(Por Analé Barrera – Tramas Boletín) El aborto es legal en Argentina.

Lo digo para adentro, lo digo en voz alta. Una y otra vez.

Se lo digo a mi hija de tres años ni bien se despierta, como se lo dije en una canción de cuna improvisada con la media sanción en 2018.  

Lo hicimos.

Ahora vos y tus amigas no van a tener que pasar por el dolor de clandestinidad.

Ellas escucharán los discursos en el Congreso y les resultarán increíbles, de otro mundo; como cuando nosotrxs escuchamos los planteos de quienes se oponían al voto femenino.

Las imagino fuertes y diversas, luchando por demandas nuevas. Rebeldes, libres, sonriendo.

El aborto es legal en la Argentina.

Detrás de esta conquista hay una larga historia de lucha en las calles y también dentro de las organizaciones, en los lugares de trabajo, de estudio y hasta en la mesa familiar. Están los encuentros, las campañas, las marchas, los pañuelos verdes, los brillos, los cantos… y también las peleas menos estridentes, del día a día. Las pibas que hacen una vaquita o buscan unx médicx que se juegue a recetar para acompañar a una amiga, las trabajadoras de la salud que peleaban porque se cumpliera con la ILE por causales (reconocidas en el Código Penal de 1921), las docentes que escucharon, las socorristas, las compañeras, las madres, tías, abuelas y hermanas que sostuvieron la mano.

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Manifestación del 8 de marzo de 1984. Fuente: El Cohete a la Luna.

El aborto, ¿es “cosa de mujeres”?

Cuando esos diputados y senadores “viejos chotos” (no hablo en términos de edad, sino de una categoría política; pensemos si no las emocionantes palabras de Pino Solanas en 2018) nos dicen qué tenemos que hacer y cómo… nos empieza a subir la bronca. ¿Cómo se atreven a forzar a mujeres ¡a niñas! a llevar un embarazo? Ahí decimos, sin vueltas: no tenés útero, no opinesCallate de una vez, Raúl.

Sin embargo, la identificación de la demanda por el aborto legal como tema únicamente de quienes podemos gestar, supone un reduccionismo si queremos hablar de qué estructuras sostienen la organización de la sociedad y cómo hacemos para cambiarlas.

Al recorrer la historia de las luchas feministas, vemos que desde el movimiento obrero y partidos de izquierda, con vocación de representar intereses de la clase trabajadora… se ha reforzado el planteo del aborto, entre otras demandas, como una cuestión privada, como “tema femenino” y, como tal, posible de tirar para más adelante, cuando se pueda, cuando no genere inconvenientes hacia adentro, en las alianzas…

En este sentido, el aborto legal no es (sólo) “cosa de mujeres”. Y debe ser un eje programático de cualquier movimiento que se proponga la construcción de una sociedad más justa e igualitaria.

La noción fundamental de que las mujeres y personas con capacidad de gestar tenemos soberanía sobre nuestros cuerpos remite a la autonomía personal, claro, pero también es esencialmente una cuestión social.

En la demanda del aborto legal se juega algo más.

Los sectores fundamentalistas que hablan de la “ideología de género” acá y en el mundo así lo entienden: creen que el aborto legal es la punta de lanza para otras transformaciones que destruirán a la sociedad y blablablá.

Y acá bien vale decirles: ojalá que se destruya la sociedad desigual que pregonan, así como sus discursos de odio misógino, homolesbofóbico, transfóbico, racista, xenófobo, aporofóbico. (Disculpen si sueno un poco beligerante. Pero con estos sectores que ponen porotos en todos los casilleros de la opresión, no hay coreadelcentrismo posible).

El aborto legal es entonces, en principio, “cosa de mujeres” (y de las personas con capacidad de gestar). Pero tiene implicancias que van mucho más allá.

Recuerdo la primera marcha de Ni una menos. ¿Qué tiene que ver el aborto con los femicidios? se escuchaba por ahí , en la que creo que fue la marcha más grande en la que participé en Tandil, ciudad donde viví 12 años. ¿Que qué tiene que ver? Todo. Y también con la brecha salarial de género, con la precarización, con los pisos pegajosos y el techo de cristal. Tiene que ver con el miedo a caminar solas por la calle, el tener que juntar la mesa mientras los varones de la casa se rascan, el dejar proyectos propios por cuidar a lxs hermanxs menores, hijxs, enfermxs y ancianxs…

La legalización del aborto viene a, por lo menos, horadar el mito que asocia “lo femenino” y lo natural, lo intuitivo, lo maternal y que nos confina al ámbito de lo privado y de la reproducción; legitimando así la desigualdad y las violencias de género que sufrimos en los distintos ámbitos de la vida.

Esta conquista hace que las mujeres dejemos de ser ciudadanas de segunda. Porque en la base de la negación de nuestros derechos y de las violencias que vivimos, está la idea de que tenemos una calidad inferior; de que somos accesorias, definidas en relación a los varones. Otras.

Ahora podremos dejar de ser vistas como vasijas vacías y reclamar nuestra condición de personas. Tan básico y radical como eso.

Entonces… ¿Por qué decimos que la consigna (¡y la conquista!) del aborto legal nos lleva a otras?

Porque esta lucha ilumina el hecho de que si bien el mandato de la maternidad pesa sobre las mujeres en general, no todas lo vivimos de la misma manera. Asumir una mirada interseccional implica así saber que hay vivencias que nos unen como mujeres pero que no hay una esencia biológica o abstracta ahí: las decisiones sobre maternar o no se dan en situaciones concretas, cruzadas por opresiones de género así como de clase y raza.

Porque expone estereotipos de género y nos da herramientas para romperlos. En este proceso, el aborto legal es coherente y confluye, entre otras, con las demandas por generar condiciones para garantizar y proveer los cuidados implicados en la crianza y educación de les niñes… Para que no caigan mayoritariamente sobre nosotras y se distribuyan de forma equitativa entre mujeres y varones y, también, entre hogares, comunidad, Estado.

Porque la experiencia de lucha nos da perspectiva y organización para ir por más.

Levantemos la copa y el puño

Este nuevo derecho nos deja el invaluable aprendizaje de que luchar, sirve.

(Así lo demostraron también anoche lxs trabajadorxs de la huelga aceitera, que después de tres semanas le ganaron la pulseada a la angurria clasista de las agroexportadoras. Vaya nuestro saludo para ellxs).

Mañana brindemos y dejémonos arropar por esta alegría conquistada, que tanto necesitábamos. Que la noticia les dé más fuerzas a las compañeras que luchan en todos los países del mundo en los que el aborto aún es clandestino. Como nos gusta cantar a los gritos: ¡… se cuidan, se cuidan los machistas; América Latina va a ser toda feminista!

La cosa no termina acá: queremos una vida no sólo menos dolorosa, sino también más justa y feliz.

Nos mueve el deseo de cambiarlo todo. Y ahora… ¿quién nos para?

(Por Enrique Gandolfo*) Como si la pandemia fuera un factor de unidad para intereses contrapuestos los dirigentes de las dos fracciones de la CGT han recibido en la sede sindical al nuevo presidente de la UIA Gustavo Elías (dueño de la Nueva y La Brújula), al intendente de Bahía Blanca y otros de la región y al presidente del Consorcio de Gestión del Puerto Federico Susbielles.

Vale mencionar especialmente la presencia del intendente de Villarino Carlos Bevilacqua, el hombre que reclamaba que se investigara a Facundo Astudillo Castro por narcotráfico.

Ante ello decimos:

*Los dos dirigentes de las dos fracciones de la CGT reciben en la sede sindical al presidente de las cámaras patronales sin haber dicho una palabra de solidaridad con la huelga nacional aceitera que con ejemplar firmeza reclaman desde hace 15 días por un salario digno que se atenga al principio constitucional que define el mínimo vital y móvil. Y lo hacen frente a patronales que este primer semestre del 2020 han exportado por 14 mil millones de dólares y han ingresado 9 mil millones.

Es decir, han dejado en los paraísos fiscales donde tienen sus casas matrices uno de cada tres dólares.La Federación Aceitera dice con razón que las empresas provocan el conflicto para presionar al gobierno con desgravaciones impositivas, baja de retenciones y devaluación de la moneda.

La explotación del trabajo descansa en la competencia entre trabajadores, en la desunión. Quien desde la dirigencia sindical mira para otro lado frente a un conflicto así favorece a los dueños del capital por más que hable de “equidad y oportunidades de progreso”.

*En el documento se habla de “fomentar el empleo”. Se olvidan que Gustavo Elías al frente de la Nueva ha producido despidos de trabajadores gráficos. El año pasado fueron 15 los compañeros gráficos despedidos que se agregan a los 26 del 2016 cuando Massot tenía la propiedad del diario.

*¿Cuántas son las patronales que han desconocido las condiciones de resguardo en los lugares de trabajo frente al corona virus?

*En medio de la pandemia hemos visto como se aprueban proyectos inmobiliarios de lujo como el Sarmiento al 1300 o se pretende destruir una plaza para construir cocheras, al tiempo que cientos de familias buscan tierra y vivienda para dignificar sus vidas. ¿Hay algún interés común entre los grandes inversionistas en busca del máximo lucro y quienes ya no pueden pagar un alquiler?

*El documento firmado habla de “armar una agenda de acciones conjuntas para velar por la seguridad en el trabajo, mientras todos los indicadores hablan de como en el período de pandemia hay decenas de empresas que han aprovechado para flexibilizar las condiciones de trabajo (algunas valiéndose del teletrabajo), para producir reducciones salariales o propiciar formas aberrantes de explotación como las empresas multinacionales de cadetería.

La precarización laboral se extiende por todas las áreas del trabajo público (con despido incluído de trabajadora municipal precarizada) y privado. Todos y todas recordamos las muertes de Juan Cruz Manfredini y tantos otros jóvenes que trabajaban en las empresas de la industria, el puerto o en la construcción. La mayoría de esas pérdidas de vida son consecuencias de la desidia y la desinversión de las empresas para garantizar las condiciones de seguridad.

¿Hay intereses comunes entre empresarios que “ahorran en seguridad para bajar los costos laborales” y quienes tienen que vender su fuerza de trabajo en estas condiciones?

*En medio de un empobrecimiento generalizado del pueblo trabajador un puñado de grandes empresas han abultado sus ya muy considerables ganancias. Los grandes bancos, las empresas tecnológicas, las mineras y las del complejo agro exportador y petroquímico van a la cabeza.

*Desde un punto de vista de clase decimos que el funcionamiento “normal” del capitalismo es el gran productor de injusticias y que la pandemia opera como una oportunidad para agravar las desigualdades e incrementar la opresión sobre la clase trabajadora.

*Quienes desde un puesto sindical enarbolan un discurso de equidad e igualdad de oportunidades entre quienes ejercen el poder económico y quienes vivimos de un salario no hacen otra cosa que ocultar su rol de contenedores de la protesta y favorecedores de intereses ajenos a la clase que dicen representar.

