Profesionales del Instituto para el Desarrollo Económico y Social “Stella Maldonado” de la CTA De los Trabajadores realizaron un análisis del presupuesto provincial proyectado para el 2021.

“Se trata de un presupuesto que supone déficit, gastos que aumentan por encima de los ingresos atendiendo la crisis económica de la provincia y el país. Es un presupuesto expansivo, no es que aumenta significativamente el gasto pero sí cambia su composición”, dijo a FM De la Calle el investigador Andrés Wainer.

Subrayó que “aumenta el gasto en servicios sociales y económicos, inversiones en infraestructura, salud y educación y lo que se reduce significativamente son los pagos de intereses de deuda que tienen que ver con el proceso de reestructuración de la provincia”.

Otro de los ejes que se destacan es que “el grueso de los incrementos del gasto va para gastos de capital que tienen que ver con la inversión real. Esto, por un lado, es necesario para recuperar la infraestructura de la provincia y además genera empleo y permite dinamizar la actividad económica”.

El proyecto presupone que se va a reestructurar la deuda aunque el plazo para la negociación del gobierno y los acreedores cierra este viernes. “Todavía no sabemos cómo va a terminar eso, si se lo compara con lo que se gastó en el 2019 se ve que el pago de intereses se reduce en un 56%”.

En caso de no haber acuerdo “habrá que ver lo que se negocia -dijo Wainer- o si entra default y no paga. La característica distintiva tiene que ver que incrementa el déficit en el gasto primario, es un déficit mas virtuoso porque se gasta más en gastos sociales reales y no en la deuda. En ese presupuesto hay un esquema para financiar ese déficit que si no se llega a un acuerdo se verá cómo financiarlo.”

En relación al empleo público mencionó que “se espera es incrementar los cargos de planta permanente y transitoria en Seguridad y Salud y Derechos Humanos y también la cantidad de horas cátedras del programa FINES y apoyo escolar post pandemia. Se planean crear un poco más de 13 mil nuevos cargos”.

“En la estructura del recurso se ve mayor progresividad, en recursos tributarios aumentan aquellos impuestos vinculados a automotores, inmobiliarios y sellos y, menos, los ingresos brutos. Otro de los recursos que se suman son los fondos coparticipados con la Ciudad de Buenos Aires y que ahora van a la provincia”, comentó.

Por otro lado, “se da la discusión de cómo se distribuye en los municipios, hay un pequeño cambio en el Fondo de Incentivo Docente que se busca distribuirlo con mayor peso en la cantidad de alumnos y no tanto con la superficie o tamaño físico del municipio”.

María Julia Eliosoff y Agostina Costantino, economistas y columnistas de FM De la Calle, analizan las políticas públicas del Municipio desde una perspectiva feminista. “La transversalización refiere no solamente a pensar las políticas públicas como algo vinculado a la violencia sino a que cada secretaría, dirección y coordinación pueda diseñar e implementar políticas de género”, afirman.

“Se habla de tres categorías de políticas públicas: las que son neutras al género, el Municipio implementa una política y supone que impacta de la misma manera en mujeres varones y personas LGTBIQ, en realidad son ciegas al género; por otro lado están las que son sesgadas al género, van a un determinado perfil, no necesariamente apuntan a disminuir las brechas; y, por último lado, las políticas sensibles al género, que reconocen las brechas y buscan transformar esas relaciones”, explicó Eliosoff.

En una primera exposición del estudio, la economista agregó que “cuando se habla de políticas de genero desde el Municipio se lo hace sobre las que apuntan a lo que entendemos como violencia de género, que están conformadas básicamente para y por PROMOVER, que brinda atención a situaciones de violencia. Hay claramente un sesgo hacia eso, si se ingresa a la Dirección de Políticas de Género, lo primero que te dicen es porqué es importante denunciar como si solo fuera violencia”.

A esto se le suma que “en áreas de Empleo está el seguro de capacitación y empleo, que tiene una línea especifica para mujeres en situación de violencia y el apoyo a las ONG`s y a la Red Local contra la Violencia de Género. Es claro que la mirada está solamente en las cuestiones de violencia”.

Respecto a la Ley Micaela -la cual obliga a todos y todas las trabajadoras de los gobiernos nacional, provincial y municipal a capacitarse en temáticas de violencia de género- “recién el jueves pasado el HCD pudo adherir. Se han hecho algunas capacitaciones pero no está claro a cuántas personas y en qué modalidad”.

Eliosoff afirmó que la Secretaría de Políticas Sociales tiene “una mirada familiarista y asistencial, en enfoque de las políticas sesgadas al género: son para las mujeres porque son para familias, niños y adolescentes. Los programas de asistencia directa, tarjeta social en su mayoría, tienen como beneficiarias a estas mujeres. Son políticas que no contribuyen a desandar los caminos de la feminización de la pobreza y brechas de ingresos”.

En el área de Salud “la Red de Profesionales por el Derecho a Decidir logró garantizar abortos en muchas unidades sanitarias y, por cuestiones presupuestarias, hay muchas necesidades que están sin cubrir”.

“La transversalización refiere no solamente a pensar las políticas públicas como algo vinculado a la violencia sino a que cada secretaría, dirección y coordinación pueda diseñar e implementar políticas de género. Esto no tiene que ver con género = mujeres sino con generar mecanismos que desarmen esas relaciones de poder que se traducen en desigualdades”, explicó.

En ese sentido, subrayó la necesidad de contar con “estadísticas para tener datos concretos, pensar cuestiones como la pobreza de tiempo, cuestiones vinculadas a los cuidados. No solo pensar en violencias sino políticas con perspectiva de género en ingreso, salud, cultura, adultos mayores, hábitat e infraestructura”.

Sindicatos y organizaciones populares realizaron una Jornada de Lucha frente a las negociaciones en curso y la presencia en nuestro país de una nueva misión del FMI.

“El gobierno plantea que el FMI es más amigable, nosotros vemos lo contrario, no creemos en ninguna dulcificación ni en que se vuelvan amigables quienes prestaron 47 mil millones de dólares para facilitar la reelección de Macri. Esa plata nadie la vio, se la fugaron. Esa gente viene a asegurar que se siga pagando la deuda ilegal y fraudulenta”, dijo a FM De la Calle el secretario de la CTA Enrique Gandolfo.

En cuanto a la política económica del gobierno afirmó que “estas semanas van en sintonía para hacer buena letra: la primera medida es la presentación del presupuesto en donde se eliminan el IFE y las ATP; otra señal es el cambio en el índice de la movilidad jubilatoria; y la tercera, que va a verse en el tiempo, es el aumento de las tarifas de los servicios públicos”.

“Dar estas señales para contentar al FMI es ir en sentido inverso de las necesidades de la mayoría”, apuntó.

En relación al aporte extraordinario de las grandes fortunas, insistió en la necesidad de una réplica local “con las grandes empresas vinculadas a la industria petroquímica”.

“El proyecto nacional va a en un buen camino, es insuficiente pero va en buen camino. Va en el sentido de tocar intereses mínimos, son 9 mil personas, casi se les pide permiso. Tiene que haber un debate público en ámbito local, con concejales, con representantes del Municipio, con las grandes empresas”.

El proyecto sobre la contribución extraordinaria se analizará mañana en la Cámara de Diputados. El oficialismo descuenta su aprobación con votos propios y aliados. Juntos por el Cambio manifestó su rechazo y el Frente de Izquierda su abstención.

“La objeción del FIT es significativa. Una parte no trivial va para financiar el fracking en Vaca Muerta, algo que sistemáticamente denunciamos como un ecocidio, un desarrollo insostenible. Otro porcentaje va a préstamos a pequeñas y medianas empresas y hay que ver cómo las definen”, dijo el economista Francisco Cantamutto.

Propuso “pensar contribuciones especiales a quienes obtuvieron grandes ganancias en los últimos años en dimensiones locales. Tendríamos antecedentes en varios municipios de la provincia de Buenos Aires que lo han aprobado, hay espacio para avanzar y apoyar a los múltiples sectores que han sido afectados durante este año terrible y no recibieron apoyo sostenible por parte del gobierno municipal”.

Por otro lado aseguró que la carta que el bloque de senadores y senadoras del Frente de Todos envió al Fondo Monetario Internacional “es un documento bastante duro”.

Sin embargo, el columnista de FM De la Calle destacó que “no pide anulación, ni quita, ni juicio sino que reconoce problemas no solo en torno al rol de la deuda sino, además, la existencia de problemas en cuanto a los actos administrativos que sustentan en acuerdo con el FMI”.

“La inexistencia de cualquier regulación en cuanto al monto que prestó el FMI a Argentina, el problema de haberle prestado por encima de sus cuotas y para financiar la fuga de capitales. Además, no existen actos administrativos que habilitaran a Macri a contraer deuda. Como esto no estaba, no se entiende para qué se llegó al acuerdo, no hay razones, no hay estudio de prefactibilidad, no hay consenso explícito para tomar la deuda, son actos que están denunciados ante la justicia”.

“De lo que hablan (en la carta) es de la corresponsabilidad, el Fondo debería hacer un esfuerzo también. En la coyuntura actual el FMI sigue funcionando como funcionó durante la era Trump y lo dejó en claro cuando apoyó la reestructuración con los acreedores privados donde dijo que la deuda era insostenible pero que tenían que hacer el esfuerzo”.

Cantamutto señaló que “el gobierno va a tratar de negociar este acuerdo, pasar de stand by a uno de facilidades extendidas de cuatro a diez años, un horizonte más amplio para conseguir los fondos y que va a requerir reformas estructurales”.

“Dentro de esas reformas puede estar la laboral. Habrá que ver cómo se comporta la CGT que no tenía una postura muy combativa. Y otra es la reforma previsional, el cambio de fórmula del régimen jubilatorio que se puso en vigencia la semana pasada, por ejemplo”.

“De aquí a febrero-marzo del año que viene planean cerrar, no es lo previsto que esta misión se vaya con un acuerdo cerrado. Para que se cierren las conversaciones y se discuta en el Congreso no creo que se resuelva en la inmediatez. No se puede deslindar este hecho de -tras meses de dilatarlo- poner en discusión el aporte extraordinario. El FMI no se opone a esta discusión”.

