más severo”.

Si esto ocurriera la presión de la salida de capitales podría podría incrementarse y generar “discrepancias entre el dólar oficial y los paralelos”.

No es el único escenario posible: “Puede ocurrir que se extienda el plazo. La adhesión dentro de los bonistas que están en Argentina fue casi total. (…) Podría ser que mañana se extienda el plazo o cierre con una adhesión que alcance a algunas de las partes del canje o que no se cierre el canje y ver qué opciones hay”.

El economista mencionó que una de las opciones es el Standstill: “Pagar los vencimientos de intereses, freezar la negociación y avanzar en otro frente. Con esto el Gobierno ganaría no comerse juicios de entrada y patear más para delante el problema. Tendría que pagar los vencimientos que ya pasaron, para que los bonistas esperen un rato más. El gobierno trataría de cerrar los frentes del FMI y el Club de París”.

¿Qué pasa con el FMI?

“Hasta el momento estamos en una incógnita total de qué va a requerir el FMI. En el pasado cuando extendió el crédito ha requerido que se hagan ciertas reformas, ¿va a pedir eso ahora? No sé si hay espacio político para hacerlo”.

“Acaba de presentarse el informe de Instituto Internacional de Finanzas que decía que en el segundo trimestre, de abril a junio de este año, lo que ocurrió es que la deuda creció. Y creció fuertemente respecto del PBI porque se emitieron alguna salidas de deuda, la crisis hizo que se desplomaran los PBI y esto lleva a muchos países a la incapacidad de pago”.

“Si hay una gran cantidad que entran en estos problemas de pagos, los acreedores están ante la posibilidad de cesación de pagos generalizada. Tienen que ver hasta qué punto le exigen a la Argentina o aceptan un arreglo que quizás no es el mejor pero le sirve de seña para arreglar con otros países”.

El conflicto real

“Todo el tiempo en la prensa local se señala que estamos en una diferencia de uno o dos dólares entre acreedores y gobierno, no sería para tanto. Invito a los periodistas y economistas que señalan que no son tanto que pongan ellos los miles de millones de dólares que significan de pago. La Argentina arrancó la oferta en 39 dólares de valor presente neto, eso se transformó entre 51 y 53 que es por donde están cotizando. Hubo una mejora del 30%. Del otro lado arrancaron pidiendo 60 y están en 57”.

“Los bonistas quieren desmontar las cláusulas de acción colectiva. Quienes quieran canjear ahora que canjeen y que quienes no quieren canjear puedan seguir demandando para obtener un arreglo mejor y en caso de no llegar a acordar, demandarlo”.

“Si el gobierno accede a esto, el canje no tiene sentido. Porque quién va a querer canjear ahora cuando se deja abierta la puerta a que si hay canje más adelante se pueda obtener un mejor resultado. Esa es la discusión que está sobre la mesa, más que ese dólar o los dos dólares que se discuten”.

“Desde hace muchos años en la literatura de políticas sociales se viene discutiendo sobre la necesidad de un ingreso universal. Es un ingreso mínimo asegurado a las personas por el solo hecho de ser ciudadanos y que no está atado a ninguna condición laboral, es por fuera de lo que uno gane en el trabajo”, dijo Agostina Costantino en su columna de FM De la Calle.

La economista mencionó que la CEPAL, que no suele “proponer políticas muy revolucionarias”, abonó la creación “de ingresos universales” y destacó “la importancia de las tareas de cuidado”.

“Ahora, trabajando en casa, nos damos cuenta de la necesidad de que alguien se encargue de niños, niñas y adultos mayores y también visibilizó la necesidad de que todas las personas tengan garantizado el ingreso para vivir dignamente”.

El organismo propone un ingreso básico de emergencia por seis meses “equivalente a la línea de pobreza. Actualmente es 43 mil pesos por familia tipo, pareja y dos hijos. Después de ese período se puede pensar cómo recalcular esa cifra pero mantener la política de ingreso universal”.

La CEPAL calcula que en América Latina “unos 215 millones de personas están en condiciones de pobreza o el 34% a nivel regional. Esta cifra en Argentina no está actualizada y los pronósticos indican que va a estar por encima del 40 y cerca del 50 cuando finalice este proceso de aislamiento. Esto le costaría a los Estados en promedio un 2% del PBI, siempre que alcance a todas las personas pobres, lo cual parece algo bastante razonable”.