*La organización sindical de los y las trabajadores y trabajadores sólo con democracia de base y la más plena autonomía frente a las patronales, el Estado y los partidos políticos puede defender cabalmente los intereses de su clase y al mismo tiempo proyectar una salida alternativa a la crisis que se oriente por intereses comunes para una vida digna y no por el imperativo de la ganancia como motor de la economía. Hay otro país posible por el que vale la pena luchar.

*Secretario General CTA Bahía Blanca.

Foto: UIBB.

FM De la Calle preguntó a niñes y adolescentes, estudiantes de nivel primario y secundario, cómo viven la educación virtual en el marco de la pandemia y qué piensan sobre la vuelta a la presencialidad para realizar “actividades socioeducativas”.

Escucháles, son: Antonia (14), Luiggi (5), Malena (10), Manuela (16), Martina (8), Malena (7), Nicola (8), Renata (11), Juan José (15) y Mateo (5).

Leé otras voces acerca de la vuelta a la presencialidad acá.

El titular de la Secretaría de Movilidad Urbana y Espacios Públicos, Tomás Marisco, comentó en FM De la Calle el proyecto de reformulación del sector del Mercado Municipal. Se refirió al desalojo de las organizaciones y brindó detalles de la puesta en valor de la Plaza Lavalle/ del Sol/ de la Memoria.

Para realizar los cambios, el Municipio reclamó la desocupación de los locales de El Nido, Creer Sí, Bahía Che, Cucaiba y el Instituto Browniano. Los últimos dos se instalaron en el primer piso y el resto rechazó la propuesta.

“Con Creer Sí y Nido tuve una reunión la semana pasada, mostraban objeciones con el el tamaño, la accesibilidad y lo oculto del lugar”, dijo el funcionario.

“Quiero aclarar que no hay un desalojo compulsivo, queremos que puedan llevara a cabo su actividad que bajo ningún punto voy a poner el tela de juicio”.

En relación a Bahía Che, Marisco dijo que se reunieron ayer, “entendieron la postura del Municipio, no están en desacuerdo con el proyecto que llevamos a cabo. Estarían dispuestos a una reubicación. Les aclaramos que no es un desalojo sino que la idea es llegar a un entendimiento. Quedamos en cuarto intermedio hasta el viernes”.

Marisco agregó que “las asociaciones intermedias, cualquiera sea su fin, vienen a cumplir la mitad del camino del Estado o acortar el camino, no voy a cuestionar la actividad que realizan si es más o menos valedera, no se trata de eso. Cuando escucharon qué pensábamos para el mercado, no se espantaron. Esta claro que tenemos que ofrecer instalaciones aptas para uso que se les quiere dar”.

Peatonal de calle Anchorena

Días atrás, la integrante del Observatorio de Discapacidad del HCD, Mara Recondo, había puesto reparos ante la peatonalización de la calle Anchorena por no cumplir la normativa de accesibilidad.

El funcionario señaló que ingresó a la Secretaría una nota formal solicitando se revean algunas cuestiones. “No me parecen descabelladas. La altura de la sombrilla de las mesas, por ejemplo, no es que son cuestiones irrealizables, como cualquier acción puede ser perfectible”.

Destacó que “muchas veces se debería consultar antes (al Observatorio). Deben primar las cuestiones objetivas, apelo a eso y que sea realmente una política que surja del Observatorio y no de arrestos individuales, como tampoco puede surgir una política pública arrestos individuales de un funcionario”.

Plaza Lavalle

“Es algo mas para revalorizar y darle vida al sector, esta cuestión es para que la plaza sea epicentro de actividades luego de la puesta en valor. En muy poco tiempo se va a poder ver una mejora sustancial manteniendo la fisonomía, la historia y la idiosincrasia. Creemos que esta sinergia público-privada pueda ser mucho más atractivo para que la gente disfrute y darle vida con cuestiones culturales y un entorno arquitectónico que estaba desaprovechado”, comentó el funcionario.

En relación al enfoque de las políticas públicas tendientes a priorizar lo privado antes que lo público, Marisco destacó que “no estamos ni cerca de privatizar la Plaza Lavalle, es generar más afluencia e integrar a la plaza con un todo”.

Consultado acerca de la vigencia del proyecto de cocheras subterráneas afirmó que “no es algo que nos interese desde la Secretaría. Desde el Ejecutivo no vamos a impulsarlo. La intención es la revalorización manteniendo la fisonomía de la plaza tal cual existe hoy”.

El secretario de Movilidad Urbana y Espacios Públicos, Tomás Marisco, y el director del Mercado Municipal, Fabian Val, requirieron a organizaciones no gubernamentales que desocupen los locales en los cuales funcionan sus sedes para destinarlos a un polo “comercial y gastronómico”.

Entre las desalojadas se encuentran Bahía Blanca Che, una asociación civil sin fines de lucro que apunta a “defender y promover las artes/artesanías locales y regionales, organizar artesanes y artistas, promover ventas, producción, difusión, cursos, perfeccionamientos, hacer talleres, exponer y hacer conocer lo que se hace en la ciudad y la zona”.

“Nos llamó el señor que dirige el mercado, nos comunicó que van a hacer una especie de polo gastronómico, han decidido sacar a los locales que están frente al Hotel Italia. Nos dan lugares viejos y horribles”, dijo a FM De la Calle, Mónica Oliver.

Agregó que “hay una tensión entre lo privado y lo estatal, ellos vienen haciendo fuerza por lo privado. En la cortada, una cosa es que pongas mesitas y otra es que te apropies de la calle”.

La comunicación llegó la semana pasada, “estábamos en shock. Es un mal momento, tendrían que priorizar otras cosas. Tenemos que tener una entrevista con Marisco. Lo que nos dijeron en principio es que no pensaban darnos nada a cambio, por eso nos hemos puesto en alerta.
Somos gente grande, con una historia de trabajo, tampoco nos vamos a ir sin decir nada”.

La orde de desalojo corre también para organizaciones que trabajan temáticas de violencia machista y abuso sexual que funcionaban dentro del Mercado Municipal como El Nido y Creer Sí.

“Estamos en tratativas aún, confiamos que en esta semana la Municipalidad pueda ofrecernos algo que cambie la situación”, comentó Laura Vulyscher, presidenta de El Nido, centro de prevención y asistencia de la violencia familiar.

Señaló que “nos ofrecieron un lugar en el mercado donde el acceso es difícil y no nos convence. Les dijimos que no que nos sirve, el lugar está muy deteriorado, nos resulta un poco chico”.

La propuesta es el uso de un espacio del primer piso y sin vidriera a la calle. “Para nosotros sí nos cambia, ese era uno de los problemas más grandes, en cuanto a la difusión, para la gente que está buscando el lugar y no lo encuentra”.

“Estamos con expectativas porque no tenemos a dónde irnos y tenemos muchas cosas que no es fácil llevarlas”, argumentó Vulyscher.

La Red Local de Violencia de Género manifestó en un comunicado que acompañan “la gestión iniciada por las ONGs ‘El Nido’ y ‘Creer Sí’ ante la solicitud del Departamento Ejecutivo local de entregar las llaves de los locales del Mercado Municipal en los que llevan adelante sus tareas de servicio a la comunidad desde hace más de una década”.

Por último, sostienen que “la tarea de estas ONGs viene a complementar, y en muchos casos a suplir, abordajes vinculados a la temática y que las áreas específicas de la Municipalidad en ocasiones no contienen, existiendo por lo tanto una articulación de hecho entre trabajadores y trabajadoras con el fin de mejorar los dispositivos locales y la llegada a quienes los necesitan”.

Tucat afirmó que “la incorporación más importante es que se mantienen las vallas protectoras pero no pueden ser de madera, tienen que ser de una placa de metal sólida y ubicadas al piso inferior a donde se está trabajando. Todo el edificio tiene que estar contenido por una red que asegura que no pueda caer ningún material y también que ante la eventualidad de que algún trabajador caiga, quede contenido en la red”.

La ordenanza “le da la posibilidad al contralor de Obras Particulares no solamente a clausurar la obra sino a exigir medidas alternativa que no están contempladas. Todos los ítems son de control absoluto, cualquier medida que no se cumpla motiva a que se proceda a la intimación y posteriormente a la clausura”.

Críticas por falta de accesibilidad

Respecto a la falta de accesibilidad en la peatonal Anchorena, denunciada por la titular de la Fundación Diser Mara Recondo, Tucat aseguró que “quizás haya que corregir cuestiones de lo que se generó en la cinta asfáltica. No había sido una iniciativa de privados sino que es un proyecto que se votó por unanimidad”.

“Lo mismo ocurre cuando se generan una plataforma en un bar, hay una ordenanza que autoriza este tipo de emplazamientos y que fue votada por unanimidad”, agregó el concejal sobre las tarimas emplazadas en Fuerte Argentino frente a una cervecería.

Por último, señaló que ” cuando un gastronómico ocupa la vereda se cobra un derecho de uso de espacio público. En este momento de cuarentena una de las tasas que no se procede a cobrar es esa. En este caso (por Anchorena) los privados hicieron la inversión y luego de que se termine el plazo deben abonar un canon”.

(Por Mariela Dobal*) ¨El hecho hace a la palabra. La palabra hace al hecho. Como un juego de espejos, hecho y palabra, se crean uno al otro. No hay principio, solo un juego eterno donde se multiplicarán infinitamente¨. Así Malcolm Evans, fiel asistente de The Beatles, definía con simpleza la relación más poderosa para crear sentidos y poder: hechos y palabras.

La comunicación, además de ser un derecho universal, es una herramienta, un puente, una ventana abierta, un camino a transitar siempre. En ese amplio abordaje, la comunicación mediática y por diversas plataformas, es una oportunidad multiplicada para acceder a informaciones útiles, crear realidades, contar historias, aumentar voces y miradas de todos los mundos posibles que habitamos. Desde una perspectiva de derechos humanos, la comunicación es servicio y poder para transformar (a veces, al menos algo) aquello que nos duele o irrita. Es pensar y hacer acciones que busquen cambiar todo, para reinventar estrategias y guiños acordes a la cotidianeidad que se altera y sacude todo el tiempo.

Y… ¿Qué implica la comunicación con perspectiva de género? En principio nombrar a quienes están más silenciadas y ausentes: mujeres y disidencias sexuales, desde un enfoque de derechos en el cual trabajar dignamente, acceder al cuidado de  la salud, no sufrir violencias por la condición de género y progresar en cualquier escenario sociocultural sea una posibilidad latente y no una excepción milagrosa.

Reflexionar sobre la paridad de mujeres y diversidades en los medios de comunicación, acerca de las representaciones de los discursos hegemónicos de roles, oficios, habilidades, apariencia, etcétera y el refuerzo de estereotipos que se escupen a borbotones en las distintas pantallas, nos ayudará a comprender que, lejos de imponer manuales de estilo, la perspectiva de género nos acercará a narrativas más equitativas y justas para contar las realidades que protagonizamos.

El uso del lenguaje, es otra decisión política. Es optar por deconstruir los discursos que perpetúan las discriminaciones y violencias machistas que atraviesan etnias, edades, capacidades, territorios, discapacidades y cuerpos. Todos los cuerpos que no encajen con el sistema que estandariza y establece lo que se compra y vende, aún a pesar de un capitalismo que hace agua por todos lados.