El economista Francisco Cantamutto explicó a FM De la Calle los resultados de la segunda parte de la encuesta sobre endeudamiento de los hogares en Bahía Blanca.

Señaló que, según la consulta que alcanzó a mil personas, “prácticamente la mitad de los hogares en Bahía está teniendo deuda, por lo menos al momento del revelamiento en la segunda mitad de junio”.

“En los hogares en villas o asentamientos, esta proporción supera la mitad. Encontramos un dato que nos pareció importante y es que no hay relación entre endeudamiento y nivel educativo, desterrando estos prejuicios de que los hogares pobres se endeudan porque no saben administrar”.

El economista agregó que “hay una mayor propensión a tener deuda durante el tramo activo de la vida laboral: los más jóvenes y las personas de mayor edad tuvieron menos deudas. Había más cantidad de deuda en personas que se dedicaban a la actividad empresarial que en la producción informal o en personas que realizan tareas domésticas no remuneradas. Y finalmente, en quienes tienen relación de dependencia formal, la mitad tiene deudas”.

Datos por género

Respecto del sostén del hogar, distinguieron entre género masculino, femenino y si eran trans masculino o femenino o que no reconocieran genero. “Encontramos que cuando son hombres los que tienen a cargo el hogar, tiende a haber mayor deuda que cuando esta a cargo una mujer. Y cuando el principal sostén es una persona trans, la mayoría es abrumadora en términos de deuda”.

¿Con quiénes y para qué tomaron deuda?

Loa principales acreedores son bancos y tarjetas de crédito. Estos “permiten la posibilidad de regularlo y controlarlo en términos de política pública. Por detrás venían préstamos de personas cercanas, familias, amigos. Este tipo de prestamista es particularmente relevante en el momento en que se entra en problemas de pago. Esta ha sido una fuente de salvataje que trae problemas porque no solamente está en problemas el hogar sino el entorno cercano”.

Cuando se revisa el motivo de la deuda se encuentran tres razones: la primera es “lo esperable para lo que se tome deuda: compras de electrodomésticos, refacciones de casas, compras de terrenos. No encontramos, ni siquiera entre los sectores que tenían empresas, que se endeuden para invertir”.

El segundo motivo más referido es “tomar deuda para pagar deuda. Es problemático porque significa que se toma deuda para seguir dentro del circuito”. El tercero es que “una de cada cinco personas que tomó deuda lo hizo para pagar alimentos. Esto habla de los derechos humanos más básicos. Tomar deuda para comprar alimentos habla de que hay un sector de la población que está siendo vulnerada en sus derechos humanos. En cuarto lugar se endeudaron para pagar gastos médicos, servicios básicos o el alquiler”.

Problemas de pago

Cantamutto mencionó que “dos de cada cinco hogares, alrededor del 40%, entraron en problemas de pago. Esto se presenta en hogares de bajos ingresos. Una de las formas de resolver fue el corte de gastos superfluos, pero la mitad dejó de comprar ciertos alimentos o tuvo que bajar la calidad de la alimentación”.

Al consultarles cómo resolvieron los problemas de pago, “dos de cada cinco dijeron que si entraban allí no salían, uno declaró tomar un nuevo crédito y el otro lo resolvió pidiéndole a un familiar o persona cercana”.

“Aquí es donde la política pública no alcanza nada más con la regulación del sistema financiero. Es necesario mejorar los ingresos y garantizar el acceso a bienes y servicios básicos. Si esto se tiene que hacer por fuera del sistema de precios, que así se haga porque de esta manera se quiebra un círculo vicioso que vulnera doblemente a las personas en peores condiciones de vida”, finalizó el especialista.

El presupuesto 2021 ya tiene media sanción de la Cámara Baja y se tratará en los próximos días en el Senado. La economista y columnista de FM De la Calle, Agostina Costantino, analizó -a través del método de etiquetado que presentó el Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad- qué partidas fueron elaboradas con perspectiva de género.

“El objetivo del etiquetado es disminuir las brechas de género. En términos de uso del tiempo, las mujeres somos las que dedicamos más tiempo al cuidado. La pobreza es un fenómeno altamente feminizado, las brechas en el empleo, las formas en las que nos insertamos las mujeres”, aclaró.

El método se realizó en el 2019 y luego de presentarse el proyecto. “Antiguamente lo hacía el Instituto Nacional de Mujeres -ahora ministerio-. Se hacía el trabajo de etiquetar las partidas con perspectiva de género. Lo que vemos es que en el presupuesto del año pasado, las partidas con perspectiva de género representaban un 3% y en lo presupuestado para 2021 aumentan al 18%. Es realmente considerable”.

Ahora bien, “¿qué ministerios son los que etiquetan?”, se preguntó Costantino.

“En teoría todos pero ANSES es el organismo del Estado que más etiquetado tiene, entran las moratorias jubilatorias y AUH. En segundo lugar, el Ministerio de Desarrollo Social, el Ministerio de Mujeres Género y Diversidad, el de Salud, el de Justicia, de Educación, Seguridad, Cultura, etcétera”.

Si se analiza qué ministerios no etiquetaron, se destacan los de Desarrollo Productivo, Agricultura y Pesca, Turismo y Deporte, del Interior, Desarrollo Territorial y Hábitat y de Ambiente y Desarrollo Sustentable.

Costantino señaló que “las cuestiones de género siguen quedando relegadas al ámbito de los cuidados y no de lo productivo. Es un gran avance pero sigue faltando la perspectiva de género en el modelo de desarrollo productivo en general. Si no se piense el modelo de manera integral, difícilmente se piensen estas cosas de manera aisladas”.

Como conclusión, afirmó que “la mayor parte de los programas con perspectiva de género son de transferencias de ingresos, hay casi nulos programas que distribuyan tareas de cuidado, incluso transferencias de ingreso condicionadas al cuidado como AUH”.

Agregó que el IFE “fue una política de disminución de brecha pero ahora hay dudas con respecto a la continuidad. Al principio discutíamos si ese IFE se podía transformar a una política de ingreso ciudadano, y ahora discutimos si hay una cuota o no”.

Por último, aseguró que “quedó fijado el Salario Mínimo Vital y Móvil en poco más de 21 mil pesos y esto tiene efectos importantes en términos de género porque determina directamente las asignaciones familiares”.

A partir del aniversario número cien de la Cooperativa Obrera, FM De la Calle entrevistó a su Gerente General, Héctor Jacquet, abordando temas de impacto social como el rol del cooperativismo en el contexto económico actual, el vínculo entre trabajo y tecnología, las posturas ante los proyectos especulativos, la concentración en mercados virtuales y las propuestas alternativas posibles, los vínculos con la economía social y solidaria, el salario y las condiciones de trabajo en el marco cooperativo, y la propuesta cultural de la entidad.

¿Cuántos proyectos cooperativos pueden dar cuenta de esta larga vida en el país?

Suelo definir lo nuestro como una experiencia cooperativa exitosa, en el sentido de que pudo transcurrir cien años de historia en un país con tantas vicisitudes. Y digo una experiencia porque fueron muchas.

A fines del siglo XIX y principios del XX, hubo toda una corriente importante de trabajadores fundamentalmente, de usuarios, consumidores, que se decidieron por la vía cooperativa para poder resolver algunas necesidades.

El mundo atravesaba un año muy difícil en el año en que nació la Cooperativa y eso fue parte del motivo. Había terminado la Primera Guerra Mundial. Los campos de siembra de toda Europa habían sido campos de batalla. No había cereales ni oleaginosa ni carne suficiente para alimentar a tanta población. La guerra había hecho un estrago muy grande. Eran época de caballería, sable y aparecieron las primeras armas de fuego semiautomáticas, con lo cual el poder de destrucción y la matanza fue extraordinaria.

En este lado, muchos de los inmigrantes que venían a buscar otro modo de desarrollar su vida, de formar una familia, se encontraron entre otras cosas con dificultades económicas a partir de tener un país todavía con una legislación laboral incipiente, con largas jornadas de trabajo, con precios de los productos básicos muy caros –justamente, a raíz de la primera posguerra- porque los valores internacionales del trigo, maíz, la oleaginosa y la carne eran muy altos, Europa compraba a Australia, Estados Unidos, Argentina, Canadá, y eso hacía que los productos tuvieran un precio internacional muy alto y en constante crecimiento, o sea, inflación.

El valor del cereal de la época se iba cotizando en los diferentes mercados permanentemente en alza a raíz de la escases. Y cuando se producen esos movimientos de precios es como un tren donde la locomotora tira con los precios hacia arriba pero todos los que vienen atrás empiezan a empujar. Cuando digo los que vienen atrás me refiero a todo una cadena que se supone que es de valor pero en realidad es de especulación. Entonces, como el trigo dentro de cuatro o cinco meses va a ser más caro, por las dudas, el que vende trigo en la Argentina dice: bueno, vamos a ponerlo más caro para el mercado interno porque si no me pierdo la oportunidad de venderlo al mercado externo, y comienza a aumentar.

Y comienza a aumentar especulativamente porque es todo una especulación el mercado. Los mercados son una especulación: se especula cuánto va a valer en función de cómo se dan las cosechas y otros elementos. Y también es una especulación el precio del molinero que va a comprar el trigo y como no sabe bien cuánto va a costar dentro de cuatro o cinco meses, él también va aumentando la harina, un poco por lo que aumenta y un poco por lo que podría llegar a aumentar. O sea, tiene una carga especulativa el costo otra vez. Y luego el panadero hacía lo mismo. Y al final de la cola el consumidor es el que paga el pato. Pasaron cien años y esta historia se repite hasta el cansancio, sobre todo en países como los nuestros.

En aquel momento, lo que ellos vieron, los pioneros de la Cooperativa, en su gran mayoría obreros ferroviarios, es que organizando una cooperativa podían defender mejor la economía familiar a partir de producir pan. Pensaban una cooperativa obrera, panadera, molinera y anexos. Buscaban moler el trigo, hacer la harina y producir el pan. Nunca pudieron hacer eso.