¿Qué es lo que se sabe?

“La poca información que tenemos es que después de agosto, cuando es el tercer cobro del IFE, se convertiría en una renta universal. Ya no lo cobrarían las ocho millones de personas que lo cobran ahora, sino tres millones. Se habla de personas en alta vulnerabilidad. Lo más probable es que los desocupados cobren. Sabemos que no va a ser incompatible con AUH y Asignación por Embarazo y que el monto que se piensa es el equivalente a un salario mínimo de $16.875”, aseguró la economista.

Costantino agregó que “si esta renta universal es por persona, el monto es razonable. Ahora, si es por familia al igual que IFE, resulta poco. Tampoco hay precisiones respecto a cuándo empezará a pagarse”.

Mientras tanto, “sigue sin discutirse el impuesto a las grandes fortunas, posibles impuestos a los bancos, arreglar o no la deuda. Hay expectativas de que si se arregla la deuda podrían bajar fondos para que se reconstruya la economía, pero esto atado a que se arreglen los bonistas”.

El Gobierno oficializó su nueva propuesta de reestructuración de la deuda en poder de bonistas privados mediante el Decreto 582/2020 y el economista Francisco Cantamutto la analizó en FM De la Calle.

“Esta cuarta oferta se ha ido acercando a lo que pedían los acreedores, están bastante cerca de la oferta original. Para el conjunto de bonos, el valor neto -que sería cuánto valen hoy- está en 53,5 dólares cada cien. En la oferta original se reconocía un valor de 37. La mejora fue sustantiva, más del 50 de la oferta original”, afirmó el columnista de En eso Estamos.

Agregó que “en algunos bonos específicos, los del canje 2005-2010, el valor incluso llega a 57 dólares. La diferencia respecto a lo que pedían los bonistas se achicó tanto que hace muy improbable que en el corto plazo haya juicios”.

A los bonistas “se les van a reconocer intereses caídos, van a cobrar antes y, además de eso, van a tener menores quitas de capital que en la oferta anterior”.

Cantamutto acotó que para esto es necesario contar con un mínimo de aceptación en los bonos de 2005- 2010: “Tiene que llegar al 85% y el resto de bonos emitidos durante del gobierno de Cambiemos alcanza con dos tercios. Hasta alcanzar estos valores, el gobierno ofrece estas mejoras, una vez que se supere este umbral esas ofertas se caen, lo que significa que si algún bonista espera a que fracase el canje puede perder las mejoras”.

Cantamutto destacó que “el propio Luis ‘Toto’ Caputo salió a saludar la oferta” y que “el gobierno cuenta con el apoyo de un fondo, viejo acreedor de la Argentina: Fintech”.

“Es un fondo de inversión copropietario del grupo de Telecom Cablevisión. Es amigo de los muchachos de Clarín, esto tuerce la información que circula. Este fondo no tiene gran cantidad de bonos pero actúa como carril de negociación entre Argentina y el resto de los bonistas”.

El obstáculo principal

“Blackrock, el titán de las finanzas y del poder político, está diciendo que no quiere entrar al canje y dice tener alrededor de un tercio de los bonos, por lo cual lo pone en riesgo”, comentó.

“Lo que queda claro es que esta nueva oferta de mejora cuenta con el aval del FMI, del estabishment de Washington y de gran parte de los bonistas que dicen: no solamente me estás ofreciendo un seguro de cobro sino que me mejorás la oferta”.

El economista señaló que “Blackrock, aparte de negociar con Argentina, es un acreedor de decenas de países del mundo. Después de lo que pase con Argentina va a tener que seguir negociando con otros países, entonces, no quiere que se pudra el negocio en todo el mundo”.

Última oferta con cierre en agosto

Cantamutto comentó que “el 4 de agosto esto se cierra con default o con acuerdo y se habilita la discusión del presupuesto. Lo que pasa es que se ponen las mismas condiciones para la deuda local y empieza la negociación explícita con el FMI”.

“El FMI está diciendo ‘muy bien muchachos pero no vamos a tomar correponsabilidad porque prestamos plata sobre el límite de la cuota para financiar la fuga de capital'”, adelantó.