En este contexto, en septiembre, el gobierno municipal presentó un proyecto de ordenanza que aspira incorporar perspectiva de género SOLO en los medios que reciben pauta oficial del Departamento Ejecutivo, Concejo Deliberante y Entes Descentralizados. Textualmente asegura que ¨será inexcusable para percibirla, el abordaje con perspectiva de género de los contenidos que generen y o reproduzcan¨.  ¿Todos los contenidos o con difundir las seis campañas anuales que proponen para visibilizar los derechos de las mujeres bastará? Y en todo caso… ¿Quiénes y cómo controlarán semejante vorágine de producciones? Porque de violencia simbólica y mediática las audiencias estamos inundadas.

Propone también que se difundan las vías de contacto y acompañamiento a mujeres violentadas -exigencia ya vigente por las leyes 26.485 (Protección Integral a las mujeres) y 26.522 (Servicios de Comunicación Audiovisual)- es lógico y necesario. Sin embargo, conocer con precisión cuáles son las respuestas operativas del gobierno local en la materia es también ineludible al momento de brindar esa información.

Consultamos sobre este proyecto de ordenanza a concejalas integrantes de la Comisión de Género, Equidad y Diversidad del Concejo Deliberante. Quien la preside, Analía López, expresó que si bien coincide en su espíritu general, difiere en cómo está planteado: ¨Es fundamental que los medios de comunicación tengan perspectiva de género a la hora de comunicar e informar porque son herramientas importantísimas para sensibilizar y formar opinión en la sociedad. Sin embargo, dicha perspectiva no se agota en esto, en el uso del lenguaje inclusivo, ni de incorporar temáticas específicas. Dicha perspectiva es transversal y debe reflejarse en la paridad laboral -que en los medios de comunicación, como en otras actividades, no existe-, en la igualdad de condiciones de trabajo -igual salario, oportunidades de capacitación acceso a cargos jerárquicos- y en las relaciones interpersonales que se dan en los lugares laborales¨.

Desde otro enfoque, la concejala del oficialismo Soledad Martínez resaltó ¨la importancia que tienen los medios de comunicación en la construcción de saberes y valores, como así también en la formación del ciudadano, por eso es necesario trabajar en el correcto abordaje de las temáticas con perspectiva de género, tanto sobre igualdad como violencia de género. Entendiendo la importancia que tienen estos proyectos tratamos de llegar a un acuerdo y luego hacer los aportes necesarios para enriquecerlo, antes de llevarlo al recinto para que sea votado¨.

Otro de los artículos de la iniciativa establece que serán obligatorias las capacitaciones a los titulares de las empresas periodísticas y que ellos deberán decidir qué personal se formará en la materia. Analía López no comparte este punto: ¨El Ejecutivo tiene la responsabilidad inexcusable, por haber adherido a la Ley Micaela, de capacitar a todo el personal municipal de manera obligatoria y permanente, no es su función abordar la capacitación del personal de empresas privadas. Por otra parte, el proyecto hace mención a los medios de comunicación que reciben pauta, yo desconozco el criterio de otorgamiento y distribución de los fondos destinados a pauta (y me gustaría tener esa información), pero creo que si demandamos perspectiva de género debe ser para todos los medios de comunicación¨.

Ampliamos interrogantes… ¿Desde qué lugar funcionarias y funcionarios, sin perspectiva de género en sus políticas públicas, impondrán capacitaciones en ámbitos privados? ¿Quiénes diseñarán esas capacitaciones y cómo se garantizarán en cada espacio laboral?

Finalmente, se deja por escrito que en caso de incumplimiento de esta normativa, quienes otorgan publicidad oficial resolverán unilateralmente qué hacer. No hay mención alguna de instancias de mediación, reflexión, aprendizajes compartidos, en fin, situaciones que fortalecerían realmente una comunicación más democrática. Una vez más hacen uso y costumbre de la discrecionalidad en el (des)manejo de fondos públicos, en este caso la pauta oficial.

Celia Amorós, filósofa feminista recuerda que ¨contextualizar es politizar ¨. Contextualicemos, ya que estamos hablando de políticas públicas de comunicación.

Más allá de las perspectivas, las mujeres y disidencias sexuales faltamos en los medios. Para decidir contenidos, para opinar y no ser interpretades. Mujeres y disidencias como fuentes de consulta en cada ámbito donde nos desempeñamos con profesionalismo y empatía. Mujeres y disidencias dueñes de la palabra, de la tierra, de nuestros cuerpos y sueños. Con derechos conquistados y permanentemente vulnerados. Mujeres y disidencias políticas y profundamente necesarias en cada comunidad, como esta pandemia desnudó sin descaro. La primera semana de noviembre este proyecto será tratado en comisión en el deliberativo. Abundan las sugerencias, posibles modificaciones y mejoras para su tratamiento y reflexión. Ojalá se abra el debate para la participación activa de personas y colectivos con diversas experiencias y valiosos recorridos. Se trata de renombrar, para visibilizar derechos de todes. De escuchar todas las voces, para que el árbol no nos tape el bosque, otra vez.

*Docente y periodista. Integrante del Colectivo FM De la Calle.

Para el ámbito de la cultura de la ciudad de Bahía Banca el año 2020 será recordado como uno de los más oscuros y ello no es por causas exclusivas de la Pandemia que afecta al mundo sino porque desde el primer mes y el inicio de la gestión de Morena Rossello al frente del área se intentó la destrucción de un modelo de construcción cultural participativo mediante el envió al HCD de la derogación de todas las ordenanzas que sustentan ese modelo.

La movilización de las entidades representativas de los sectores culturales junto con organizaciones sociales y políticas le puso un freno a la iniciativa pero la actitud de destrucción, vaciamiento y destrato a los trabajadores culturales tuvo continuidad y se profundizó.

El modelo Cultural diseñado por el Intendente Héctor Gay e implementado por Rossello ignora permanentemente los requerimientos y propuestas acercadas por las organizaciones para paliar y sostener las fuentes laborales de cientos de trabajadores y no ejecuta el presupuesto del área con el argumento falaz y cínico de que los fondos fueron destinados a atender la emergencia alimenticia, argumento que quedo desvirtuado por el informe que se presentó en el Concejo Deliberante el 8 de setiembre pasado donde se pone en evidencia que mintieron descaradamente ya que ni un solo peso del presupuesto del área fue afectado a la ayuda alimentaria.

Resulta lamentable el grado de incapacidad y desinterés mostrado en momentos tan críticos para el sector por la Secretaria de Cultura: La suspensión de la Comedia Municipal, la interrupción de los talleres culturales y la inacción permanente se tornaron una característica distintiva de esta etapa. Ni siquiera tuvieron la iniciativa de coordinar y apoyar acciones destacadas del ámbito público y privado que paliaron en alguna medida la situación crítica de los trabajadores culturales. En el mismo sentido nos enteramos en estos días que se interrumpió el programa “Serenatas de la Muni” que durante casi 30 años brindo un ámbito de trabajo para músicos locales.

Por lo expuesto y teniendo en cuenta que la comunidad de Bahía Blanca en general y la cultura bahiense en particular no merecen la inacción , la incapacidad y el destrato de este tipo de funcionarios que pretenden echar por tierra años de trabajo participativo que conformo una estructura institucional que es modelo y que ignora y destrata a los trabajadores, convocamos a repudiar esta decisión, a requerir la renuncia de la mencionada funcionaria y a exigir al Intendente Gay que se termine con el modelo de desguace de la Cultura y se garantice la permanencia de los instrumentos participativos de gestión.

COMITÉ POLÍTICO DE EMERGENCIA CULTURAL

Acción Urgente – Asociación Argentina de Actrices y Actores B.Blanca – Asociación de Murgas Bahienses – Bahía Blanca Che – Centro de Estudiantes de la Escuela de Danzas – Coordinadora Estudiantil Artística – CECon: Centro de Estudiantes del Conservatorio – Colectivo Canciones del Sur – Consejo Consultivo Ramas Artísticas – Desdbandadas – Movimiento Federal de Danza Bahía Blanca – Pistas Mestizas – Red de Espacios Culturales Independientes – Título en Construcción – Unión de Músicxs del Sur – Causa Nacional Bahía Blanca – Corriente Nacional de la Militancia Bahía Blanca – Corriente Clasista René Salamanca – Movimiento Mayo – Espacio Progresistas Bahía Blanca – FPV Volvemos – Comunismo Revolucionario Bahía Blanca – Causa Nacional – Cardumen – Frente Grande G83 – Frente Patria Grande – Militancia Peronista – La Watu – Los Irrompibles – Militancia Peronista PJ – Movimiento Popular Liberación – Nuevos Vientos – Nuevo Encuentro Bahía Blanca – Partido Solidario – Agrupación Municipal Integración Ciudadana – Partido del Trabajo y del Pueblo – Partido de la Victoria – Partido Comunista Congreso Extraordinario Bahía Blanca – VAMOS en el Frente Patria Grande – Elías Ferán (ex concejal) – Hernán Herbalejo (Vice Director de la Escuela Media 13 Ex Nacional) – Marime Inchausti (ex concejal) – Manuel Mendoza (ex concejal) – Sandra Reñones (ex Directora de Instituto Cultural y Senadora Provincial MC)- Acciones Feministas – Consejo Local de las Mujeres – Frente Feminista Nacional y Popular – Mala Junta Vamos FG – Organización Feminista del Frente Patria Grande – Agrupación Independiente de Adultos Mayores la Norma Pla – ApyME – CTA.T. – APA (Asoc. Del Personal Aeronáutico) – CTA Autónoma Pcia. de Buenos Aires – CTA Bahía Blanca – Mujeres Rurales- SADOP – S.A.T.E Bahía Blanca (Sindicato Argentino de Técnicos Escénicos) – Secasfpi Anses – Sindicato del Personal de Vialidad Nacional – SMATA – Suteba Celeste – Unión Ferroviaria – FM De la Calle – La Máquina Radial – Red de Comunicadoras Bahía Blanca – Carlos Fabaro – Virginia Linares – Carlos Quiroga concejal del Bloque FdT- Ana Civitella – María de los Ángeles Rosón – Raúl Ayude.

Organizaciones proteccionistas denunciaron penalmente a los responsables del Criadero Von Ziuz por maltrato y crueldad animal. Se trata del veterinario Néstor Rubén De la Puente y la abogada Victoria La Plaza. La denuncia quedó radicada en la UFI Nº7.

Una familia de Buenos Aires decidió adoptar a una perra galga del criadero y expuso en redes sociales las condiciones de maltrato en las que recibieron al animal: pérdida de piezas dentales, mandíbulas rotas, úlceras en los ojos, imposibilidad de caminar, terror a ser alzados, bajo peso, infecciones, una vida entera en una jaula.

Luego de la publicación, varias personas comenzaron a relatar hechos similares con perros del mismo lugar.

“La causa penal está siendo desarrollada y queremos darle conocimiento al público de esta situación. Esto es una cuestión de maltrato y crueldad en términos de la ley, es un delito penal”, comentó a FM De la Calle la abogada especialista de Derecho Animal Regina Adre.