Se dieron un gran debate de entrada, un debate importantísimo porque fortaleció democráticamente a la organización y porque nos dejó una enseñanza a todas las generaciones que seguimos y tiene que ver con lo siguiente: tomar decisiones en el presente pero pensando en el futuro.

El gran debate era: un grupo quería alquilar una panadería, producir pan rápidamente más barato y el otro grupo decía esperemos un poquito más, hagamos un esfuerzo. Hacían mítines, reuniones, volanteaban en los lugares de trabajo, en los talleres, para sumar más asociados a la cooperativa y que todo el mundo pusiera una cuota de capital para construir una panadería y por eso recién en 1922 sacan el pan… pero en una panadería propia. ¿Y qué es lo importante de eso? Les dio autonomía.

Los industriales panaderos, que estaban organizados en una cámara en la época, salieron con los pies de punta contra la Cooperativa. Un poco lo que le ha pasado al banco cooperativo estos días que a través de un supuesto ataque a su presidente Heller en realidad están atacando al banco por ser una cooperativa. En aquella época existían esos ataques y fueron furibundos. Si nos alquilaban la panadería nos hubieran agarrado de un puño. Como la Cooperativa encara su propio proyecto y está pensando en el futuro y dice: no, vamos a hacer pan para diez años, para veinte años, el primero de mayo de 1922 la Cooperativa levanta su persiana y comienza a distribuir pan.

El otro tema importante es que lo hace un primero de mayo, es todo un mensaje a todo el mundo, podría haber sido cualquier día. En aquella época el primero de mayo era una jornada de lucha de los trabajadores; por las ocho horas laborales, por el sábado inglés, por el descanso laboral del día domingo. Era una jornada de lucha. Y ese día salen con el pan. Reivindicamos eso como gesta de los trabajadores de Bahía Blanca y también como enseñanza de cómo encarar las cosas pensando en el futuro. Y siempre nosotros hemos dado esos pasos de inversiones o de crecimiento de la Cooperativa, no pensando en los próximos seis o siete años sino a futuro, a largo plazo.

Hoy se habla mucho de los capitales financieros que especulan para ganar en el menor plazo posible, en proyectos que no aportan a las sociedades donde intervienen. En este caso, además, el crecimiento se da desde un lugar del país hacia una región, a diferencia de los modelos trasnacionales que supuestamente son más efectivos pero ¿cuánto dejan a la economía concreta de los lugres? Podríamos poner el ejemplo de Waltmart que, en su momento aparecía como un nuevo modelo. Hoy mismo, uno va, y ve que no hay trabajadores en las cajas, lo cual es paradójico porque otros trabajadores van a lugares donde no hay pares. ¿Cuál es la opinión de la Cooperativa respecto de la automatización en los supermercado?

El problema no es de la tecnología: el  problema es qué hacemos con la tecnología. El sistema capitalista, en términos generales, ha permitido que grandes sectores del planeta, generalmente países poderosos desde lo militar y que son fuertes respecto de los demás, se han desarrollado y se han industrializado. Pero tienen una falla de origen y es que es un sistema que no redistribuye la riqueza que se genera. Por el contrario, la concentra. Y en las últimas décadas eso se ha agravado enormemente.

Una cosa es el capitalismo como se entendía hasta la década del cincuenta, del sesenta del siglo pasado y otra es el doy que está en manos del capital financiero, que es mil veces peor. O sea, aquel defecto de origen en el sistema capitalista, fue potenciado por mil por el capitalismo financiero que pretende rentas rápidas, urgentes, y donde no hay ningún miramiento, ya no solamente por el ser humano que tengo al lado que está trabajando, produciendo riquezas, sino que tampoco tiene miramientos por el medio ambiente y así es como sin problema destruye el planeta, es terriblemente extractivo de las riquezas naturales.

Ahora bien, ese desarrollo ha permitido un desarrollo tecnológico extraordinario del cuál uno debiera alegrarse siempre y cuando esté al servicio del bienestar de la gente. El problema es cuando eso se aplica de un modo tal que permite maximizar la rentabilidad, olvidarse de la gente y perder de vista que si no hay trabajadores que reciban una paga justa y que tengan empleo no hay manera de llevar adelante un futuro posible y olvídate del consumo.

Hay una vieja enseñanza. La primera huelga grande, grande que hubo fue de los anarquistas en París a principios del mil novecientos. Fue a partir de que comenzaron a incorporarse automóviles a combustión como taxis. Los anarquistas manejaban el gremio de los choferes. Eran los choferes de los carruajes que llevaban a la gente. Incendiaron todo e hicieron una revuelta fenomenal.

El primer gran debate que hubo ahí es qué hace el hombre frente a la tecnología que termina subyugándolo, dejándolo sin empleo, lo amenaza, etc. Lo que se produjo es una transformación y hoy el mundo sería impensable sin los autos. Para traerlo hoy al tema de las cajas registradoras: yo no sé si se irá a imponer o no el sistema. Porque hace unos años atrás uno pensaba que sólo se podría extraer dinero del cajero del banco y después aparecieron los cajeros automáticos. El tema es si el sistema puede darle la posibilidad a los trabajadores de que tengan jornadas laborales más justas, no tan largas. Para poder subsistir se tiene que trabajar muchas horas extras, muchas horas de trabajo. Si la tecnología nos permitiera que el mismo trabajador tuviera una productividad mayor con menos horas de trabajo, el mundo incorporaría más mano de obra para hacer lo que hay que hacer.

En segundo lugar, así como hay nueva tecnología que reemplaza mano de obra hay que generar más fuentes de empleo para ir ocupando la mano de obra.

Hace tres años estuve en Alemania en una feria muy importante donde se estaban comercializando de manera masiva estos sistemas de auto cobro. Y en la Cooperativa lo analizamos y lo que nos planteamos fue: por ahora, no. Porque no estamos en condiciones de asegurar empleo con otras actividades que pueda ocupar a la gente que desocupa la tecnología. Bueno, esto habla de una responsabilidad social que las cooperativas tenemos. Y por ahí una gran empresa que necesita tener un lucro urgente, un excedente rápido, una ganancia fácil de obtener no piensa en eso y se desembaraza de los trabajadores.

No estamos de ninguna manera en contra de los avances tecnológicos. Estamos a favor de que esos avances tecnológicos sirvan para mayor bienestar para la mayor cantidad de trabajadores posibles. Y eso sería un modo virtuoso de aplicación de la tecnología.

Hay ahí otro elemento que tienen que ver con ser parte del lugar…

Sí, porque ahí hay un compromiso mayor porque trasciende la propia empresa que uno está administrando, es con el lugar, con sus compañeros de trabajo. Hay una visión que tiene que ver con el desarrollo regional. Se entiende y se comprende que nos salvamos juntos o no se puede salvar nadie. Cuando dijo juntos: los trabajadores, los consumidores, los jóvenes profesionales que se desempeñan, las PyMES. Sabemos que somos un conjunto de ciudadanos que lo que nos une es compartir un determinado territorio y a ese territorio hay que sacarlo adelante, hay que desarrollarlo.

A mí me gustaría un mundo sin banderas, sin fronteras pero mientras eso no suceda el primer compromiso que tenemos, si somos gente de bien, es con el lugar que habitamos. Eso de algún modo nos ubica en la obligación de hacer reinversión permanente. Los excedentes son repartibles; la comunidad sabe que una vez al año pasa por una caja de la Cooperativa Obrera y se retorna parte de ese excedente y el resto se reinvierte.

Por ejemplo, el jueves 29 con la visita del gobernador Kicillof inauguraos una planta frigorífica muy importante para la distribución de productos frescos y fraccionamiento de quesos y fiambre, que nos costó muchísimo dinero, fue un enorme esfuerzo para la Cooperativa y ocupa a cincuenta personas que ya están trabajando. Es un aporte al mercado laboral. Por ahí, es humilde, pero es un aporte que las cooperativas hacemos sin prisa y sin pausa, todas en general.

Hablando de la actualidad, uno de los actores que ha crecido y se ha enriquecido es Mercado Libre. Esto también tiende a la concentración. ¿Cómo se vincula la Cooperativa con este tipo de fenómeno contemporáneo que hoy se expresa como un actor importante?

Quiero diferenciar lo que es un sitio de venta por internet (eCommece) y lo que es un mercado virtual (Marketplace). Mercado Libre es un mercado virtual. Imagínense una plaza de una población hace ochenta años atrás, se acercaba la gente con su producto a ofrecerlo en una feria. Se denominaron siempre ferias francas: primero, porque el productor le vendía directamente al consumidor. Segundo, porque era una determinada plaza que los municipios la ponían a disposición, sin costo.

Ahora veamos la diferencia. Un marketplace por internet, como Mercado Libre, es la posibilidad de que alguien que tiene un producto lo pueda ofrecer directamente al que lo va a comprar o consumir. Pero hay un detalle: para poder estar allí tenés que pagar. Ya no es la feria romántica; para estar allí, tenés que pagar. Y eso genera ganancias extraordinarias a quien administra ese sitio.

Y, por otro lado, entre la publicidad, la propaganda, la cultura que eso genera, pareciera que no hay otro modo si no es estar ahí. Eso es parte de la capacidad que tiene el capitalismo de imponer nuevas formas. Lo hizo siempre y lo seguirá haciendo.

La pregunta es cómo nos paramos frente a eso. Creo que, por un lado, las organizaciones pueden tener sus propios sitios de comercialización por internet. Segundo, al hacerlo directamente desde el propio sitio uno asume un nivel de responsabilidad, sobre lo que está comercializando, mucho mayor.

La Cooperativa está en ese camino: también estamos inaugurando el primer centro de distribución de comercio electrónico de todo el sur argentino que ha incorporado unas treinta personas, inicialmente, para poder operarlo, en el camino de acceso a puerto. Es el más novedoso porque es el primero que hay desde La Plata, Buenos Aires, hasta el sur argentino.

Ahí, cuando yo decía al principio que la cooperativa toma decisiones en el presente pensando en el futuro, es porque eso es el futuro. ¿Y por qué es el futuro el comercio electrónico? Porque el consumidor lo está demandando. Un poco porque hay mucha propaganda. Pero, por otro lado, porque las nuevas generaciones están privilegiando un modo de vida mejor, entonces no se quiere perder tres horas en un supermercado, en un hipermercado; prefiere salir a caminar, ir a jugar al fútbol, tocar la guitarra, dedicarle tiempo al ocio… y lo bien que hace.