Agregó que consideran que, “independientemente de que es una consideración penal la que está en juego, siempre decimos: mirá en qué situación están la madre y el padre del perrito que compraste. Los criaderos son totalmente reprochables desde el punto de vista ético porque los animales no son cosas, no son susceptibles de comercialización”.

“Es el mismo planteo que se hizo en su momento con respecto a galgos o caballos respecto a las carreras, no quiere decir que todos droguen a los animales, pero como es un negocio es más rentable a que un animal tenga cría permanentemente a que tenga cría una vez cada 5 años”, comentó Adre.

Por último señaló que “desde el punto de vista de criadero como tal, no hay una regulación, se habilita como un comercio, por eso la causa también la tiene le Juzgado de Faltas para ver si cumplen con todos los requisitos”.

(Por Ricardo Vicente López) Educar, enseñar, son palabras de nuestro uso coloquial que damos por entendidas… Tal vez por sobreentendidas, quiero decir que, por tan sabidas, no necesitan explicación alguna. Sin embargo, es precisamente por esa condición: por dar por sabida ciertas cosas no han sido debidamente reflexionadas. Es la razón por la cual no avanzamos para resolver ciertos nudos filosóficos que se parecen al nudo gordiano [[1]]. Debemos partir de una actitud reflexiva crítica respecto de cuáles son los objetivos (implícitos o explícitos) en los que se concentra nuestro sistema educativo.

Me atrevo a afirmar, por mi larga experiencia docente, que no se busca desarrollar el pensamiento crítico. Esto está muy lejos de los objetivos del sistema. Por el contrario, se apela a la tradición memorística: esta confunde saber con memorizar, o dicho de otro modo todo saber es una acumulación de memorizaciones. Esto genera vicios tales que van alejando al alumno de la posibilidad de desarrollar un pensar crítico, un pensar que pregunte y repregunte hasta comprender.  Porque no sabe qué es pensar o, más todavía, reflexionar.

Partiendo de las premisas que sostienen la educación, aún el alumno más brillante (uno “todo diez”) puede saber mucho de lo que memorizó pero no está en condiciones de comprender e interpretar. Esto se ve claramente en el ingreso a las universidades. No ha sido enfrentado a ningún nudo gordiano, razón por la cual no está en condiciones de reflexionar, (salvo cualidades innatas que irá perdiendo en parte). Recuerdo que, siendo yo miembro de una mesa examinadora, quien la presidía, ante una respuesta muy ingeniosa del alumno, lo desaprobó diciendo: “Eso no es lo que yo dije en clase”. Tenía razón, no había respetado el catecismo escolar.

Albert Einstein (1879-1955) afirmaba: «Cada día sabemos más y entendemos menos».

Lo invito, amigo lector, a que me acompañe en este razonamiento: «saber es un verbo cuyo  origen etimológico remite al latín “sapĕre”: «Acción de anoticiarse o adquirir conocimiento de algo» (RAE). Pero ¿qué nos está diciendo Einstein? Pareciera que saber no es lo más importante. Lo que nos sumerge en una cierta zozobra, es la percepción de que la dinámica de los cambios que se avecinan escapa a nuestras previsiones. Se agrega a ello el saber qué expresa esa frase tantas veces escuchada, pero no siempre comprendida en toda su dimensión: «Esta no es una época de cambios, sino un cambio de época».

Lo que nos dice es que gran parte de lo sabido corre el riesgo de ser inútil, porque todavía no estamos en condiciones de discernir qué es lo que es bueno o sirve y qué no lo es. Decía, en la década del treinta, Enrique S. Discépolo (1900-1950): «Ya nadie comprende si hay que ir al colegio… o habrá que cerrarlos para mejorar…» Se trata de un saber que recibimos sin beneficio de inventario, debemos aceptarlo sin derecho a reclamos. Una frase muy iluminadora de Rudyard Kipling (1865-1936), sostenía: «Seis honrados servidores me enseñaron cuanto sé, sus nombres son: cómo, cuándo, dónde, qué, quién y por qué». Estos seis servidores de Kipling no han sido admitidos en nuestro sistema educativo.

Preguntémonos, amigo lector: ¿Cuántos maestros, profesores de todos los niveles, permiten una pregunta en clase? Muchas veces me dijeron alumnos universitarios que ellos tienen las preguntas prohibidas en clase. Una de las respuestas más significativas la leí del doctor Federico Mayor (1934); Director General de la UNESCO: «Uno de los desafíos más difíciles será el de modificar nuestro pensamiento de manera que llegue a estar en condiciones de enfrentar la complejidad creciente, la rapidez y la imprevisibilidad que caracterizan nuestro mundo».

Deberemos pensar una educación acorde con las exigencias de los tiempos futuros. Esto nos impone aceptar las dificultades que debemos superar para comprender las exigencias de la tarea. Más difícil aun en cuanto somos, en gran parte, el resultado de la educación recibida, que ha estado muy lejos de todo ello. La paradoja se muestra así: «pensar una educación para enfrentar toda esta problemática debe comenzar con cambiar la estructura actual de nuestro pensamiento, y en ello deberán estar incluidos todos los docentes». El Doctor Mayor nos anunció que es muy difícil; y lo será cada vez más, en la medida que sigamos encerrados en este paradigma rígido, que es adorado por muchísimos docentes.

Ver, saber, comprender son cosas muy diferentes

Yo creo que el diagnóstico inicial debe partir de diferenciar qué es formar y qué es informar. El profesor José Luis Brea [[2]] (1957-2010), especialista en arte y en filosofía de la estética, nos propone pensar con otra mirada, que nos abrirá el camino hacia una comprensión más amplia respecto de nuestra relación con la realidad: lo que vemos y lo que conocemos:

«Una primera impresión podría hacer pensar que necesariamente ambos escenarios –el de lo visible y el de lo cognoscible– deberían coincidir. Sin embargo, y a poco que reflexionemos, nos encontramos con que el registro de lo cognoscible sobrepasa en mucho el de lo visible: tenemos noticia y conocimiento bien construido de muchos otros datos que los aportados por la visión, y obviamente hay allí mucho de lo conocido al margen de lo originado en el registro de la visión. Lo cognoscible es por lo tanto mucho más amplio que lo meramente visible».

No puedo evitar la tentación de citar al Principito: «lo esencia es invisible a los ojos». Gran parte de esto está ausente en las aulas, el resultado no puede ser otro que formar ciudadanos sin capacidad de crítica y análisis, ciudadanos que no cuestionan nada, sino que sencillamente aceptan lo que leen o escuchan. Así han sido enseñados. Amigo lector, ¿lo estoy escandalizando? Hagamos el esfuerzo de prestar atención a lo qué se dice y se lee en los medios de información – porque no comunican, informan–.  Dicho con otras palabras: el ideal es el alumno sumiso que preanuncia un ciudadano sometido.

Pero hemos convenido que educar -o mejor dicho una verdadera educación- no es simplemente el obligar a memorizar, es mucho más: es formar personas maduras, con capacidad crítica, personas que hagan y se hagan preguntas, que cuestionen. El ideal debiera ser formar futuros ciudadanos creativos, cuya crítica pueda aportar soluciones y conclusiones propias. Personas con autonomía que puedan realizar un examen de cualquier situación y también un auto-examen, aunque, en esos primeros pasos se equivoquen mucho. Eso los obligará a revisar sus propios pensamientos para que puedan detectar el error y proponer su corrección. En definitiva, personas formadas para ejercer la libertad.

Será por tanto, responsabilidad de la tarea docente, ayudar a formar al alumno respetando la etimología de la palabra educar:

«La palabra educar lleva la raíz de la palabra latina “ducere” = guiar, conducir; también, permitir y ayudar a la interioridad para que florezca. La acción docente es apoyar la construcción de ese aprendizaje propio del alumno. Es decir, respetar en la persona su facultad de realizar su propio proceso de enseñanza-aprendizaje, que puede llegar a ser “autodidacta”, aunque no deje de reconocer la necesaria guía del docente. Por ello educar debe ser, entonces, guiar, ayudar en su maduración, conducir, orientar. El proceso del conocimiento supone dos actores: un alumno que va reconociendo sus propias cualidades y capacidades y se prepara a desarrollarlas, acompañado de un guía docente que respeta sus iniciativas y ayuda a corregir los errores. Idéntico significado tiene la palabra griega “pedagogo”, “paidós” = niño y “agogós” = que conduce: el que orienta, dirige, conduce».

El maestro, palabra de origen latino: “magister”: «el que está más experimentado en una actividad cualquiera y por eso dirige, conduce, orienta. Deberá ser un amigo que colabore y busque el desarrollo y la expansión de las mentes de sus alumnos». No debe castrarlos con la memorización autoritaria, sino ser un conductor que fomenta la creatividad y el cuestionamiento. En otras palabras: alguien que enseñe a reflexionar, y por tanto a ser libre.

Pensar, comprender, reflexionar

Porque pensar — algo que es cada vez menos frecuente– nos hace libres, abre el camino de la verdad. La libertad exige un ejercicio responsable de personas atentas a lo dicho y lo hecho, con capacidad de definir lo bueno y lo malo. Equivale a decir: con valores firmes sobre los cuales se puedan construir conductas responsables, con capacidad analítica. Libres en cuanto a que puedan elaborar un pensamiento crítico y propio. Libres para desarrollar las capacidades personales, evitando convertirse así, en autómatas de las sociedades de masas.

Se me podrá decir que esto es un idealismo delirante. Bien, lo admito. Pero las idealidades han sido siempre el faro de luz que nos ayuda a encontrar caminos nuevos, necesarios y posibles. Todo lo dicho se torna urgente en la medida en que la capacidad de manipulación de los públicos masificados sigue avanzando en la cultura occidental. Sobre este tema sugiero consultar mi trabajo El control de la opinión pública.


[1] La expresión nudo gordiano procede de una leyenda griega según la cual los habitantes de Frigia tenían que elegir un Rey. El oráculo sentenció que quien desatara un nudo cuyos cabos se escondían en el interior, sería elegido. nadie había logrado hacerlo.  Cuando Alejandro Magno (356-323 a. C.) se dirigía a conquistar el Imperio persa, en el 333 a. C.,  le presentaron al reto: desatar el nudo. Sacó su espada y lo cortó y dijo «Es lo mismo cortarlo que desatarlo».

[2] Teórico y crítico de la cultura, de nacionalidad española. Fue profesor titular de Estética y Teoría del Arte contemporáneo en la Universidad Carlos III de Madrid y en la Facultad de Bellas Artes de Cuenca, en España.

Imagen: Pawel Kuczynski

(Por Pablo Duca) La boca que come enuncia la ausencia de alimento. Siempre ha sido así, es cierto. El poderoso roba del militante su discurso y sin militarlo lo enuncia. La post verdad en su máxima expresión. Hoy el que tiene habla del que no tiene, solo para defender sus propias pertenencias. Así, el dueño de la 4×4 pide romper la cuarentena “porque la gente se muere de hambre”. Inédito. Personas que nunca militaron ninguna causa por el bien común emergen como las voces del desposeído. Un cántico del mudo. O del que decidió serlo. Las calles fueron tomadas por la derecha antidemocrática y las voces también. Las acciones anticuarentena en las grandes urbes solo responden a 10 o 15 personas del poder económico que podrían pasar dos o tres pandemias sin trabajar. Pero no quieren perder ni un céntimo. Hoy es necesario quedarse en casa. El esparcimiento ha quedado para próximos tiempos. Debe salir el privado de sustento sólido, líquido y constante. El obrero, el changarín, el albañil, el que resuelve el hoy y no el mañana. Ellxs deben salir y yo me debo quedar. Esta vez debe ser así.

Lamentablemente, todo lo que se presumió al inicio de la pandemia fue inexacto. Grandes filósofos contemporáneos imaginaron la caída del capitalismo o incluso algunos, un nuevo comunismo. Malas noticias. El capitalismo permanece, se fortalece y aparece en los lugares menos pensados: en la defensa de la propiedad privada. O el más pensado: Cristóbal Colón diciéndole al indígena que su tierra debe llamarse América.

El porteñocentrismo derrite (desde el nacimiento del puerto como bastión económico) lentamente una idea nacional. Lo mismo sucede con las miradas regionales. El bahiacentrismo exige poder ingresar en un balneario que siempre miró de soslayo, criticó y menospreció y pretende defender su baldío en El Sauce a riesgo de contagiar a 7.000 habitantes que tienen la suerte de vivir en plenitud. Pero, el baldío. Pero, la propiedad privada. Pero, la Constitución. Válgame, Dios. Si es que existe. Habla del aperturismo por hambre (en el medio de una pandemia) el que tiene una segunda vivienda en un país con una crisis habitacional de 4 millones de viviendas dignas. Inédito el resonar de la palabra. Ellxs son los que hablan de hambre. Ellxs son los que hablan de una economía en quiebre. Ellxs son los que se apoderaron de las rutas y las calles. Hablar del hambre desde una camioneta último modelo es menospreciar la militancia. Es ofender a lxs desaparecidxs, a lxs muertxs que defendieron una causa justa, a la palabra defender.

¿Hablan por lxs demás? No, claro que no. Hablan por ellxs mismos. Y para sí. Un susurro que grita y se autocalma. Como el chupeteo del lactante. Pero muerde.

Ojalá podamos sostenernos en pie para desplegar toda la resistencia posible al atolladero del discurso banal. Ojalá aún estemos de pie.

Las calles nos esperan.

Así lo indicó la economista e investigadora del CONICET, Valentina Viego, quien desde marzo realiza un seguimiento de la evolución de las cifras que se publican en torno a los contagios de Covid 19 en la ciudad.  Oficialmente fueron confirmados 4864 en lo que va de pandemia.

Destacó que el reciente blanqueo del Municipio del subregistro de fallecidos por la enfermedad dejó el total en línea con lo proyectado a principios de septiembre.

En la tercera semana de septiembre iba a haber unos 15 fallecidos por semana, esto se cumplió. Saqué el cálculo de que tres semanas íbamos a estar en 20 fallecidos por semana. El día sábado chequee cómo estábamos y me pregunté porqué hay menos, dado que la tasa de letalidad es muy estable. La única posibilidad de que hubiera menos fallecidos era algún cambio en la estructura de edades y fallecidos. Finalmente nos enteramos que se debía a subregistro y la cifra se está cumpliendo”, explicó a FM De la Calle

Detalló que “en Buenos Aires había 3500 casos perdidos, siempre ocurría que las cifras de SISA no tenían todos los casos que tenían los reportes locales, cada jurisdicción tenía que ir actualizando. Acá ocurre al revés, en el reporte local estaba con subregistro. Eso me llama la atención porque en teoría hay un responsable que llama diariamente a los hospitales y tenés la evolución de los casos”.

“Es cierto, no todas las personas fallecen en hospital pero son personas diagnosticadas porque si no no sabríamos. Y si fueron diagnosticadas la Secretaría de Salud tiene que hacer un seguimiento aún si no están hospitalizados. Ahí también hubo algo que falló, no solamente en la funeraria. Eso evidencia que en el sistema del seguimiento no funcionó bien”, afirmó Viego.

En relación al cálculo que se emplea para conocer las proyecciones comentó: “Tenés una tasa de letalidad del 2,5 y 3% de los confirmados que suelen fallecer, eso ocurre a las tres semanas. Si vos estás teniendo 100 casos por día por semana acumulas 700. Y si  de esos sacas el 2,3% tenés la proyección de los fallecimientos que van a ocurrir”. 

La investigadora señaló que “seguimos estando en el doble de casos, 2,2 es el factor de multiplicación. Estamos en el orden de los 10 mil contagiados. Se complican las proyecciones porque hay pocos fallecidos jóvenes, por suerte. Todavía hay pocos como para tener una estimación de los casos verdaderos”.

(Por Nacho Urruspuru*) Dice el dicho que el humano es un animal de costumbres. Y se dice, también, que somos una especie que tiene la capacidad de adaptarse a todo. Es conocido el caso del soldado japonés que vivió por décadas dentro de un improvisado refugio sin enterarse que la Segunda Guerra Mundial había finalizado poco después de que él mismo decidiera confinarse a tal encierro. Piensen en esa capacidad de adaptación. Como el tipo se acostumbró a vivir día, tras día, tras día oculto en un lugar salvaje, inhóspito, inaccesible.

Años, décadas, en soledad viviendo una realidad que no era tal, lleno de miedos y esperanzas estériles a causa de una guerra en la que seguramente él no tuvo mucha responsabilidad. Se le presentó una realidad adversa y él se adaptó. Claro, tal vez un tanto exageradamente, pero el punto importante acá es que se supo adaptar, es decir, fue transformando lo extraordinario y lo excepcional en algo cotidiano, en algo normal.

Hirō Onoda se llamaba este soldado, falleció en 2014. Si bien la segunda guerra finalizó en 1945, no se rindió sino hasta 1974, después de haber pasado casi treinta años sobreviviendo escondido en medio de las selvas Filipinas.

¿Qué tan fuerte puede ser la capacidad de adaptación?, ¿A qué cosas, y a qué realidades nos podemos acostumbrar? Más allá de la compasión o de la ternura que nos despierte la historia de este soldado, uno puede más que pensar que estaba un poco loco pero ¿qué tan distinta es la historia de Hiro Onoda a la nuestra? ¿No sienten que nos estamos adaptando cada vez más a cosas que son inaceptables desde todo punto de vista?

Los pulmones verdes más importantes del planeta están siendo convertidos en cenizas mientras ustedes escuchan esta especie de editorial. Australia, el Amazonas, el impenetrable, el delta del Paraná y Córdoba todos lugares de enorme biodiversidad ardiendo para que gente con más dinero del que necesita pueda obtener mejores y más rápidas ganancias mediante emprendimientos inmobiliarios, plantaciones a gran escala de monocultivos, asentamiento de mega factorías de carne, explotación minera, etc…

Lo leí hace unos días y todavía no me repongo: en el ártico, en el desierto de hielo que es Siberia se descubrieron “Incendios Zombies”, son fuegos sin llama que se propagan por debajo de la tierra congelada, y están afectando a vegetación que hasta ahora jamás de los jamases había sido alcanzada por ningún fuego en la historia de la humanidad. Mejor ni empezar a hablar del deshielo en los polos. Mientras tanto la comunidad científica parece no ser del todo concluyente en relación a la existencia, o no, del calentamiento global. Los líderes mundiales y los organismos internacionales miran para otro lado, y en este contexto absolutamente apocalíptico la única persona con la capacidad de ver las cosas claramente y actuar en consecuencia y sin vacilaciones es una chica sueca, apenas adolescente y con síndrome de Asperger. A Dios gracias por Greta Thunberg. El resto, la mayoría de nosotros, preocupados por si en Fase 3 las cervecerías pueden abrir, o si Messi sigue en el Barcelona. ¿No somos un poco Hiro Onoda cazando algún bicho de la selva filipina para comerla en silencio no sea cosa que nos descubran los soldados aliados? ¿Cuántas veces escuchamos a la pasada en algún informativo cosas como que el 45% de la riqueza mundial es acaparada por el 0.7% de la población mundial? ¿O qué los 40 tipos más ricos del mundo concentran más riqueza que todas las mujeres del África? Alguno me dirá: Nacho estás hablando de problemas estructurales y de escala mundial. Cierto, por ahí no da para andar amargándose por cosas que están tan fuera de nuestro alcance (como lo era la finalización de la Segunda Guerra para nuestro amigo Hiro Onoda). Pero por algún lugar tenemos que empezar. El otro día presencié (virtualmente) un debate donde un trabajador de estas APPS de Delivery defendía la forma en la que lo estaban explotando: “Ellos (por la empresa) te avisan de entrada que no te van a hacer aportes, que no te van a dar un seguro, y que tenés que hacerte monotributista. El que quiere laburar gana plata, es una oportunidad”, decía este trabajador con claro síndrome de Estocolmo. Mientras tanto, la gente sigue pidiendo por esas apps porque le da paja cocinar, o ir a buscar la comida a la roti, o buscar un lugar de comidas donde no exploten a sus repartidores. Somos Hiro Onoda yendo a cagar lejos para que no nos quede el olor cerca del refugio, pero no tan lejos porque por ahí nos descubren los aliados.

¿Podemos acostumbrarnos a que exploten así a nuestros vecinos, amigos o hermanos?

Datos oficiales del Indec esta semana: Argentina: el 40% de las personas son pobres…..

En Argentina el 40% de las personas son pobres.

Acá, en Bahía Blanca: Más de 100.000 Bahiensas y Bahienses son pobres. 1 DE CADA 3.

Acá viviendo en nuestras calles, en nuestra ciudad, en nuestros barrios tenemos 14.000 indigentes, 14 mil.

¿Cómo llegamos a esto? ¿Cómo nos acostumbramos a escuchar estos números sin pensar en las personas y en las vidas que representan?

Como la historia de la rana que ponen en una olla a fuego lento y nunca se da cuenta del peligro porque se va acostumbrando a que gradualmente el agua esté cada vez más caliente.

Todos somos un poco ese soldado japonés, acostumbrándonos a la vida que se nos permite tener.

*Conductor de El Despertar de la Calle.

(Por Pablo Duca) La palabra “desarraigo” está formada por raíces latinas y significa “acción de arrancar raíces”. Sus componentes léxicos son el prefijo dis (divergencia, separación múltiple, de allí el sufijo romance des- que indica la inversión de la acción), ad (hacia), radix (raíz), más el sufijo -icus (igo= relativo a).  En el mundo moderno la plasticidad humana nos permite salir de los lugares conocidos e intervenir las nuevas circunstancias. La cotidianidad se emplaza, emerge y cristaliza. Hasta que se rompe. Nada nuevo bajo el sol o todo es nuevo bajo el sol. Recuerdo a la mirada de mi padre como un pregón: “El arraigo me sostiene”. Lo recuerdo tanto como la energía dispuesta a destrozar en mí mismo ese concepto. Al menos tres amores a distancia, una carrera y un post grado lejos de familia-ciudad-amigxs-parejas. La búsqueda del teléfono pinchado caminando por las madrugadas de La Plata en los finales de los `80 para comunicarnos. Deshabitar la casa luego del divorcio. Elegir la duda por sobre la certeza como leiv motiv. Escribir para buscar. Actuar para buscar. Nunca (o pocas veces) encontrar.