Ahora bien, las organizaciones que ponemos al servicio del consumidor estas soluciones tenemos que hacerla de un modo tal que tengamos autonomía, que no caigamos en la trampa del sistema; vos te tenés que plantear como alternativa, pero si vos te sumás a la misma corriente donde están ellos, el manejo de la situación lo tienen ellos. Uno tiene que hacerlo desde la vereda de enfrente, como lo hemos hecho desde hace cien años. Como lo hace la banca cooperativa, plantándose frente a la gran banca nacional e internacional o como hacen las cooperativas de servicios públicos plantándose frente a las grandes distribuidoras de energía.

No es posible tapar el cielo con un pañuelo o sea que hay determinadas situaciones que efectivamente producen cambios muy importantes en los consumidores, en los usuarios y uno tiene que estar a la altura de las circunstancias. Ahora bien, hay que hacerlo del modo cooperativo, del modo que los excedentes que se generan sean parte del capital social.

Todo ese enorme capital que hoy tiene la Cooperativa con tantas sucursales, depósitos, instalaciones… qué bueno es poder decir que es de cada uno de los asociados. No hay un José Pérez que es el dueño de todo eso y el día que quiere lo vende y se va a vivir a Honolulu. ¡No! Es de acá. Estamos acá. Cada ladrillo que se pone quedará como patrimonio de los propios bahienses, o la gente de Punta Alta, o de Pigüé o de Coronel Suárez, de donde sea. Eso creo que hay que rescatarlo, es la gran diferencia cooperativa, independientemente de cumplir cien años que es muy lindo y uno lo celebra.

¿Qué vínculo tiene la Cooperativa con la economía social, con la economía popular?

Es muy fuerte y en los últimos años, hablo de unos doce, hemos crecido muchísimo. Hoy más de mil millones de pesos por año lo compramos en mercadería a empresas cooperativas, recuperadas. Yo estuve muchos años en la Gerencia de Compras, y con el gerente de la época, Juan Carlos Deambrosi, estuvimos con algunas de las empresas recuperadas que empezaban a aparecer en el país. Veíamos por la televisión, por la radio, trabajadores que recuperaban empresas, allá por el 2007, 2008. Muchas nos empezaron a hacer marcas propias. Otras comercializábamos sus productos. Hemos llegado a puntos de comunión muy importantes.

Allá por el 2014, se volvió a poner en marcha lo que era la planta industrial de Aurora Grundig. Lo hizo una cooperativa que se llama Renacer. Tuvo muchas dificultades para poder arrancar porque no tenía crédito de Acindar o de Aluar para la producción de hornos de microondas. Del gobierno nacional, fundamentalmente desde el ministerio de la Producción de la época, se hicieron algunas gestiones para ver quiénes podían dar una mano.

La presidenta de la nación de la época fue a inaugurar la planta. Ese día de inauguración, la planta estaba produciendo hornos microonda, entre otras cosas, con una orden de compra que sirvió de aval por cerca de dos mil microondas que le compró la Cooperativa. Esa orden de compra sirvió como un aval bancario para comenzar a tener algo de crédito. Junto a subsidio y crédito que le dio el estado, se puso en marcha.

Pasaron los años y hemos tenido idas y vueltas propias de las dificultades que presentan las empresas recuperadas ya que los trabajadores se tienen que volver cooperativistas de la noche a la mañana. Es todo un aprendizaje.

Para el último mundial de fútbol, la Cooperativa comercializó unos televisores con la marca Coop. Es un convenio con la Cooperativa El Hogar Obrero que nos cedió el uso de marca. Y es un convenio con Renacer en el que la Cooperativa importa todos los elementos necesarios para hacer un televisor desde China, ellos hacen el ensamblaje y determinadas partes que estamos en condiciones de fabricar en el país (entre ellos, control remoto, embalaje, parte del gabinete, las patitas) y nos hacen un televisor con la marca Coop.

En otro ejemplo, Fecoagro es una federación de cooperativas agrícolas de San Juan. Fundamentalmente producen semillas para el INTA Pro Huerta. Pero tienen un problema: para obtener la semilla, desechan el zapallo. Comenzaron, sobre todo las mujeres de las cooperativas de base, a producir dulce. Hicimos un acuerdo con la Cooperativa Obrera para comercializar los dulces de Fecoagro.

Dos veces al año, entre ellos en julio para el día de la cooperación sacamos un folleto, un folder exclusivo de productos cooperativos, todos los años. Financiado por Coope Plus y Cabal e impreso en los talleres de Gráfica Cooperativa. Es decir, un folder cien por ciento cooperativo.

COTAGRO es una cooperativa de comercialización de maní de los pueblos del sur de Córdoba. Empezaron a comercializar a granel, en silos. Iba a importación y en algún momento se les ocurrió poder incursionar en el mercado local, dominado absolutamente por la multinacional PepsiCo. El mercado de los snack. Hablo de cuatro o cinco años atrás.

Nos traen unas muestras de un maní espectacular. Era tan premium que lo embazaban en un frasquito de vidrio. Seleccionaban las mejores partidas para el mercado local; primera gran diferencia. Nos parecía imposible de comercializar porque estaba muy caro. Entonces surgió la idea de hacer un potecito de plástico. Es el que hoy se ve en las góndolas.

Se comercializa: con la marca Cooperativa, en la obrera;  con la marca Primer Precio en alrededor de veinte supermercados en el país; con la propia marca de COTAGRO en el resto del país. Se han convertido, en cuatro o cinco años, en un actor importantísimo en la góndola de los snacks. Y en la Cooperativa son el número uno indiscutido.

Alguien puede decir ¿hacen mucho o poco? Yo no sé si es mucho. Lo que hacemos es poner a disposición parte de la góndola para que ofrezcan sus productos. Ese el aporte que hacemos.

¿Cómo se piensa la cuestión salarial? Se suele decir que en el sector privado se gana mejor que en el universo cooperativo…

Siempre al mismo puesto nosotros estamos por encima del CCT. Siempre. A la misma antigüedad y al mismo puesto porque la Cooperativa tiene reconocimientos especiales que el resto del mercado no tiene. Una vez al año también tenemos un reconocimiento que tiene que ver con la Ley de Cooperativas que dice que dice que un cinco por ciento de los excedentes debe ser destinado a un premio estímulo o acciones a favor del personal, también.

La Cooperativa tiene varios beneficios que no tienen que ver exclusivamente con lo salarial. Por ejemplo, un descuento permanente en las compras que los empleados hacemos en la entidad. Y la posibilidad de acceso a un crédito súper especial, no solamente para la compra de los productos sino también para encarar construcción o una reforma. No son grandes sumas porque están acotadas a los ingresos. Pero sí es cierto –aunque en lo cooperativo tenemos esa precaución de que los trabajadores no debieran endeudarse en un país que es especulativo, dañosos- que se puede acceder a créditos sumamente económicos.

Después, dentro de Empleados de Comercio, si no somos la única… no sé. La Cooperativa amplió la licencia por paternidad, entendiendo que es una demanda de los trabajadores y que nadie la está atendiendo. Mientras el convenio tiene previsto que la licencia por paternidad es de sólo dos días para los trámites, en la Obrera es de siete días. Y en la medida en que podamos seguiremos creciendo en cantidad de días, pero ya hemos marcado así una diferencia.

En otras cosas, por ejemplo, la Cooperativa celebra los veinticinco años de antigüedad del personal, los treinta, los cuarenta. La cantidad de gente que se jubila en la Cooperativa y que después quedan agrupadas en una organización autónoma de exempleados de la Cooperativa que después se reúnen tres veces al año en las asociaciones de empleados de comercio y tienen actividades solidarias.

Y el otro tema, tal vez el más importante de todos, es que nosotros estamos en una actividad que no es que sea ingrata pero no es de las mejores actividades. Estar sentado en una caja no es una actividad sencilla ni fácil y menos en los tiempos que corren. O reponer. Pero en la Cooperativa todos los años tenemos indicadores que miden que estamos arriba del noventa por ciento de cobertura de puestos de responsabilidad con personal propio. Eso significa que si se necesita una supervisora de caja, sale de las propias cajeras. Se necesita un encargado de depósito, sale de los propios repositores. Se necesita un encargado de sucursal, sale de ese grupo. A punto tal que nuestro gerente regional de toda la zona del Valle hace solo veinte años atrás era el verdulero de la sucursal de calle Paraguay. El supervisor de zona del alto Valle de Río Negro es un chico que se incorporó a la Cooperativa cuando abrimos la sucursal de Guatraché en la Pampa.

Tampoco creemos en eso del sueño americano, ni mucho menos. Lo que sí creemos es que, trabajando con responsabilidad, la organización tiene dos obligaciones para con la gente: brindarle todas las posibilidades de capacitarse y, una vez que lo está, brindarle todas las posibilidades de ejercer el cargo.

En mi caso personal, soy maestro de escuela y entré a la Cooperativa en el área de Educación y Cultura. Éramos tres personas. Pasaron los años, pasé por distintos lugares, toda mi capacitación fue en la Cooperativa Obrera, no tengo familiares en la Cooperativa, no era de Bahía Blanca y soy el Gerente General de la Obrera. Soy una muestra viviente de que es una organización que da esas oportunidades.

Entonces, dos cosas: en la medida de lo posible, estar por encima de la media en cuanto a los beneficios a los trabajadores y, en segundo lugar, que esos trabajadores tengan la posibilidad de crecer dentro de la organización.

Hacías referencia a la gerencia de Educación y Cultura de la Cooperativa que tiene un enorme trabajo institucional, territorial. Claramente –aunque la cultura no ocupe la centralidad de los medios de comunicación comerciales- es una diferencia de cómo se vincula con la comunidad toda a través de diversas iniciativas, más allá de espectáculos. ¿Cómo se vincula este sector de la economía con los sectores culturales?