El mundo moderno no se apiada, cambia. No pregunta, cambia. Insiste y muta. La manera de relacionarnos, vincularnos, tratarnos, mirarnos, amarnos, comercializar, comunicar, trabajar y todas las acciones que imaginemos han mutado. El arraigo impide ver la vida desde la vereda de enfrente. La puesta del sol es siempre la misma, clara, presumible. ¿Y si el mundo cambia de la noche a la mañana? ¿Obligaremos al mundo a arraigarse tal como nos sucede a nosotrxs o trataremos de mutar en el mismo sentido? Resignificar también es una manera de desarraigarse. Saberse permeables, plásticxs, flexibles.  No postulo la creencia en una obediencia a órdenes superiores. Claro que no. La rebeldía y las revoluciones son los mayores actos de desarraigo que pudieran postularse. Sólo insisto en la suelta de las ataduras, el vaciado de las mochilas y la apertura ocular como gesto solidario para el cambio. Un pueblo que endurece sus posiciones no crece. Una comunidad que robustece las diferencias no se ambiciona mejor. Dejar atrás aquellas veredas que transitábamos como seguras nos permiten ver otras baldosas como posibles. ¿Serán flojas? Pues sí. Siempre lo son. Pero la posibilidad de mi cambio permite al otrx ser más empático, más benigno, más humanx.

¿Y si solo es cuestión de desarraigarse para sobrevivir?

La licenciada en psicología Adriana Taboada, integrante del Centro de Investigación sobre el Genocidio de la Universidad de Tres de Febrero, que dirige Daniel Feierstein, analizó en FM De la Calle las diferentes respuestas sociales frente a la pandemia. Sostiene que es necesario construir políticas flexibles que se basen en las necesidades de cada etapa, difundir mensajes claros que no relativicen la situación sanitaria y comprender que el virus impacta en el cuerpo pero la enfermedad es social.

Estamos inmersos en una situación planetaria. Nuestro mundo, todo el mundo está atravesado por una situación, por un problema que trae aparejado un vivir bajo estado de amenaza, sufrimiento, pérdidas –no solamente tiene que ver con las muertes, sino en un sentido general, de trabajo, de afectos, de proyecto-, hay niveles de frustración enormes y además todo esto se extiende en el tiempo. No es una situación puntual, intensa, pero que pasa. Llevamos meses y no sabemos cuánto tiempo más vamos a tener que estar viviendo de esta manera.

No todo el mundo puede enfrentar una situación como esta con las conductas más adaptadas, que son las que permitirían poder cuidar y cuidar a otros. Se ponen en juego mecanismos sicológicos que son inconscientes pero el resultado es este, atravesado por la negación, va de un abanico de conductas que pueden resultar locas -como ir y quemar un barbijo- a otras que uno llamaría, como sicólogo, conductas maníacas -como no pasa nada y se abrazan, y agarran la cerveza y toman todos del mismo pico-.

Hay un mecanismo del que niega “este virus no existe y es una cosa conspirativa” a otro mecanismo que es un sí pero no: “existe, pero a mí no me va a pasar”. Ahí entra a jugar un pensamiento mágico. ¿Por qué no me va a pasar a mí? No se sabría. Los seres humanos funcionamos de esa manera pero aquí se masifica una conducta como esa y el resultado es que no se puede cumplir con absolutamente las únicas medidas que se pueden poner en juego para protegernos del virus. No existe otra, no es que a alguien se le ocurrió que esto caprichosamente. En ninguna parte del mundo es posible cuidarse del virus salvo que uno mantenga la distancia, use tapaboca y mantenga la higiene de sus manos. Hasta tanto no haya vacuna que sería una barrera material no existe otra manera que estas.

El tapaboca, la gente cree, en general, que está protegida y en realidad protege al prójimo: no me protege a mí. Yo estoy protegida por el tapaboca del otro. Aquí hay una matriz de la relación con el otro que tiene que ver con la solidaridad, con la colaboración con la cooperación. Cómo yo tengo la posibilidad de cuidar que otro no se contagie. ¿Cómo? Con el tapaboca. “No es salgo sin el tapaboca porque de última si me enfermo, me enfermo yo”. No, no es así. Salir sin tapaboca es exponer al prójimo. Y esa información no logra ingresar.

Respecto de la información. Hay actitudes irresponsable, sí. Pero también hay muchas actitudes no solo responsables sino solidarias. Los y las profesionales de la salud haciendo horas con salarios que no representan su esfuerzo. Comederos que llevan a delante sus actividades con medidas de cuidado. Gestos simbólicos, artistas. Una enorme parte dela comunidad que sí cumple con las medidas de distanciamiento. ¿Dónde debería centrarse el mensaje para que influya positivamente desde el punto de vista de la sicología social? ¿En aquellos mensajes censurables (y evidenciar su carácter reprochable) o centrarse en aquella agenda positiva que refleje todo ese universo que está pensando en el prójimo?

No tengo la respuesta y no hay nadie que la tenga. Es una respuesta a construir porque estamos ante una situación nueva y desconocida, compleja. Uno va ensayando y a veces las respuestas son correctas -por lo menos por un tiempo- y luego hay que ajustarlas. Y hay respuestas que no sirven.

Efectivamente hay comunicadores, políticos y personas interesadas que no trabajan para la vida.

Lo otro que diría es que el mensaje debería ser diferenciado. Yo tengo que pensar en a quién me dirijo para tratar de construir ese mensaje. El problema hoy no son los adultos mayores. Entonces, al adulto mayor yo le tengo que hablar como a cualquier ciudadano pero ese no es el problema que yo tengo hoy en términos sanitarios porque el adulto mayor está cumpliendo. Entonces, quienes no están cumpliendo, de lo que uno ve, es la gente más joven.

Hay que ver también cuáles son los comportamientos en función de las clases sociales. Hay que adaptar el mensaje a quién se lo dirijo.

En cuanto al tema de la solidaridad, hay cantidad de cosas que han podido funcionar en estos seis meses porque hay mucha gente que ha puesto el cuerpo, cuidándose. Los comedores siguen funcionando, la gente sigue alimentándose, cuidándose porque todo ese trabajo social y militante se sostiene. Los profesionales de la salud están pidiendo a gritos el cambio de conducta pero la tarea la cumplen y a veces el riesgo que corren es enorme.

Sí es bueno poder mostrar todo esto pero también creo que hay que poder mostrar -y que no se muestra claramente- la gravedad del problema en que estamos metidos. Porque cuando uno escucha este mensaje: “hay un nivel de contagio alto, amesetado. Se amesetó. Es alto pero se está manteniendo estable”. Lo que la gente escucha no es que el número es alto, lo que la gente escucha es que está controlado. ¿Está mintiendo? No, no está mintiendo. Pero hay algo ahí que está faltando o no está dicho correctamente porque la gente en el marco de la angustia y la negación escucha que hay algo que está controlado.

En Bahía Blanca contrastaron, hasta el regreso a fase 3, ese mensaje claro desde las asociación de profesionales que decía “estamos al límite de la capacidad de internación” y el mensaje del gobierno municipal que decía “está al límite pero está controlado”. Eso da una sensación de no estamos tan mal…

El mensaje es: está controlado. Y no es cierto, no está controlado nada porque tenemos trescientos muertos diarios. ¿Cómo va a estar controlado? Hay que mirar los muertos. Hay un montón de personas que se han recuperado y eso es muy bueno. Pero tenemos trescientos muertos diarios y quién sabe a quién le toca. ¿Quién dice quién va a morir? Si es grande, es cierto, se ha mostrado que hay una situación que facilita la complicación de la enfermedad, pero no solamente eso. La gente cree ahí, nuevamente la negación, como bien lo definió Bolsonaro, la “gripezinha”…

O aquello de que “hay mucha más gente que muere por gripe”…

Todo eso que en un punto es falso. No es que es falso que puede morir mucha gente por gripe. Pero la gripe es una enfermedad conocida. Si requiere terapia intensiva, demanda mucho menos al sistema de lo que demanda esta patología donde se necesita mucha gente para atender a alguien por largos períodos de tiempo. Hay características propias. Es esto que están diciendo los médicos que preferirían una terapia intensiva llena de otros enfermos que de esto. Por el nivel de exigencia. Hay que cuidarlos, hay que estar, no puede ser cualquiera, si ellos no están no puede ir alguien a reemplazarlo.

Y tienen que cumplir un estricto protocolo, además…

Además, con todo el miedo. Y van a su casa. Hace unos pocos días aquí en Buenos Aires falleció una docente. El marido es médico en terapia intensiva y la que falleció fue ella. La enfarmedad circula, el virus hoy está dando vueltas por la patria. Está de paseo por todos lados.

Uno asocia negación con los bares llenos de pibes, la cerveza. Pero hay situaciones de negación mucho más acotadas que no parecerían negación, que tienen que ver con los pequeños encuentros. Uno dice: “bueno somos cuatro, cinco, siete, nos mantenemos a distancia, usamos tapaboca”. Lo que ahí no estamos viendo es que los seres humanos somos gregarios y estamos viviendo hace meses solos, aunque podamos vivir con una familia o con una pareja. Estamos hablando de otra cosa, esta posibilidad de encuentro con otro distinto. Cuando nos pasa esta posibilidad de encuentro tan deseado uno se pone contento. Cuando uno está feliz hace chistes, se ríe, aparece la carcajada, eleva la voz, se empieza a exaltar. Eso es algo natural y espontáneo no es que uno se prepara por estar así. Es una conducta que se nos despierta junto con los otros. Y en ese intercambio espontáneo lo que se va a producir posiblemente en algún momento también tenga que ver con la exposición al virus a través de la saliva porque te bajaste el tapaboca, hiciste un chiste, te reíste, la carcajada. Ahí empieza a circular el virus. Entonces, no hace falta irse al bar. Hay situaciones donde cualquiera de nosotros, en las que yo supongo nos estamos cuidando, podríamos de cualquier manera llegar a una situación de exposición.

Claro y cada encuentro se multiplica por cientos de miles…

Y como estoy contento me acerco porque nosotros necesitamos eso. “¿Y qué nos va a pasar?” Y ahí viene el sí pero no. “Somos poquitos, el tapaboca, la distancia”. Bueno, los encuentros con los afectos no funcionan así.

Se habla mucho de salud, tanto en medios como en mensajes de gobierno, pero no tanto de salud mental. ¿Cuánto se ha hecho y qué se podría hacer, desde el punto de vista de las políticas públicas, para no sólo centrar el mensaje en lo que es el cuidado de salud física sino también al acompañamiento en lo referido a la salud mental de la población?

Para mí hay un gran déficit. Yo llego a esta entrevista a partir de cierto movimiento que se generó por una publicación de Daniel Feierstein con quien trabajo en el Centro de Estudios sobre el Genocidio de UNTREF. Cosas que decimos desde las ciencias sociales pero que hasta aquí no se pudo escuchar que es que el virus es un tema médico –biológico- pero no la enfermedad. Porque el virus impacta en un cuerpo y el cuerpo no es solamente un cuerpo biológico. El virus es uno pero la gente no se enferma igual.