Luego del acto institucional, todo asociado pude ver, vía streaming un espectáculo conducido por Julián Weich, Radagast y Abel Pintos. Es extraordinaria la reflexión cultural que hace Abel Pintos sobre la actividad cultural de la Cooperativa y qué ha significado en su vida pasar por el Coro de Niños de la Cooperativa Obrera, cómo lo ayudó a encontrar un camino que hoy es su vida.

Ese reconocimiento de Abel es una síntesis de algo que podrían decir miles de chicos que pasaron por el coro y que los regocijó compartir, ganarse amigos, realizando una actividad cultural que alimenta el alma, que alimenta el espíritu.

En la Cooperativa es un eterno aprendizaje. En Cultura arrancamos con actividades como la proyección de cine gratuita, gimnasia y algunos cursos de manualidades. Yo veo con mucha satisfacción cómo los chicos que están a cargo del área de Cultura hoy han ido creciendo enormemente y hay un entendimiento de la cultura mucho más abarcativo y contemporáneo.

Y todavía hay mucho más para hacer, porque todavía tenemos la administración cultural de metrópolis; como Roma era para su dominio o como fue París para el mundo. De Bahía Blanca irradiamos cultura y aparecemos en las poblaciones vecinas con nuestra propuesta cultural. Lo que hay que hacer desde Bahía Blanca es incentivar y promover las expresiones culturales de cada lugar.

¿Qué puede hacer la Cooperativa de extraordinario? Mi sueño sería que Bahía Blanca, que la ciudad de Neuquén, Mar del Plata, podamos hacer eventos trayendo la cultura de los pueblos hacia la ciudad y hacer un intercambio con los artistas locales. Esa cultura que uno lleva es un camino de ida y vuelta, es una autopista que lleva y trae.

Estamos en ese camino, todo lo que es cultural lleva tiempo. Creo que en dos, tres o cuatro años podemos hacer cosas hermosas entre la Cooperativa y las organizaciones culturales –que las hay muy buenas-. Y en aquellos casos donde las autoridades municipales comprendan la importancia de eso, hacerlo también con los gobiernos, y poder hacer una movida cultural que sea de mucho intercambio porque va a ser absolutamente enriquecedor ese ida y vuelta entre Bahía Blanca y su región, entre Neuquén y su región.

Por último, quiero decirle a los asociados que no dejen de estar cerca de la Cooperativa y de aprovechar todas esas otras alternativas. De sugerir, de pedir, de gestionar, muchas cosas que van más allá de los productos y de los precios. Felices cien años a todos y que sea por muchos años más y más sucursales que generan más empleo.

El economista y columnista de FM De la Calle, Farancisco Cantamutto explica porqué la preocupación por el valor del dólar sobrevuela permanentemente aunque no existan evidencias, por el momento, de falta de liquidez y cómo esto se relaciona con el acuerdo pendiente con el FMI.

“Los movimientos del valor del dólar financiero e ilegal lo que genera son múltiples decisiones de actores más pequeños que terminan desestabilizando la economía por las expectativas, no por su efecto real. Esto no es algo solamente generalizado en el humor social de duda o incertidumbre sino en operaciones de gran porte y, sobre esto, está la disputa en el área de (Miguel) Pesce, presidente del Banco Central”·. 

Cantamutto señaló que el presidente del BCRA insistió que había que regular el mercado pero lo hizo tarde, poco y mal.” La llegada de las medidas y la insuficiencia de su explicación, han generado grandes huecos: cuando hablamos de las expectativas del valor del dólar me refiero a que este mismo año se han empezado a realizar requerimientos de importación de bienes que entran a mediados del año que viene. Se adelantan importaciones pensando en que va a haber una disparada del dólar. Esto aumenta el hueco de la salida de dólares. Lo mismo de las exportaciones, que no se liquidan ante la posible suba”.

“Se le pasó por delante la declaración de exportaciones pero su no ingreso al país, en virtud de la desregulación de Cambiemos, lo cual entre importaciones y exportaciones genera una brecha entre 3 mil y 5 mil millones de dólares”, dijo el economista.

Agregó que “en materia comercial, en ventas al exterior  la Argentina tiene superávit, en teoría no habría un problema de escasez severa de dólares en el momento actual. Hay mucha operación de que falten reservan o riesgo de que incauten ahorros, en caso de que falten se podría activar un préstamo con China, que es caro pero que ya se ha activado en otras oportunidades. Si el gobierno cede ante la presión este desmanejo, tiene que ceder ante la presión devaluatoria de los poderes financieros”.

En ese sentido y en relación a los poderes económicos y los pactos sociales de cara al arreglo con el FMI,  señaló que “tiene que ver con impulsar una reforma laboral, una reducción de los impuestos y/o el problema de la reunificación cambiaria. Esto iría con una devaluación”.

“El gobierno tiene herramientas, una cosa que le juega en contra es la falta de decisiones económicas centralizadas. Hay una disputa entre Pesce, que quiere regular más pero de manera ineficaz, y Guzmán que desde el Ministerio de Economía se apura a tomar definiciones de cara al arreglo con el FMI, pide reunificación cambiaria y desregulación del mercado de capitales”.

¿Cómo se relaciona el dólar con el FMI?

“Hace dos semanas vino la primera visita, se reunió con autoridades de gobierno, cámaras empresariales e incluso la CGT. El Fondo, desde hace unos años, tiene la política de que los propios países deudores definan una paleta amplia de medidas de ajuste, de manera que después no digan que una imposición externa”. 

Cantamutto dijo que, “a nivel mundial, el FMI ve que hay una crisis de deuda. Al mismo tiempo que impulsa la inversión en países centrales, en los periféricos insiste con el ajuste. El problema de inestabilidad es la incertidumbre que, a pesar de los fundamentos que hacen dudar que habría un descalabro magnífico, tiene que ver con las formas en las que se acerca a un acuerdo con el FMI”.

La economista y columnista de FM De la Calle, María Julia Eliosoff, analizó los últimos informes de pobreza y distribución del ingreso publicados por el INDEC.

“El panorama general es que la pandemia ha destruido gran parte de las mediciones económicas: la caída del PBI ronda el 20%, la del consumo el 22%, cayeron exportaciones, cayó la inversión. Venimos de un contexto de crisis socioeconómica muy profunda que nos había dejado el macrismo, teníamos un promedio de inflación interanual del 50% y eso impacta en los ingresos fijos de las personas, sector trabajador y asalariado, jubilados, el sector que reciben transferencias del estado”, afirmó.

En ese marco se realizó la reunión del Consejo del Salario, espacio que determina el valor de Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM). “Es muy importante porque marca cuáles van a ser los números para otro tipo de ingresos, no solo para asalariados, sino que muchas transferencias del Estado están atadas al SMVM -uno es el programa Potenciar Trabajo-. Lo que ocurre con esa discusión es que fue bastante baja, de $16.875 va a pasar en marzo a $21.600, es un aumento del 28% en tres cuotas, por ende, en octubre se percibe un 12% más”. 

Eliosoff agregó que, “desde diciembre del 2019 hasta ahora, el SMVM perdió un valor real del 18% en el contexto de una caída de la inflación muy importante”. 

Por otro lado, los datos aseguran que la pobreza ronda el 41%. “Más de cuatro de cada diez personas son pobres y al menos una de cada diez son indigentes. Ocho hogares de cada cien no pueden comprar los alimentos necesarios”.

En los informes de distribución del ingreso -señaló la economista- que “cayó la cantidad de personas que reciben ingresos laborales. El Estado está teniendo claramente mayor presencia. Esto no se refleja en los niveles de ingresos más bajos, como consecuencia de la pandemia y la caída de ingresos aumentó la brecha que existe entre las familias que perciben ingresos más bajos, el promedio de $2100 mensuales y el más alto que es de $54 mil”. 

“En el decil (10% de la población) de ingresos más bajos, las mujeres están más representadas. Cuanto más bajo más mujeres hay y cuanto más alto son los niveles con menos mujeres”.

“En los deciles más bajos las mujeres perciben los ingresos más bajos, en este informe esto se dio vuelta. Esto tiene que ver con que las mujeres perciben ingresos del Estado más que los varones. Estas medidas, como aumentos de AUH y el IFE, incidieron en las mujeres de los niveles más bajos y, en contraposición, en los deciles más altos cayó la participación de las mujeres”, comentó Eliosoff.

Por último, señaló que se concentró la riqueza: “una persona es 25 veces más rica que las personas pobres y esas personas ricas son varones. Los varones son aún más ricos que antes”. 

El presidente Alberto Fernández anunció en Neuquén un nuevo programa de incentivo a la inversión en gas, atando los subsidios al valor del dólar. El argumento es la necesidad de cubrir la demanda de gas evitando la salida de divisas, dinamizar las economías provinciales y generar encadenamientos productivos, necesidades construidas al calor de un modelo que tropezó cien veces con la misma piedra. La transición, como salida a ese laberinto, no aparece en el horizonte. 

Por OPSur .- El plan anunciado establece una forma de fijar el precio del gas por cuatro años. Y define un tope promedio de 3,70 dólares por millón de BTU, monto que será cubierto por las tarifas y por subsidios, es decir por las y los usuarios y el Estado. El programa pretende cubrir la demanda nacional de gas -con la urgencia del próximo invierno- aunque va en contra del objetivo de desdolarizar la economía, al tiempo que supone el riesgo de que cada devaluación implique aumento de tarifas y una mayor erogación fiscal en un contexto de estrechez presupuestaria. 

Tras las necesidades del consenso fósil

Más de la mitad de la matriz de energía primaria de Argentina está compuesta por gas y el 45% de ese recurso se extrae mediante fracking, fundamentalmente en Vaca Muerta. El macrismo, a fuerza de una gigantesca transferencia, se entusiasmó con los resultados obtenidos en la explotación mediante fracking. Esa política benefició fundamentalmente a Tecpetrol (del grupo Techint de Paolo Rocca) y a CGC (de Eduardo Eurnekian). La neoliberal administración energética de Macri parece más una regla que una excepción: durante las últimas décadas la política del sector ha estado dominada por los intereses corporativos que consolidaron un consenso fósil, en el que la dependencia de los hidrocarburos es total tanto para el sistema energético en general, como para las provincias productoras en particular. 

El consenso fósil centró su atención en Vaca Muerta durante la última década, y hoy que la expansión se frenó, podría no haber recursos suficientes para el próximo invierno. En este marco, el Ejecutivo despliega tres argumentos para incentivar la explotación:

  • La necesidad de cubrir la demanda nacional de gas y evitar así la salida de dólares por importación.
  • La necesidad de dinamizar las economías de las provincias o regiones que dependen de estas explotaciones.
  • La  idea de que la explotación generará encadenamientos productivos dinámicos que permitan a su vez beneficiar a otras cadenas y sectores.

Las dos primeras necesidades existen. Ambas se han constituido en el tiempo, con políticas y decisiones que formaron esta actualidad. Construir una economía y una energía desde otras bases debiera ser un objetivo fundamental de este tiempo, signado por la pandemia, que revela los aspectos más injustos de nuestra sociedad: las dificultades de millones de personas para el acceso a la energía, combinado con el despojo y los conflictos sociales y ambientales en los lugares de extracción de energía, en particular, los hidrocarburos. 

Esos cambios estructurales no se consolidan en pocos años pero algún día hay que empezarlos. El problema de las fuentes energéticas -es decir qué energía se produce- es central en ese sentido. Incluso más del 60% de la electricidad que consumimos proviene de la quema de combustibles fósiles que son, además, los principales responsables del cambio climático. Por eso es necesario transitar hacia energías renovables, las que por sí solas no serán la solución. Se requiere también un encadenamiento con tecnología y conocimiento nacional, y de un Estado que promueva la desmercantilización de la energía y la entienda como un derecho. El acceso a la energía debiera estar combinado con la justicia socioambiental.  

Por otro lado, se deben promover políticas serias de diversificación productiva en las provincias que hoy dependen de los hidrocarburos. En cada crisis la población de esas regiones queda rehén de las demandas corporativas por mayores beneficios, mientras sus indicadores socioeconómicos dan muestras claras de fragilidad de esas economías, como hemos podido ver en la profunda crisis fiscal de Chubut durante los últimos años y más recientemente en la acuciante situación de Neuquén. Esos Estados, en tanto, se han constituido como parte integrante del entramado hidrocarburífero y eso dificulta aún más constituir alternativas. 

El tercer argumento en pos del desarrollo petrolero es, en realidad, un discurso que no ha podido contrastarse en la realidad. Hasta el momento los encadenamientos productivos han sido escasos y totalmente dependientes de las inversiones hidrocarburíferas apalancadas en ingentes subsidios. Seguramente, se podría aceitar esos entramados productivos, pero pensar que la explotación de Vaca Muerta será el motor de la economía nacional ha sido el sueño frustrado de las últimas dos administraciones. Si ayer la propaganda estatal y corporativa era de una Vaca Muerta exportadora, hoy estamos viendo si pasamos el invierno. 

Hasta ahora los dólares se fueron

En el frente externo, en tanto, otro problema agrava el panorama: las divisas no solo se van cuando se compra energía, también lo hacen cuando las empresas extranjerizan sus excedentes. Entre 2016 y 2019, trece empresas extractoras fugaron 3.830 millones de dólares: la mitad de lo fugado por las 209 energéticas mencionadas en un informe del Banco Central. Esas trece compañías son las que protagonizan la intervención en Vaca Muerta: en conjunto explican el 76% de la extracción de petróleo y el 92% de la de gas no convencional. 

Uno de los mecanismos de fuga es el pago de préstamos que financiaron la explotación. En Vaca Muerta los préstamos implicaron el 55% del financiamiento externo de YPF y el 77% de Tecpetrol. Este año, se preveía que la balanza financiera del sector genere un saldo negativo de 2.000 millones de dólares por préstamos financieros. Por otro lado, el balance cambiario del sector hidrocarburífero entre 2013 y 2019 arroja un saldo negativo de 8.600 millones de dólares.

La matriz energética no puede ser transformada de un día para otro, pero es necesario comenzar a transitar hacia un modelo energético económica, ambiental y socialmente sustentable. Una propuesta que debe diferenciarse del plan macrista de instalar parques como grandes negociados trasnacionalizados y sin participación de las poblaciones locales y la industria nacional. Pero que al mismo tiempo debe ser una propuesta seria. Hay posibilidades para avanzar. Hay una necesidad real de hacerlo. Pero ese no parece ser el camino elegido por el gobierno de Fernández. 

Los anuncios económicos realizados la semana pasada por el gobierno nacional se inscriben en el marco de la presentación del Presupuesto 2021 y la visita de funcionarios del Fondo Monetario Internacional que comienza este martes.

El economista y columnista de FM De la Calle, Francisco Cantamutto, analizó las medidas y repasó quiénes son los ganadores de las negociaciones.

“Lo que apuró la decisión fue la caída de las reservas Banco Central. En este momento las reservas de libre disponibilidad están en torno a 6 o 7 mil millones de dólares y, a raíz de esta imposibilidad de frenar la fuga, se incorporó el endurecimiento de los controles de cambio y aun así no se detuvo la salida, con lo cual tuvieron que salir a ver como frenarla”, afirmó.

Ante este cuadro, el gabinete económico anunció:

1- Reintegros a las exportaciones, “devoluciones de saldos pagados sobre todo por pequeños productores. Esto estaría llegando a la producción de mediana escala. Al sector minero le reducen las retenciones de 12 al 8%. Al sector sojero se les reducen las retenciones de manera temporal, se le reducen más a la exportaciones de granos de aceite que a las de soja”.

“El lobby agroindustrial también cerró el compromiso de discutir una ley de estabilidad fiscal de los impuestos durante 5 o 10 años”.

Cantamutto afirmó que “el lobby minero logra que le bajen las retenciones. El kirchnerismo, después del conflicto del campo, consiguió un interlocutor que le permite sortear el conflicto con la Mesa de Enlace. Se conformó una Cámara de Agroexportadores liderados por las aceiteras que, sin dejar de ser un sector industrial, puede tomar medidas de fomento hacia el agro, maquillado como política industrial pero que no arrastra los conflictos con la Mesa de Enlace”.

“Esto viene a ser un pacto, puede ser efectiva la medida porque era momento de liquidar divisas, salir a vender soja para solventar la campaña que sigue pero, además, porque esto fue negociado, hay un acuerdo político para conseguir esas divisas de manera más o menos veloz. Esto le daría aire justo para cuando viene el Fondo a negociar”, destacó .

2- Apoyar el desarrollo de cadenas industriales, “sobre todo automotriz, esto implica al mediano plazo impulsar las exportaciones industriales atadas a la de economía del conocimiento”.

3- Beneficios impositivos para estimular la inversión en la construcción: “Captar dólares de ahorro y que sean invertidos en el sector. Al mismo tiempo se envían dos proyectos de ley para apuntalar el desarrollo, un sistema de crédito hipotecario y de construcción de vivienda popular. Puede ser una nueva alternativa para impulsar el crecimiento y atraer dólares”.

4- En lo que tiene que ver con frenar la corrida del dólar, crean un nuevo título público, “que se conoce como Dólar Linked, que significa atado a la cotización del dólar, con lo cual podés invertir y cotizar en pesos sin perder contra el dólar. Los bancos tienen incentivo a prestar en este sentido y después comprar bonos del Estado”.

La economista, Agostina Costantino, analizó los datos del desempleo publicados días atrás por parte del INDEC en base a la Encuesta Permanente de Hogares.

La economista de FM De la Calle afirmó que “la tasa de desocupación aumentó tres puntos respecto del trimestre anterior, del 10% al 13%. Visto en números absolutos, en cantidad de personas, no hubo tanto aumento, siguen en 1.4 millones”.

Sin embargo, destacó que “muchas personas que no estaban trabajando no estuvieron activamente buscando trabajo porque la cuarentena impedía salir a la calle. Esta población inactiva pasó de entre el 40 y 50%, al 60%, subió diez puntos”.

Este punto no es captado por la encuesta porque la tasa de desocupación se calcula sobre la Población Económicamente Activa (PEA), que son todas las personas que trabajan y las personas que no trabajan pero están buscando activamente empleo.

“Si tenemos en cuenta los desocupados y los que buscaron, más el aumento que tuvo la población inactiva, la cifra sube casi 4 millones de personas. Ahí sí el aumento es muy considerable: de 1.4 a casi 4 millones de personas que no trabajaron, tanto las que buscaron como las que no”, destacó Costantino.

Por otro lado, comentó que “un informe de la Organización Internacional de Trabajo sobre el manejo de los gobiernos sobre el empleo afirma que la realidad fue peor que la previsiones y que el desempeño de los gobiernos frente a estas cifras del desempleo depende o dependió del esfuerzo fiscal que hayan hecho para mantener los puestos de trabajo”.

En Argentina se reglamentó el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP). “El gobierno se hace cargo de la mitad de los salarios de empleados registrados aunque solo contempla a los puestos de trabajo registrados. Eso es clave”.

“En los últimos años tuvimos un cambio en la estructura de mercado laboral, cayeron la cantidad de asalariados formales y aumentaron los no registrados. Lo que aumentó es el cuentapropismo, los monotributistas, personas que no fueron despedidas pero cambiaron la categoría ocupacional. Pasaron de asalariados formales a monotributistas”.

Costantino mencionó que “si sumamos la cantidad de informales, en este segundo trimestre respecto del primero cayeron más de la mitad. El primer trimestre había 1.4 millones de informales trabajando y en el segundo pasaron a ser 600 mil. Fueron los primeros que perdieron su fuente de trabajo. También los cuentapropistas quienes pasaron de 1.2 millones a 700 mil en el segundo trimestre”.

Sí se logró mantener el empleo entre los asalariados formales. “Tanto la política del ATP como la prohibición de despedir trabajadores tienen un alcance limitado en la medida que no llega a informales y monotributistas que son 1.3 millones”.

Por último, la economista destacó que “al Estado le cuesta más llegar a los informales. En ese sentido, hay que repensar la estructura de empleo y pensar que el empleo de calidad es aquel receptor de estas políticas públicas”.

Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) durante el primer semestre del año la pobreza alcanzó al 33,7% de la población de Bahía Blanca.