El virus es uno pero acá parece que el problema está en el tipo de conducta social que desarrollamos. Entonces, no es sólo un tema médico. Cuando prendes la televisión o la radio no escuchás a alguien que no sea médico. Sé que ahora entre el grupo de asesores del presidente y en algunas jurisdicciones empiezan a haber otras profesiones. Gente que viene de las ciencias duras porque aquí hay que hacer proyecciones. Están los cientistas sociales, los sicólogos. Ha costado.

Efectivamente, por un lado, hay un tema hoy que es la necesidad de estas otras disciplinas para pensar cómo lograr ser más efectivos en esa prevención que hoy está fracasando en algo. Es parte de eso que fracasa y es tratar de mejorar la respuesta para eso. Pero hay otro tema que es, para poder darle pelea al virus además tenemos que vivir en determinadas condiciones que hacen al aislamiento. Entonces, de eso también hay que ocuparse. No solamente porque lleva a negaciones, por ejemplo, sino por lo que venga después también. Entonces es muy importante poder desarrollar alternativas, propuestas, miradas mucho más integradoras que es un déficit. Porque no solamente el mensaje debería ser diferencial sino ir identificando cuál sería la propuesta para cada momento. En abril estábamos de una determinada manera y ahora en setiembre emocionalmente estamos de otra. Porque llevamos muchos meses así y vamos a tener que estar muchos más. Yo no sé cómo vamos a estar en noviembre o en diciembre.

Las respuestas de abril pudieron ser unas. Las que tendríamos que tener ahora tal vez son distintas. Y tal vez para diciembre deberíamos pensar alguna otra cosa también. Esto es muy complejo y no hay una respuesta o dos respuestas. Hay que estar con mucha flexibilidad y todo el tiempo observando si lo que pasa hoy es lo que estaba pasando el mes pasado.

Cuando lleguen las fiestas y el verano ¿te imaginás? A mí hoy me parece un delirio esto de ir de vacaciones. Uno ve las playas en el mundo y decís: es una locura. Es como si estuvieran viviendo un tiempo normal, que no lo es. Ahí está Europa de nuevo con serios problemas.

Creo que hay que pensar que el tema es complejo, que no hay una sola respuesta, que si se encuentra alguna es ahora y habrá que ver después si sigue sirviendo y seguir pensando junto con otros.

(Por Suteba Bahía Blanca) En la provincia de Buenos Aires 1.240.000 familias tienen problemas de vivienda. El 50% porque necesita una vivienda y el otro 50% porque necesita mejorarla o ampliarla para vivir dignamente.

En cuanto a villas y asentamientos hay registrados 1807 barrios con graves problemas sociales, urbanísticos, ambientales y de servicios públicos.

La contracara de tantas necesidades es que el Estado ha avalado las ocupaciones ilegales y la violación sistemática de las normas cuando las llevan adelante grandes emprendimientos privados de urbanización bajo la lógica del negocio inmobiliario. En los últimos años en la Provincia se han construido 500 barrios privados sin permiso pero cuentan con apoyo estatal para grandes inversiones en infraestructura que proveen los servicios y la pavimentación de calles de acceso.

Son habituales también las excepciones a los Códigos de planeamiento urbano que promueven las intendencias y respaldan Concejos Deliberantes para facilitar la construcción de lujosas propiedades horizontales y barrios cerrados sobre áreas de humedal. En Bahía hace poco se aprobó una excepción al Código para habilitar la construcción de una torre de 20 pisos en Sarmiento al 1300 donde estaba la fábrica de colchones Fabra Fons. La ganancia para los inversores inmobiliarios por estos pisos de lujo se estima en 9 millones de dólares.

La triste paradoja del capital coloca en situación de “derecho” a los grandes negocios con la tierra mientras las necesidades de miles para que se cumpla con el derecho constitucional a la vivienda son estigmatizadas como delitos.

La pandemia, además de los padecimientos que origina sobre la salud pública, ha profundizado estas desigualdades. La pérdida de trabajos estables y temporarios y el aumento del precio de los alquileres agravan las penurias del déficit habitacional.

Entre docentes muchas de nuestras compañeras y compañeros deben trabajar al menos un cargo para poder pagar el alquiler, desempeñando el segundo para lograr la subsistencia diaria sin poder llegar a tener una vivienda propia que impida el desgaste cotidiano al que se ven sometidas. El derecho a la vivienda les está literalmente negado. Y esto se evidencia cuando en promedio se necesitan 362 sueldos mínimos de $16875 para acceder a un terreno de U$D 60000. Básicamente 30 años de sueldos mínimos.

SÍ AL DERECHO A LA VIVIENDA.

En la entrega de bolsones en las escuelas los y las docentes verificamos día a día cómo se multiplican las necesidades más acuciantes.

Por citar sólo un informe alarmante la Unicef estima que a diciembre 2020 la cantidad de niñas y niños pobres pasaría de 7 a 8,3 millones. Pertenecen a familias que tienen que resolver minuto a minuto cómo subsistir y entre las penurias cotidianas está muchas veces, el techo que los ampare y la posibilidad de cumplir con los resguardos frente al coronavirus.

Sin dejar de repudiar a todo aquel o aquella que quiera lucrar con las necesidades de las personas, sí decimos con toda nuestra fuerza que criminalizar la lucha por la tierra va de la mano con la negación de derechos.

Los mismos políticos que en campaña enarbolan discursos sobre la igualdad ahora compiten en declaraciones amenazantes y discriminadoras.

La estigmatización y criminalización, parecen ganarle a aquello que nuestra legislación garantiza como derechos.

Por ejemplo el artículo 36 de la Constitución provincial marca con toda claridad: “la Provincia promoverá el acceso a la vivienda única y la constitución del asiento como bien de familia; garantizará el acceso a la propiedad de un lote de terreno apto para erigir su vivienda familiar única”.

Tampoco se acuerdan, claro, de la ley provincial 14449 de Acceso Justo al Hábitat que define el derecho a la vivienda y a un hábitat digno y sustentable.

Por contrapartida la apropiación de tierras públicas por parte de quienes más tienen ha sido norma en la historia nuestro país comenzando la que se llevó adelante sobre la base del genocidio primero, seguido del reparto entre pocos propietarios de centenares de miles de hectáreas de tierras comunitarias indígenas y campesinas.

Nuestra ciudad también es y ha sido testigo de estas apropiaciones de tierras fiscales para la especulación inmobiliaria y el lucro privado, contando en estos casos con las complicidades políticas y judiciales Si las pandemias del siglo XXI creadas por el capitalismo exigen distanciamiento, luchemos y exijamos al estado la tierra y la vivienda para vivir dignamente y para producir nuestros alimentos.

Exijamos nuevas escuelas y hospitales públicos, nuevos barrios y planes de construcción de viviendas Y rodeemos de solidaridad y apoyo a las genuinas recuperaciones de las familias que reclaman por el derecho a la tierra junto a las facilidades para poder pagarlas.

La tierra es de lxs que la habitan y la trabajan.

Despojarnos del derecho a informarnos es sepultar una necesidad social que reduce el acto de informar al capricho de una guerra ideológica alienante. Despojados de nuestros derechos, nos hacemos parásitos de generalizaciones abstractas que obran como “verdades” placebo. Es la  burocratización de la verdad.

Fernando Buen Abad Domínguez

(Por Ricardo Vicente López) Vuelvo a un tema sobre el cual ya he escrito  unas cuantas notas en esta columna [[1]]. Me obliga a ello la publicación de algunas notas sobre lo que denominan la imposibilidad de lograr la manipulación de la opinión pública. Éstas, que exhiben una gran ignorancia sobre la historia de los temas de la comunicación pública, aparecen como conclusiones de algunas manifestaciones de periodistas. Por diversas razones, en las que no quiero entrar aquí, los defensores de su profesión, a quienes les importa más su salario que la verdad, argumentan que el ciudadano de a pie es libre de leer o escuchar lo que mejor le parezca. Sólo deben cambiar de canal utilizando el instrumento libertario: el control remoto. Este instrumento lo convierte en amo de sí mismo y lo protege de cualquier intento de restringir su libertad de elección.

Tal vez, una primera aproximación nos la pueda ofrecer la RAE, dice que «Elegir: es escoger o preferir a alguien o algo para un fin», además dice que «Optar: es escoger una posibilidad entre varias». El problema es cuántas son las varias de las que se habla. Es evidente que elegir una de las muchas que existan no es el mismo que hacerlo entre dos o tres.

Agrego acá la repercusión que tuvo, en su tiempo, la publicación del libro Apocalípticos e integrados (1964) del Profesor universitario Umberto Eco [[2]] (1932-2016). A treinta años de su publicación el Blog cultura.wordpress.com (23-3-2016) le dedicó una larga nota reivindicando la tesis que sostenía el autor respecto de lo que denominó la “guerrilla semiológica”:

«A más de tres décadas de la publicación de su libro Apocalípticos e Integrados, se retoma el debate en torno a la influencia de los medios en el cual sostuvo su tesis ya célebre sobre la imposibilidad de controlar la opinión pública, defendiendo el protagonismo de la recepción. “Es el público quien re-construye los mensajes a partir de sus propios códigos que varían según los diversos contextos sociales y las variables psicológicas de cada individuo”. Es interesante observar cómo reformula conceptos de uno de sus ensayos más lúcidos sobre el problema de los medios y la cultura de masasUna guerrilla entendida como un llamado a la responsabilidad individual y comunitaria frente a los avances de la cultura de masas: propicia el análisis, agudiza el sentido crítico, para evitar la recepción pasiva, éste sería el principal desafío de la cultura mediática».

Amigo lector, voy a reproducir y comentar sus tesis para después ofrecerle mis opiniones críticas. Con un sorprendente título El público le hace mal a la televisión Umberto Eco publicó en el diario La Nación (mayo de 2004), una nota en la que recupera y reformula la tesis de su libro de 1964:

«Tal vez ése es el asunto. En los años sesenta y principios de los setenta se decía en diversos lugares que sin duda la televisión (y en general los medios de comunicación masivos) es un instrumento potentísimo, capaz de controlar aquello que entonces llamábamos el “mensaje”, y que al analizar ese mensaje era posible ejercer influencia sobre la opinión de los usuarios y hasta directamente moldear su conciencia».

Es evidente que el Profesor comenta, con mucho escepticismo, que esto que “se decía” era una simple opinión de personas asustadizas y de poca confianza en la capacidad analítica sobre la información pública: la sola mención de la posibilidad de manipular la opinión pública era una mera fantasía. ¿Por qué podía sostener esto con tanta certeza?:

«Pero se observaba que aquello que el mensaje decía intencionalmente no era necesariamente lo mismo que leía el público. Los ejemplos más obvios eran que la imagen de un corral lleno de vacas es “leída” de manera diferente por un carnicero europeo que por un brahmán de la India; que la publicidad de un automóvil Jaguar despierta el deseo de un espectador adinerado y provoca frustración en un desheredado. En suma, un mensaje apunta a producir ciertos efectos, pero puede chocar contra situaciones locales, con distintas disposiciones psicológicas y deseos, y producir un efecto boomerang».