Son 105.889 bahienses que reunieron los ingresos suficientes para alimentarse, vestirse, transportarse y cuidar su salud. Dentro de dicho grupo, hay 13.817 bajo la línea de la indigencia, es decir, que no tuvieron el dinero necesario para cubrir sus necesidades alimentarias.

La economista e investigadora del Conicet, Emma Santos, dijo a FM De la Calle que “la situación es bastante difícil, si bien era esperable y pudo haber sido peor de no haber habido ayudas monetarias, sin duda no alcanza para mantener los niveles de estos valores”.

Subrayó que le preocupa la primera infancia y adolescencia, “a nivel nacional el 56% de los niños son pobres, esto tiene que ver con la caída de la actividad. En Bahía la tasa de actividad y empleo cayeron 10 puntos del año pasado a este”.

“Si se amplia la mirada más allá de lo monetario, tenemos la dimensión de nutrición y alimentación, el déficit que implica estar por debajo de la línea de pobreza e indigencia. En lo que respecta a la educación me preocupa las implicancias de esto a largo plazo, obviamente todos están sin ir a la escuela, para los sectores más desfavorecidos esto es muy complicado. Aún cuando no se abandone la escuela puede afectar las capacidades cognitivas y de desarrollo. Hay que buscar maneras creativas para atender a estos sectores”, comentó Santos.

La economista agregó que “la pobreza monetaria suele ir de la mano con el ciclo económico, estamos en recesión y la caída de la tasa de actividades afecto a la población joven de 14 a 20 años, hay un desaliento y no buscan trabajo. Eso se ve traducido en los índices de pobreza monetaria”.

En relación a la política social local ante la emergencia opinó: “No estoy conforme, me parece que se podría haber abordado de otra manera, sí aumentó la entrega de bolsones ahora modificado con la tarjeta”.

Sin embargo, señaló que “cuando el monto es muy bajo la capacidad de elección se ve muy acotada, la tarjeta social es el beneficio más generalizado a nivel municipal tiene un monto bajo e igual para todas las familias, no importa el tamaño familiar”.

“Es ridículo, no es lo mismo mil pesos para una familia de tres que para una de seis. No ha habido demasiada innovación, más que la entrega de bolsones. Se podría hacer algo más creativo, que llegue de mejor manera, que focalice la ayuda y atienda a las particularidades demográficas de los hogares”.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, defenderá esta tarde en la Cámara de Diputados el proyecto de presupuesto del año próximo. Será el primero de la gestión de Alberto Fernández ya que tras su asunción y con la declaración de pandemia se prorrogó el de 2019.

“En un año de crisis global si la fuerza que hoy es gobierno, cuando era oposición, señalaba que el presupuesto del 2019 era de ajuste lo que hizo fue prorrogar un presupuesto de ajuste. Eso no tiene mucho sentido en el marco de la pandemia”, djo el columnista de FM De la Calle Francisco Cantamutto.

En cuanto a la inversión en el marco de la crisis sanitaria, comentó que “en el proyecto que se presentó el paquete total fue del 2,7% de un PBI que hace tres años que cae. No es un paquete sustancial a pesar de las medidas positivas. Es cierto que hay que comparar esto considerando que la Argentina ya tiene unas medidas que contienen la crisis social”.

El economista destacó de lo anunciado por Guzmán que “el PBI este año se va al piso, 12% de caída, la idea es que va a rebotar un 5,5% y después ir creciendo. Recién para el final de mandato de Alberto Fernández estaría recuperando el nivel 2019, o sea, totalmente devastado”. 

En relación a la inflación mencionó que “se insertaría en una lógica de bajada lenta, no por la vía del shock. Iba a bajar del 28, a 24, 22, una reducción lenta. Esto va en línea con las recomendaciones internacionales de que tiene que ser por la vía gradual, por el shock termina generando problemas”.

Por otro lado, se proyecta una “reducción del déficit al 4,5%, es la mitad de lo de este año y significa ajuste fiscal. Se está anunciando que se va a recortar porque no se quiere ir al mercado de créditos internacional. La clave es que no se está suponiendo pagar el préstamo del FMI, se asume que se va a acordar con el Fondo. En caso de no acordar esto cambiaría los tantos”. 

Entre las habituales demandas del organismo internacional está el “equilibrio fiscal” que “es ajuste, no estarían contempladas medidas como el IFE o los ATP, ni tendrían continuidad a pesar de que el año que viene, si bien se recuperaría, sería algo tibio en relación a este año”, destacó Cantamutto.

“Nadie sabe exactamente qué es lo que va a pedir el FMI, los intereses que se prevén pagar van a caer al 1,5% del PBI. Esto es una reducción de la mitad, sigue siendo el 8% del gasto total. Ocho de cada cien pesos que se gastan se van al pago de intereses, sigue siendo alto. Considerando que es más de lo que se gasta en educación y conectividad, tres veces el de salud pública, tres veces el presupuesto de innovación y desarrollo”, describió. 

El economista advirtió que la caída de 2020 “sería equivalente a la del 2001. En aquel momento alcanzamos tasas de crecimiento del 8, 9%, ahora la previsión es 4 o 5%. ¿Consideramos que es posible que con un crecimiento por la mitad se van a resolver los conflictos sociales? Esto es parte e la presión con la que se está negociando”.

Finalmente dijo que “el impulso central, según lo que proponen, es el aumento de obra pública del 1,1 al 2,2% del PBI”. 

A través del Banco Central, el gobierno argentino instrumentó nuevas medidas de controles cambiaros que afectan la compra de dólares ahorro. Francisco Cantamutto, economista y columnista de FM De la Calle, explicó de qué se tratan las nuevas disposiciones.

“El cupo de 200 dólares se mantiene, contabilizan las compras para ahorro y el pagos de servicios en dólares. A través de esta contención se le aplica una nueva percepción adelantada, una retención adelantada, no es un nuevo impuesto, del 35%”, señaló. 

Agregó que si “quien compra esos dólares es monotributista o paga impuesto a las ganancias esa percepción se le descuenta de lo que tiene que pagar después. La lógica es adelantar la recaudación y minimizar la evasión. Si no sos monotributista o no pagás impuesto a ganancias o bienes personales, eso se te devuelve al final del año, ya que la lógica que unifica tiene que ver con subirle el precio y evitar que lo vendas en el mercado informal”. 

¿Esto genera problemas para las empresas?

“No. Todo lo que tiene que ver con compras o ventas al mercado exterior se maneja por el dólar comercial oficial que es el de 80 pesos. Es un precio que, según señalan en el gobierno, las cámaras empresariales no están discutiendo. El Central les exigió a las empresas reestructurar sus deuda en dólares para que se paguen a lo largo de tiempo.

¿Cuál es el obejtivo?

“Se busca proteger las reservas que son escasas. Si no se hacía algo como esto había que ir a pedir un préstamo Swap con China que paga tasas bastante altas. O desmontar el control y hacer como hizo Prat Gay en el 2016 y el efecto fue devaluación, inflación y el precio lo pagamos entre todos todas”. 

¿Qué pasa con las plataformas que se cobran en dolares: Netflix, Spotify, Amazon?

“Esto te utiliza parte del cupo de 200 dolares. La mayoría de estas plataformas cuestan uno, dos, diez dólares. Esto se restaría de esos 200 dólares disponibles para la compra. Luego circulan tutoriales que en los casos de Netflix o Spotify habría manera de pagarlo en pesos. Eso habría que tramitarlo con las empresa mediante atención al cliente”. 

Rol de los medios

“La prensa hegemónica salió a vender miedo, hablando del super cepo. Detesto hablar de cepo para hablar de un control cambiario. Un cepo es un instrumento de tortura; comprar dólares no es un derecho humano, es una posibilidad. Sí hay que defender la posibilidad de poder tener ahorros, y que esos ahorros no sean pulverizados a través de distintos mecanismos. Ahora, que este mecanismo tenga que ser el dólar no es ninguna obligación”, apuntó. 

Mercado legal vs. ilegal

El economista explicó que en los últimos meses se generó la práctica de comprar dólares en el sistema financiero formal y vendernos en el mercado ilegal, “algo que todo el mundo conoce, y desde el punto de vista de la ley es ilegal”.

“Lo que se hacía y se generalizó, es que se detectaron cuentas de personas con niveles bajos de ingresos,que tenían cuentas y compraban dólares, que se trataba de un engaño. Le hacían abrirse esa cuenta, les depositaban un dinero, con eso compraban dólares y se lo volvían a vender a esa gente a cambio de una comisión. Esto se conoce como colero. Casi 5 millones llegaron a comprar dólares, en medio de una crisis terrible. A tratar de desmontar estas cuestiones es a lo que apuntaban estas medidas”

Problemas reales

“Hay una campaña de pánico sobreactuada, a mí me importa ver cómo hago para pagar servicios, el alquiler. Tengo el salario congelado hace meses, la capacidad de ahorro no es un problema central ahora”, comentó Cantamutto. 

Respecto al debate de estas nuevas medidas y la falta de implementación del Impuesto a las Grandes Fortunas, mencionó que “esta muy bien controlarlo, cambiar la cultura de ahorro en dólares lleva tiempo. Pero si solamente se apunta a los sectores medios se está errando, y hasta ahora el gobierno no ha mostrado ningún énfasis en lugar de torcer la pulseada en favor del pueblo a los grandes capitalistas y finacistas, las grandes corporacioines, que operan con algunas restricciones pero no han pagado el pato de la boda”.

La Dirección Nacional de Economía, Igualdad y Género, dependiente del Ministerio de Economía, elaboró un informe que mide el aporte económico que el trabajo doméstico y de cuidados realiza al PBI. 

“El sector de cuidados es el que mayor aporte hace al PBI. Es aproximadamente del 15,9%. En relación al aporte de otro sectores, es el que más contribuye y sería más importante que la industria o que el comercio o el sector inmobiliario, que son los que encabezan el top 3. Si pudiéramos remunerar el trabajo doméstico sería más importante que eso”, destacó Maria Julia Eliosoff, en su columna de economía en FM De la Calle. 

La economista mencionó que “este informe también muestra que el 75% lo realizan mujeres y solo el 24% los varones. Es muy importante para visibilizar y darle efectivamente importancia a la cantidad de tiempo. O debería tener importancia para tener políticas públicas para mejorar la distribución de esas tareas. También muestra cómo los trabajos de cuidado se distribuyen desigualmente no solo entre mujeres y varones sino que también en las otras esferas: el Estado, el mercado y la comunidad”.

Agregó que esto contribuye a seguir pensando un debate álgido hacia adentro del movimiento feminista: “tiene que ver con la cuestión de remunerar o no el trabajo doméstico y el trabajo de cuidados. La frase de trabajo de Silvia Federici, ‘esto que llaman amor es trabajo no pago”, es una consigna que nos permite reflexionar acerca de las posibilidades del trabajo doméstico, es una fuente de debate”. 

En torno a este debate Eliosoff citó a la economista Corina Rodríguez Enríquez, quien señala que “en países como el nuestro, donde las condiciones del mercado laboral son tan frágiles y precarias, el pago por el trabajo no remunerado podría contribuir a perpetuar la feminización del trabajo de cuidado, permitiendo que las mujeres se sostengan en este tipo de tareas, en vez de contribuir a la redistribución de los cuidados”. 

“Es un nudo con infinidad de hilos”, explicó nuestra columnista, ya que “hay varias políticas públicas que, aunque no se pensaron de esa manera, abordan esta temática”. Respecto de la AUH, “si bien es un derecho para niñes, el ingreso lo percibe mayoritariamente la mujer, es un ´pago´ en cierta forma, de un trabajo que hacen las mujeres en garantizar que sus hijos vayan a la escuela y tengan las mínimas condiciones de salud”.

“El IFE también podemos pensar que funciona de esa forma, lo reciben muchas mujeres que se encargan de esas tareas. El Potenciar Trabajo, que tiene líneas para remunerar el trabajo de cuidado comunitario que hacen muchas mujeres”.

La pregunta obligada que se realiza la economista es si solo remunerar los trabajos de cuidado es suficiente para pensar una distribución igualitaria. “Tiene que ir acompañado de muchas cuestiones, desde fortalecer la ESI para desentrañar estereotipos que contribuyen en que las mujeres terminemos trabajando en la extensión de cuestiones vinculadas a los cuidados, hasta que las empresas privadas se hagan cargo de tener espacios de cuidado para que padres y madres puedan tener dónde dejar a sus hijos, así como ampliación de licencias de maternidad y paternidad que están por debajo de lo que recomienda la OIT, aumentar dispositivos de cuidado, que las vacaciones escolares tenga coherencia con vacaciones de padres”. 

“Hay muchas cuestiones que se pueden pensar que no son solo remunerar el trabajo de cuidado, que en cierta forma hay estrategias que ya se dan en ese marco, y que sin lugar a duda las organizaciones sociales siempre llevan la vanguardia en eso”, finalizó.

El gobierno logró cerrar dos tramos del canje de la deuda externa. El economista y columnista de FM De la Calle, Francisco Cantamutto, explica qué implica el acuerdo y qué panorama hay por delante.

“El primer acuerdo es en moneda extranjera bajo legislación extranjera, que logró una aceptación del 93% que con la aplicación de cláusulas de acción colectiva llegaba hasta el 99%. Quiere decir que si alcanza una mayoría de bonos que son canjeados, el resto o toma esa decisión o se queda con papeles que no valen nada. En el segundo tramo el canje que era con moneda extranjera bajo legislación argentina, se realizó con una ley que aplicaba las mismas condiciones que bajo a ley extranjera, con el 98% de adhesión”, explicó. 

Enfatizó que “estamos hablando de 189 mil millones de dólares fueron negociados, equivale al 58% de la deuda total. Una re estructuración bastante grande y amplia, y en términos de monto más grande que la del 2005”. 

Por un lado se generó un ahorro “de unos 34 mil millones de dólares, equivale a una quita nominal del 18%. Está basada en los intereses, no en quita de capital. Se corrieron los vencimientos próximos. De 59 mil millones que vencían, 56 se patearon para adelante, lo cual hace que la necesidad de dólares para este gobierno sea significativa. En el siguiente mandato, sea de quien sea, se provocaba un ahorro de 15 mil millones. Pero en los siguientes tramos del 2029 en adelante se acumula más deuda de la que había antes”. 

Todavía resta la negociación con el FMI al que se le deben 44 mil millones, organismo que no está dispuesto a discutir una quita.

Las opciones son dos, la primera es “un préstamo de tipo stand by, de tres años como el actual, y la segunda es un acuerdo de facilidades extendidas que dura 10 años. Este último sería por el cual estaría yendo. Si fuera otro stand by de 3 años en el próximo gobierno no hay ahorro y hay vencimientos que no sabríamos cómo hacerlo”.

Cantamutto señaló que “el problema de un acuerdo de facilidades extendidas requiere de reformas estructurales. ¿Por ganar vencimientos vamos a aceptar que el FMI nos imponga reformas? Se va a enviar una ley al congreso para ver cuál va a ser la propuesta, es un hecho inédito en la historia argentina”. 

“¿Cómo se va a considerar esta agenda con, por ejemplo, la recuperación de ciencia y técnica y presupuesto? Hace dos años los asesores del gobierno hablaban de la necesidad de avanzar a un esquema más regulado de controles cambiarios, de comercio administrado, de fondo de impulso a las exportaciones con mayor contenido tecnológico, de control selectivo de las importaciones, todo eso no solo que no sólo que no está en marcha sino que en la negociación con el FMI se descartaron”. 

Finalmente, el economista destacó que “en donde hay un hueco gigantesco es el tema fiscal, todos los grupos del actual gobierno insistieron en que era necesario una reforma fiscal integral, donde aumentara el IVA a los bienes suntuarios, aumentar el impuesto a los bienes personales, gravar los patrimonios, las grandes fortunas, hacer pagar a los grandes ganadores incluyendo a los bancos. Nada esto ha avanzado. En este marco, hay una agenda pendiente que incluso se puede recuperar desde quienes hoy son gobierno, que es importante revisar de cara a las negociaciones que siguen”. 

La investigadora (CONICET), Valentina Viego realiza un seguimiento de las cifras que se publican en torno al desarrollo de COVID-19, desde el mes de marzo, “tratando de dar un poco de luz o comprender un poco cómo es la dinámica de Bahía”. Según afirmó la economista a FM De la Calle, “no tenemos una proyección, un pronóstico”, no sabemos “cuál es el horizonte”

El déficit de datos se debe a los pocos elementos con que se cuentan con testeos por fuera de los casos sintomáticos. “Uno de los elementos en común que hay en Bahía y en otras regiones es que no se testea a todo el mundo, por una cuestión de recursos. En Argentina se testea a personas que tienen síntomas y sabemos que el virus contagia a personas que no tienen síntomas. A veces tienen que tener dos síntomas y no uno. Algunos síntomas no se consideraban, después se amplió”.

La falta de recursos asignados resulta un problema centra ya que “si no hay reactivos o personal que vaya a hisopar, hay demoras en el testeo. Eso se ve claramente porque, al principio, se hacían 30 y pico, 40 test por día. Ahora estamos en el orden de 70. No se ha aumentado significativamente la capacidad de testeo. Por eso se viene sospechando que hay más casos, el tema es ¿cuántos casos más?

“Este tipo de cálculos se ha realizado en San Juan, La Rioja, conurbano o CABA. Viego lo llevó adelante para Bahía Blanca, buscando el factor de multiplicación. “Para eso uno tiene que usar otro tipo de estudios que son testeos aleatorios. Es decir, no a la que tiene síntomas sino al azar, se le hace un test rápido para ver si tuvo la enfermedad. Se llaman estudio serológicos. Eso se hizo solamente en algunos barrios de ciudad autónoma. Entonces tomé el dato de España –lo más cercano que tenemos- y se recalcularon a partir de esos testeos aleatrorios y masivos. Se calculó la cantidad de personas que tuvieron el virus en España por edad y sexo y se recalculó la tasa de letalidad, y esas tasas las apliqué a Bahía Blanca”.

Para el análisis sigue el siguiente razonamientos: suponiendo que la letalidad, por ejemplo, que para personas entre 30 y 40 años es del 0.2% si hay una persona fallecida de esa edad ¿cuántas personas tuvieron el virus COVID?. Como una regla de tres simple. A partir de ahí, llegué a que estamos en un 80% de casos más de los que se detectan”.  

Tomando como ejemplo los datos publicados el mates, “si se detectaron sesenta y un casos, estaríamos cerca de los cien contagios por día. Esto sirve para tener una idea de cuál es la incidencia de la enfermedad y anticipa lo que van a ser los fallecimientos. Esto se va a transformar en una duplicación de fallecimientos. Hoy tenemos entre 3 y 5 fallecidos y vamos a pasar para fines de septiembre entre 11 y 12 fallecidos por semana. Esa es la previsión. Entonces las autoridades sanitarias tienen que dar cuenta de esta proyección y tomar decisiones”.

Como si nada

Una de las percepciones cuando salimos a la calle es que hay cierto relajamiento en los cuidados, alentados por la apertura de actividades que incluyen el intercambio social. Y, para una parte de la población, efectivamente, la pandemia no ha cambiado nada en sus conductas de circulación. “Una cosa que miraba es la movilidad” que “fue creciendo a medida que se abrían actividades. Llegó al pico en julio” y “son muy similares a los pre cuarentena. La única diferencia es que hay menos movilidad porque no hay clases o porque no hay atención al público en organismos públicos. Pero fuera de eso, la movilidad está en niveles normales. Uno lo que sabe es que cuando hay más movilidad el virus tiene donde circular y contagia”.

Finalmente, la investigadora señaló su preocupación por el hecho de que el impacto de esos contagios “no se ve inmediatamente. No es que uno ve muchos autos en la calle y ya mañana tiene los contagios, porque desde que el virus se contrae hasta que manifiesta síntomas pueden pasar siete días. Recién se empiezan a ver los resultados de esos movimientos en las dos o tres semanas”. En síntesis, “el aumento de la movilidad que hubo a fines de junio y julio, hoy se ve en contagios. Hay que mirarlo con una ventana por lo menos de un mes. La movilidad en julio recuperó niveles históricos”.