Dice un poco más adelante, dándole mayor peso argumentativo:

«Y en ese punto se introdujo el segundo fenómeno, que en su momento fue definido como “guerrilla semiológica”. Se explicaba así: si alguien tiene el control de la emisión, no se puede ocupar esa silla ante la cámara, pero idealmente sí puede ocupar la silla ante cada televisor. En otras palabras, la guerrilla semiológica consiste en una serie de intervenciones y actuaciones producidas, no desde el sitio de partida del mensaje, sino en el lugar al que llega, induciendo a los usuarios a discutirlo, a criticarlo, a no recibirlo pasivamente».

Un primer comentario: amigo lector, ¿puede Ud. imaginarse el regocijo del viejo diario de la oligarquía, pudiendo publicar, con la pluma de un famoso y acreditado académico que los grandes medios de información están incapacitados para manipular la opinión del público, (uso este verbo “manipular” porque es el que utiliza Noam Chomsky en la nota Nº 1).

Y es nada menos que el Profesor Chomsky, Emérito del Instituto Técnico de Massachusetts, (el famoso MIT), Lingüista, Filósofo, Politólogo estadounidense, quien sostiene lo contrario. La diferencia que yo observo entre estos dos importantes académicos es su posición ideológica. En el caso de Chomsky es clara su rechazo a la Guerra de Vietnam; sus marchas por la defensa de los derechos humanos y políticos de los pobres y los negros; sus denuncias contra la prepotencia militar estadounidense. Por el contrario, el pensamiento, las actitudes y los compromisos del Profesor Eco no estuvieron siempre del lado de los explotados.

Sin embargo, me sorprende la ignorancia de Eco respecto de los estudios e investigaciones que comenzaron en los EEUU en la segunda década del siglo XX. Para dar algunas aproximaciones al tema cito un párrafo del libro de Chomsky El control de los medios de difusión – Los espectaculares logros de la propaganda, (Editorial Crítica – 2000):

«El papel de los medios de comunicación en la política contemporánea nos obliga a preguntar por el tipo de mundo y de sociedad en los que queremos vivir, y qué modelo de democracia queremos para esta sociedad… Hay dos conceptos distintos de democracia. Uno afirma que la gente tiene a su alcance los recursos para participar de manera significativa y los medios de información son libres e imparciales. La otra idea de democracia es la de que no permite esa  libertad de la gente y los medios de información están fuerte y rígidamente controlados. Quizás esto suene como una concepción anticuada de democracia, pero es importante entender que ésta es la democracia que hoy tenemos».

Amigo lector: lea los periódicos, escuche la radio, mire la televisión, después haber prestado atención a todo esto, descubrirá que estamos sumergidos en un medio cultural dominado por las diversas variantes de la propaganda de las multinacionales. Es, en realidad, lo que consumimos. El Doctor Eduard Bernays (1891-1995) fue publicista, periodista e inventor de la teoría de la propaganda y las Relaciones públicas. Fue sobrino de Sigmund Freud del cual utilizó, en los EEUU, las concepciones sobre el inconsciente y la posibilidad de la persuasión del self (el sí mismo) en el ámbito publicitario masivo. En el libro La Propaganda (1927), escribe:

«La manipulación consciente e inteligente de los hábitos y opiniones organizados de las masas es un elemento de gran importancia en la sociedad democrática. Quienes manipulan este mecanismo oculto de la sociedad constituyen el gobierno invisible que detenta el verdadero poder que rige el destino de nuestro país. Quienes nos gobiernan, moldean nuestras mentes, definen nuestros gustos o nos sugieren nuestras ideas. Son en gran medida personas de las que nunca hemos oído hablar».

Otro investigador importante fue George Gerbner (1919- 2005) Licenciado y Doctorado en Periodismo por la Universidad de California, Berkeley, un estudioso de la Teoría de la Comunicación; se especializó en los efectos que produce la televisión en la sociedad. Escribió:

«Los medios comerciales de comunicación están provocando, al menos, tres efectos principales. El primero, tiende a reforzar la despolitización de la gente; segundo, tiende a desmoralizar a la población convenciéndola de que es vana toda esperanza de cambio: aceptando la realidad tal cual es. Tercero, es la producción de realidades paradójicas. Se verifica un mayor, y creciente, acceso a la recepción de medios y, los medios están cada vez en manos de menos. Son los grandes medios los que exaltan la importancia de la libertad de expresión en la vida de la sociedad, especialmente porque son ellos los que poseen los mayores centros de información. La libertad de expresión se ha ido convirtiendo en la libertad comercial para conducirla».

Amigo lector, para mí es todo un desafío responder a un intelectual de la importancia de Umberto Eco, pero estoy obligado por el compromiso asumido con Ud. Tal vez, una hipótesis que puede intentar explicar lo que dice el Profesor Eco es que ha pertenecido a un medio académico, alejado del ciudadano de a pie. Agrego a ello las importantes diferencias culturales entre el ciudadano promedio europeo y el ciudadano medio estadounidense. Le sugiero, para este tema, la lectura de mi trabajo La cultura Homero Simpsonel modelo que propone la globalización, en la página www.ricardovicentelopez.com.ar, Sección Biblioteca.


[1] Debo citar, una vez más, un trabajo mío publicado en la página www.ricardovicentelopez.com.ar El control de la opinión pública, o el trabajo de Noam Chomsky, El control de los medios de comunicación, que puede leerse en www.voltairenet.org/article145977.html. Debe agregarse las notas publicadas en la columna Reflexiones Políticas de la página kontrainfo.com.

[2] Hoy está un poco olvidado por lo que voy a recordar sus antecedentes: se doctoró en Filosofía y Letras en la Universidad de Turín; fue Profesor en esa universidad, además de la Florencia y la de Milán; en la Universidad de Bolonia ocupó la titularidad de la cátedra de semiótica; autor de la novela El nombre de la rosa.

(Por Astor Vitali) Sin hacer consideraciones, en esta oportunidad, sobre el despliegue mediático, nos referiremos a la actitud que debe tomar el universo político democrático y quienes están en ámbitos de gobierno respecto de un caso de desaparición forzada y particularmente en torno del caso de Facundo Castro.

Cristina Castro, su mamá, es quien junto a Luciano Peretto y Leandro Aparicio, encabeza la campaña por pedido de Justicia. El miércoles se supo que el cuerpo encontrado en Villarino Viejo es el de Facundo. De más están todas las especulaciones hasta que los peritajes culminen. Mientras tanto, el reclamo de justicia por parte de la familia de Facundo y también por parte de la querella institucional, representada por la Comisión Provincial por la Memoria, sigue siendo desaparición forzada. Ahora se agrega, seguida de muerte. Todo lo demás es chimichurri.

Mientras lo que se está señalando es la responsabilidad de la policía bonaerense, permanecen en el gobierno dos actitudes que no tienen posibilidad de convivir. Por un lado, el presidente Alberto Fernández recibió la semana pasa a Cristina y es claro que a partir de allí se movieron los hilos para avanzar en una investigación que venía remolona y con ocultamientos hacia la querella. El gobernador de la provincia de Buenos Aires sostuvo públicamente que no va a encubrir a nadie. Sin embargo, no logró darle a Cristina ningún elemento sólido que inspire confianza durante la reunión que sostuvieron.

Por su parte, la misma provincia que gobierna Kicillof sostiene a su ministro de Seguridad, Sergio Berni. Aquí hay un problema de consistencia. Berni le dijo a Cristina, en principio, que iba a devolver a Facundo con vida. Cuando era la propia bonaerense la última que lo vio con vida. Luego, por presión militante, termina tomando el caso la Justicia federal, pero para ese entonces el entorno de Facundo ya había recibido presiones de la bonaerense de esta fuerza de seguridad y manipulado prueba.

No conforme con hacer ese tipo de declaraciones de show televisivo sobre un tema de tamaña gravedad institucional, Berni luego pasó a la ofensiva y se puso al frente de una campaña de desprestigio contra Cristina, contra la mamá de la víctima, púbicamente, con presentaciones diarias en canales de televisión y radios.

La campaña se basa en decir que no había elementos para involucrar a la bonaerense en un caso de desaparición forzada. Tesis que no sólo no estaba descartada en la investigación sino que fue ayer ratificada por los fiscales que hubo que sumar para que el caso no se tornara más bochornoso de lo que es. De hecho, en las últimas horas se emitió un comunicado oficial en el que se asegura de que la investigación “gira en torno a la desaparición forzada de Facundo Astudillo Castro seguida de muerte, con las connotaciones y particularidades que este tipo de causas conllevan y el trágico desenlace que, finalmente, se acreditó”.

La campaña de Berni desplegando falsedades y amenazando continuó con decir en todos los medios que los abogados de la querella iban a sufrir las consecuencias de la acción legal. Todo esto, ante algunos personajes periodísticos que sepultaron la herramienta de la repregunta, lo decía afirmando que “no tengo acceso a la causa pero la investigación asegura que” y una serie de vaguedades para desvincular a la bonaerense. Que se informa por Germán Sasso. Dio credibilidad a la testigo “H” que, causalmente, es incorporada a la investigación por efectivos bonaerenses. Y es el principal elemento que utilizaron para intentar correr el eje de la investigación. En otras palabras, en medio de la búsqueda de una persona cuya familia denuncia desaparición forzada por parte de la policía bonaerense, el ministro de Seguridad se abocó a llevar adelante una campaña de desprestigio, atacando a la familia de las víctimas. Todo esto mientras se investiga, con plena conciencia de que los funcionarios judiciales vinculados a la familia militar son susceptibles de influencia de contexto. Berni llevó adelante una campaña a lo Bullrich con Maldonado para interferir en la opinión pública y, como se sabe, la opinión pública influye en las investigaciones.

Frente a este cuadro de situación, la política democrática debe posicionarse sin dar lugar a interpretaciones débiles ni confusiones: debe retirar de su cargo al funcionario que encabezó una campaña contra la familia de la víctima. En este contexto, decir –como se dijo- que “ahora está investigando la justicia federal, no vamos a encubrir a nadie y a hay que esperar a que resuelva la Justicia” es una postura que tolera que un ministro castigue públicamente a la familia de un pibe que denuncia su desaparición forzada.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires sostiene a Sergio Berni en su cargo y esto atenta con el compromiso que el estado argentino –y sus provincias- tienen en materia de Derechos Humanos. A esta altura la pregunta no es ¿por qué Berni debe ser desplazado? La pregunta es ¿por qué Kicillof aún sostiene a Berni?

Podríamos sumar sus declaraciones antipopulares respecto de la represión a las decenas de miles de familia que no tienen techo o las declaraciones que sumó esta semana contra las organizaciones sociales y el derecho universal a percibir un ingreso, declaraciones que lo ponen en un claro lugar de la derecha política. Sin vueltas.

Es insostenible la presencia de Berni en un gabinete provincial que se manifieste de corte democrático, sólo por el hecho de perseguir públicamente a una familia pobre cuyo pibe fue víctima de violencia institucional.